Pasando de un túnel a otro, de estación a estación…la razón para soportar tantos contratiempos radica en aquel ser casi etéreo, con quien me tope ya hace mucho tiempo. Ya han pasado casi tres meses desde nuestro primer encuentro, desde entonces sé que estoy destinada a compartir el restos de mis días con él, conozco cada uno de sus gustos a partir de las tenues pistas que me regala y aquellas miradas que me dicen que él siente lo mismo. Aunque los demás aun no lo sepan cada vez que el entabla una conversación con algún otro usuario, lo hace con la intención de que mis oídos lo escuchen, y hoy no fue la excepción.

Pronto contraeré matrimonio con aquella mujer que en tan poco tiempo a robado todo mi afecto

Aquellas fueron las exactas palabras que marcaron mi destino, al escuchar esto por un instante creí ser la aludida, no obstante al descubrir la falta de una argolla en mi dedo que marcara dicha unión mi mente corrió vertiginosa, decidida me acerque a él para obtener aquello que tanto anhelaba…Aun no entiendo las miradas de reproche que todos me dirigieron, si tan solo tome aquello que por derecho me pertenecía, pues al tomarlo directamente de su pecho me asegure que sería la única propietaria de su corazón.