Prólogo
El ascensor abrió en el ultimo piso del edificio.
- Me alegro de que aceptes otouto, necesito que trabajes en esta empresa por el tiempo que cuido de las empresas en el exterior. Además, será una buena oportunidad de experiencia, si empiezas ahora de joven, tendrás mucho éxito manejando empresas en el futuro - dos morenos muy bien parecidos andaban por el pasillo en dirección al despacho del mayor.
- Hn - el moreno asintió - ¿Cuándo tendré que comenzar nii-san? - los dos morenos extraían suspiros de las mujeres que pasaban por ellos, ver uno era maravilloso ver los dos juntos era para dejar sus bragas mojadas sin tener que hacer nada en especial.
- La próxima semana puedes venir, Hyuga-san te mostrará todo lo que necesitas saber - dijo Itachi. Abrieron la puerta para entrar al escritorio que media casi la mitad de la planta alta.
Sasuke arqueó la ceja.
- ¿Hyuga?- su hermano mayor asintió, sonriendo de lado.
- Es mi secretaria, lleva aquí 2 meses y es más capaz e profesional de lo que esperé cuando la contrate - dijo tomando asiento en su silla y cruzando las manos - Sabe más del manejo financiero de esta empresa, que algunos de los más viejos del sector económico. Además te explicará cuáles son las mejores opciones en el mercado de trabajo para realizar negocios, te lo aseguro.
Sasuke frunció el ceño, estaba en pie con las manos en los bolsillos, parado al lado de la silla de su hermano mientras veía la ciudad por las ventanas que recorrían toda la pared del despacho.
- ¿No puedes decírmelo tú antes de irte? Prefiero evitar estar junto a una mujer, sabes como son.
Itachi rió, Sasuke volteó sólo el rostro, no entendiendo el motivo de la risa porque el mayor también sufría con esos ataques de fanáticas locas y no era realmente divertido cuando se hacían extremadamente molestas.
- No tendrás que preocuparte sobre eso con ella. Créeme la necesitarás más que nada. Me salvó varias veces en las reuniones, realmente fue una gran suerte encontrarla.
Sasuke se volteó hacia su hermano creyendo que estaba loco.
- Te la estas tirando, ¿verdad? - dijo Sasuke desconfiado, el Uchiha mayor lo miró con media sonrisa.
- No habría sido mala idea, pero ella no es así, lo entenderás cuando la conozcas - dijo resignado Itachi.
Sasuke se cruzó de brazos.
Suaves golpes sonaron en la puerta.
- Adelante - dijo Itachi, la puerta se abrió lentamente por ella una mujer de la edad de Sasuke entraba, llevaba una falda negra hasta las rodillas que moldeaba sus anchas caderas balanceándose al ritmo del sonido de sus tacones, tenía una camisa social blanca y su pelo tan negro que parecía azul brillaba por la luz que entraba por las ventanas aunque estuviera recogido solo dejando dos mechones gruesos y su flequillo suelto.
Ella sonrió suavemente portando una taza de café y dangos en la mano. Su piel era tan blanca como porcelana, no llevaba maquillaje pero sus mejillas tenían un ligero color rojo y sus labios un color rosado natural. Tenia unos ojos muy exóticos.
Sasuke admitió que era hermosa, pero él no caía por las mujeres por cosas como esas.
- Uchiha-san traje su café - dijo para luego se darse cuenta de que su jefe no estaba solo, abrió los ojos un poco sorprendida- Oh lo siento, no sabía que estaba acompañado, vendré más tarde- Hinata entregó el café y los dangos a su jefe
-Iie Hyuga-san quédate, necesito que conozcas a alguien - dijo Itachi evitando que se fuera - Saldré del país por tiempo indeterminado - Itachi señalo al moreno tras él - Él se encargará de la empresa mientras no esté aquí.
Ella le sonrió al Uchiha menor e hizo una leve reverencia.
- Encantada de conocerte, soy Hinata Hyuga la secretaria de Uchiha-san.
Tenía un bella sonrisa, otra cosa que podría admitirse Sasuke.
- Sasuke Uchiha - dijo y puso las manos en los bolsillos encogiéndose de hombros. Hinata jadeó y abrió los ojos como platos, ella miró a su jefe. Itachi comenzó a reír.
Sasuke entrecerró los ojos.
- ¿Él es tu hermano menor, Uchiha-san? - el mayor asintió sonriendo.
- No me digas que ¿pensaste que era un niño, Hyuga-san ?- Ella se sonrojó desviando la mirada avergonzada, había dado justo en el clavo.
Itachi río sonoramente, Sasuke frunció el ceño a su hermano.
- ¿Andas hablando de mi a tus empleadas? Además, ¿que les cuentas para que crean que soy un niño? - dijo algo temeroso por saber que era lo que Itachi había dicho sobre él.
Su hermano alzó las manos en modo inocente.
- Nada para avergonzarte otouto, lo juro, tampoco es que le cuente a todas, solo a Hyuga-san. Sería muy aburrido solo hablar de negocios en las reuniones que aquellos vejestorios llaman fiestas.
- ¿Y se entretienen hablando sobre mí? - preguntó Sasuke sarcástico.
- Exactamente - dijo sin darle mucha importancia, Sasuke se irritó y empezó a asesinar a Itachi con la mirada - Hyuga-san quiero que le pases todas las actualizaciones de la empresa y que lo ayudes a establecerse aquí. Él inicia la semana próxima.
- Como usted ordene Uchiha-san - dijo a su jefe la ojiperla y luego miró fijamente a Sasuke - Lo veré a la semana próxima Uchiha-kun - Le dio una sonrisa angelical y se retiró.
- Ahora ¿entiendes lo que quiero decir? - dijo Itachi girando su silla para quedar de frente a su hermano menor.
Sasuke se encogió de hombros, ella tenía un aura bastante inocente, sin contar que se sonrojaba bastante.
- Ella parece una niña - excepto por el cuerpo, ese cuerpo era de una mujer devastadora, sospechaba que tendrían unos muy bien formados senos por detrás de esa camisa holgada y ese traje negro que usaba.
- Es bastante inocente, sospecho que sea virgen - dijo sin trabas en la lengua Itachi.
Sasuke sonrió de lado y negó con la cabeza hacía su hermano.
- No tienes remedio nii-san.
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Ella abrió la puerta de apartamento
- Tadaima -
Una castaña salió de la cocina al hall de entrada.
- Okaeri neechan. Ya termine la cena ¿Tuviste horas extras hoy verdad? - preguntó Hanabi. La peliazul asintió a su hermana menor.
- Mi jefe se irá la semana que viene, entonces tengo que dejar todo listo para su partida, su hermano menor lo reemplazará - Hinata se dirigía a su habitación a cambiarse.
Hanabi sonrió coqueta.
- ¿Es guapo como Itachi? - Hinata dejó de desnudarse, ella se estaba sonrojando, Hanabi festejó - Oh entonces si es guapo.
Hinata volvió al trabajo de cambiarse, asintió reluctante.
- Lo es, pero da algo de miedo, es muy frío comparado a Uchiha-san - dijo suspirando Hinata. Itachi era serio pero alguien suave, el hermano menor parecía ser alguien con una imponente presencia que parecía devorarte viva.
Hinata se había esforzado en actuar profesionalmente y no tartamudear porque en el fondo estaba muy nerviosa.
Hanabi se encogió de brazos.
- Bueno, eso quiere decir que es bastante sexy entonces - dijo Hanabi ilusionada. Hinata terminó de cambiarse y se sonrojó de pies a cabeza, frunció el ceño a su hermana.
- Hanabi-chan, él será mi futuro jefe además no importa qué tan sexy sea si ...
-...Es podrido por dentro - Hanabi terminó la frase de Hinata.
Las dos rieron y fueron a la cocina a comer.
Hinata comió rápidamente, se le hacía tarde para su siguiente destino.
Byakugan Poledance.
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El celular sonó en su bolsillo, contestó al la segunda llamada.
- ¿Qué pasa dobe?
- Necesito unos tragos, vamos a divertirnos esta noche teme, dattebayo!
- No me digas, Sakura rechazó otra vez una cita contigo.
- Teme te tengo para ayudarme no para hundirme más en la depresión.
- Ayúdate solo, yo no estoy interesado.
- Tienes 15 minutos, llamaré a Kakashi.
Sasuke suspiró, Kakashi era su chófer y un pervertido de primera, cuando su mejor amigo y su chófer se juntaban en un plan no había vuelta atrás.
La puerta de su apartamento se abrió.
- 14 minutos y contando - dijo Kakashi al entrar. Sasuke frunció el ceño, ¿cómo demonios Naruto llamó tan rápido a Kakashi?
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- Kurai-chan tienes 40 minutos - una morena de ojos rojos, habló tras la puerta del camerino.
- Hai Kurenai-sensei- dijo ella poniéndose la peluca y los lentes de contacto, daría los últimos retoques y repasaría su coreografía antes de presentarse.
- Deséame suerte hoy Tenten-chan - dijo tomando el pequeño trago que la castaña le ofreció.
- No la necesitas Hinata-chan, los dejarás sin aliento como siempre - le guiño el ojo y le beso la mejilla - Iré a cambiar de turno en el bar con Ino.
Hinata asintió sonriendo. La puerta tras ella se cerró. Se puso la máscara y miró al espejo, ahora no era más Hinata Hyuga (Lugar soleado) ahora era Kurai Bansho (Lugar oscurecido).
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Sasuke miraba por la ventana ignorando los lamentos repetitivos de su amigo de corazón herido.
Kakashi se concentraba en el camino.
Por la ventana vio un lugar bastante llamativo y de gran tamaño.
Byakugan Poledance.
- Es enserio, ¿un lugar de striptease? ¿Por qué no pagaste una prostituta directamente Naruto?
El rubio solo sonrió confidente con Kakashi que sonrió bajo la máscara y miró al pasajero desde el espejo.
- Relájate y disfruta Sasuke, hoy hay función especial.
Sasuke arqueó la ceja. Suspiró, no habría forma de hacer que cambiaran de idea. Kakashi estacionó el auto, fueron hasta la entrada ignorando la larga fila y pagaron VIP. El lugar era bastante frecuentado, la gente bailaba en la pista, los hombres tomaban mientras hablaban de negocios con strippers bailando a su alrededor. Muchas de ellas se detuvieron frente a Sasuke, que las ignoraba pasando de largo, Kakashi ya tenía una mujer en cada brazo. Los tres se sentaron en el balcón para ordenar unos tragos, el peliplata no ordenó nada, tendría que conducir más tarde.
Los más jóvenes eran servidos con whisky por una cantinera de piel morena de pelo castaño. Naruto tenía una rubia de ojos lilas bailando a su lado mientras él tomaba la copa de un solo trago ahogando sus derrotas amorosas.
- Este es el lugar de los más grandes pecados para un hombre - dijo Kakashi mientras una de las chicas le lamía la oreja. Él era un cliente frecuente que todas la chicas morían por ser elegidas, muchas sabían que debajo de esa máscara era un Dios.
- Tienes razón dattebayo - dijo Naruto observado como la rubia se movía sensualmente sobre él.
Sasuke los miró de reojo y tomó de un trago toda su copa solo para llenarla otra vez.
- Caballeros y damas del pecado, ¿están listos para tener su cuota de excitación extrema esta noche? Nuestra Caliente Ángel Negra está ansiosa por quitarles el aliento nuevamente.
Kakashi alzó la cabeza cuando la voz sonó. El peliplata se levantó.
- Oh! Vamos la mejor función esta por iniciar, quiero garantizar las primeras hileras.
Naruto lo miró interesado y se levantó. Los dos miraron a Sasuke que no se había levantado.
- Tch, no estoy interesado Kakashi - dijo Sasuke sin darle importancia al asunto. El peliplata sonrió misterioso bajo la máscara.
- Te aseguro que no te arrepentirás - dijo y con eso se volteó, Sasuke bufo y siguió segundos después a sus dos ansiosos y obstinados amigos.
Se sentaron en las primeras hileras casi tocando el palco. Las luces se apagaron.
- ¿A quien quiere mi público?
- KURAI.
- KURAI.
- KURAI.
- KURAI.
- KURAI.
- KURAI.
Los gritos resonaban más altos que la suave música que tocaba de fondo. Dinero era sostenido en las manos de hombres y mujeres expectantes para el inicio de la función principal
- Entonces mi público tendrá lo que quiera, con ustedes Kurai Bansho.
Las luces se encienden enfocando a una mujer. Sasuke jadeó y se quedó boquiabierto.
Pelo largo plateado.
Una falda corta negra que mostraba sus muslos.
Una camisa que más parecía una segunda piel,hecha especialmente para el sexo sadomasoquista.
Medias negras transparentes hasta los muslos y unos tacones oscuros de 15 cm.
Un látigo en la mano.
Y una máscara que solo dejó una muestra de sus dos ojos perlas tan negras como la noche sin estrellas y sus labios de pintados de un color rojo.
Sasuke creyó no haber visto mujer más sexy que esa.
La música empezó a sonar y ella a balancearse al ritmo.
Era un ángel negro, lo más hermoso que Sasuke había visto. Sus curvas eran de dejar envidia en muchas y de dejar sin aliento a otros.
Sienta tan bien ser mala,
No hay manera alguna de que vuelva atrás.
Ahora, el dolor es mi placer,
porque no hay nada que se pueda equiparar, no.
Ella se acercó al tubo justo en medio del escenario y empezó a bailar a su alrededor. Ella definitivamente mataba con su balancear. La pelipata bajó bailando hasta el suelo sin detenerse. Sasuke se hipnotizó por sus movimientos, Kurai se levantó lentamente recibiendo gritos y dinero volando en su dirección. Se giró hacía al público con las manos en su látigo sin parar de menear suavemente. Levantó su látigo y le deslizó la lengua al objeto sin dejar de mirar al público.
Porque puede que sea mala,
pero soy perfectamente buena en eso.
Hay sexo en el ambiente,
no me importa,
me encanta su aroma.
Los palos y las piedras
pueden romperme los huesos (pero palabras...)
las cadenas y los látigos,
me excitan.
Excitado, menos de 1 minuto y Sasuke estaba excitado. Ella se acercó a la borda de palco, su pelo largo plateado se movía al compás de sus devastadoras caderas, Sasuke se había sentado justo en la primera hilera en el centro del público teniendo una muy privilegiada visión de ella. Ella caminó hasta la punta opuesta del palco e hizo sonar su látigo golpeándolo contra el piso. Los hombres se lanzaron contra el palco emocionados cuando ella se acercó parando justo en la borda, Kurai se volteó y bajo hasta el suelo moviendo las caderas, causando erecciones y bragas mojadas en los espectadores. Su látigo sonó otra vez mientras ella bailaba, un hombre aprovechó cuando la peliplata se acercó para lanzarle una gran suma de dinero que ella simplemente ignoró como si no fuera nada extravagante, la peliplata le pasó el látigo por el cuello al afortunado hombre. El hombre estaba estremecido hasta la punta de los pies, ella se alejó arrojando su látigo al público, regresó al centro y paró frente a Sasuke, él la miró sin poder desviar la mirada, por un segundo creyó que ella se había sorprendido al verlo como si lo reconociera pero seguramente fue su imaginación, él jamas la había visto.
El amor es genial, el amor está bien,
algo radical, sin límites.
El sufrimiento que viene con el sentimiento,
me deja esperando a tener más.
Kurai bailó frente a él sacándose poco a poco la falda provocando una fuerte erección en el Uchiha. Le guiño un ojo y le regaló una sonrisa seductora, que surgió mucho efecto en el Uchiha. Reveló su perfecto culo y el público se volvió loco entre ellos el Uchiha. La peliplata dio una fuerte palmada en su propria nalga descubierta dejando una marca rojiza sobre su blanca y sensible piel.
Porque puede que sea mala
Pero estoy perfectamente bien
Hay sexo en el aire
Nada más me interesa
Me encanta la forma como huele
Palos y piedras
Pueden romper mis huesos
Pero, los látigos y las cadenas
Me excitan.
A Sasuke le encantaría hacer todo un manuscrito a ese cuerpo.
Poco a poco ella fue sacando el resto de las ropas que aún tenía mientras se acercaba otra vez a la barra, la peliplata se quedó solo en medias y una ropa interior diminuta, no revelando lo que todos querían ver. Ella se sostuvo de la barra y paso sus enormes pechos estrechándolos con ayuda de sus manos entre el duro y largo metal.
Dios, seguramente ella quería matar a todos.
Vamos!
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Vamos!
Vamos!
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Kurai sostuvo la barra y subió en ella.
Las posiciones que ella hacía mientras bailaba en el alto dela barra era para imaginar las más salvajes formas de llegar al cielo en una sola noche.
Era la perfección.
S, s, s
y
m, m, m
Me encanta la sensación
que me produces,
oh, me excitas.
Es exactamente lo que
he estado ansiando, dámelo con ganas
Kurai rodeó con sus piernas la barra bajando la mitad de su cuerpo en el aire, verla así era para imaginar tenerla rodeando con las piernas y arqueando su cuerpo hacia atrás por puro placer. Sonrío mientras su cabeza estaba echada hacia atrás y sus pechos mostraban la mejor visión, la devastadora mujer pasó sus manos sobre sus grandes tetas apretándolos suavemente sin dejar de sostenerse con las piernas en la barra.
Y búscame en mi alcoba,
haz que mi cuerpo diga ah, ah, ah~.
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Las manos de Sasuke picaban para poder tocar esos enormes montes.
- Ella es muy sensual dattebayo! - dijo el rubio boquiabierto y excitado.
Sasuke diría que esa no era la palabra suficiente para describirla.
- Es una Diosa en este lugar - Kakashi nunca se cansaba de ver las presentaciones de ella. Bueno, para Sasuke esa descripción se adecuaba más.
S...S y
M...M...M
S...S...S y
M...M...M
Oh, Adoro la sensación
Que me haces experimentar
Oh, me tienes dando vueltas
Esto es exactamente lo que
He estado anhelando
Dámelo fuerte.
Kurai siguió bailando en el aire sobre la barra hasta bajarse deslizando de forma lenta y erótica.
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Vamos!
Vamos!
Vamos!
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Ah~
Ella finalizó la función paseando las manos por su maravilloso cuerpo y mandando un beso hacia su público.
Dinero y más gritos volaron a ella.
Sasuke no estaba seguro de que era lo que le llamaba tanto la atención a esa chica, había visto muchos cuerpos de mujeres hermosas, aunque ninguna se comparaba a ella.
Pero Sasuke estaba seguro de algo... Necesitaba tenerla.
.
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Era él, ella estaba segura de eso.
Era su futuro jefe el que estaba sentado en las primeras hileras frente al palco.
Rezaba para que él no la reconociera. Ella suspiró, seguramente no la reconocería, se sacó la toda la vestimenta y se cambió. Se puso su chamarra lilas enorme y un pantalón de color azul marino, terminó todo al quitarse el maquillaje.
Ella sonrió satisfecha por volver a ser Hinata Hyuga.
Ahora tenía que mentalizarse en como iría a ver el Uchiha a la cara sin recordar que prácticamente se desnudó frente a él.
Hinata tendría suerte si Sasuke jamás volviera a venir a este lugar.
Pero Hinata esta noche tenía todo menos suerte.
La puerta se abrió, ella se puso la capucha rápidamente asustada de que alguien viera su identidad.
- Soy yo - dijo Shino, ella soltó un suspiro de alivio y lo miró - Hay un hombre llamado Sasuke Uchiha que ofreció 5.000 dólares por una noche contigo -Hinata contuvo el aire y jadeó tiempo después. Era mucho dinero por apenas una noche.
- Ya sabes mi respuesta. Dile que sé quién es y no me interesa, no estoy a la venta. Si solo quiere un baile tendrá que marcar turno con Kurenai-sensei como todos los demás - Aunque muchos trataban de marcar turno para una danza particular de Kurai Bansho, muy pocos lograban tenerla realmente, Hinata sólo trabajaba de viernes a lunes.
- Como tú digas - dijo el Aburame y con eso se marchó.
Ella soltó un suspiro profundo, su futuro y muy sexy jefe quería tener sexo con ella, bueno con la otra ella.
¿Como debería sentirse?
Sería mejor olvidarse de eso. Ella no era de las que corrían tras una cara bonita o mucho dinero.
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Sasuke frunció el ceño, Naruto y Kakashi reían tras él.
Había sido rechazado.
Lo peor era que ella afirmaba saber quien era él, algo que no era muy extraño ya que era el hijo de Fugaku Uchiha dueño de multinacionales y empresas Uchiha. Y aún sabiendo eso ella lo rechazó, no parecía importar con las apariencias ni con el dinero.
" - Ella no está a la venta, si quieres un baile particular, tendrás que marcar un turno al igual que todos".
Se acostó en la cama y sonrió, era una mujer fascinante.
Se moría por saber su identidad y por tenerla entre sus brazos por una noche.
Y él seguramente la tendría o él no se llamaba Sasuke Uchiha.
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