Chapter 1: Encuentro
Holis~ hoy he querido presentar una idea de spamano que vagaba por mi mente desde hace un rato.
Aclaraciones generales, abajo -para los que como yo (al menos hasta ahora) no entienden mucho de lidiar toros o mejor conocido como torear
Y recuerden, Hetalia -por desgracia- no me pertenece, es propiedad de Himaruya-san n.n
Cuando la arena de la plaza queda dividida entre la luz y la sombra, la corrida de toros empieza. El clamor de la multitud ensordece todo ruido cuando el matador se presenta en la arena.
Recibió el capote de brega antes de empezar los lances artísticos. Con la tela rosada guió al toro de un lado para otro con tal de cansarlo. Para cuando abandonó la plaza de toros, la multitud no dejaba de vociferar, los banderilleros ejecutaron su trabajo a la perfección. Al volver, la bestia estaba profundamente embravecida, corría de un lado a otro con sólo el deseo de encontrar una víctima en la que descargar su dolor.
-¡OLE! –celebró la multitud su llegada. El bovino lanzó llamas por sus ojos al ver la muleta roja como la sangre que caía de su lomo.
El que va a la plaza es lo contrario de un devoto de las diversiones, de quien no tolera que le hablen de la belleza en sí, de la justicia en sí y de otras cosas semejantes. El espectador de los toros no es un mero aficionado a lo espectacular, ni tampoco exclusivamente un entusiasta de la exaltación embriagadora, es mejor que todo esto.
-¡OLE!- volvió a festejar la masa de espectadores ante el nuevo lance desarrollado con precisión y rapidez.
Un torero corneado puede tardar en morir hasta 3 días. ¿Desagradable, no? Ante la idea de perecer bajo el intenso dolor y la agonía muchos han temido. El torero de verdad debe superar el miedo a la muerte
-¡OLE!
El torero de verdad no ha de temer al toro.
-¡OLE!
Cuando llegue el día en que le tema, será su fin.
-¡OLE!- quedó congelado ante la imagen del toro agonizante corriendo a su encuentro. No tenía miedo… y eso le hacía temblar por dentro. Pero, cuando no tienes nada que perder en esta vida ¿Es posible que le temas a la muerte?
La multitud empezó a inquietarse ante la parálisis del matador. Dos personas en el público parecían especialmente inquietas y dispuestas a saltar a la plaza con tal de ayudarle. Ya casi tenía el toro encima cuando con una velocidad vertiginosa tomo el estoque y se lo clavó entre los omóplatos.
La estocada perfecta corta la aorta y provoca la muerte casi instantánea del animal. Los toros son capaces de matar hasta en sus últimos momentos, es importante nunca darles la espalda hasta asegurarse de que ha sido su último aliento de vida.
Los mulileros entraron a retirar el cadáver mientras la multitud entraba a la plaza para cargarlo en hombros como recompensa a la gran actuación recientemente dada.
-¡OLE!-se volvió a escuchar
-Antonio... Antonio... ¿estás con nosotros?...¡Antonio!
-¿Eh? –el español volvió de su ensoñamiento y miró al francés que le ofrecía una copa de un líquido rojo- Ah, lo siento Francis. ¿Me decías algo? – dijo tomando la bebida ofrecida
- Te decía que ha sido una gran función
-Ah, gracias…
-¿Qué sucede mon ami, hoy estás raro?
-Kesesese~ Antonio está enamorado –dijo el albino por fin ingresando en la conversación luego de haberles ofrecido a las miles de fanáticas del legendario matador Antonio Fernández Carriedo su autógrafo. Aunque las pobres chicas no entendieron hasta después de un rato que "su" autógrafo, era literalmente el autógrafo de "su increíble persona" y se marcharon indignadas, con el corazón roto y sin el autógrafo de su ídolo.
El mencionado soltó un suspiro mientras dejaba la copa en una mesa y se cambiaba de ropa a la velocidad de la luz, variando su vestuario de torero por una simple camisa holgada y pantalones negros ajustados- Ojala fuera eso –murmuró mientras se retiraba del lugar con aire cansado.
-Recuerda que esta tarde tienes que almorzar con el embajador. –dijo el francés viendo que se iba. No recibió respuesta por parte del otro.
El sol caía sobre el mediodía español, pero una suave brisa corría para refrescarlo todo. Parecía ser una tarde tranquila, el matador miraba el ir y venir de la gente sin ser identificado por los demás gracias al sombrero de paja que cubría su rostro. Toda esa gente tenía algo que él no tenía. Toda esa gente tenía algo que los unía a la vida. En cambio él….
No pudo continuar con sus cavilaciones, puesto que un estruendo se escuchó cerca de donde él estaba. Un toro se había escapado del carro que, seguramente, lo llevaba a la plaza para que lidiaran con él. Los que estaban cerca de él corrieron despavoridos, pero un chico de castaños cabellos y peculiar mechón se encontraba en el suelo recogiendo los tomates que se le habían caído al ser empujado por la multitud, maldiciendo entre dientes sin saber que cerca suyo un toro estaba listo para cornearlo.
Apenas sus ojos se posaron sobre su figura Antonio pudo notar que ese chico… era simplemente perfecto. De constitución delgada y altura media. Su piel blanca como las nubes que flotaban en el azul cielo y sus ojos ámbares hacían de observarlo un delicioso espectáculo. El moreno se sonrojo tan solo verlo, y al recordar el peligro que corría el joven; quién al fin se había levantado y observaba al bovino con pánico, prácticamente voló para protegerlo con su cuerpo y cuando el astado trotó hacia ellos, se sacó la camisa y le hizo pasar de largo. EN medio de la confusión alguien atinó a lanzarle una espada y cuando el enfurecido animal parecía volver hacia ambos le clavó certeramente el arma blanca matando instantáneamente al animal.
Se giró hacia aquel que había salvado, este le miraba aún un tanto asustado, abrazando su cesta de tomates.
-¿Cuál es tu nombre? –le preguntó
-L-lovino Vargas –murmuró este, aún en un estado de shock. ¿Acaso lo que acababa de pasar era real?
-Lovino Vargas –repitió mientras acariciaba su mejilla- que lindo eres~
El chico se puso claramente rojo, apartó su mano con brusquedad y retrocedió un par de pasos. La gente había formado un círculo en torno a ambos y comentaba animada la gran hazaña. De repente alguien lo reconoció y gritó su nombre a la multitud. Todos se lanzaron sobre el famoso torero a pedirle autógrafos; en cambio Antonio lo único que deseaba era abrirse paso para ir con Lovino. Para su mala suerte cuando pudo deshacerse de toda esa gente, ya era tarde. Ni un rastro de su Lovi-Love –como recién se le había ocurrido llamarlo.
De todos modos sonrió para sí. Sea donde sea que se escondiera, lo volvería a encontrar, porque de ese momento para adelante era sólo para él.
-Mi Lovino –susurró alejándose ya de la calle bajo la fría sombra de la noche mientras una sonrisa adornaba su rostro-
ACLARACIONES
Se denomina muleta a un instrumento de torear que consiste en un paño o tela de color rojo con el que el matador de toros templa y encauza la embestida del toro durante el último tercio de la lidia. El capote de brega es algo parecido pero de color rosa y de mayor peso, por lo que no se puede manipular con tanta rapidez.
El estoque es un arma blanca, similar a una espada, pero se diferencia de ésta en que generalmente no puede cortar con el filo de la hoja, pero sí puede perforar con la punta. Debido a esto, la hoja es mucho más estrecha y algo más larga que la de una espada convencional.
Una corrida de toros se divide en tres partes: El tercio de varas, el tercio de banderillas y el tercio de muerte.
Si quieren conocerlos mejor vean el siguiente articulo es. wikipedia wiki/ Corrida _ de _ toros#Orden _ de _ la _ corrida –unan los espacios- donde se explica en que consiste cada uno. También saque algunos datos de esta pagina para el fic.
Espero que les haya gustado tanto como a mí me gustó escribirla.
Acepto tomatazos y cualquier tipo de fruta o vegetal.
¿review?
