Cáp. 1: Onii-chan

Parecía un día común y corriente, se filtraba una luz entre las ventanas dando anuncio a un nuevo día, las personas salían de sus casas fingiendo tranquilidad, pero ¿cómo estar tranquilo? si no sabes si vas a volver a abrir los ojos para el día siguiente…

-Me pregunto ¿cómo va a acabar todo esto? – susurró una joven de hermoso cabello castaño oscuro mientras se levantaba cansada del asiento de su sala y se dirigía a la ducha.

-Tatsuki-chan déjame algo de agua ¿eh? – escucho decir a su hermana mayor mientras abría la puerta despacio

Sin duda el agua la mantenía en calma, como si los problemas estuvieran lejos de allí y ella viviera como hacía unas semanas, en paz... sin pensar en el en un futuro más incierto de lo que ya era…

Tres semanas antes....

-Bien, el tema que vamos a estudiar este año es el Sistema Nervioso Central, este tema es muy extendido por lo que se dividirán en grupos de 3 personas – Todos los chicos se levantaron y comenzaron a dividirse en grupos, la mayoría con sus mejores amigos o simplemente con los que tenían más afinidad a la hora de realizar un trabajo.

-¿Dónde esta Haru, Tatsuki-chin? – susurro una joven que aparentaba unos 14 años de edad de cabello castaño

-Seguro llegando tarde Sayu-kun, ya sabes como es ella – le contestó la otra para volver la mirada a la profesora que estaba anotando los grupos en el pizarrón.

-Siento la tardanza – se escuchó desde la puerta, nadie volteo, era costumbre que Haru llegara tarde.

-Diga su excusa rápido y valla a sentarse – dijo la profesora sabiendo de memoria que su alumna solo era perezosa y que ninguna de sus excusas eran verdad

-Bueno, llegaron unos hombres vestidos de negro y me raptaron por lo que yo, claro, con mis habilida... – No pudo proseguir ya que la profesora la mando a su asiento antes de que terminara su "interesantísimo" relato.

-Haru estas en nuestro grupo para el tema de biología – dijo Sayu animadamente mientras escribía los pasos a seguir para cada equipo.

-Será en casa de Sayu esta tarde, merendaremos allá y empezaremos la primera parte del proyecto – le dijo Tatsuki a la recién llegada que estaba tratando de ponerse en corriente con las cosas, aunque se le dificultaba un poco al tener que estar escuchando a sus dos amigas y a la profesora, que le miraba de forma acusadora desde su escritorio.

La campana sonó por lo que todos salieron apresurados del salón suspirando aliviados de que su "martirio" acabara.

Las 3 jóvenes se despidieron y cada una salió rumbo a su casa a buscar material para su proyecto....

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El sol bajaba un poco para dar lugar a un cielo de colores llamativos, algunos tonos rojizos, otros casi similares al índigo desgarraban intensamente en el lienzo, apenas dejando ver una leve mezcla entre ambos colores, mientras que en las residencias se decoraban con sombras causadas por el crepúsculo.

-Uf, no saben lo que me sucedió camino a casa chicas – se dijo la mayor de las 3 en un tono visiblemente molesto y un poco histérico

-Jajaja déjame adivinar, el club de fans de tu onii-chan- dijo Haru en tono de burla ganándose un codazo por parte de Tatsuki quien la fulminó con la mirada señalándole a una furiosa Sayu

-Esas chicas son... – antes de que Sayu dijera una barbaridad sintieron el ruido de un auto estacionarse y tocar la bocina a lo que las 3 jóvenes dieron un respingo del susto.

Tatsuki fue la primera en voltear para que sus ojos al instante identificaran las personas dentro del coche – Sayu-kun, ¿esos no son tus padres? – dijo señalando en aquella dirección

Sayu volteo con una sonrisa e hizo un ademán a sus amigas de que la siguieran dentro del automóvil.

Ambas jóvenes tardaron unos segundos en seguirla mirándose por un instante como si tuvieran un mal presentimiento, suspiraron al mismo tiempo e ignoraron el mal presagio, era solo su imaginación seguramente ¿o no…?

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Durante el viaje Sayu les contaba a sus padres con orgullo sobre sus notas y sus logros, Haru miraba por la ventana mientras que Tatsuki observaba callada y atentamente la plática que mantenía Sayu con sus progenitores.

De repente el celular del único hombre en el auto sonó causando un silencio grupal momentáneo

-¿Hai? – dijo la voz grave del jefe de policías

-Los casos de muertes se siguen repitiendo señor, los misteriosos ataques al corazón no cesan y no sabemos nada sobre ese tal "KIRA" – contestó una voz preocupada en la otra línea

-Matsuda, no puedo hablar ahora, tengo visitas y es un tema muy delicado – dijo el conductor dándole a entender que no debía de hablar esas cosas en ese momento

-¡Hai! - fue lo último que se oyó de esa conversación antes de que el tono de "fin-de-llamada" hiciera su aparición

El resto de la jornada hubo un extraño ambiente tenso el cual Sayu trataba de romper por todos los medios con vanos resultados.

-¡Llegamos! – frente a ellos se apreciaba una hermosa casa de 2 pisos de un color caoba con tonalidades oscuras, la casa de una familia ni muy adinerada ni en condiciones deplorables

-¡Woaw esa casa vale más que yo! – exclamo la menor de las 3 recibiendo un nuevo golpe por parte de Tatsuki y una nueva mirada fulminante

-Baka más respeto ¿nee? – susurro en voz baja para que solo Haru pudiera oírla

-Gomene – dijo acariciando donde Tatsuki acababa de golpear

La primera en salir fue Sayu quien al instante abrió la puerta y entró corriendo alegremente, las otras 2 entraron con cautela dentro de la residencia seguidas de los padres de la primera.

El ambiente se veía normal, la sala estaba amueblada con muy buenos gustos y cuadros familiares, había una estufa encendida y el televisor se encontraba prendido.

Tatsuki y Haru comenzaron a mirar a los alrededores observando detenidamente cada detalle del lugar disimuladamente, mientras que la señora Yagami preparaba el té.

-¡Onii-chan, tadaima! – escucharon ambas chicas sin voltear a mirar, un nuevo escalofrío se había calado en el cuerpo de ambas causando un leve estremecimiento

-Okaeri Sayu – escucharon ambas chicas aún sin intención de voltearse-¿Cómo te fue hoy? –la voz era entre la de un joven y un adulto

Al escuchar la voz del joven un presentimiento extraño se apoderó de sus mentes, mientras que de sus cuerpos un estremecimiento aun más fuerte que el anterior hizo que ambas torciera un poco la cara en una mueca de desconfianza.

-Bien, mira ellas son Tsuki-chin y Haru-chin – dijo para señalar a ambas chicas que voltearon sonriendo amablemente hacia el universitario.

-Hajimemashite – dijo el chico haciendo una reverencia la cual respondieron de inmediato evitando la penetrante mirada que sostenía sobre ellas el primogénito de la familia.

-Chicas vamos a tener que hacer el proyecto en la sala puesto que mi habitación esta siendo reparada – dijo la menor de la familia para sacar de su mochila los materiales.

Tatsuki y Haru la imitaron y se sentaron en el suelo frente al televisor encendido de la sala, casi al mismo instante el celular del jefe de policía sonó haciendo que lo levantase y leyera algo que, por su rostro, no era para nada agradable.

-Lo siento cariño pero saldré al trabajo hoy – dijo besando los labios de su esposa y tomando su chaqueta, al tiempo que daba un sayonara

-No te preocupes – dijo su esposa con una cálida sonrisa para girarse hacia los jóvenes – si me disculpan, tomaré una siesta, me viene muy bien, hay té en la cocina si quieren – dijo la mujer subiendo las escaleras alegremente

Al cabo de unos minutos en la habitación solo quedaron 4 personas, Light quien leía un libro de texto, Sayu que buscaba fotos en Internet junto con Haru y Tatsuki quienes resumían la información.

-KIRA CONTINÚA MATANDO CRIMINALES ASÍ QUE, CIUDADANOS, PIENSEN 2 VECES ANTES DE INTENTAR ALGO- se escuchó desde la televisión

Oigan, ¿qué creen sobre Kira? – dijo Sayu a lo que Light agudizó su oído y cambió la pagina de su libro de textos para disimular más su "supuesta" lectura.

Tatsuki y Haru se mantuvieron en silencio un rato intercambiando miradas y sintiendo como un sudor frío les bajaba por la nuca y Sayu no ayudaba mucho, pues esta les miraba impaciente y ansiosa esperando la respuesta de ambas.

-Pues – dijo al fin Haru – No lo se, sinceramente, creo que ambos bandos tienen algo de razón – concluyó, fijando sus ojos desde Tatsuki a Sayu repetidas veces

-Es verdad, después de todo, ahora hay menos criminales pero, destruir vidas no está bien – continuó Tatsuki sin mirar a nadie, más que a un punto fijo de la pared

Se hizo un corto silencio en el que todos los de la casa reflexionaban sobre el tema

-Valla chicas, que profundas, pocos piensan así – dijo Sayu con una nueva sonrisa – Yo en mi opinión creo que Kira es sólo una persona confundida que solo quiere hacer el bien, pero se equivoca al hacerlo de ese modo – finalizó el tema Sayu.

Light pasó a otra página fingiendo atención hacia esta nuevamente

Tatsuki suspiró pesadamente – Oye Sayu-kun, creo que ya es tiempo de que regresemos a casa, está haciéndose más tarde de lo que creí… - su voz denotaba un poco de preocupación y cansancio

Haru la miró interrogante, ambas sabían que podían quedarse hasta tarde en casa de Sayu pero prefirió seguirle el juego a su amiga ya que tenía que preguntarle algo importante

-Ahh, es verdad, y tu Onee-chan se va a preocupar si no llegas a casa a tiempo, mi okaa-san también se pondrá igual, así que también debo irme – apoyó Haru

-Umm, que mal, bueno, seguimos mañana entonces – dijo la menor de esa familia para voltearse hacia su hermano

-Onii-chan, ¿las acompañas a la puerta? – dijo la castaña dirigiéndose a su hermano con una sonrisa

-Por supuesto Sayu – dijo educadamente, levantándose de su asiento sonriendo hacia las invitadas quienes forzaron una sonrisa que por suerte se veía un poco real.

Caminaron en silencio fuera de la sala dirigiéndose a la salida, ambas chicas al frente con el universitario detrás. Ambas podían sentir la mirada penetrante del castaño sobre sus espaldas… Haru tenía los labios fruncidos y sus ojos mostraban confusión, mientras que Tatsuki tenía los dientes apretados y su mirada inescrutable.

-Tsuki, tengo que decirte algo importante luego – susurró Haru a su amiga mirando de reojo al primogénito de la familia, lo cual no paso desapercibido por este

-Creo que ya se lo que es, ya que yo tengo que comentarte algo muy parecido – susurro la otra mirando de reojo también- pero este no es el momento adecuado – continuó, sonriéndole a su amiga para opacar un poco la tensión.

-Bueno chicas, jaa nee – dijo el castaño pasando frente a ellas y abriendo la puerta en un gesto educado

-Sayonara – dijeron ambas al unísono sin gastarse en sonreír esta vez ya que, aunque trataran no lo lograrían.

Cuando estuvieron un poco lejos de la entrada Tatsuki susurro – ¿oíste la llamada?- dijo para voltear con una mirada seria, su rostro denotaba desconfianza hacia los habitantes de aquella casa…

-Si, creo que lo mejor sería comentárselo a Asatsuki-kun haber que opina – dijo la menor de las 2 con un semblante casi frío

Light se las quedo observando por unos minutos, mientras se alejaban el se quedó haciendo un análisis mental de cada una.

-Hay algo extraño, con esas niñas – pensó cerrando la puerta de la casa para dejar que ese pensamiento se fuera, aunque solo fuera temporalmente…

-jejeje – rió ryuuk haciendo que Light volteara indiferente al shinigami recién llegado.

-¿Qué es tan gracioso Ryuuk?- cuestiono el mayor mientras subía las escaleras en dirección a su habitación

-jeje, no es nada – mintió observando a través de la pared a las niñas que estaban fuera

-jejeje los humanos son muy divertidos, jejeje – Dijo por lo bajo, para si mismo

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