NA: Avatar no me pertenece, esto es sin fines de lucro y solamente lo hago por diversión.

En verdad espero que la historia les guste


Resumen:

No pude evitar que salieran lágrimas de mis ojos, sentía tanto dolor por la sola idea de haber sido solo un juego por quien sabe cuánto tiempo, su juego.¿Por qué le hacía esto? ¿Era alguna clase de venganza por no decidirse a tiempo si quería iniciar una relación con él? No… El no era de esa clase de personas pero ¿Por qué me hacia esto? ¿Por qué NOS hacia esto?

Él intento tranquilizarme y sentí su tacto sobre mi piel, me quemaba, dolía que ya nada fuera como antes, saber que el ya no era mío… le di una bofetada y lo deje, tome mi ropa y salí de ahí, cuando salí no estaba del todo vestida aún, pero no me importaba, solo quería huir y no verlo nunca más.


La huida

Otra vez sonó ese maldito gallo-murciélago, no hay duda de que le encanta despertarme. Pero ¡Por los espiritus! lo odio, en las mañanas es lo peor que puede despertarme, pero este día, ese gallo-murciélago no suena tan horrible, tal vez por ser fin de semana en el que no tengo que entrenar, la guerra ha terminado hace unos años, por hoy él también podría darse un descanso ¿no?, o tal vez no suena tan horrible por el simple hecho de que él este aun aquí…

- ¿Cómo estas amor?- Me dijo - ¿Cómo dormiste?

Ahí estaba, ante mis ojos la persona más maravillosa que encontré, haciéndose poco a poco especial y ¿Quién lo diría? Esencial mi vida y probablemente la única que lo sería.

- Bien, gracias- respondí

Estaba algo sonrojada por la otra pregunta ¿Cómo dormí? ¡Cielos! Después de semejante noche… ¡Por los espíritus! inevitablemente miré su perfecto cuerpo. Estaba tan avergonzada recordando todo lo de anoche, me pregunto ¿alguien nos habrá escuchado? Después de todo, durante ese acto no pude controlarme y grite un poco cuando… ¡Ya basta Katara! Pero, si lo hemos hecho tantas veces porque aun… ¡SUFICIENTE! ¡Basta!

Él me rodeo con sus brazos y me besó la frente, vi como en sus perfectos labios se dibujaba una sonrisa, esa sonrisa que lograba que mi corazón palpitara como loco, que mi ritmo cardiaco se disparara como una bala, la única persona que lograba que me enfadara por nada y lo perdonara de todo… Solo él, lo abracé aun más fuerte, estaba feliz, todo lo que le habían dicho hace dos semanas era una vil mentira, lo que ella había visto seguramente era un mal entendido y estoy segura de que así es ¿Cómo pueden entregarse así dos personas cuando no se aman? ¿Cómo puedo llevar a esta personita en su vientre si es así? No, no era posible.

-Te amo- susurré

Espere unos minutos más abrazada a él, esperando una respuesta, lista para que, en cuanto llegase, darle esa gran noticia de la que yo misma me entere hace apenas unas horas.


- Flash Back-

Aang- dije sacando mi cabeza de la taza del baño - No me siento muy bien

Él me miraba con ojos de preocupación, no podía hacer nada, yo misma estaba muy preocupada por lo que me sucedía ¡No era para nada normal! Llevaba días vomitando todas las mañanas, ya no toleraba algunas comidas y tenía unos cambios de humor tan repentinos y sin sentido ¿Qué rayos me pasaba?, cuando se lo comenté a Sukki y a Toph, dijeron cosas totalmente opuestas, Toph creía que mi periodo se había cruzado con algo que me sentó mal en la cena, en cambio Suki no dijo nada y solamente sonreía de una forma muy dulce, diciendo que sería una sorpresa ¿Qué clase de sorpresa podía causarme tanto mal estar?

- Vamos a la enfermería- me dijo y en seguida me tomo en brazos y me acerco un pequeño tazón

Lo mire algo irritada, solamente me sentía mal, no era una invalida y ¿para qué demonios era el tazón?

-Aang no tienes que hacerlo yo puedo so…

No pude terminar de decir la frase dado a que un líquido amargo y rasposo salió por mi garganta amenazando con manchar las prendas de Aang quien ágil me acerco el tazón evitando el desastre.

- No, yo te llevaré hasta la enfermería- dijo mientras me detenía el cabello- esta hasta el otro lado del palacio.

- Y ¿Por qué no traemos a las curanderas aquí?- dije intentando controlar las nauseas

-Katara- dijo mirándome con cierta preocupación en sus ojos- me gustaría que te hiciesen un examen completo y si ellas vienen solamente podrán decirte lo que ya sabemos.

Bien, tenía razón, si quería una respuesta sobre lo que padecía era necesario acudir hasta allá. Resignada estiré los brazos hacia él, Aang solamente sonrió y me alzó por lo alto, intentando no hacer ningún movimiento que pudiera marearme.

- Es una mentira- susurré mientras me pegaba más a su pecho, impregnándome de su aroma- un malentendido

-¿Qué?- dijo

- Nada

Me quede así, recostada en su pecho hasta que llegamos a la enfermería, de la que por cierto salía Sukki, estaba haciéndose su chequeo mensual, llevaba cerca de 7 meses de embarazo, se veía hermosa con su pancita redonda y sonreí al ver que mi hermano la acompañaba, desde que se casaron Sokka se ve muy feliz y es sorprendente lo mucho que ha madurado.

-¿Qué hacen aquí? – pregunto Sokka

- Katara se siente algo mal

Pude sentir la mirada de Sukki, viéndome de una manera dulce y con una sonrisa

- Seguramente está enferma por toda la comida que devoró ayer- dijo- ¡Parecía que comía un ejército!

- ¡Cállate Sokka!- Le dije al tiempo que zafaba un brazo del agarre de Aang y le daba un golpe en la cabeza

-¡Oye, eso duele!- dijo sobándose

- ¡Te lo buscaste!- respondí

- Por cierto amor- intervino Suki- ¿No ibas a ir a buscar a Aang saliendo de aquí?

Todos miramos a Sokka, quien de pronto pareció recordar algo importante

- Es verdad- dijo mientras que colocaba su puño sobre la palma de su mano- Zuko nos ha dicho que tenemos una junta importante, al parecer hay un altercado en las fronteras del reino tierra y la nación del fuego

- ¿a qué hora es la junta?- inquirió Aang

- Es…- dijo mientras se rascaba la barbilla-A las 11 en punto

- Son las 10: 55- Dije sin dejar de mirarlos mientras me bajaba de los brazos de Aang

-Entonces tenemos que darnos prisa

Sokka tomo a Aang del brazo y comenzaron a alejarse

- Espera- dijo Aang resistiéndose al agarre- No quiero dejar a Katara sola

- No te preocupes- dijo Sukki mientras me tomaba del brazo- Yo la acompañaré

- Esta bien- dijo algo resignado

Aang odiaba esas juntas y esta vez no pudo zafarse para estar conmigo

- te veo cuando la junta termine- dijo Aang mirándome con ternura- … y espero que sea pronto- dijo mirando a Sokka

- No cuentes con ello, el altercado se ocasiono porque algunos integrantes del Reino tierra…- decía Sokka mientras se alejaban por el pasillo, al parecer no acabaría pronto.

-¿Vamos?- Dijo Sukki

Yo solamente asentí y nos adentramos a la sala en donde operaban las curanderas. Era un salón amplio, lleno de camas y de aparatos muy novedosos para la época, y siempre con personal dispuesto y capacitado para ayudar.

- Bien venidas ¿En qué puedo ayudarles? – Dijo una curandera

- Pues… verá- Les conté todos mis síntomas, desde los mareos hasta los cambios de humor repentinos, las curanderas solo me miraban, asentían y anotaban cosas. – Entonces ¿Qué cree que tengo?

- Muy bien, pero antes ¿Cuándo fue la última vez que tuvo su periodo?

Esa pregunta realmente no me la esperaba ¿Qué tenía que ver mi periodo con todo esto?

- Pues esto….- dije algo sonrojada – hace cerca de dos meses que no se me presenta

- ¿usted suele ser regular en sus periodos?

- Si… ¿pero qué tiene que ver?

- Antes de contestar, una última pregunta- dijo la curandera - ¿Usted ha mantenido una vida sexual activa en el último año?

No pude evitar sonrojarme violentamente y sentir como salía humo de mis orejas ¿Por qué tenía que preguntar eso? Es más ¿¡por qué tenía que responder eso!? ¡Espíritus! Tenía que contestar ¿no? Era una curandera que intentaba descubrir que me aquejaba, sin mencionar que estaba ya bastante entrada en edad, así que no preguntaría eso solamente por morbo… respiré hondo

- Si- dije con voz muy queda

- Ya veo – dijo- ¿Cuántas parejas sexuales ha tenido en los últimos 5 meses?

Sukki comenzó a reír muy bajo, esa pregunta ya era demasiado… ¿Cómo se atrevía a preguntarme eso? ¿Qué acaso la respuesta no era obvia? ¿Por qué tenía que contarle esas cosas tan privadas a una anciana que ni conocía? Y peor con la ESPOSA DE SU HERMANO escuchando todo ¡¿Qué le sucedía?!

-¿¡Qué pregunta es esa?!- Dije exaltada

- Solamente queremos confirmar su "situación"

-¿Cuál situación?- repuse todavía molesta

Sukki me tomo del hombro y me sentó de nuevo en la cama, al parecer me había puesto de pie y me había acercado mucho a la anciana sin siquiera notarlo ¿Qué demonios me pasaba? Jamás enfurecía así por preguntas bochornosas.

- Solo respóndele y pronto sabrás lo que te pasa- dijo Sukki sonriendo

Suspire resignada

- Una

- Muy bien señorita- dijo la anciana sonriendo, al parecer no se había percatado de mi explosión hace poco o si lo había hecho disimulaba bastante bien- ¡Felicitaciones! Usted está embarazada, aproximadamente de dos meses

- Fin del Flash Back-


Me despegué un poco de Aang, para poder ver sus ojos y besarlo en cuanto le diera la noticia, pero lo siguiente no me lo esperaba, esa sonrisa perfecta y esa mirada alegre, cambiaron de repente, ahora se veía serio, frio, distante…

Cuando observe esa reacción, el pánico me invadió por completo, ¿acaso no me amaba? ¿Era real todo aquello que vi? ¿Eso que me dijeron? No, debía haber un error, pero él no decía nada y se veía muy serio. No…

No pude evitar que salieran lágrimas de mis ojos, sentía tanto dolor por la sola idea de haber sido solo un juego, su juego por quién sabe cuánto tiempo. ¿Qué acaso todas esas muestras de afecto habían sido solo mentiras? Parecía todo tan real… ¿Por qué? ¿Por qué me hacía esto? ¿Era alguna clase de venganza por no decidirse a tiempo si quería iniciar una relación con él? No… El no era de esa clase de personas pero entonces ¿Por qué? ¿Por qué me hacia esto? ¿Por qué NOS hacia esto?

Y entonces lo recordé todo… ese momento hacia unas semanas… ¿Por qué?

Me tomo el rostro, y lo alzo, intente con todas mis fuerzas no mirarlo, no quería que viera mis lagrimas, que viera en mis ojos el dolor y el pánico que sentía por el hecho de pensar que fuera verdad que ya no nos amara, no podía dejar que me viera tan vulnerable, pero ya no tenía caso, él ya estaba limpiando con sus dedos los surcos de agua que rodaban por mis mejillas

Lo siento- dijo- yo… no quería

Pude advertir el dolor, el arrepentimiento y la confusión de sus palabras, un dolor y un arrepentimiento que parecía tan real…. Pero no, ese dolor era falso, tan falso como esos rumores que le inventaban algunas personas acerca de haber matado a Ozai, tan falso como decir que él no es el ultimo maestro aire, como decir que jamás existió la guerra … tan falso como decir que aun sentía algo por mi… por nosotros

Sentí que me faltaba el aire, tenía que salir de ahí lo más pronto posible, no podía estar ahí más tiempo, mi corazón se partía en pedacitos, mi cabeza dolía, comenzaba a ver borroso, el nudo en mi garganta hacia que mi cuerpo callera y pronto no podría levantarme.

- ¡Suéltame!- Vociferé

Traté de sonar molesta, no… no solo molesta, intenté sonar iracunda, pero las lagrimas me traicionaron y la voz se me quebró, en lugar de sonar enfadada, solamente logre sonar herida.

- Katara- dijo Aang- por favor cálmate

Él intento tranquilizarme y sentí su tacto sobre mi piel, me quemaba, dolía, dolía que ya nada fuera como antes, dolía saber que el ya no era mío… le di una bofetada y lo deje, tome mi ropa y salí de ahí, cuando salí no estaba del todo vestida aún, pero no me importaba, solo quería huir y no verlo nunca más.

Todos en el castillo me miraban, tal vez por mi vestimenta desaliñada, por las lagrimas en mi rostro o tal vez por salir precisamente así de la habitación del Avatar el día de la gran noticia sobre nuestro hijo, bueno… , no por salir de ella, si no por como salí de ella, no por la ropa tan carente sino por las lagrimas.

Nadie entendía lo que estaba sucediendo, nuestros amigos trataban de detenerme en el camino, pero yo solamente quería correr, la única que no intento detenerme fue ella… Ella que sabía todo lo que yo había visto, ella estaba entre sus brazos cuando yo los vi, sabía lo que ella estaría pensando "pobre tonta" "que ilusa" "Se lo dije" y todo esos yo lo sabía, era todo eso por no haber creído esas señales, siempre estaban juntos… ella jamás se apartaba de él y él no se veía incomodo o molesto ¿Por qué permití que sucediera? Recordarlo me hacía sentir que se me partía más el corazón.

-Soy una tonta- sollocé intentando borrar ese recuerdo

Seguí corriendo por el pasillo, consciente de que todos me estaban siguiendo, me talle los ojos intentando secarme las lagrimas, ya no quería estar ahí.

- ¿A dónde vas princesa azucarada? – decía Toph

Yo solamente me arroje a sus brazos y llore, llore sacando todo el dolor que había dentro de mí, Toph se había convertido en mi mejor amiga y era la única que sabía lo que decía aquella nota y en esos momentos mi único punto de apoyo.

- Era verdad Toph- le dije- él ya no me ama, esa nota era verdad

- ¿Pero qué estás diciendo?- dijo ella con incredulidad en su voz- ¡Claro que te ama!

- No- dije aun sollozando- Él no lo hace

- ¿Por qué dices eso? ¿Qué ha sucedido?- dijo- ¿tiene que ver con esa estúpida carta que me comentaste? ¡Debe ser solo una broma!

- No- dije aun llorando- Yo los vi ¡Los vi durante todo este tiempo y no hice nada!

- ¿De qué hablas? – Decía Toph algo fuera de sus casillas

- ¡Yo los vi!- dije aun bastante alterada

- ¡Corran!- dijo una voz- ¡Tenemos que encontrarla!

Miré a Toph, tenía que correr, venían por mí y no podía perder más tiempo

- Lo lamento -murmuré -me tengo que ir- dije comenzando a correr

- Pero ¡Espera Katara!- dijo Toph tomándome del brazo- ¿En serio necesitas huir?

La miré, sabía que no aprobaba mi decisión, huir jamás solucionaría nada, pero en este momento ya no tenía fuerzas, tenía que hacerlo.

- Si – dije- tengo que

- Bien- dijo- te ayudare, ve al Dragón de Jazmín, El Señor Iroh te ayudará a esconderte un tiempo, yo iré a visitarte más tarde

- Gracias- dije- y por favor, no menciones que me has visto

- No te preocupes- dijo- ¡Ahora vete!

Salí del castillo, mientras veía como Toph hacia un poco de tierra control para ayudarme a ganar tiempo.

- Gracias Toph- murmure, mientras corría al Dragón de Jazmín


NA: ¿Algo dramático no? Jejeje, este fic ya lo había publicado anteriormente y jamás lo terminé... ahora si pienso hacerlo, ¡Espero recibir todo su apoyo! los comentarios y sugerencias son muy bien recibidos , estaré muy agradecida con ustedes si leen mi historia y dejan RVW. En especial porque soy gran fan de muchos escritores de esta página, en especial los de Avatar.