¡Buenas a todos!
Debo decir que luego de ver el anime de Pandora Hearts… ¡Me vicie con el casi tanto como Pokémon! XDDD por ello y luego de ver los Ovas del anime, me sentí atraída por los ovas 03 y 05, a través de los cuales me inspire para este fic~ (pero ELIMINANDO el yaoi, ya que ciertamente PH no es un anime de dicho género y no entiendo porque deben arruinar su trama de suspenso, misterio y fantasía con yaoi, digo, desde mi punto de vista yaoi en un anime que no trata de ello esta mas que fuera de lugar :C no soy fan de eso, pero respeto a la gente que le guste, así como espero que respeten mi opinión propia y este Fanfic.
La mayoría de los personajes serán los mismos que el anime, así como algunos que eran por decir "exclusivos" del manga, pero también habrán algunos OC (Original Characters) creados por mi persona~ Algunas personalidades o relaciones entre personajes oficiales puede que sean distintas a la original, (ejemplo la relación entre Gilbert y Vincent, el segundo ya no "querrá tanto" a su hermano, sino que le querrá hacer la vida imposible xD) y pues ese tipo de cosas. Aunque otros personajes seguirán conservando su personalidad original, debo aclarar que en este fic NO SALDRÀN CHAINS/CADENAS, es decir los monstruos del Abyss/Abismo de la serie, ya que esto se lleva a cabo en un "mundo real", y de estilo "cotidiano, escolar, etc"~
La publicación de capítulos será de acuerdo se vayan dejando Reviews. Cualquier comentario, consejo o crítica constructiva será agradecida~
Disclaimer: Los personajes (oficiales) de Pandora Hearts no son míos, sino de su creadora Jun Mochizuki
Ahora sin más preámbulos… ¡El primer capítulo!
"Prólogo"
Por las calles de asfalto grisáceo, con algunos árboles perfectamente alineados, en filas uno al lado del otro, en pequeñas "macetas" o mejor dicho "rejas", iba corriendo a todo lo que sus piernas le daban un hombre joven, de posibles 24 años. Era delgado, algo alto y de clara tez. Poseía una especie de adorno dorado en uno de sus oídos. Sus cabellos azabaches, rizados y revueltos se movían de lado a lado, a veces cubriendo y otras no sus dorados ojos. Llevaba media tostada, impregnada en mantequilla, a medio comer en su boca, en lo que se ponía su corbata azul oscuro, dándole igual las arrugas de su camisa blanca y su pantalón oscuro. La desesperación y el nerviosismo se reflejaban en su dorado mirar.
—¡Llego tarde! ¡Dios santo, llego tarde! —gritaba con desespero y sin cesar el joven azabache.
Era el primer día de clases, luego de las vacaciones de verano, pero desgraciadamente su despertador en forma de cuervo, (al cual había programado la hora perfectamente calculada, para tener suficiente tiempo para arreglarse e ir más tranquilamente a su trabajo, —no como iba ahora, obviamente—) le había hecho una mala jugada, teniendo que haberse averiado justamente ese día, y solo logrando despertarse 10 minutos antes de que las clases iniciaran. El profesor Gilbert Nightray era el más joven de todo el profesorado de Pandora, y solo había dado clases un año, siendo este su segundo año de enseñanza.
—¡Rayos, rayos! ¿¡Y justo hoy tenía que dañarse ese condenado despertador!?
Gruesas gotas de sudor descendían por la frente del joven maestro, éste dio una fugaz mirada a su reloj de muñeca y sus orbes dorados casi se salieron de sus órbitas, ¡ya que solo le quedaban 6 minutos! ¡Y la academia quedaba como a 2 cuadras! Sabrá dios qué fuerza sobrehumana invadió el cuerpo de Gilbert, ya que se las arregló para aumentar sorprendentemente su paso, yendo ahora y casi literalmente a velocidades supersónicas.
Metros más adelante, se apreciaba una edificación de gran tamaño, de colores cobrizos, cafés finos y algunos detalles dorados, con terrenos extensos de algunos pavimentos rodeados de finos, bien cuidados y podados arbustos, algunos con formas curiosas de conejos y animales, otros con su clásica forma redonda. Ésta a su vez era completamente rodeada por unos muros, del mismo color que el edificio del centro. En el muro que se hallaba a la derecha de la entrada de reja azulada, yacía una insignia de color plata, en la que se apreciaba el texto: «Academia Pandora» en letras doradas.
Enfrente de semejante y admirable instituto, contemplándolo con boca abierta —a causa de la impresión— al igual que sus ojos celestes y sinceros, yacía parada una joven chica de posibles 17 años, de clara tez, delgada contextura y larga cabellera blanca, casi en su totalidad, descontando un pequeño y simpático mechón de color plata. Vestía con ropajes sencillos: una bien arreglada blusa de manga corta, de color celeste, un poco más oscuro que sus ojos, que iba debajo de una chaqueta de color plateado; junto a un pantalón de mangas larga, del mismo color de su cabellera blanca. Así como unas pequeñas zapatillas de color plateado; en su cuello iba colgando un pequeño collar de color dorado, con un adorno de color escarlata en forma de letra «B».
—¿Con que esta es la Academia Pandora? —se preguntó, aún boquiabierta y sorprendida.
Con su maletita café, con el bordado de un Pegaso blanco en medio, en su mano derecha, la joven de nombre "Melanie Baskerville" aspiró una leve bocanada de aire, que luego soltó en un igualmente leve y largo suspiro, cerrando lentamente sus ojos, en un intento de calmar los nervios que la carcomían por dentro. Era su primer día de clases en la academia Pandora, no habían pasado muchos minutos desde que su tío la había dejado frente a ésta, antes de marcharse, no sin antes desearle la mejor de las suertes, junto a un besito de sumo amor en la frente.
Abrió rápidamente los ojos, con un leve brillo de decisión reflejado en éstos, ¡no iba a dejar que los nervios arruinaran su primer día en dicha academia! Es cierto que el ser la nueva alumna en un instituto de tal fama, así como una nueva habitante en la ciudad, era algo un poco frustrante… pero… también habían cosas positivas en ello: su tío en una ciudad como esa, tendría muchas más oportunidades de encontrar un nuevo empleo, (tristemente lo habían despedido de su anterior trabajo de contador, sin aparente razón ya que Melanie sabía que su trabajo era más que impecable), tan pronto superara la leve depresión que tenía por ser despedido y la otra… puede que consiguiera hacer nuevos amigos, ¿quién sabe, no?
—Bueno… aquí voy… —sentenció ahora más segura, pero tan pronto que se dispuso a dar el primer paso, se vio interrumpida por un grito no muy lejano, de «¡llego tarde!», por lo que giró su mirada con curiosidad—. ¿Eh…?
A lo lejos de la academia, corriendo a velocidades mayores que un guepardo en plena caza, se acercaba el joven profesor Gilbert, aún con la tostada en su boca y mirando su reloj de muñeca. Tanto Gilbert como Melanie no pudieron hacer nada, para evitar lo inevitable, tan pronto el joven hombre apartó su mirada dorada de su reloj para ver al frente, sus ojos se abrieron de par en par por la sorpresa y…
¡Pataplaf!
El Nightray y la Baskerville chocaron, cayendo al suelo de asfalto, en una comprometedora posición, aún frente a la entrada de Pandora: Melanie acostada de espaldas al suelo y Gilbert, aún levemente noqueado, desplomado sobre el cuerpo de ésta, en la zona de la cintura. Ambos se tocaban sus frentes, tornadas de un leve carmesí, por el golpazo que se dieron. Tras recobrarse del choque, Gilbert abrió levemente sus ojos, centrándolos en la joven que yacía bajo suyo. Melanie igualmente luego de recobrarse, sintió extrañada un peso sobre su cuerpo y al abrir sus ojos celestes, pudo apreciar al joven hombre que yacía sobre ella.
Las perlas celestes de la Baskerville se centraron en el par de fragmentos dorados del Nightray, cuando pasó esto, un inevitable y leve rubor apareció en el rostro del mayor, sin saber muy bien el porqué. ¿Qué le estaba pasando? ¿Por qué al ver fijamente el rostro de esa chica… el suyo propio se embargaba de una calidez, precisamente en sus mejillas? ¿Qué era ese sentimiento que invadía su pecho?. Eran las preguntas que fugazmente atravesaban la mente del azabache.
Un seco y fuerte sonido sacó al joven profesor de su "hechizado estado". Al girar su mirada, los 2 apreciaron a 3 espectadores que los observaban con pícara mirada, a través de los agujeros de la reja azulada de la entrada de Pandora, eran 2 chicos y una chica. El primero y al parecer el mayor, como de 18 años y más alto de los tres; delgado y de clara tez; ojos esmeraldas; cabellera rubia, atada en una realmente larga clineja, se llamaba Jack Vessalius. El otro era igualmente delgado y de clara tez; posiblemente de 17 años, de cabellera larga, algo alborotada y dorada; curiosamente poseía ojos de distinto color: uno dorado y otro escarlata, se llamaba Vincent Nightray, siendo el hermano menor de Gilbert. Por último la única chica, era la más bajita de los tres, igual de blanca y delgada, de aproximados 16 años; su cabellera era larga y negra; sus ojos eran púrpuras, Alice era su nombre. El trío llevaba puestas unas chaquetas oscuras, detrás de las cuales iba escrito en blancas letras "P-3", debajo de camisetas rojizas y pantalón igual de oscuro, así como sus botas y el gorrito que la chica llevaba, con un pequeño símbolo de color blanco, posiblemente de un conejo.
—«Oh no… ellos no…» —suplicó mentalmente el pobre Gilbert, sin conseguir ocultar el fastidio en su rostro.
—¡Oye! ¡Llegas tarde… profesor! —recalcó Jack, con auténtico sarcasmo el "profesor" y con sonrisa burlona en su rostro.
—¡Sí, que patético! —añadió Vincent, sonriendo de la misma forma. Estaba gratamente satisfecho de que el "pequeño plan" de descomponer el despertador de su hermano mayor, para que éste despertara tarde, funcionó con éxito.
—Y oye… ¿no crees que es algo arriesgado… el que hagas "cuchi cuchi" con una chica, en un lugar público como éste~? —preguntó con pícara sonrisa en su rostro Alice, en completa burla, al ver la comprometedora posición de Gilbert y esa chica nueva, la cual para pensamientos enfermizos de Jack y Vincent… tenía un cuerpo que no estaba nada mal a simple vista.
Los rostros de Gilbert y Melanie tras ese comentario, hicieron la hazaña de haberse tornado de un color carmín, más intenso que la luz de un semáforo, (¿era eso posible?). A velocidad de rayo el azabache se levantó, ayudando como buen caballero a la chica nueva a levantarse, ambos con sus miradas apartadas, para no verse por la pena que sentían. Los miembros del "Pandora 3" le enviaron una última mirada pícara a su joven y nervioso profesor, para luego alejarse en dirección al interior de la academia Pandora, aunque susurrando cosas entre ellos, con malévolas sonrisas en sus rostros. Ya que habían encontrado una razón para arruinarle más el semestre a su profesor, el encontrarlo en dicha posición con esa chica nueva… era el mejor rumor que, ni en lo más recóndito de sus retorcidas mentes, hubieran podido imaginarse.
Tras pasar por un rato de incómodo silencio, el cual únicamente era perturbado por el sonido del viento, que soplaba y movía algunas de las hojas, de colores cafés y cobrizos que yacían en el suelo, Gilbert rompió igualmente el silencio, con una tímida disculpa por el anterior choque que tuvo con la chica, la cual le sonrió e igual de tímida le dijo que no pasaba nada, ya que fue un accidente.
—Soy Melanie… Melanie Baskerville~ —se presentó con sonrisa un poco más segura la chica, para romper el hielo entre ambos y aprovechar de conocerse, añadiendo—. Aunque prefiero que me digan… "Mely", ¿y usted~?
—E-esto… y-yo soy… G-Gilbert… Gilbert Nightray —se presentó aún con más pena, al ver la ternura y amabilidad en la sonrisa que la joven chica le envió.
—Je, je, je, es un placer conocerlo… Gilbert-sensei~ —Melanie le extendió una de sus manos al azabache, en señal de saludo y aún sonriendo, el cual con un poco menos de timidez correspondió.
—Y… ¿supongo que eres una alumna nueva en Pandora, no? «¡Agh! ¡Pero pregunta más estúpida, Gilbert! ¡Claro que es nueva!» —se regañó mentalmente, ante tan obvia pregunta, ya que obviamente nunca había visto el rostro de ella por la academia. Ante el gesto de afirmación de parte de Mely, el sonrió amablemente—. Bueno… siendo así, cualquier duda que tengas respecto a la academia, su personal administrativo o cualquier cosa… no dudes en preguntarme.
—Je, je, ¡se lo agradezco mucho, Gilbert-sensei~! —Mely sujetó nuevamente su maletita con ambas manos, para inclinar su cabeza a modo de despedida—. Ahora tengo que entrar a la academia, acabar unos cuantos trámites y papeles faltantes, para poder empezar a ver clases. Hasta pronto~
Y dicho ésto, tan fugazmente como la conoció, el Nightray vio alejarse caminando a la joven al interior de la academia Pandora, al verla ya desaparecer por la cristalina puerta de entrada del edificio, Gilbert no pudo evitar soltar un leve suspiro. Sí que había tenido una mañana loca, había tenido que correr cual guepardo para llegar a decente hora a su trabajo, no había desayunado bien, (sintiendo una gran hambre en esos momentos, ya que su tostada para su pesar, luego del choque acabó regada en el suelo y manchándose de tierra), había tenido un por así decirlo "bochornoso" momento con una nueva chica… y además no sabía el porqué… sintió en su interior un raro peso en su pecho, al ver fijamente el rostro de ella; así como seguramente los miembros del "P-3" aprovecharían el haber visto dicho momento vergonzoso entre Gil y Mely, para formar por allí interminables rumores, con el simple objeto que arruinar más la mañana del joven profesor y tacharlo de pervertido o sabrá dios que cosa más.
Pero… lo único que añoraba era… aunque sea encontrarse nuevamente con esa tal Melanie Baskerville… sin saber que los interminables giros del destino… harían que ambos se re-encontraran, lo más pronto que Gilbert creía.
~Continuara~
Bueno, espero que les haya gustado el prólogo nwn
El próximo domingo subiré el siguiente capítulo, o si algo sucede, el lunes. Pero si quieren seguir viendo que pasa, dejen Reviews xD
¡SAYONARA!
