Solo era alguien, con los sueños y esperanzas destrozadas, y eso Flippy lo sabía, cuando fue en su encuentro y ella, temerosa se defiende con lo único que tiene en la mano: un paraguas. Flaky retrocede con el corazón en la mano, y es que Flippy...ya le había hecho mucho daño. Daño que no podía repararse con solo unas palabras dulces, aunque ella se sentía culpable, seguía retrocediendo, con la amenaza de que si él no se iba le atacaría. Flaky siente cerca la muerte cuando a sus espaldas se topa con una pared y choca golpeándose la cabeza en el proceso. Flippy baja el cuchillo y va en su ayuda preocupado. Ella se retuerce y con sus uñas le deja algunos cortes en el rostro. Flaky ruega con que cierto héroe de cabello azulado llegue en su ayuda. Pero nada de eso sucede y sus esperanzas de sobrevivir se van al caño. Las lagrimas ruedan por sus mejillas y él comprende que nunca podrá sanar la herida que le dejó. Ya que...tras ser maltratada por Flippy, quien no lo hacía consciente cabe decir ¡Porque no podría! las heridas ganaban profundidad, y el espacio que ella le había cedido en su corazón desaparecía.