Frases dichas

A veces puede más la cizaña de un hombre celoso, que el susto de un arma apuntándote a la frente.

Este es el caso de un chico y una muchacha que se querían; verán el porqué de la frase anterior.

Anteriormente la chica tenía una pareja, pero esta primera relación no le fue muy bien porque la pareja que tenía la golpeaba y tenía mala reputación que la haría terminar o con un susto para darle un escarmiente a él o la muerte, así que se separó de él por el bien de ella y de su pequeña, la cual la tuvo con él en el momento de ceguera de amor por ese chico.

El ex de la muchacha la seguía a todas partes para que lo perdonara, llorando en todos lados, y no es literalmente, este chico si lloraba como una mujer, y la hacía quedar a ella como la mala de la película, ella se cansó de eso y lo rehusaba a ver; solo en casos donde necesitaba para ponerse de acuerdo para lo de su niña, pero el solo la citaba para hablar de ellos y poner a la niña en medio tomándola como excusa para volver; ella se rehusó y dejo de verlo solo quedando en enviarse mensaje pero ni por mensajes la dejaba en paz. Consiguió a un chico bueno luego de un tiempo de esquivar a su ex, este chico era muy distinto y sencillo, aunque con un problema de salud en una pierna por una caída en su tiempo laboral, por el momento ese era su problema y el de tener igual un pasado con una esposa y niños, solo que al contrario de ella él se separó de su pareja por la actitud de la chica, siendo responsable a la hora con sus hijos.

Dos historia que se unen, un día el ex de la chica la cita y la amenaza de que si el nuevo novio de ella le hacía quedar mal con la niña lo iba a mandar a matar, ella con miedo y todo se lo comento pero lo dejo pasar, al tiempo sufrieron un atentado en la casa de la madre de la chica que era a donde ella se mudó luego de su separación del primer esposo, una noche como todas las que pasaban juntos ella le daba de comer a la niña en su cuarto mientras que el novio veía los deporte en el televisor, como casi todas las noches que la iba a visitar, cuando al cuarto se metió un tipo con un suéter verde con el cierre completo hasta arriba tratando de taparse la cara, apuntándole al chico a la cara con un arma de fuego de una sola bala, muy conocidas como chopos o armas caseras.

Pidiéndole las llaves de la moto del chico haciéndolo parecer un robo, lo extraño es que jamás había sucedido algo parecido en esa casa porque todos en el vecindario se conocían y no eran capaces con meterse con su propia gente. el chico se acomodó y se sentó cerca de la cama, diciéndole que él no tenía las llaves pero era mentira, solo que el ladrón no lo sabía, el hermano de la chica que estaba en otra habitación de la casa con su esposa, al percatarse de lo sucedido busco un arma blanca casera ( machete); y al hacer ruido alerto al ladrón despistándolo y dándole chance al novio de la chica de quitarle el arma de un golpe, pero con su pierna herida no podía hacer mucho permitiéndole al ladrón chance de salir corriendo junto con un compañero que le hacia la guardia en la puerta, otro de los hermanos de la chica se suma a la persecución pero no pudieron agarrarlo, luego de esa noche todo quedo calmado entre ellos, pero al siguiente día el ex de ella visita al chico a la casa de él diciéndole unas cuantas mentiras, de que ella continuamente le pasaba mensajes románticos, metiéndole cizañas, y el tonto enamorado le creyó todo sin preguntar, alejándose de la chica solo por las mentira de un ex celoso...

Luego de todo lo que enfrento por ella, y el cariño que le tomo a la niña, pudo más la falta de confianza que el amor que le tenía.


¿Qué harían ustedes, queridos lectores?

¿Se dejarían llevar por las cosas que dice una persona o preguntarían primero? SE LO DEJO A SU CONCIENCIA...