Hooola! ^^ Súper contenta yo de colaborar con algo propio, la verdad. Ya me diréis qué os parece y si queréis que convierta esto en una serie de One-Shots (quizás un fic tipo abecedario aprovechando que empiezo por la "a"?). Si es así, acepto propuestas!
Descargo de Responsabilidad: Sólo soy una chica que después de acabar el bachillerato tiene demasiado tiempo libre en su vida ;D
ALERGIA
—Su pelo me irrita los ojos —señaló sin apartar la mirada de la brillante cabellera del objeto de su molestia.
Alicia Nott despegó sus ojos castaños del trozo de pergamino sobre el que había estado escribiendo los últimos treinta minutos y suspiró al ver a lo que se refería su compañero.
—Eso es porque ni siquiera parpadeas cuando la miras —contestó con un tono de voz que decía que esa no era la primera vez que abordaban el tema. Y que tampoco sería la última, de eso estaba segura.
—De sólo verla me mareo —siguió el otro, sin hacerle el más mínimo caso.
—Quizás si cuando la vieras no te olvidases de respirar… —susurró Alicia por lo bajini.
De reojo, miró a su primo, que seguía concentrado en la diminuta figura de la adolescente que se reía a mandíbula batiente a tan sólo unos metros de donde estaban ellos.
Una sonrisa tensa le curvó los labios al comprobar que el chico no parecía haberla escuchado en absoluto.
—Su perfume me hace estornudar —continuó su lista de síntomas, esta vez arrugando la nariz como para darle énfasis a su afirmación.
—Eso tiene fácil solución —dijo Alicia, que releía con desinterés su redacción segura de que sus palabras estaban cayendo en oídos sordos—. Sólo tienes que mantenerte alejado de ella…
—Y cuando me mira siento un cosquilleo muy raro en el estómago —la interrumpió su acompañante sin la menor cortesía. Luego, por primera vez en los treinta minutos que llevaban encerrados en esa sala de estudio, se dirigió a su prima—. ¿Qué me está pasando, Allie?
—Que estás enamorado, Scor —contestó ella, corrigiendo una falta de ortografía. Revisó su pergamino una última vez antes de levantarse y recoger sus cosas—. Asúmelo.
—Pero…
—Es eso —lo cortó Allie, poniéndole una mano en el hombro. Scor se encogió de dolor cuando los dedos de la muchacha se curvaron en un agarre mortal sobre la articulación, indicándole silenciosamente que ya estaba un poco harta de todo—, o le tienes alergia —completó.
Después, se fue.
Scorpius se quedó mirando el vacío durante unos segundos meditando sobre las palabras de su prima.
Sacudió la cabeza.
No puedo estar enamorado, se dijo, forzándose a intentar, por lo menos, empezar la dichosa redacción sobre los efectos de la poción Volubilis.
No de ella, al menos, pensó, subrayando con tinta negra el título.
Eso era imposible. Tan imposible y nauseabundo como una McGonagall en minifalda.
Simplemente le tenía alergia.
Sí, eso era.
Le tenía alergia a Rose Weasley.
