Disclaimer: Los personajes de crepúsculo, no me pertenecen. Son de la magnífica Stephenie Meyer; sin embargo, la trama es completamente mía y está hecha sin fines lucrativos.
JulieDeSousaRK, mil gracias por tu apoyo para publicar esto. No pensaba adaptarla a éste fandom, pero tus ánimos me han hecho hacerlo. Gracias por estar a mi lado.
Un dulce contrato
Prólogo
El verano que conocí a Edward Cullen; descubrí que aparte de ser la niña heredera de los Swan, yo era la alianza familiar más beneficiosa de entre el círculo social de mis padres. Era consciente de que ellos no eran los más cariñosos; pero jamás imaginé que, fueran capaces de darme como un producto de intercambio.
No lo pensé, juro que no lo quería de ese modo. Siempre creí que mi vida sería simple y que conocería a un buen chico con el cual pasear los fines de semana, comer helado, ir al cine y hasta darme mi primer beso, con la perversión de unos chicos de apenas dieciocho años y después de unos meses (o quizá años), llegar a casarme, mas por amor. La idea de vivir con un hombre que apenas y conocía me daba una grima; sin embargo, simplemente mi padre decidió mi futuro sin tomar en cuenta mi opinión.
—Firma de una buena vez, Bella —la voz de mi madre, me llegó quedita desde un lado. Me tomó del codo y jaló discretamente de el para hacerme entrar en razón. Llevaba rato mirando el papel en el que, estaba estipulado el acuerdo de conveniencia para las empresas. Yo tendría que ser la esposa perfecta y a cambio, mi padre recibiría el dinero necesario para nuevas inversiones en la compañía. Era como un contrato, en el cual sería el producto de intercambio.
Levanté la mirada hacia el hombre de ojos color verde que, estaba sentado frente a mí. Tenía el semblante rígido y serio. La mirada imperturbable, me recorría de pies a cabeza, esperando a que mi firma se estampara sobre el papel.
La voz de mi madre; susurrando en mi oído me, causó una jaqueca que en cualquier otro momento me estaría tirando en cama. No obstante, en ese momento, sólo necesitaba un poco de aire y salir al jardín para aclarar las ideas que me tamborileaban en el cerebro.
¿Cómo pretendían que me casara con un tipo que apenas y conocía?
—Vaya señora Swan, parece que estaremos aquí un par de minutos más —el hombre miró su reloj y arrugó el entrecejo para luego volver a mirarme. Sus cejas enarcadas, me causaron escalofrío en las zonas más sensibles de mi cuerpo. Acomodó las solapas de su traje y respiró profundo; como si con eso, el tiempo fuese a ir más lento—, tengo un par de juntas dentro de quince minutos.
—Bella, hazme el favor de firmar ese papel de una buena vez —estuve a punto de replicar; pero cuando vi la silueta de mi padre saliendo del despacho, supe que debía hacerlo en ese momento.
Con la mano temblorosa, recargué la punta del bolígrafo sobre la hoja y entre garabatos y el movimiento inerte de mi mano, la firma fue tomando forma hasta que alejé el bolígrafo y el papel.
En ese instante, la mirada del hombre prepotente sentado frente a mí, se clavó en cada una de las partes de mi cuerpo. Como si fuese a grabarse la imagen de un pequeño cordero, acorralado y temeroso a punto de ser devorado por un león.
En ese entonces, debí haber sabido por dónde iban las cosas. No obstante, creí que un matrimonio arreglado, era lo peor que podía haberme pasado. No, por supuesto que no. Lo peor que pudo haberme pasado, fue poner mis ojos en aquel mar de oro derretido y detenerme a pensar qué sería de mí, si esos ojos en vez de mirarme con aquella frialdad, me miraran con calidez.
Ponerme a pensar en lo hermoso que era y en lo especialmente inteligente que, llegaba a ser. Debí de haber sabido que todo era parte de aquella farsa, en la que estaba inmiscuida en medio.
Tenía la ilusión de una adolescente de dieciocho años y, mi mayor error fue albergar esperanzas efímeras que cayeron, el día que dije sí frente al altar. Y poco después, cuando aquellos labios tan firmes como el acero, se volcaron sobre mis labios y me enseñaron que, no eran tan fríos como pensé…
…eran peor.
Un verano como aquel, fue difícil de olvidar. Ni los siguientes a ese, fueron tan brillantes como ese. Y no por la ausencia de aquel hombre. No, su presencia fue lo que quizá, marchitó la poca inocencia de mi interior.
Continuará…
Hola, esta vez vengo con una nueva propuesta. Sólo es el prólogo, pero dependiendo de la aceptación que le den, iré subiendo los capítulos. Espero que me digan qué les parece y su apoyo.
Las invito a pasarse al grupo de Facebook Girls Danperjaz donde iré dejando adelantos y podrán preguntar cualquier duda que tengan sobre el fic, así como de Esclava.
