Inicio: 12 de febrero de 2006
Capitulo 1: El Accidente
Era un bonito día, de temperatura cálida, pero no molesta, el cielo despejado y azul, solo algunas pequeñas nubes visibles que ella miraba con nostalgia, Sakuno recordaba aquellos días en los que era feliz, pero fue bajo este mismo escenario que ella sufrió aquel percance que termino por alejarla de todos y de el… No quiso pronunciar su nombre, de solo recordar aquel momento las lágrimas se reunían en sus ojos y decir el nombre del tenista provocaría que las gotas resbalaran por sus mejillas… El timbre sonó, sacándola de inmediato de sus tristes pensamientos y por un momento observo a los demás que se levantaban casi al mismo tiempo para salir por la salida… y luego cayo en cuenta que debía de irse, se levanto tomando los libros que estaba usando, los acomodo dentro de su mochila, la que sostuvo de su hombro y finalmente salio…
…
El torneo nacional se acercaba, solo varias semanas restantes y al fin podría competir por ser el campeón, esta vez de seguro ganaría, no podría perder nuevamente, por algo sacrifico sus sentimientos, dejándolos a un lado para lograr alcanzar su sueño, sin necesidad de preocuparse por otra cosa, solo para concentrarse en aquello… Dejo escapar el aire contenido en sus pulmones que contuvo mientras leía la portada del periódico y se alejo de aquel puesto, buscando hacer algo para matar el tiempo y alejarse de aquellos pensamientos tan nefastos que lo acechaban día y noche…
- Fue inevitable…- susurro tratando de hacer comprender a su conciencia, que de nuevo venia a molestarlo con pensamientos, capaces de atormentarlo y demasiado…
…
Camino sin dejar de sostener la mochila entre la multitud de personas, mientras observaba las diversas tiendas, buscando algo con que entretenerse, era viernes y no tenia tarea, además no deseaba estar sola en aquel apartamento tan solitario en el que vivía… pues se independizo, alquilando un apartamento a unas calles de la universidad a la que actualmente asistía.
- Uff… no hay nada mas que ver…- se dijo a si misma, volviendo su vista al frente, para cuidar no el no tropezarse con alguien y sin distracciones de por medio, sus pensamientos la llevaron al tenista que a pesar de haberla tratado de aquella forma, lo seguía amando y lo admitía, profundizando su dolor…
Ya comenzaba a cansarse de estar caminando, pero ya no faltaba poco para llegar, cerró los ojos dejando escapar un suspiro de resignación y cuando los abrió, no pudo evitar detenerse… la figura a unos pasos lejos de ella, que por estar observando el mostrador de una tienda no se percato de su presencia. Su corazón de igual forma se detuvo y luego comenzó a latir lenta y fuertemente, chocando con tanta fuerza contra su pecho, hasta dolerle, respirar se le hizo difícil y su cara palideció, los ojos se llenaron de lagrimas, aquella desilusión fue tan grande, que le impedía incluso pensar en algún recuerdo bonito…
- Ryoma…- se escapo el nombre de sus labios en un susurro… despertando lo que aun sentía y una silenciosa lagrima resbalo por su mejilla, cargada de gran tristeza y esta termino por caer al suelo de cemento…
Aspiro todo el aire que sus pulmones le permitieron y con su muñeca retiro las lagrimas que se mantenían en sus ojos. Terminando de pestañear varias veces, para recuperar su compostura, camino por los peatones que la llevaban hasta el otro lado de la calle, realmente no deseaba que el muchacho la viera con aquellos ojos que la hacían recordar tanto dolor en aquel simple momento, que pensó que seria un bonito recuerdo, pero en realidad fue el peor de todos…
Se detuvo en el otro lado de la calle, pálida y muy triste, con los ojos fijos en el muchacho del otro lado de la calle que continuo su camino por el lado en el que ella estuvo, ignorando por completo que ella estuvo allí, temía que si la volviera a ver, le recordara aquel momento vivido y se hiciera burla de ella…no pudo evitar que una lagrima volviera a deslizarse por su mejilla, la que limpio apenas la sintió caer, pero continuaron cayendo, insistentes y trato de detenerlas, pero no pudo… no quería llorar, pero parecía inevitable hacerlo, apoyo sus brazos en la pared del edificio, sin importarle las personas que pasaban por su lado, mirándola confundidos y en sus brazos cruzados sobre la pared, refugio la cabeza para soltar el llanto que por fortuna, pudo mantener silencioso, aunque fuera un poco…
- ¿Te encuentras bien?- pregunto una voz masculina y enseguida sobre su hombro derecho, sintió una mano reconfortable, que provoco que detuviera de inmediato el llanto…
- Ehm… si…- respondió aun sin mirarlo, separándose de la pared para retirar rápidamente con ambas manos las lagrimas restantes.
- No parece así…- menciono mostrándose ocupado, aun sin retirar su mano en su hombro…
- Ya estoy bien, solo recordaba algo triste… solo eso…- se excuso sonriendo levemente hacia la persona, se volteo para verlo, de alguna forma reconocía esa voz, pero tan metida en sus pensamientos, no lograba recordar muy bien de donde… y cuando enfoco sus ojos en los morados del muchacho, abrió los propios como platos, sintiéndose avergonzada… - Momoshiro…- rió nerviosa, pasando tras su oreja un mechón rebelde que se libero de una de las dos trenzas que aun usaba…
Sakuno con el pasar del tiempo termino por hacerse muy amiga de Momoshiro y se mantenían en contacto constantemente, el muchacho sabia que a ella le había sucedido algo con Ryoma, por algo termino por irse de la academia Seigaku apenas terminando el primer semestre de tercer año, aunque ella nunca invento excusas, tampoco dijo sus razones por haber cometido esa acción.
- ¿Por qué llorabas?- pregunto con una ceja levantada, cruzando los brazos, demostrándole a la chica que no se iría si no le explicaba el porque del llanto.
- Recordé algo triste…- respondió sin querer entrar en detalles. – Momoshiro, estoy cansada… por favor… no quiero hablar de eso ahora…- se excuso sin permitirle al muchacho abrir la boca para exigirle algo mas detallado que eso…
- Bueno… ¿te acompaño?- consulto rendido y esperando que ella aceptara su propuesta.
- No gracias…- contesto y camino hacia delante, dejando atrás a un Momo entristecido por la respuesta que no esperaba, dejo que un suspiro dolido escapara de su boca, parecía que todo lo que el intentaba era en vano… ella siempre amaría a Ryoma…
Se detuvo frente a la puerta de su departamento y busco entre las cosas de su mochila, la llave perdida que no se tardo en encontrar. La acerco a la manija, su mano temblorosa, haciéndosele mas complicado entrar la llave, las lagrimas caían abundantemente por sus mejillas rosadas, por una parte triste y por otra, se sentía tan llena de rabia que se dejase llevar por la tristeza, al punto de no lograr cometer una tarea como lo era retirar con una llave el seguro de una puerta. Luego de un par de segundos en su intento, logro entrar la llave y de inmediato abrió la puerta…
- ¿Por qué?- se pregunto débilmente, sintiendo un nudo formado en su garganta que le impedía gritar, pues por culpa de ese amor tan intenso hacia a ese muchacho, nunca pudo estar con otro chico…
Se detuvo en la puerta sin detener el llanto, removiendo los zapatos que utilizo en ese día tan cargado para ella y finalmente cerro la puerta, de la que se apoyo deslizándose sobre ella hasta quedar sentada en el suelo, sollozando a su gusto, ya sin importarle que alguien la escuchara… estaba sola… y en lugar de ser algo bueno… era algo horrible, algo que odiaba. Recogió sus piernas abrazándose a estas con fuerza y en ellas refugio su rostro para continuar llorando, derramando lágrimas que contuvo desde ya hace mucho tiempo.
…
La noche se cernía por esa parte de la ciudad, tan oscura que apenas eran visibles un par de estrellas en el cielo cubierto mayormente de nubes, que lograban bloquear parte de la luz que brindaba la luna. Enfoco por un tiempo sus ojos gatunos en la luna brillante, parte de esta escondida de varias nubes, aunque sabia que no debía de andar por las noches por las calles de la ciudad, no podía evitarlo, en la oscuridad de su habitación, era el blanco fácil de su conciencia que en estos instantes no lo atacaba mucho, pero se mantenía presente… Fijo sus ojos en su camino el cual retomo dando pequeños pasos no muy rápidos, ciertamente no prisa alguna, entonces ¿para que avanzar? Con las manos escondidas dentro de los bolsillos de su pantalón de tela negra, paso de largo al lado de tiendas ya cerradas y de vez en cuando, se topo con vagabundos que rondaban a esta hora, pero no les dio importancia a ninguno, aunque estos lo miraran con cara de pocos amigos…
Un trueno estruendoso se escucho en toda la ciudad, realmente no era el más ruidoso que había escuchado, se incorporo luego de asustarse por aquel trueno repentino y siguió su camino… ¿Dónde encontraría una tienda abierta a estas horas? Sin detener el paso avanzado, miro a todos lados sin encontrarse con nada y lo peor de todo es que comenzaba a alejarse de su departamento, además no traía un paraguas en caso de que lloviera…
- ¿Debería de regresar?- se pregunto comenzando a sentirse insegura, posando sus ojos castaños en el camino que hace poco había recorrido, a estas horas las calles eran peligrosas, los chóferes ebrios eran abundantes, los bandidos también, entre otras cosas…
Miro hacia el frente, tratando de encontrar alguna razón para continuar y sus ojos se abrieron inmensamente, de nuevo sintió las sensaciones que esta tarde, cuando salía de la universidad, sintió… ¿Por qué tan empeñado el destino en que ella se encontrara con él? Fue lo primero que se pregunto mientras posaba sobre su pecho una mano, para calmar su corazón inquieto… bueno pero ahora estaba segura de que debía de volver y antes de poder darse la media vuelta, las gotas de lluvia comenzaron a caer sobre ella. Fijo sus ojos al cielo, para asegurarse de que la suerte estaba de su lado y no se imaginaba aquellas gotas que acabo de sentir, pero las gotas continuaron, cada vez mas abundantes que cayeron sobre su rostro, sintiéndolas quemantes en su piel, debido a la distancia de la que venían y a la temperatura fría proveniente de estas…
En poco tiempo ambos jóvenes se encontraban bajo lo que parecía ser un diluvio, solo la lluvia reinaba en aquel ambiente que comenzaba a tornarse frío y el cuerpo de Sakuno, comenzó a temblar involuntariamente. Frunció el ceño molesto, aquella lluvia lo había tomado por sorpresa, ni siquiera se alcanzo a imaginar que podría llover y sintiéndose observado, miro hacia la dirección de Sakuno, quien contuvo la respiración cuando este la miro, dedicándose solo a escuchar los latidos de su corazón que llegaban hasta dolerle. Aparentemente el estaba mirándola sin expresión, con indiferencia, pero lo que no sabia era que el muchacho en su interior estaba sorprendido por verla…
Trago saliva con dolor, temiendo que aquella figura femenina que lo observaba con dolor fuera real y claro… ¿Por qué no verlo de esa forma? Había sido tan cruel con ella, sabiendo de sus sentimientos, aguanto el aire en sus pulmones para mantener una pose firme, intentando mostrarle indiferencia, que no le importaba verla… No quiso retirar su vista de la de ella, no permitiría que ella pensara que estaba evadiendo sus ojos y cuando ella bajo la cabeza, volteándose hacia al otro lado para emprender su camino, dejo escapar aliviado el aire que contuvo con gran esfuerzo… Y avanzo hacia el frente, al otro lado de la calle, prácticamente corriendo, mas bien huyendo de ella y debía de desaparecerse antes de que esta se diera cuenta de que no quería estar allí, que le temía a ella y a lo que le hizo, aquello que tanto lo avergonzó…
Con la vista clavada en el suelo, siguió su camino, las lágrimas se reunían con velocidad en sus ojos, haciéndose casi imposible dejarlas caer por sus mejillas hasta mezclarse con las de la lluvia, aquella mirada tan llena de indiferencia le partió el corazón y sentía que desfallecería en cualquier momento. Enfoco su mirada perdida en el auto que avanzaba a toda velocidad por la calle, no muy a menudo se veía un carro pasando a estas horas en una calle como aquella. El carro paso por su lado y ella siguió mirando hacia al frente… Y de momento, sacándola de su tristeza, un chirrido tan irritante para sus oídos, el sonido del freno del carro la hizo voltear hacia el auto sin pensarlo, presenciando una escena ante sus ojos que de inmediato derramaron lagrimas ante el inminente choque…
El auto se barrio por la calle mojada, sin darle oportunidad de esquivar la joven figura que cruzaba la calle a toda rapidez y Ryoma no alcanzo a lograr hacer siquiera un paso para esquivar el choque contra su cuerpo, solo pudo abrir sus ojos como platos, enfocando su mirada en el carro, la luz sobre su cuerpo y luego nada…
Sakuno se llevo las manos instantáneamente a su boca llena de horror y dolor ante lo presenciado, el cuerpo del joven tenista prácticamente voló a varios pies lejos del auto, cuyo conductor salió de inmediato y luego de un breve tiempo mirando el cuerpo tirado en el suelo, decidió llamar a la ambulancia…
- ¡RYOMA!- grito Sakuno a todo pulmón, era un acto espontáneo, no lo quería muerto… las lagrimas se mezclaron con la lluvia a medida que ella rápidamente se acerco hacia el muchacho…
Se arrodillo a su lado, las manos sobre su cuerpo, sin tocarlo, dudaba hacerlo, pero estaba sangrando demasiado, había que hacer algo… varias lagrimas involuntariamente cayeron sobre el pecho del muchacho, se llevo ambas manos a su boca, intentando calmarse ella misma… Muy pronto la sangre logro tocar la tela de la falda que usaba, humedeciéndola un poco, pero eso no fue motivo para que Sakuno se alejara, se quedo allí y pronto unos pasos dudosos avanzaban lentamente hacia ambos… miro hacia atrás, terminando por enfocar sus ojos llorosos en los del conductor, estaba en pánico… pero intentaba controlarse…
- L-La ambu… ambulancia… esta de camino…- titubeo entre lentas palabras, analizando la figura que yacía en el suelo inconciente y luego maldijo… ese suceso se mantenía muy fresco en su mente e inconcientemente, sus manos comenzaron a temblar… - ¿Lo… conoces…?- pregunto intentando calmar su mano derecha con la ayuda de la otra, sosteniéndola con firmeza…
Sakuno asintió levemente, concentrada mas en el muchacho que a base de su pecho, sabia que respiraba con dificultad en medio de su inconciencia, aquello traía un rayito de esperanza para su corazón, a pesar de todo, no era capaz de odiarlo…
Luego de un tiempo, el sonido ruidoso de la sirena proveniente de la ambulancia no muy alejada se acerco con rapidez, haciéndose cada vez mas fuerte para los oídos de Sakuno… que suerte que el hospital no estaba tan lejos… se acerco al oído del muchacho, con la esperanza de que escuchara aquello.
- La ambulancia llega… por favor… no te mueras…- le susurro, esperando que el muchacho siguiera luchando por su vida…
Y termino por levantarse con las manos sobre su pecho, su corazón latía con fuerza, pero no le presto atención… Dejo que los paramédicos se acercaran al cuerpo para comenzar su trabajo y elevo un ruego al cielo…
"No permitas que Ryoma muera…"
Antes de que entraran al muchacho dentro de la ambulancia, una última lágrima se deslizo por su mejilla y avanzo con rapidez hasta uno de los paramédicos, le impidió que cerrara la puerta y lo miro con decisión…
- Déjeme ir con el…- le pidió y el hombre dejo escapar un suspiro, sabiendo que aquellos ojos significaban solo una cosa, ella no desistiría hasta que la llevaran y termino por abrir las puertas de la ambulancia para permitirle el paso. Ella entro y se sentó al lado de la camilla, junto al muchacho aun inconciente. – Por favor…- susurro y la ambulancia avanzo, acompañada de su sirena, que indicaba que tenían un paciente en ella.
Poso su mano delgada y blanca sobre la masculina de Ryoma, sin importarle si el la descubría o no… Miro su rostro sin cansarse, como si velara en esos momentos por su vida…
Continuara…
xD ¡He vuelto¿Cómo están? Espero que bien… TvT Que bien se siente volver a escribir… xDU Disculpen los errores ((lo que es la weba . .U)) y bueno… vengo con mis dramas, mis exageraciones, cursilerías ((xDUUU)), mis giros de historias y lo demás que hayan encontrado en el otro fic .o.n Bueno… este fic… .x. no se que hay con el… espero que quede bien y les agrade… disculpen el titulo u uU es algo tonto, pero tengo que repetir que soe malísima con ellos y no le presten mucha atencion xDU… o.o bueno… me despido… ojala que les agrade y adiós OxO
P.D: Comentarios por favor…
Lucid K. Nightmare
