Dissclaimer: Soul Eater no me pertenece, es propiedad de Atsushi ohkubo, solo soy dueña de esta historia y sus correspondientes OC's

Oh 4, 5, 6 c'mon and get your kicks

now you don't need that money

when you look like that, do ya, honey

Los recuerdos de aquel día volvieron a su mente, rápidos e intensos, como una descarga.

Habían salido a buscar al zombi que hasta hace poco había sido el profesor Sid. Realmente ella no se creía esa idiotez de rumor, ni al principio cuando los alumnos lo divulgaban, ni cuando Shinigami-sama les mandó de misión extra-curricular; cierto que a partir de ese momento sí empezó a confiar en los rumores, pero ella era Maka Albarn, necesitaba pruebas, verlo con sus propios ojos.

Después de llegar al cementerio, encontrarlo, luchar contra él y apresarlo entre las cadenas de Black Star debían averiguar dónde se encontraba su creador; él se negaba a hablar porque "era la clase de persona que nunca revelaba un secreto"... Si ya, hombres; lo único que necesitaron para saber algo fue que Black Star le levantase la falda a Tsubaki enseñando su ropa interior y le faltó tiempo para decir que había sido el doctor Franken Stein

¿Dónde se encontraba?

Soul tuvo la "brillante idea" de levantar su falda. ¡Su falda! El resultado: Sus bragas blancas comunes y corrientes (y cómodas como ninguna) no fueron nada más que objeto de burla; Black Star fue a consolar a Sid por "torturarlo" de esa manera tan horrible, Soul, nada más y nada menos, se insultó a sí mismo por haber tenido una idea tan poco cool y, al igual que Black, le compadeció.

¿Cómo acabó todo eso? Pues obviamente con la vena de la frente a punto de estallarle, tres Maka-Chops recién salidos del horno, tres imbéciles disculpándose a la vez que se desangraban en el suelo, y la dirección del Doctor Stein.

-¿Maka? ¡Hey! ¡Maka! ¡Despierta!

La voz de Soul la trajo de vuelta al presente, al cuartucho de investigación del tarado de Jaf Arsmith, a quien tenían en sus garras, en la red de alcantarillado de Praga. Dicho sujeto era uno de los narcotraficantes más buscados, pero, gracias a sus numerosas identidades, también el más difícil de encontrar; aunque todo ello era motivo de prisión hasta aquí no habría ninguna razón para que Shibusen interviniese, la verdadera razón de esa intervención eran sus contactos con la mafia europea, que había incluido a sus últimas aficiones devorar almas humanas.

Y ahí estaba él, mirándolos con autosuficiencia esposado y tirado en el suelo, con el pelo negro revuelto tapando sus ojos malva, pero ¿Qué parte de toda esa situación le había hecho recordar un suceso de hacía ya tres años?

Ah ya.

Se había negado a decir el paradero de Claude Kaa, el jefe de la mafia, porque " El era un hombre leal que no revelaba un secreto"

-¿Crees, acaso, que él no te traicionaría nunca?

-Por supuesto que no rubita. Tenemos un trato; nos protegemos mutuamente de la policía, él paga por mi mercancía y yo tengo la red de tráfico japonesa a su disposición. ¿Qué me ofreceríais vosotros? En cuanto os diga su paradero me entregaréis.

-¿Y si no lo hiciésemos?

-¿Cómo?- Soul la miró con el rostro desencajado- ¡¿Maka qué cojones estás diciendo?!

-Explícate, chica.

-Te llevaremos a Death City, nos dirás todo lo que sepas sobre Claude y te devolveremos a este tugurio. No diremos nada, a no ser que trates de crear un kishin o convertirte en uno nosotros no interferiremos en tu camino, las drogas son asuntos de la policía, no de Shibushen.

-Suena interesante, pero me parece poco si lo que os entrego a cambio es una treintena de inicios de Kishin. Dame algo mejor.

Soul le agarró por el cuello de la camisa completamente irritado.

-Si crees que eso es poco no tienes porque preocuparte, te lo sacaremos a la fuerza y después tomaremos tu alma.

-¡Soul!

-Me gusta tu temperamento, chaval, pero no estaba hablando contigo. ¿Ahora no se supone que me reducís y lleváis a esa escuela vuestra?

-Lo haré encantado.

Se crujió los nudillos con la clara intención de pegarle una señora paliza, pero Maka le detuvo poniendo una mano en su hombro.

-No merece la pena, nos lo llevaremos y allí se encargarán de él. Relájate.

-Eso, haz caso a la plana de tu amiga.

Las últimas palabras de esa conversación se escucharon en la superficie.

Maka abolló un libro, pero Jaf perdió una neurona.

Ya habían pasado dos semanas desde que Jaf llegó a los calabozos del Shibusen y no habían conseguido nada.

Enviaron a Marie, y solo consiguieron dejarle medio muerto cuando, en un supuesto intento de flirteo para escapar, sacó el tema de las relaciones sentimentales; enviaron a Azusa, y solo consiguieron que la ballesta acabase con un ataque de nervios; enviaron a Spirit, y solo consiguieron que entrase en depresión cuando Jaf habló de Maka.

Resumiendo, habían enviado a todas las Deaht Schyte y técnicos del Shibusen y no habían conseguido absolutamente nada.

¡Ni Shinigami había conseguido nada! Claro que con esa máscara tan infantil era difícil tomárselo en serio.

Sobre eso hablaban todos en la cancha de baloncesto. Como era usual, Maka estaba sentada en el banco protegiendo a su libro de cualquier cosa que los tres idiotas (Black Star, Soul y Patty) pudiesen hacerle para obligarla a jugar, pero ahora toda su atención estaba en la conversación que había surgido a raíz de una mención a Spirit.

Los recuerdos de la captura en Praga regresaron a ella; ya les había advertido de que no diría nada, que irse de rositas del Shibusen le parecía poco; tenía que haber algo que pudiesen ofrecerle a cambio, algo que no perjudicase a la academia. Necesitaban la información a toda costa antes de que la situación con la mafia empeorase.

Sólo había una forma de saber qué podía comprarle, buscando su perfil en los archivos, un hombre de esa clase debía tener vicios que ellos podrían proporcionarle y todo eso se encontraba en la biblioteca, o eso esperaba.

No había tiempo que perder, soltó una rápida y vaga disculpa mientras salía por patas hacia el Shibusen evitando que Soul la volviese a agarrar de la chaqueta y la arrastrase de nuevo al campo contra su voluntad.

Llegó a la biblioteca con la respiración agitada y después de dos bocanadas para volver a tomar el control sobre su ritmo cardiaco entró a la sección de historiales. No fue tarea fácil encontrar su perfil, tuvo que sumergirse en lo más profundo de los archivos, no era de extrañar ya que este no tenía había cometido acciones en contra de la política de la academia.

Allí no había nada, o bueno, nada fuera de lo normal. No tenía familia registrada, los antecedentes por tráfico de drogas que estaban más que sabidos, una salud de hierro. Nada que pudiese serles útil.

Pasó la página con un suspiro de resignación, era la última, y por ende su última oportunidad.

Allí había más antecedentes, pero ninguno relacionado con el narcotráfico, todos databan de su minoría de edad, antes de convertirse en "Jaf Arsmith"; al parecer había sido detenido varias veces por embriaguez, por posesión de DNI falsos y por usarlos para entrar en locales de streapteses y de mujeres de compañía.

"Me parece poco. Dame algo mejor"

Contra todo pronóstico una idea apareció en su mente. Trató de borrarla, echarla de su cabeza, pero algo dentro de ella, muy seguramente el orgullo herido por el tono con el que le habló o incluso la satisfacción de ser ella quien logarse hacerle hablar, la incitaba a seguir adelante.

"¿Querías algo mejor? Pues lo vas a tener".

Abrió la puerta de su cuarto con cuidado, tratando de hacer el menor ruido posible para no despertar ni a su guadaña ni a la pervertida gata que vivía con ellos.

No cogió las llaves de la moto, estaba segura de que Soul podría oír el motor incluso durmiendo tan profundamente como lo hacía, era como esas madres que desarrollaban un oído supersónico para oír el llanto de sus hijos a dos plantas de distancia; eso sí, luego no era capaz de oír el despertador.

Cerró la puerta de la calle y echó a correr escaleras abajo, no había tiempo que perder si tenía que ir andando. Cuando llegó ante las puertas del Shibusen las únicas cosas en las que podía pensar eran que tenía que tener un pulmón fuera, y que había perdido forma física en ese último mes, debería pedirle a Black Star una sesión de entrenamiento, si seguía así no podría tomar misiones de alto rango; respiró pausadamente intentando volver a meter el pulmón y una vez recuperó un ritmo cardiaco medianamente normal abrió con decisión las puertas del inmenso edificio, no debía sentirse inquieta ahora, había llegado muy lejos, todo estaba preparado y contaba con el permiso y los labios sellados de la máscara de Shinigami, pero no podía evitarlo, algo dentro de ella estaba incómodo, aunque fuese la única manera, o al menos la única manera que había logrado encontrar, si esperaban más tiempo no habría modo de parar a ese estúpido de Claude.

Los pasillos de la academia nunca le habían parecido tan largos y oscuros como esa noche, parecía una colegiala haciendo pellas sobresaltándose levemente cada vez que encontraba un control a medida que avanzaba, como si supiesen que iba a hacer algo no del todo correcto y fuesen a juzgarla.

Esa tensión no se redujo hasta alcanzar el último tramo de escalera de los sótanos y quedarse sola, hasta que llegó a su destino.

Observó la puerta de metal que le separaba de Jaf con toda la decisión que era capaz de mostrar. Si todo salía bien y sus cálculos eran correctos solo necesitaba una grabadora y lo que había dentro de la bolsa que llevaba colgada al hombro, esa en la que nadie había reparado, para conseguir la información que Shibusen necesitaba.

Era todo o nada.

Respiró hondo y abrió la puerta, que a pesar de su apariencia oxidada no emitió el más mínimo ruido, dejó la bolsa en el suelo con cuidado y encendió las luces, cegando por unos instantes a Jaf, que llevaría a oscuras quién sabe cuánto.

-Hola. Hombre rubita. ¿Qué te trae por estos lares?

Haciendo caso omiso a sus palabras se acercó a la cámaras de seguridad de la esquina y la apagó, nada de lo que pasase allí dentro, excluyendo la información, debía salir de esas cuatro paredes.

-Bien- Se acercó con paso firme hasta él, ya incorporado y acostumbrado a la tenue luz de la estancia, y comprobó que las cadenas que lo sujetaban estuviesen bien enganchadas y los grilletes bien cerrados.- Hagamos un trato. Tú me dices todo lo que necesitamos saber para encontrar y frenar a Claude Kaa, y a cambio yo te daré algo de lo que nunca más podrás disfrutar si te quedas aquí abajo. Jamás nos han faltado celdas, y en caso de necesidad siempre podemos dejarte con Stein, créeme cuando te digo que si no nos das lo que queremos no volverás a ver la luz del día y nosotros tendremos un nuevo esqueleto para Halloween.

-Quizás acepte el trato, pero primero tengo que saber qué es eso que me ofreces.

-Por supuesto- se acercó hasta la bolsa y de su interior sacó una grabadora y una bola de pelo que se agitaba.

-¿Y dices que nunca más podré disfrutar de un gato?

-No- el animal saltó de sus brazos al suelo y desapareció en una nube de humo-Digo que nunca más pondrás disfrutar de una mujer.

El humo terminó de disiparse revelando a una joven con orejas de gato vestida con medias de rejilla y una gabardina.

-Bueno, no es exactamente una mujer, pero he oído que las gatas no son solo unas brujas excelentes, que también tiene otros muchos talentos ¿Qué me dices?

Jaf se enderezó con una sonrisa mientras la chica a sus pies gateaba hacia él con un sonrisa sugerente.

-Acepto el trato rubita. Pero, exactamente ¿Cuándo quieres que te diga lo que sé?

-No, no, no- la gata se colgó de su cuello meneando su cola negra y acercándose a su oído para lamerlo- la información me la vas a dar a mi si quieres alargar el buen rato... ¿Cómo te llamas encanto?

-Jaf.

-Bien, Jaf ¿No crees que aquí hace mucha calor? ¿Qué crees que debería hacer? Es que estoy muy caliente.

-Creo que deberías quitarte esa gabardina, llevas mucha ropa.

Esa fue la señal de Maka para salir de allí, cerrar la puerta y esperar apoyada en el muro. Algo estaba mal con todo eso, la sensación había estado en su cabeza desde que se le ocurrió la idea, pero como ya había dicho era la única opción que parecía haber, nada había funcionado, era su deber como técnico hacer todo lo que estaba en su mano para ayudar al Shibusen, y como técnico sabía perfectamente que no debía dejar a un sujeto solo sin vigilancia y con la seguridad del lugar desconectada, pero lo había hecho por dos motivos: primero por respetar la privacidad de la gata, que se había ofrecido a ayudarla siempre que nadie más que ella lo supiese (a fin de cuentas estaba cobrando en negro), y segundo porque aquello le revolvía el estómago. Ella estaba totalmente en contra de esas prácticas, y aunque todo aquello le parecía asqueroso y despreciable no pudo evitar que un sentimiento extraño se colase en su mente, tan rápido que no se percató de ello, y mucho menos fue capaz de frenarlo.

Big black boots

long brown hair

she's so sweet

with her get-back stare

Jet- Are you gonna be my girl

Bueno bueno bueno... Mirad quién ha vuelto después de un año sin actualizar... Aunque no estoy yo muy segura de que a este se le pueda llamar actualizar la verdad XD

Quise escribir el capítulo 13, de verdad que quise, es más, cuando vi que llevaba un año entero sin dar señales de vida en la historia (y esa odiosa nota no cuenta), me sentí terriblemente mal, pero había tantos descuidos temporales y espaciales en la historia que tuve que empezar a leerla para ubicarme y fue así como vi la bazofia que era (es) esto. Sé que de por sí la personalidad de Maka en el fic es OOC, pero lo de estos capítulos es otro nivel, me quedé tan impactada con... eso... que me vi en la obligación de editarlo.

Más que nada porque sé que si publicaba el 13 y el epílogo luego me iba a dar flojera e iba a dejar el fic como estaba mientras algo en mis entrañas se revolvía.

Para tranquilizaros diré que no creo que sea una edición muy grande, en sí es modificar la acción que desencadena la trama (el momento de debilidad de la autoestima de Maka, como ella intenta hacer un cambio a la desesperada que se le va de las manos, y todo lo que eso desencadena, sumado al más que evidente cariño de Soul, con su correspondiente relleno n.n), porque lo que había escrito antes no tenía ni pizca de credibilidad; arreglar los problemas espacio/temporales y edición de estilo de escritura.

Dado que los primeros capítulos son cortos no creo tardar mucho en subir la edición de segundo, aunque son en los que más cosas hay que cambiar... De todos modos iré avisando en esa maldita nota (que esto va acabar siendo como el cuento de Pedro y el lobo, que el día que publique el capítulo 13 nadie va a creerlo).

Quiero aprovechar para decir dos cosas:

1) Si alguien se acuerda de cuando publiqué esto hice un sorteo en el que nadie participó (fingiré que no me siento dolida) sobre adivinar de dónde había sacado los nombres de Jaf y Claude; aunque ya como que no tiene la más mínima importancia hay que cerrar todos los círculos, y así por su alguien se acordaba y sentía curiosidad (JAJAJA, me parto y me troncho) lo revelaré: Claude Frollo de "El jorobado de Notre Dame", Kaa la serpiente de "El libro de la Selva" y Jafar de "Aladín", en realidad el apellido, para no hacer su nombre más obvio fue un juego modificando el nombre de el Señor Smee de "Peter Pan", haciéndolo sonar más inglés (Smith), y juntándolo con el Ar del final de Jafar.

La originalidad para los nombre nunca fue mi punto fuerte, preguntadle a mis peluches(?)

2)Gracias a todos lo que me apoyasteis tras la nota de la última vez ( , nathaly-ab, Bell, Nori-Wings, Andrix Florez, Lucky) . Siento estar tardando tanto, de verdad, estoy intentando tomarle el ritmo al fic otra vez, y esa ilusión que se tiene al inicio de cada fic; puede que tarde, pero este fic significa muchísimo para mí y sé que voy a terminarlo.

Asé que hasta el próximo cap editado, muchos kisses a todos vosotros lectores n.n

PD: no me tengáis en cuenta el laísmo y el leísmo esporádico, aunque intento corregirlo hay algunas veces que mi cabeza e niega a escribirlo correctamente. XD #ProbelmasMadrileños