Ug, sé que debería mejor continuar ciertas historias que tengo abandonadas, pero lo haré, algún día. Y las que planeé no continuar nunca, las eliminaré definitivamente. Ya aprendí que no puedo con tantas historias a la vez.
Lo que sucede es que recientemente me obsesioné con esta serie. Sé que muchos la odian, pero bueno, yo la amo. Y ya amaba a Spiderman y el ship que hace con Harry. Así que bueno... no hay más que decir.
Disclaimer: Todos los derechos a Marvel ( si Sony, la indirecta es para ti ). Yo solo escribo para diversión mía y de quien me lea, sin fines de lucro.
Advertencias: Fanfic Chico x Chico. Yaoi, Slash, Gay, o como gusten de llamarlo. Si no les gusta la temática, no lo lean y mejor busquen algo de su agrado. Gracias.
Y si eres Parksborn como yo... ¡super bienvenidx!
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Harry Osborn
Una vez más estoy en aprietos.
Comienzo a preguntarme cuantas veces no lo he estado ya. ¿Será que tengo un imán acarreador de problemas? O quizá muy seguido estoy en el momento y lugar equivocados.
Pero en fin.
Iba caminando rumbo al teatro por la noche con M.J. cuando ese sujeto que parece un pulpo metálico apareció. Ese malvado villano con el que ya he tenido antes desagradables encuentros.
Ese que antes trabajaba para mi papá. Aunque me costaba creerlo, así era. Mi padre de verdad estuvo muy mal. Pero hoy en día está arrepentido, yo le creo. Es más, hoy por hoy ni siquiera recuerda muchas cosas. Ha perdido la memoria. No toda, solo de unos cuantos años para acá.
Creo que es mejor. Así no recuerda al Duende Verde ni nada de lo malo que hizo.
Pero el caso, es que ese tal Octavious por motivos desconocidos me secuestró y ahora me tiene en una especie de guarida amarrado a lo que parece ser un fuerte poste de metal.
No voy a negar que tengo miedo, lo tengo. Cualquier movimiento en falso y ese maldito me hace puré.
Lo que no entiendo es porque a mí. ¿Porqué yo? Seguramente por ser hijo de Norman Osborn, y quiere cobrar así su venganza.
Lo miré teclear no sé que cosas en una máquina y entonces me atreví a hablar.
—Ya enserio, Dr. Pulpo o lo que seas, ¿porqué yo? ¿así te piensas vengar de mi papá?
Él se giró para verme, pero un segundo después volvió a lo que hacía.
—¿No tienes valentía ni para responderme eso? Vaya.
Luego de terminar lo que sea que hiciese ahí, volvió a mirarme y sonrió. Esa sonrisa me provoca escalofríos.
—Necesito a Spiderman.
Bueno, debo aceptar que eso que dijo me dejó perplejo. Pues parecía todo menos una respuesta a lo que yo pregunté.
—¿Y? ¿Qué tengo que ver yo?
—No sé porqué razón pero siempre que tú estás en peligro ese insecto se apresura en aparecer ahí.
Me respondió con esa terrorífica voz. Yo no lo había pensado.
Realmente nunca me puse a pensar cuantas veces había estado en peligro y Spiderman había llegado en mi auxilio. Pura casualidad, seguramente. Ya que él era un héroe que salvaría a cualquier civil.
—Bff. Tonterías. Él se aparecería en cualquier lugar donde halla una persona en peligro. No necesariamente yo.
—Cuando eres necesariamente tú, lo hace mas rápido.
Arqueé una ceja al oír eso. No podía creerle nada a este tipo, solo decía estupideces.
—Eso no es verdad, bien pudo ser M.J. y vendría con la misma velocidad.
—¿Quieres dejar de hablar? Tu voz de Osborn es muy molesta para mis oídos.
Gruñí. Como odiaba a este maldito, de verdad. No entiendo como mi padre pudo alguna vez llevarse con él.
Pero... oh vaya. Aparentemente él tenía razón, o algo así. Pues el inigualable Spiderman se apareció en el lugar rompiendo una de las ventanas de cristal.
Al principio el malvado lo miró con preocupación, pero luego volvió a su sonrisa, sé que algo malvado planeaba.
—¡Deja a Harry en paz, Doc Oc!
Gritó el superhéroe, y todo lo siguiente pasó muy rápido para mi vista. Solo pude ver que salían unas jeringas de una especie de compartimentos secretos.
El Hombre Araña las esquivó y cubrió luego con sus telarañas.
Supongo que planea robarle su sangre para una vez más, experimentar con ella. Ag, aun recuerdo a Venom. Y definitivamente ese maldito no debe obtener la sangre de Spiderman, sería un total desastre, de nuevo.
Hubo muchos golpes a diestra y siniestra. Demonios, me molesta no poder ayudar, pero estoy atado fuertemente a esta cosa. Además, solo sería un estorbo para el Hombre Araña.
No me siento mal respecto a eso. Definitivamente no está en mis planes volver a tener superpoderes nunca. No es algo que alguien como yo sea capaz de tolerar. Ya lo intenté y resultó todo un desastre.
Pero si me preocupa el enmascarado. Está ocurriendo una dura batalla ahí; ese científico loco lo noqueó fuerte contra el suelo.
No me sorprende ver que despertó justo a tiempo para lanzarle una telaraña a los ojos al otro. Vaya, parece que ya estoy muy acostumbrado a este tipo de escenas nada típicas para una persona común.
Aunque bueno, tampoco soy una persona muy común considerando el padre que tengo.
La pelea continuaba y yo veía como el villano seguía intentando sacarle esa dichosa muestra de sangre con una extraña jeringa, y el héroe se burlaba de él con chistes bastante malos, debo recalcar. En un momento si creí que de verdad se la encajaría, pero el arácnido contrarrestó el ataque, lanzándola hacia la computadora o extraño aparato que usaba el Doctor Octopus.
—¡Insecto idiota! ¡Qué has hecho!
No sé bien que pasó, solo supe que el suelo comenzó a vibrar y pedazos del techo empezaban a desprenderse. Un escombro incluso me cayó en la cabeza. No había duda, este lugar se estaba derrumbando quien sabe por qué motivo.
—¡Imbécil activaste la autodestrucción!
—¡¿Qué?! ¡¿Porqué pondrías un botón de autodestrucción?! ¡¿Porqué todos los villanos hacen eso?!
—¿Crees que me importa este lugarsucho de porquería? Solo era mi cueva temporal, secuestré a tu amiguito porque sabía que vendrías por él, y así yo tomaría mi ansiada muestra. Y es justo lo que haré...
—En tus sueños. ¡Y mejor ya cierra esas ventosas! ¿Entiendes? Ventosas en lugar de boca, porque pareces un pulpo.
Si, definitivamente debe mejorar sus chistes. O no hacerlos.
Pero el lugar se seguía derrumbando, y eso es lo que importaba, porque yo no podía ni moverme. Spiderman seguía batallando con el malvado, pero al parecer se dio cuenta de la situación.
—¡Harry!
Gritó, recordando que yo estaba ahí. Golpeó fuertemente al científico, noqueandolo solo unos segundos, supongo. Se dirigió hacia mí y me desató, entonces me tomó en brazos para salir del lugar.
Normalmente me molestaría algo así, pero ya no sé cuantas veces van que el Hombre Araña hace eso. Me salva, me carga, y me lleva a un lugar seguro.
Ya es como monótono. Y raramente ya no me molesta. Es más, debo aceptar que hasta me siento bien, me siento protegido.
Llegamos a la misma ventana rota y él hizo algo así como un paracaídas de telarañas. Se iba a lanzar así por ahí pero el Doctor lo agarró de un pie con uno de sus tentáculos.
—¡No escaparás tan fácil, araña!
—¿Nunca te cansas, eh? — Le respondió él al ver su pie agarrado por ese brazo metálico. —Harry, agárrate fuerte.
Lo siguiente que pasó, eso si que fue demasiado rápido para mí. Solo supe que el arácnido me aventó a mí por la ventana con el paracaídas, mientras que él era jalado por el villano.
Era un viejo edificio bastante alto. Ante mis ojos pude ver como se derrumbaba cada vez más y más.
—¡Spiderman!
Me asusté. No sé porque me asusté de pensar que el superhéroe moría en aquel derrumbe. Me importaba, me importaba y no sé porqué.
Iba tan distraído que no noté cuando el paracaídas chocó con un letrero de J. Jonah Jameson y se rompió.
Como consecuencia caí de una altura bastante considerable, aunque no tanta para ser de gravedad, si para lastimarme algunos huesos, y ganarme unos moretones y rasguños.
Al llegar al suelo, con mucha dificultad me levanté, solo para darme cuenta de que me había hecho una cortada algo grande en mi brazo izquierdo. Nada de que preocuparse, seguramente fue cuando choqué con aquel letrero.
Caminé tomándome ese brazo con mi mano derecha, también me dolía caminar. Maldita caída. Ser aquel superhéroe, Wolverine, sería muy bueno en momentos como este.
Casi de inmediato volvió a mi cabeza el Hombre Araña. ¿De verdad habría muerto en ese derrumbe? No sé porque pero me mató ese pensamiento.
Decidí alejarlo y seguir con mi camino. Él no pudo haber muerto ahí, era el inigualable Spiderman, tenía fe en que seguía vivo.
Me dolía todo el cuerpo y aunque lo negara seguía preocupado por Spiderman. Ya que lo meditaba este día fue asqueroso y terrible. Aunque no muy comparado con otros que he tenido, así que no sabría que pensar al respecto. Iba al teatro con M.J. a ver la más nueva versión de "Wicked", a donde Peter también iría, pero una vez más le surgió un contratiempo con su tía. Suspiré. Aveces pienso que me evade, pero no puede ser eso.
Pero bueno, íbamos caminando y de repente, ¡pum! Todo esto.
—Nada podría empeorar.
Oh genial, comenzó a llover. Yo y mi gran bocota. Suspiré.
Caminé un buen rato pues para mi desgracia, ese maldito edificio quedaba lejos de mi hogar y no quería llamarle a mi papá ahora. Tomar un taxi sería una opción. Pero a estas horas de la noche no me dan confianza los taxis. Se me puede llamar supersticioso, o quizá niño mimado, pero así soy yo.
Caminando por la acera, escuché un trueno vigoroso, y también una conocida voz que me llamaba cerca de un callejón.
—¡Harry!
—¿Spiderman?
Me adentré en el callejón, estaba algo oscuro y yo empapado por la lluvia. Entonces vi que él colgaba al revés, tan típico de él. No sé desde donde colgaba su telaraña pero por ahora no me interesaba así que no volteé hacia arriba.
—Harry, ¿estás bien? — Me preguntó con una voz calmada, pero con un dejo de preocupación que se notaba. ¿Será normal que me encante esa voz?
—¿Qué si estoy bien? La pregunta es, ¿tú estás bien? Vi como ese edificio cayó en ruinas. — No quería verme ahora yo como el preocupado, pero creo que no lo logré. Demonios.
—Pff, no es mi primer rodeo. Un simple derrumbe no acabará con el inigualable Spiderman.
Sonreí. Que actitud tan egocéntrica, pero me gustaba.
—¿Y el científico?
—Ya se lo llevó S.H.I.E.L.D. — Al decir eso, vi que miró mi brazo. —¡Hey! Estás herido.
—¡No es nada!
Trató de tocarme pero yo lo alejé, haciéndome para atrás. Creo que pensó mal, porque se quedó callado. Pero no era eso, la realidad es que me daba vergüenza que se preocupara de mí por una simple herida.
—L-lo siento. Es solo que... no te preocupes tanto de mí, ¿si? Estoy bien.
—Ok. Como tú digas Harry.
Dijo eso muy suavemente, y comenzó a subir aun al revés por su telaraña. No sabía bien porque, pero no quería que se fuera, no así, no aún. Así que lo detuve antes que terminara de irse, tocando su hombro.
—¡Espera!
Él descendió una vez más, a una altura considerada. La ideal diría yo.
—¿Si?
Suspiré y mordí mi labio inferior, no sabía como empezar con lo que quería decirle. Pero no podía dejarlo esperando ahí tanto tiempo.
—Escucha, Spiderman... no sé como decirte esto. Tú me has salvado en tantas situaciones que ya ni se cuantas van. El caso es que nunca te agradecí como era debido. Incluso hasta llegué a tratarte mal. Lo siento.
—Oh... descuida Harry. Está todo olvidado. No hay problema.
—¡No! Si hay problema... fui un patán. Tú solo me protegías y me ayudabas, aun sin conocerme, sin saber realmente quien soy. Incluso siendo hijo del loco de mi papá. Te has portado de maravilla conmigo y yo ni las debidas gracias te he dado.
—Hey, descuida, de verdad. Soy un héroe después de todo, ¿no? Salvar personas es mi deber.
Sonará a lo más ridículo que diré en mi vida, pero eso me dolió un poquito. No sé porque comenzaba a creerme esas huecas palabras del científico; de que yo le importaba más que cualquier otro civil al maravilloso Hombre Araña. Tsk, que tontería. Era obvio que solo era otro civil más que él por su deber, debía salvar.
—Oh... — Bajé mi mirada, algo entristecido. Y me odio por haber hecho eso, porque al parecer él lo notó.
—¡Hey, hey! No quise decir... bueno... eres un buen chico Harry. Me importas, y te considero mi amigo.
Su voz sonó tan serena y sincera, que inevitablemente me hizo sonreír otra vez, levantó mis ánimos. Subí la mirada de nuevo y la dirigí al contrario.
—Me alegra oír eso. Como también me alegra saber que me perdonas por como te traté antes. Pero aun así... siento que no te he dado las debidas gracias. ¿Podría darte las gracias de alguna forma...?
—Eh... ¿claro?
No entendí bien si esa última palabra fue en tono de pregunta o afirmación, pero no importaba.
Yo solo podía pensar en que tenía al inigualable Spiderman en frente de mí colgando de cabeza, y hacía un frío del demonio, pues la lluvia continuaba.
Me fui acercando cada vez más a él, y mi corazón comenzaba a acelerarse.
Sé que lo que estaba a punto de hacer sería quizá la mayor tontería que haría en mi vida. Pero algo me impulsaba a hacerlo, y mi corazón vuelto loco no ayudaba mucho.
Llevé mis manos hasta su húmeda máscara, donde comenzaba el inicio de ésta. La bajé solo hasta donde empezaba la punta de su nariz; no iba a faltarle al respeto sobre su identidad secreta.
Yo esperaba que se quitara, se espantara, o hasta me golpeara por la repentina acción que hice. Pero no. Se quedó ahí quieto. Prácticamente parecía una estatua.
Tomé sus mejillas suavemente con mis manos, acercando mis labios con lentitud a los suyos invertidos.
Ahora sí que mi corazón parecía querer salir de mi pecho, pero no me importó en aquel momento.
Rompí la poca lejanía que quedaba, uniendo nuestros labios. Estaban húmedos por la lluvia, al igual que los míos. Pero sé que a pesar del frío mis mejillas ardían.
Fue algo simple, superficial, pero a mi me removió todo. Tanto, que ni me fijé si él me correspondió o no. Ni me interesaba.
A lo mucho duró unos tres segundos aquel beso, cuando me separé y vi que él seguía como una inmóvil estatua.
—Muchas gracias por todo, Spiderman.
Alcancé a decir con el poco aliento que me quedaba, pues sentía que pronto perdería la voz.
Él no respondió, y tampoco le di mucho tiempo. Pues aunque el cuerpo me dolía a horrores, mi cerebro me pedía a gritos que saliera corriendo de ese lugar, y así lo hice.
•••
Afortunadamente llegué con bien a mi casa. Ningún asalto ni nada por el estilo.
Pero eso de "bien", era meramente simbólico. Aun me dolía el cuerpo, pero sobre todo, estaba alterado por lo que hice, ¡¿porqué rayos hice eso?!
Raramente papá aun estaba despierto. Pero lo evadí con cualquier pretexto estúpido. No se quedó muy convencido pero yo solo me metí a mi cuarto y me tumbé en la cama.
Casi toda mi desgraciada vida he estado enamorado de Peter Parker, mi mejor amigo. Y ahora voy por ahí y beso al maldito Hombre Araña.
¡¿Qué demonios me pasa?!
Estúpido impulso sin sentido.
Me enrollaré en las sábanas y trataré de pensar que lo que hice nunca ocurrió, yo amo a Peter, así no se lo diga nunca en la vida.
Aunque presiento que eso de olvidar lo ocurrido será más que difícil.
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Esto constará de dos capítulos si es que a alguien le gusta. El segundo sería lo mismo pero desde la perspectiva de Peter. Y conociendo Ultimate Spiderman, créanme, será todo menos seriedad.
Dejen un review si les gustó, se los agradeceré con chocolates y arañas radioactivas.
Nos leemos.
