Hola!
Bueno esta historia salió por él titulo de un libro que quería leer pero no lo he encontrado, me gusto el resumen y me puse a divagar de cómo sería la trama y la pensé con Astoria y Draco. Advierto no es una historia romántica de ellos dos, quienes me han leído anteriormente saben que no es mi pareja favorita, y que soy 100% dramionera. Si habrá Dramione y si son celosas les advierto que Draco estuvo involucrada con varias…
Disclaimer: Draco no me pertenece ni tampoco a ninguna de las mujeres involucradas en la historia es un alma libre que solo responde ante JK (Si Draco también fue mi amante… ;D )
Ahora si a leer!
…
POV Astoria
Siempre me gusto la grandeza de la mansión, disfrutaba las enormes estancias, los interminables pasillos, las kilometricas escaleras y los jardines que parecian bosques. Podía refugiarme en cualquier lugar, sin llegar a ver por dias al otro dueño de este lugar, era un respiro que sin duda los dos necesitabamos.
No tiene mucho que todo cambio, hace apenas unos meses todo estaba en calma. La rutina desde hace diez años era la misma, Draco apenas si venía a dormir una vez a la semana, comíamos juntos y él último fin de semana de cada mes visitábamos a nuestros padres. Todo era tan normal antes de volver a poner a prueba nuestro compromiso que hicimos el día que nos casamos.
Dicen que el matrimonio es el compromiso de estar juntos en las buenas y en las malas con la otra persona, al parecer nos han tocado mas malas que buenas, desde la perdida de nuestro bebe hasta la enfermedad de Draco y en esas es cuando estamos juntos, porque cuando son las buenas cada uno disfruta su dicha por separado.
No veo como una obligación estar a su lado ahora que me necesita, para mí es como saldar una deuda que nunca me han cobrado, y así como él algún día cuido de mí sin esperar nada cambio ahora yo hago lo mismo. No soy la esposa abnegada, ni él es el marido perfecto, no nos amamos, sin embargo somos importantes el uno para el otro y nos deseamos lo mejor. Pero aun así su presencia en la casa es como de un tercero en discordia, no me siento libre, no como cuando antes éramos estas cuatro paredes y yo. Ya no puedo permitirme escapar ni huir, la casa ya no es más mí querida única compañía.
La soledad siempre ha sido una gran amiga mía. Desde antes y después de ser una Malfoy, nunca necesite de muchos amigos para sentirme bien, solo necesitaba un espacio donde yo y mis pensamientos pudiéramos caber.
Nunca pedí mucho más que tranquilidad en mi templo y Draco cumplió mi capricho, siempre propicio que me sintiera en paz, nunca quiso llenar los silencios y dejo que mi mente conquistará otros mundos, tal vez por eso algún tiempo creí amarlo o quizás si lo ame pero fue algo tan efímero que apenas puedo acordarme de ello.
Recorro los jardines, visito a mis flores como cada día en primavera, contándoles historias que nunca han sido materializadas y que hacen que descargue todo lo que llevo dentro. Sé que Trusty, nuestro elfo domestico me observa siempre lo hace, espera que algún día acabe con esta rutina. Pero como dice Draco los malos hábitos son difíciles de dejar, para mi es hablar con flores, para él conquistar mujeres. Él no me juzga así que yo tampoco lo hago.
De pronto Trusty aparece a mi lado, intuyo la razón por la que viene, espero paciente a que se decida a hablar.
-El amo la manda llamar- dijo
Me adentré en la casa y me dirigí a la habitación de mi marido. Este último mes he entrado más veces que todos los años que llevamos juntos.
Nunca me gusto su habitación Draco siempre había tenido preferencias por los lugares sin luz, con colores oscuros y demasiado ostentosos, ahora que el permanecía en cama me daba la libertad de abrir los ventanales y hacer que entraran los rayos del sol. Él se molestaba pero nunca me pedía que dejara de hacerlo.
Me examino detenidamente, la mirada de Draco era de esas cosas a las que no te podrías acostumbrar, a veces cuando lo hacía tenía la sensación de que podía saber hasta mis más preciados secretos y valoraba mi privacidad aun así siempre le mantenía la mirada queriendo darle la impresión de que no tenía nada que ocultar.
-Tienes unos ojos preciosos- dijo Draco.
Me senté a su lado, rodé los ojos y acomode sus cabellos.
-No seas adulador y mejor dime que favor me pediras- le respondí
Draco sonrio como en sus mejores tiempos y me dijo.
-Hay una lista en el cajon izquierdo de mi escritorio, necesito que a esas personas les escribas una carta explicandoles de mi situación y pidiendoles que vengan.
Draco podía hacer esa labor, podía darle la lista, no entendía porque quería que yo lo hiciera.
-Está bien lo haré, pero dime ¿Por qué no las escribes tú?
Draco tomo mi mano y contesto
-En cuanto vean mi letra o mi lechuza entrando por sus casas se desharán de ella, pero si ven que tu eres el remitente, querrán enterarse, te lo deben.
-¿Me lo deben? No entiendo a que te refieres y presiento que no me gustará enterarme. Más te vale que no sean muchas personas.
Draco rio socarronamente y dijo
-Solo son las más importantes querida.
Lo vi por unos segundos, supe que quería que lo hiciera ya, así que me encamine hacia su estudio y fui directamente al sacar el pergamino del cajón. Lo desdoble cuidadosamente y leí
Por orden de aparición
Pansy Parkinson
Hermione Granger
Astoria Greengrass
Pauline Lestrange
Amelie Smith
Me extrañaba ver mi nombre ahí, de alguna forma me sentía especial. Yo era su esposa, pero eso no me hacía una ciega, sabía de cada una de ellas. Al final todas teníamos algo en común; hemos compartido la cama con Draco Malfoy.
Espero que les haya gustado será una historia corta de no más de 10 caps. Me he propuesto terminarla antes de septiembre =)
Nos leemos en mis demás historias!
Espero sus reviews!
Besoos
bye
