Este es un cuento corto que escribí a partir de una tarea para el colegio hace un año. La consigna era desarrollar un relato que incluyera en él una metamorfosis. Este es el resultado final :). A mi profesora le gustó y salió publicado en la revista de mi escuela en la sección de literatura. No contiene ningún personaje de libros o películas, por lo que no lo considero un fanfic, pero quería que tuvieran algo más para leer mientras continúo con el fic de Harry Potter. Que lo disfruten!


Soledad y luz de luna

Érika era una joven sencilla y solitaria, proveniente de una familia adinerada. Sus padres gastaban su tiempo en fiestas y reuniones llenas de "pomposos arrogantes", como solía decirles ella. Dinero no le faltaba, sus papás pretendía reemplazar su presencia en la vida de su hija con plata. Acostumbraban dejarle recados con las sirvientas, como por ejemplo: "Estaremos fuera esta noche, ve al pueblo y cómprate lo que gustes". Por su parte, su criada no hacía un muy buen trabajo, siempre se quejaba de la chica, pero apenas le prestaba atención.

Érika solía escaparse de casa a merodear por los bosques de los alrededores y escalar las colinas de la zona, pero lo que más amaba era subir al techo de la pequeña mansión en que vivía a observar la luna. ¿Qué era lo que le atraía de ella? ¿Sería su forma? ¿O su brillo? No lo sabía, pero le era inevitable mirar el cielo las noches que se asomaba cual faro en la niebla. En ocasiones, al compás del viento Érika le dedicaba una canción con su mejor voz, yéndose satisfecha a la cama.

Una vez, su calendario marcó la primera noche de luna llena del mes, el día de su cumpleaños precisamente. Por ello la joven decidió hacer algo especial. Al caer el sol, llenó un pequeño bolso con comida, se puso un vestido ligero y una corta capa de piel para el frío, y emprendió su huída. Cuando comenzó a alejarse, oyó una voz llamándola. Sin mirar atrás, Érika aumentó la velocidad de su caminata, que pronto se transformó en trote. Se internó en el bosque para perderse de vista entre los árboles, pero de nuevo oyó su nombre a sus espaldas. Érika corrió, corrió con el corazón reclamando su libertad a los cuatro vientos.

Ya nada se oía, más ella siguió sin detenerse ni vacilar. Un tronco se cruzó en su camino; lo saltó con los dos pies, aterrizando luego en cuatro patas. Las ráfagas deshicieron su vestimenta, dejando solo el abrigo de piel, que se iba extendiendo sobre ella. Se vislumbró un punto brillante sobre las montañas próximas.

Finalmente, un bajo acantilado cortó su camino. Sus nuevos ojos de loba se fijaron en el resplandor de la luna llena. Desde su antiguo hogar se oyó la melodía de un aullido. La voz de un espíritu solitario y libre.


N/A: gracias por haber pasado a leer, no es la gran cosa, pero me gustaría que me dejaran su opinión.

Saludoooss!

... Meet me in dreams