Hi Chics esta es una nueva idea de momentos xD, sera un fic cortito no le calculo mas de cinco capis...
espero que les guste, las adoro...
LAs espero en mis otros fics
*Sin poder mirar, mirandote
* Un vacio de recuerdos (es la secuela del anterior)
* La boda de mi mejor amigo (Esta en un concurso y me gustaria que votasen y me leyeran..)
y *Por siempre tuyo (les dejo el link directo en mi perfil, ya ke esta en otra cuenta)
todos estos encuentrenlos en mi PERFIL
dale las kiero
Edward Cullen, el más prestigiado de los chicos de esta tonta escuela, quizás debería buscar otra manera de pasar el tiempo y no solo pensando en él…
Pero es que aunque duele admitirlo es casi imposible
Y aunque en un inicio no comprendí las razones que tenían cientos de chicas para estar enamoradas de él… ahora lo comprendo, de una manera totalmente distinta, porque se que ellas no ven as allá de su físico, su cabello, rebelde y a la vez tan elegante, sus ojos, tan verdes que hipnotizan, sus finos labios, parecen ser tan finos y perfectos que dan envidia, su nariz, alargada y detallada pero sobre todo parece mas fina que las demás, lo se, suena absurdamente la descripción de una chica demasiado… obsesionada con su físico, pero no es solo eso… a mi no me cautivo solo eso
Yo se que termine viendo todo lo que muchos no, vi al chico que hace bromas con sus hermanos y peleas de nieve, veo al chico que es inteligente y presta atención a sus maestros, veo al chico que respeta a todas las chicas que parecen querer comérselo, sin distinción, veo al chico que siempre tiene una sonrisa, aunque a veces forzada otras mas parece sincera, veo al chico que levanta a aquellos que terminan en el suelo por bromas de mal gusto de otros, al chico que no se burla de los demás, de los patéticos, de… de aquellos como yo…
Porque la verdad no soy la gran cosa poniéndome al lado de Edward Cullen, soy la típica chica que usa lentes, viste sin estilo de moda, lee libros clásicos, antisocial sin ningún amigo de por medio y se sienta en una esquina lejos de los demás para evitar llamar la atención, torpe, testaruda, tonta, no soy completamente inteligente y aunque presto toda mi atención a la clase, no se me da por comprender del todo bien… y claro por si fuera poco… soy la burla de las porristas
- Swan, Swan, ¿hiciste mi tarea? – me pregunto Heidi, era la capitana de las porristas, negué con mi cabeza y tome mi cuaderno fuertemente llevándolo a mi pecho, ya me había roto uno anteriormente
- Es tu tarea no la mía – me atreví a responderle, muchos creerán que estaba loca por responderle así, pero es que ya estaba harta de sus bromas
- ¿En serio? – dijo acercándose peligrosamente a mi, me levante de mi lugar, ¿Por qué debían hacerme pasar vergüenza en la cafetería? Donde todos verían como nuevamente era humillada y luego todos reirían, voltee en busca de ayuda o quizás en espera de que alguien saliese a interrumpir esto pero como siempre mi vista se desvió a su mesa, Edward estaba mirando en nuestra dirección, bueno todos sus hermanos miraban hacia nuestra dirección, pero mi importancia era Edward quien en un momento me miro a mi y rápidamente desvié mi mirada hacia Heidi y sus porristas
- Si, ya me escuchaste – le respondí sin querer que me dejase interrumpir, ya estaba harta, Jane la chica que era su mano derecha en todos sus asuntos dio un paso al frente, su cabellera rubia parecía casi falsa y sus ojos enormes y saltones podían darte ternura como miedo
- Entonces… dame tu tarea – dijo Jane con su vocecita molesta
- No…
- ¿en serio? – vi como trono sus deditos uno por uno, de manera amenazadora
- Aja… ya me escuchaste – a este punto ya no me sentía con tanta valentía
- Bien… en ese caso… - se acerco a mi y yo lo retrocedí pero no contaba con que la banca sin respaldo estaba demasiado cerca, así que mis piernas tocaron esta con brusquedad y sin tener equilibrio me caí para atrás, hasta ese momento comprendí que toda, o la mayoría, de los que estaban presentes estaban de observadores en mi patética platica con las porristas y por lo tanto me vieron caer hacia atrás
De un silencio ensordecedor que hacia eco a nuestras voces paso a las burlas y risotadas de todos
Sentí mis ojos humedecerse, de coraje y humillación, estaba harta que todos se burlasen de la pobre rata de biblioteca, acomode mis lentes y Salí corriendo de ahí con la poca dignidad que me quedaba, muchos comenzaron a apuntarme y a reír aun mas fuerte, como dije estaba harta.
Al llegar a mi camioneta me sujete con fuerza el estomago, ¿Por qué debían atacarme solo a mi?, ¿Por qué siempre debía ser yo la victima?
- ¡HEY! – escuche el grito de alguien llamarme, ¿mas burlas? Me voltee lentamente y me encontré… oh mi dios
- Eeeee… - cerré mi boca, él al llegar frente a mi me entrego mi cuaderno
- Lo olvidaste – dijo, lo tome con mis temblorosas manos, esperando que él no hubiese sentido curiosidad por leer las ultimas paginas, pero era Edward, dudo que le interese algo de una chica como yo
- Gracias… - por suerte no había tartamudeado
- De nada, mi nombre es… - lo interrumpí
- Se quien eres – dije rápidamente – todo mundo sabe quien eres – no necesitaba que pareciera el chico caballeroso que yo ya sabia que era
- Amm… bueno, lo que hizo Heidi fue…
- No importa – volví a interrumpirlo – así es ella…
- ¿La estas defendiendo? – pregunto casi con asombro
- No, no exactamente
- ¿Ah no? – pensé antes de decirle…
- No… así son todos ustedes, ricos, populares y todo mundo los conoce, a veces el ego se les sube a la cabeza – dije mirándolo a sus ojos verdes, él me miraba a mi algo que siempre desee, pero sobre todo estábamos hablando él y yo
- ¿Crees que todos nosotros somos así? – claramente se implico él también en el asunto
- La mayoría, si, eso creo…
- ¿Crees que yo soy así?
- ¿Importa? – le pregunte de vuelta, no lo haría saber que yo conocía su forma de ser y pensar, o lo absurdamente enamorada que estaba por él
- Si…
- ¿Por qué? Al final de cuentas, tu y yo nunca volveremos a hablarnos, lo haces… por simple… cortesía, pero te iras y todo volverá a lo de siempre, tu eres popular… medio mundo sabe quien eres, pero en cambio… yo, a mi nadie me conoce, así que no importa, porque dudo que tu y yo volvamos a tener alguna conversación – dije sin poder evitar el matriz de dolor en mi voz – ni siquiera sabes mi nombre, así que Edward – oh su nombre en voz alta por mi me encantaba tanto – creo que no importa si respondo o no a tu duda
- A mi si, a mi si… yo, yo… como quieras… - dijo bajando su mirada – nos vemos luego… - Swan, de seguro diría Swan, eso o ratita, o algo así, eran mis famosísimos apodos – adiós Bella – dijo mi nombre, lo dijo, dijo mi nombre, oh dios, que bien sonaba mi nombre con su aterciopelada voz, dio media vuelta y cuando apenas dio seis pasos, oh vamos, ¿Por qué?
- ¡EDWARD! – sin darme cuenta le había gritado para que voltease, ¿Para que?, ¿Qué le diría ahora?, él giro su cabeza – quizás, tan solo quizás, opino que tu no eres como los demás – sonrió de lado, esa era su sonrisa sincera volvió a girar su rostro mirando hacia el frente dándome la espalda, pero no se movió y yo tampoco lo hice, esta había sido la primera vez que le dirigí la palabra y él me la dirigió a mi, pero quizás también seria la ultima
Di media vuelta, confundida de lo tonta que de seguro me vería, ¿Qué esperaba?, ¿Qué él se girase y me dijera que me amaba? Que absurda podía llegar a ser, acomode de nuevo mis lentes
Camine de nuevo a mi camioneta y metí la llave para abrir la puerta, pero el sonido de pasos me hizo voltear y al hacerlo, no me dio tiempo de nada y sentí sus finos y perfectos labios sobre los míos, lleve mis manos a su perfecto abdomen y lo subí hasta llegar a sus hombros, Edward acariciaba mi mejilla con una de sus manos y la otra la tenia en mi cintura
No sabia que hacer, nunca había besado a nadie, oh vamos no se podía esperar mucho de mi ¿o si?
Así que solamente deje que Edward me guiase o eso intentaba pero me sentía más nerviosa porque el beso no fuese de su agrado
Ni siquiera sabia que hacer, veía su cara, con sus ojos cerrados y tan cerca, que dios…
Cerré mis ojos y me deje llevar…
Nos movimos en sincronía, no era un beso pasional o sensual, era uno tranquilo y dulce, un tierno beso como una tarde de verano
Me tuve que separar de él, mi primer beso, y me lo había dado Edward, ¿Existía algo mejor que eso? Lo dudo
Deje cerrado mis ojos, quizás era otra de mis absurdas fantasías con Edward, esas donde él me besaba y me pedía que viviéramos juntos por siempre, tan absurda como tonta e infantil
Pero el roce de algo con mi nariz me hizo abrirlos, era la nariz de Edward que rozaba a la mía con delicadeza, sus ojos aun permanecían cerrados dejándome ver sus hermosas y negras pestañas
Él abrió lentamente sus ojos, sus verdes ojos brillaban de algo que no supe distinguir algo que nunca vi antes en él
Y entonces… la realidad me azoto
Que tonta era la vida, y cruel, sobre todo cruel
- Ríete de mi – le dije casi en un grito alejándome bruscamente de él, me miro entre dolido y confundido
- ¿de que hablas?
- ¿Cómo pude ser tan tonta?
- ¿Bella? – su voz denotaba preocupación
- Vete – dije golpeando su pecho cuando se acerco a mi, pero no lo aleje solo hice que se acercara aun mas, seguí pegándole con mi puño cerrado y él solamente me abrazo evitando así que lo alejara, oh vamos, que tan tonta me creían todos, ¿Eh?
- No, no me iré
- Te he dicho que me dejes en paz, vete – le volví a decir con voz quebrada y lagrimas saliendo
- ¿Qué paso?
- Me haz besado ¿y me preguntas que paso?
- Tu no… ¿tu no querías besarme?… pero…
- Como dije, se les sube el ego a la cabeza – dije molesta, con mis lagrimas aun saliendo, le seguí pegando pero ya sin nada de fuerzas, hasta que deje de golpearlo derrotada
- ¿De que hablas?
- ¡SALGAN YA! – grite molesta - ¡que todos vean como el perfecto de Edward Cullen, me ha hecho creer que… - ¿Qué cosa?, Él solo me beso, nada mas, no es como si me amara, y otra vez dolía, sentí sus dedos limpiando mis lagrimas pasándolos por debajo de mis anteojos – tu no puedes quererme Edward, no puedes – dije mirándolo con dolor, hizo una mueca y sonrió, una falsa sonrisa, pequeña pero falsa
- No… - crash, así hizo mi pobre corazón
- Lo sabía…
- Y no hay nadie aquí afuera, aparte de tu y yo – dijo Edward sin soltar su agarre, se separo un poquito pero no lo suficiente para poder huir de aquí, adiós a mi poca dignidad
- ¿Por qué me besaste entonces?, ¿si no me quieres?, ¿Si no era por una pesada broma?, ¿Entonces porque?
- Por esto… - y volvió a besarme, oh perfectísimo idiota, volví a intentar alejarlo, pero no pude, no tenia suficiente fuerza para eso
- No – dije cuando sus labios se separaron por un momento
- ¿Por qué?…- su voz denotaba dolor
- Porque tú no me quieres… y ya será bastante cruel sin esto, así que… - no me dejo terminar cuando sus labios se volvieron a posar sobre los míos, no puse esta vez resistencia y me deje llevar en el dulce y tierno beso que sus labios me ofrecían.
Nos separamos, Edward pego su frente con la mía, teniendo que agachar su cabeza un poco
- Bella… yo… - iba a decirme algo, pero fue interrumpido por las risas de alguien, Edward se alejo un poco, para poder girar su cabeza, observe quien había sido, y me encontré con Heidi y con Felix, al menos ellos eran los que estaban frente a nosotros, había mas estudiantes atrás, viendo la escena entre con burla y divertidos
- Eso ha sido lo mas gracioso que haz hecho Edward – dijo Felix con sorna, Edward se tenso un poco – que Heidi lea el cuaderno de la ratita y… - oh no, no, no, ¡no!, sabia que decía mi cuaderno, las ultimas tres hojas al menos tenia el nombre de Edward por todos lados y en algunas cruzados con el mío, por dios, no era verdad, que alguien me despierte, esta era la razón de mi nerviosismo por que Edward sintiera curiosidad y hubiese leído mi cuaderno pero era incluso peor que Heidi lo hubiese leído y de seguro con voz alta y frente a toda la cafetería
- Cállate Felix, su nombre es…
- Lo se, lo se, todos aquí saben su nombre, el cuaderno de ella nos lo recordó varias veces – interrumpió Felix a Edward, quise morirme ahí mismo, varios soltaron sus carcajadas, quise que la tierra me tragara
- Pero, tu si que eres un maestro para las bromas, venir y besarla, wow, creía que fuiste a otra parte por la vergüenza pero cuando un chico entro y dijo que los vieron besarse… supuse que intentabas vengarte por la vergüenza que pasaste, así que… ya dile a la pobre mosquita muerta que solo bromeabas con ella – pero no me morí y la tierra no me trago, y para mi mala suerte tampoco era un sueño
- Heidi, solamente...
- Lo se, lo se, eres muy modesto si piensas hacernos creer que solo se dio, bueno, nadie aquí desaprovecharía la oportunidad de avergonzar a la nerd...
- Se llama Bella - le dijo Edward con voz molesta, sentía mis lagrimas por mis mejillas y mi vista nublosa
- Es lo mismo, estamos hablando de la misma persona al final – sentí mis piernas temblar pero no les daría el gusto, di un paso hacia atrás sintiendo la puerta de mi camioneta, las llaves aun estaban ahí, disimuladamente lleve mis manos hacia atrás, sin embargo…
- Ni lo creas – dijo Jane saliendo detrás de Heidi se acerco peligrosamente hacia mi, incluso aun mas que en la cafetería, venia caminando con su singularidad pero se topo con el cuerpo de Edward que se había movido para quedar frente a mi cubriéndome
- ¿podrías quitarte cariño? – le pregunto dulcemente, ella era una de esas chicas que estaban enamoradas de Edward
- Yo estaba aquí antes Jane, creo que la que debe irse eres tu – dijo con paciencia Edward, intentando no faltarle el respeto, pero todos se burlaron de Jane apuntándola, era extraño que Edward le hablase a alguien así
- ¿disculpa? – pregunto molesta, Heidi parecía apretar fuertemente sus labios para no reírse, si a eso le llamaba Jane amiga no quiero conocer a su enemiga
- Ya me escuchaste y todos ustedes pedazos de ignorantes y crédulos largo de aquí – dijo en voz alta Edward, en un santiamén todos salieron huyendo de ahí excepto Felix, Heidi, dos porristas contando a Jane y dos futbolistas de americano
- Ve lo de esta manera cariño, tuviste lo que siempre deseaste sentir sus labios, supéralo y comprende que tu enamoramiento con Edward nunca se dará – me dijo Heidi alzándome una de sus cejas, no supe que responderle, ¿Qué le diría? ¿Qué mentía en lo que decía?, ¿Qué yo nunca quise sentir sus labios sobre los míos?, ¿Qué nunca me amaría Edward?, ¿O que ya entendía yo eso pero aun así lo amaba?, la respuesta a las primeras era una completa mentira pero la ultima era mi mas absurda realidad y dolía día a día
- Te daré hasta tres si no… publicare este video por todo Forks – dijo enseñando Heidi su celular – patéticamente dará la pobre de Bella lastima, sino quieres que se publique – creía que me hablaba a mi, en serio – dile que era una bromita pasada de momento pero una bromita que se te fue de las manos – supe que le hablaba a Edward y no a mi, se hizo un enorme silencio, donde Heidi sonreía con suficiencia, al final de todo no era tan mala amiga, todo era por ayudar a Jane
- Adiós – dije y di media vuelta, abrí mi carro pero sin haberlo previsto, sentí a alguien jalar mi mano y empujarme con fuerza hacia él, no era Edward, porque a Edward lo veía de lado mirándome sin haber previsto que alguien me tomaría de esa manera
- Tu no te vas – era uno de los futbolistas, no tenia ni un solo chance contra él, baje mi cara, mas él la tomo y me hizo hacer que mirase a Edward
- Uno – conto Heidi, oh no, ya era bastante malo sin esto – dos, díselo Eddie – mire a Edward que se volteo a verme por completo, adiós dignidad, adiós fuerza de voluntad para no derramar lagrimas y sobre todo, adiós corazón
- Isabella, lamento la broma que te hice pasar, no creía que saldría… - miro a Heidi quien sonrió con suficiencia – de mis manos… perdón… por hacerte creer algo que no es… pero prometo que solucionare las cosas… al anochecer… olvidaras esto, solo vete a dormir y listo – termino por decir, sentí como era liberada, baje mi mirada, como había dicho adiós corazón, hasta ahí había llegado, camine con paso rápido a mi carro sin querer que me vieran llorar y subí como si mi vida se me fuera en ello, pero lloque se me iba fue mi amor y corazón, encendí mi carro y Salí de ahí, viendo por ultima vez como ellos reían menos Edward quien miraba a mi dirección negando con su cabeza y moviendo su boca como si dijese algo en silencio, algo que no entendí
Ahhh
en fin, les wusto?
espero que si...
¿pudieron encontrar el doble significado de las palabras de Edward, lo ultimo?
dale adiosito
