¿Qué hubiera pasado?
Cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día.
Siempre es lo mismo.
Desde el momento en el que le propuse matrimonio y vi la cara de felicidad de toda su familia, mi prometida incluida, y la de tristeza de ella.
Ahí empecé a cuestionarme las cosas.
¿Por qué me hirió tanto verla en ese estado?
Al verla así, me sentí el ser más despreciable del universo, ni siquiera el-que-no-debe-ser-nombrado lo fue tanto como yo en ese momento. El ver esa cara que siempre me había estado apoyando mirándome con los ojos acuosos y con una sonrisa amarga en la cara me dolió más que cien Cruciatus a la vez. Pero lo que más me dolió no fue eso.
Ella se acercó a mí me dio un beso que ni siquiera noté en la mejilla y, sin mirarme, me dijo: "Que seas feliz Harry". Después de eso se fue como alma que lleva el diablo de la Madriguera. Eso fue como un Avada Kedavra por la espalda.
Un par de semanas después recibo una carta tuya, era la primera noticia tuya que tenía desde que anuncié mi compromiso con Ginny.
Harry:
La familia Weasley te invita a pasar este domingo en la Madriguera. Ron y yo tenemos que…
Ahí se corta la carta. Se nota que habías estado llorando mientras la escribías y quisiste quitar las lágrimas que habían caído en el pergamino.
Como ponía en la carta, el domingo me aparecí en la Madriguera. Después de la comida, Ron pidió la atención de todos los que estábamos presentes. Anunció vuestro compromiso.
Yo te miré, esperando ver un atisbo de broma en tu cara, pero solo vi una tristeza que no fui capaz de descifrar en ese momento. No sé lo que me pasó. Ahora era mi turno de felicitarte con un simple "se feliz" y salir corriendo de la Madriguera.
En ese momento no supe porque lo hice, pero ahora que estoy a unos pocos minutos de morir, confieso que lo descubrí cuando te vi en tu boda.
Ahí descubrí que me había enamorado de mi mejor amiga.
¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?
Creo que fue…¡Maldita sea! La de las repuestas siempre eras tú. El de las preguntas Ron. Y yo… simplemente, el que actuaba sin pensar. Pero éstas creo que si que puedo contestarlas yo.
Cuando y donde fue en el mismo sitio. Un 1 de septiembre en el vagón del expreso de Hogwarts en el que entraste buscando el sapo de Neville. Ahora también le doy las gracias al sapo y también a Neville. Sin ellos no habría conocido a la mujer que siempre me ha estado apoyando en los momentos más difíciles o riendo con migo en los más alegres. No habría conocido a la mujer que compartió todo con migo. No habría conocido a la mujer de la que me enamoraría perdidamente años más tarde.
El por qué si que no puedo responderlo. Creo que la respuesta es muy simple. Porque si.
Solo espero que me perdones el haber sido tan cobarde de tener que escribirlo en esta carta que está volando hacía a ti en este momento y no decírtelo a la cara.
Pero… no podía haceros eso. Ni a Ron ni a ti.
Nos veremos donde quiera que vayamos.
Te amó, te ama y te amará por siempre.
Harry Potter
P.D. ¿Qué hubiera pasado si me hubiese dado cuenta de lo que sentía antes?
Espero a que me respondas cuando nos volvamos a ver.
