Así que kid, red alfa, alfa one, 01 o Heero Yuy (el nombre clave que se convirtió en su nombre) entró al café, ordenó un americano, se sentó en la mesa que le permitía ver por la ventana a la oficina-que-no-era-realmente-una-oficina, que no estaba en la línea de visión de un posible francotirador y que tenía un camino más o menos despejado a la puerta en caso de que hubiera que correr. Entonces saco un montón de libros de la mochila que cargaba, abrió su laptop y fingió ser un estudiante mientras discretamente observaba a los oficinistas-que-eran-en realidad-terroristas salir y entrar a la no-oficina.

Poco tiempo después el hombre que alguna vez fue James Buchanan "Bucky" Barnes y que cada día era un poco menos el Soldado del Invierno, se dirigió a la misma mesa con el mismo propósito. O algo así, porque lo que a él lo que le importaba era observar el restaurante junto a la no-oficina (esos terroristas no eran HYDRA) para procurar la posterior y continua existencia de un tal Steven Grant Rogers, quien tenía menos instinto de supervivencia que un lemming, y a quien en caso de darse cuenta de la falsa-oficineidad de la oficina junto al restaurante donde había decidido almorzar no le iba importar que esos terroristas no fueran HYDRA, y a quien el hombre que no era precisamente Bucky Barnes ni el Soldado del Invierno no podía permitirle verlo por sentimientos-que-no-llegaba-realmente-a-comprender-pero-tampoco-quería-realmente-analisar y por ello lo seguía y protegía a distancia (pero no mucha para que los micrófonos que había puesto en su ropa siguieran captando la señal).

Cuando el hombre que era Bucky y era el Soldado al mismo tiempo que no era ninguno de ellos se hubo acercado lo suficiente a la mesa-de-la-posición-estratégica-perfecta, el hombre que actualmente se llamaba Heero Yuy alzo la vista y ambos analizaron al otro rápidamente con una mirada. Cuando ambos determinaron que el otro no era (jajajajajajajajaja) un peligro (jejejejejeje) retiraron sus manos de sus respectivas armas ocultas. Entonces el hombre que alguna vez sólo tuvo nombres clave retiro algunos libros de la mesa-estratégicamente-perfecta y el hombre que alguna vez sintió que su nombre le pertenecía se sentó en la otra silla, y ambos continuaron su vigilancia en un extraño, serio, silencioso y poco emotivo tipo de compañerismo que solo se encuentra en cierto tipo de súper soldados-diagonal-asesinos cuando sus misiones no implican matarse mutuamente.

Finalmente el tal Steve "Capitán América" Rogers terminó su almuerzo y salió del restaurante y James (quien si no podía volver a ser Bucky y no podía dejar completamente del Soldado, tal vez pudiera ser James) se levantó e inclinó la cabeza en un gesto que podía significar "gusto en conocerte" o "espero no tener que matarte algún día" o "gracias por compartir la mesa" o "suerte acabando con tu célula terrorista" y que el hombre a quien sus amigos (su familia) llamaban (nombraron) Heero Yuy respondió con un otro gesto que podía significar "igualmente" o "yo también" o "no fue nada" o "suerte siguiendo a tu objetivo", y ambos continuaron con sus respectivas misiones.


Continúo sin escribir ese-fic-que-alguna-vez-prometí-que-iba-a-actualizar-hace-meses y spameando a mis amigos por whatsapp con fic rarísimo que no les interesa a altas horas de la madrugada porque así de mala persona soy, y ahora también los spameo a ustedes con fic rarísimo porque me gusta recibir atención de personas que no conozco en internet. No tengo otras excusas más que los quiero mucho a ustedes y a ellos, y que son las 2 de la mañana.