Hola a todos! Aquí comienza otra nueva historia, es un AU pero retrata un poco ese vinculo que tienen Cas y Dean que siempre los mantiene juntos, sin importar la distancia, o que uno no tenga recuerdos. En este caso, que ambos son completos desconocidos. Gracias por leer, saludos! :)
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Titulo: Te amé antes de conocerte.
Parejas: SamxCas, CasxDean, insinuación de SamxGabriel.
Personajes secundarios: Crowley, Meg, Gabriel, Balthazar, Benny, Anna, Mary, John, Enias.
Rating: K+
Género: AU, Romance, Drama, Hurt/confort.
Capítulos: 16 (incluyendo un epilogo)
Disclaimer: Los personajes de supernatural pertenecen a Eric Kripke.
Resumen: Dos extraños se conocen en una fiesta, surge una chispa especial entre ambos y terminan en la cama. Con lo que no contaban, era que al día siguiente volverían a verse en una situación totalmente inesperada e incómoda. Uno estaba a semanas de casarse y el otro era el hermano mayor del novio. AU.
Capitulo 1
La chispa de nuestro encuentro.
Castiel abrió los ojos despacio al sentir algo suave contra su mejilla. Se encontró con la mirada fija del castaño y sonrió abrazándolo.
-Hola, Sammy-
-Buenos días, dormilón, ya es hora de levantarse-
-No quiero, tengo frio- dijo acurrucándose contra el cuerpo del mayor.
-Vamos Cas, hay mucho por hacer, ¿Ya olvidas que mañana nos comprometeremos?-
-Jamás lo olvidaría, Sammy, será el segundo mejor día de mi vida-
-¿Y cuál es el primero?-
-Cuando nos casemos y el día en que te conocí-
-Cas, te quiero, angelito- ambos compartieron un beso y Sam se incorporó sobre sus codos-Por cierto, hoy llegara mi hermano mayor al país, ¿Recuerdas que te conté que estaba trabajando en el extranjero?-
-Sí-
-Ya terminó, así que viene para quedarse-
-Debes estar muy feliz de tenerlo cerca-
-Supongo-
-Nunca me has hablado mucho de él, Sam, ni siquiera lo conozco-
-No quedamos en buenos términos, Cas… espero que las cosas sean diferentes ahora-
Castiel miró a su pareja y no pasó por alto la tristeza que se reflejaba en sus ojos. No sabía casi nada del hermano de Sam, solo que se llamaba Dean, que estaba en el extranjero desde hace siete años, terminando su carrera, luego especializándose y trabajando en un hospital que tenía una excelente área pediátrica, que era su especialidad. Sam no era muy ávido a hablar sobre él, algo había ocurrido entre los hermanos y Castiel no presionaba a su pareja para que se lo contara, aunque sentía mucha curiosidad por saberlo.
Ambos se levantaron para ir a desayunar antes de marcharse al trabajo, Sam trabajaba en un importante bufete de abogados y era un socio importante. Castiel se dedicaba a la docencia, impartiendo clases de teología en la universidad local.
-Ya tengo que irme, ¿Seguro que no quieres que pase a dejarte, Cas?-
-Estoy bien con el tiempo, Sammy, no te preocupes. Tienes una reunión importante ahora-
-Tú eres mucho más importante, Cas y lo sabes- dijo el castaño inclinándose para besarlo- ¿Llegaras temprano hoy?-
-Saldré pasadas las siete pero Balthy y Gabe me invitaron a una fiesta en un club, dijeron que no podía estar como una ama de casa si todavía no me colocó las ataduras- Sam se rio abrazándolo.
-Tienes que divertirte, Cas, no me moriré si me dejas solito un par de horas, aunque te extrañaré mucho-
-Sammy-
-Diviértete, ¿Vale?-
-Vale-
-Te amo, nos vemos-
-Yo también te amo, nos vemos-
Castiel lo despidió en la puerta y terminó de arreglarse mientras veía las noticias. Contestó su teléfono mientras se arreglaba la corbata con una mano.
-Hola-
-¡Cassie!-
-Balthy-
-¿Cómo estás para la noche?-
-Bien pero no me quedaré mucho-
-No seas aguafiestas, Cassie, ya verás cómo nos divertiremos mucho y ni pienses en huir, pasaremos a buscarte a las ocho, ¿Entendido?-
-Sí, Balthy-
-Nos vemos, Cassie, besos-
-Nos vemos-
Castiel miró su teléfono suspirando, no le gustaba ir a fiestas como a sus hermanos pero una de vez en cuando no lo mataría. Tomó su mochila que estaba a un lado del sillón y salió de la casa suspirando. Iba a ser un largo día.
El rubio tomó sus equipaje y se arregló la mochila mientras avanzaba buscando entre los presentes a sus amigos. Avanzó un par de pasos cuando logró dar con ellos y se acercó corriendo dejando la maleta en el suelo y los abrazó.
-¡Chicos!-
-Hey, ¿Cómo estuvo el viaje?- pregunto Crowley sonriendo mientras le palmeaba la espalda- ¿Cómo estuvieron las cosas en New York?-
-Genial, no tienen idea de todas las cosas que han pasado-
-Tienes que contárnoslo, todo- dijo Meg sonriendo- Estoy tan feliz de que hayas vuelto, Dean-
-Yo también estoy feliz de haber regresado-
-¿Qué les parece si vamos a comer y nos cuentas todo?- dijo Crowley.
-Claro-
Los tres tomaron un taxi en la entrada del aeropuerto para pasar al departamento de Crowley y Meg, dejaron las cosas de Dean y fueron a un restaurant familiar para desayunar.
El rubio miró el lugar sonriendo, habían pasado cinco años desde que estuvo por la ciudad, luego de eso se había enfrascado en el trabajo y no regresó al país de nuevo. Dean les contó sobre su estadía en New York, la universidad y su pasantía en el hospital.
-Suena increíble, Dean-
-Ni te lo imaginas, fue como entrar en otro mundo, ¿Y qué tal ustedes?-
-Ninguna novedad desde la última vez que hablamos- respondió Crowley- Excepto por lo de Sammy-
-Claro… ¿Y cómo es ese tal Castiel?-
-¿No lo conoces?- pregunto Meg incrédula.
-No, Sam me escribió sobre él en su carta, solo sé que se llama Castiel Novak y es profesor de teología en la universidad local, aunque no me extraña… después de lo que pasó hace cinco años…-
-No sigas pensando en eso- dijo Crowley serio- No fue tu culpa y si Sam no lo quiere entender, es su problema-
-Prefiero no hablar de eso, chicos… ¿Y cómo es Castiel?-
-Es un chico encantador- respondió Meg cambiando el tema- Y quiero mucho a Sammy, es cosa de verlos para saber que están muy enamorados-
-Me sorprendí cuando recibí la carta de Sam y me pedía que viniera a su fiesta de compromiso-
-Esta es la oportunidad para que hagan las paces- dijo Meg.
-¿Las paces?- soltó Crowley- Dean no ha hecho nada, Meg, no tiene porque pedir disculpas-
-Chicos…- insistió el rubio.
-Lo siento Dean, es que me da rabia- respondió Crowley- Bien, como sea, debes estar cansado pero como mañana iras con Sam, hoy planeábamos raptarte, hay una fiesta buenísima, es de antifaces, ¿Qué dices?-
-No sé… no estoy de humor para fiestas-
-Vamos Dean, estoy seguro que nos divertiremos mucho-
-Sí, Dean, vamos a divertirnos- acotó Meg.
-Bien, iremos-
Dean suspiro derrotado. Más que divertirse, iría a la fiesta con el propósito de sacarse el nerviosismo del cuerpo. Mañana vería a Sam y ambos tenían una conversación pendiente, aunque estaba seguro que Sam no querría escucharlo pero no perdía nada con intentarlo. También conocería al prometido de su hermano, que al parecer era un hombre maravilloso por lo que le contaban Crowley y Meg. Suspiró resignado y miró su plato, iba a ser un largo día.
-Tu antifaz, Dean- el rubio tomó lo que Meg le entregaba y se lo colocó suspirando, Crowley le palmeó el trasero para que se moviera.
-Vamos, rubio bonito, será divertido-
-Claro-
Los tres entraron al club que estaba rebosante, varios hombres y mujeres bailaban en la pista central, otros estaban en la barra y mesas o en el segundo nivel del club para tener otra panorámica de la fiesta. Dean miró el lugar suspirando, todos eran iguales, la mayoría de las personas iba a divertirse, lo implicaba emborracharse y pasar un buen rato con el desconocido de turno, para eso estaba el cuarto oscuro.
Los tres fueron a una de las mesas y Crowley trajo unas cervezas para luego mirar hacia la pista.
-¿Y qué te parece el lugar, Dean?-
-No está mal-
-Vamos, será divertido, ¿Qué tal si bailamos?-
-No tengo ganas, vayan ustedes- Crowley se levantó tomando la mano de Meg y miró a su amigo.
-¿Desde cuándo te volviste un puritano, Dean? Parece que New York te volvió un frígido-
Dean le sacó la lengua para observarlos ir a la pista. Quizás Crowley tenía razón y tenía que divertirse. Solía ir a bares con sus amigos en New York pero había dejado de frecuentar los clubes nocturnos. Su cuerpo sentía la necesidad de moverse, siempre le había encantado bailar. Finalmente decidió levantarse para ir a la pista de baile, pasaría un buen rato, quizás ligaba con alguien y se divertiría.
Comenzó a bailar en el centro de la pista y a los pocos segundos se dejó llevar por la música y el ambiente, olvidándose por completo de todo a su alrededor, solo quería divertirse y eso era lo que haría.
Castiel se colocó el antifaz y junto a sus hermanos entraron al club, el lugar estaba rebosante de personas bailando, otros flirteando, algunos bebiendo y otros solo mirando. Se sentaron junto a la barra y pidieron unas cervezas para mirar hacia la pista de baile. Balthazar pasó un brazo por los hombros de Castiel.
-¿Te gusta, Cassie?-
-No está mal-
-Vamos, está genial, me muero de ganas por bailar, ¿Te unes?-
-No gracias, sabes que no me gusta bailar-
-Eres un aguafiestas, Cassie, ¿Qué dices tú, Gabe?-
-Sabes que nunca digo que no-
-Ese es mi hermano, cuando te aburras de mirar, Cassie, te unes a nosotros y-
-¿Y?- preguntó el menor- ¿Balthy?-
-Vaya, miren- indicó a un rubio que bailaba en el centro de la pista- Wow, definitivamente tengo que probar eso-
-Balthy- lo regañó Castiel.
-Lastima por ti, Cassie, que tendrás marido, lo que es yo, me daría un gusto, ese rubio está de muerte-
-Ni que lo digas- reafirmó Gabriel y miró a Balthazar- Vamos por él-
-Será un placer-
Castiel suspiró bebiendo su cerveza y se quedó mirando al rubio que bailaba en medio de la pista, parecía totalmente desconectado a lo que pasaba a su alrededor. Observó cómo sus hermanos se acercaban a él y luego de intercambiar un par de palabras los tres estaba bailando bastante juntos. Castiel suspiró para mirar su reloj, ya quería regresar a casa con Sam pero había prometido que se divertiría. Entre copa y copa comenzó a sentirse extraño, no había sido buena idea beber tanto cuando su resistencia no era buena. Cambio a agua para prevenir alguna mala experiencia cuando alguien se afirmó a su lado y pidió un whisky. Castiel se quedó mirándolo embelesado, el rubio era mucho más lindo de cerca, tenía un cuerpo bien trabajado, que esos jeans negros no dejaban nada a la imaginación, la camisa gris acentuaba su cintura y Castiel tuvo que desviar la vista pero para su mala suerte, se fijó en aquellos increíbles ojos esmeraldas, tenía un suave rubor en las mejillas y esos labios, Castiel jamás había visto unos labios más increíbles que esos. Se reprendió mentalmente por estar pensando de esa manera cuando tenía pareja pero había algo en el rubio que lo atraía. Se quedó mirando como esos labios se entreabrían para tomarse el whisky y una gota resbaló por la comisura de sus labios para perderse entre la camisa.
-Dios…- susurró Castiel acalorado.
-¿Eh?- el rubio se giró y ambos intercambiaron una larga mirada.
Dean jamás en su vida, había visto un hombre más hermoso como ese, a pesar de estar sentado, podía notar que tenía un muy bonito cuerpo, seguramente se ejercitaba a diario, tenía el cabello negro, unos labios suaves, que seguro sabían a gloria y esos ojos, Dean jamás había visto unos ojos más hermosos y expresivos que esos azules. Sin duda el hombre era el hermoso y debería verse mejor sin ese antifaz. Repentinamente sintió un calor invadiendo su cuerpo, que atribuyó al whisky y que no tenía una buena resistencia para beber eso.
-Hola- saludó Dean algo cohibido por ese misterioso hombre.
-Hola- saludó Castiel algo cohibido por ese misterioso hombre.
-¿Quieres bailar?-
Dean lo observó algo ansioso y por la reacción que tuvo el hombre, parece que había cometido un error al invitarlo a bailar, sin mencionar que ya estaba bailando con otras dos personas.
-Lo siento- se disculpó Dean rápidamente- Seguramente ya estás con alguien y… lo siento mucho-
Se tomó el whisky de un tragó y regresó a la pista con sus compañeros de baile, se sentía como un estúpido por haber hecho eso y más aun al ver la reacción de ese hombre. Era obvio que estaba con alguien, semejante belleza no podría estar sola. Comenzó a moverse entre ambos hombres y de vez cuando miraba hacia la barra, para descubrir con una pequeña sonrisa, que el hombre de los increíbles ojos azules, lo estaba mirando con suma atención.
