Nota del Autor: Antes de iniciar ésta historia, quiero mencionar que en el transcurso de la misma habrán parejas crack, desarrollándose en una línea distinta conocida a la serie original de Hetalia. Escribí esto porque me tocó obserquiarle a una chica especial llamada Xjapan quien es admiradora de Macao y de otras parejas en Hetero. Utilizo su OC (Lucía Carreiro Fernández) porque ha sido el personaje con quien se ha desenvuelto en los juegos de rol (aunque de antemano le digo que ella tiene un pedido que no se le ha logrado cumplir del todo y espero poder hacerlo realidad).

Sin más preámbulo les comparto ésta historia y como saben; los personajes de Hetalia no me pertenecen son propiedad de su autor; sólo soy dueña de mis OC.


¡Peligro, cupido anda suelto!

Capítulo 1: El inicio del desastre.

Había sido un día agotador en el Instituto W, un lugar donde las jóvenes promesas se dedicaban a estudiar sobre las diferentes culturas y tradiciones del mundo. A diferencia de otras escuelas donde se educa para establecer un sistema o una ideología, (pero bueno, no vamos a hablar de socialismo o capitalismo) , aquí se respeta las diferentes formas de vivir y sentir… bueno al menos eso indicaba salvo que América y Rusia no hicieran competencias sobre quien es el mejor.

Ese tipo de conflictos habían llegado a su límite y cuando esto ocurría los estudiantes se mandaban mensajes de textos o el recadito en papel donde indicaban el lugar y la hora en qué se daría el evento.

"Competencia entre Alfred e Iván 4:00 P.M Auditorio"

Los cuchicheos en los pasillos, como el anuncio en los altavoces de la escuela alertaban a la comunidad estudiantil sobre lo que acontecería.

-¿Y ahora por qué compiten? – Preguntó Lin Shun Wang quien portaba sus clásicos lentes con su atuendo tradicional de Macao mientras bebía un poco de té de limón en la cafetería de la escuela.

-Fue por culpa de Emily en decir que Iván aguantaba más en beber cervezas que su hermano. – Mencionó un hombre de cabellera rojiza y mirada esmeralda quien vestía un suéter en color marrón como un pantalón de vestir en color arena. Tenía en su regazo a un gato en color gris que jugueteaba la orilla del mantel.

-Esos dos nunca aprenden, ¿verdad Heracles?- Cuestionó Shun.

El pelirrojo asintió con la cabeza.

-Apuesto a que discretamente apostaras con Cristopher y Vargas sobre el asunto. – Comentaba el griego – Y la última vez en que lo hiciste les ganaste una buena cantidad de euros aunque decidiste cobrarles siendo ellos quienes realizaran tu proyecto de gastronomía. – Mencionó con intención el griego.

-Y en ésta ocasión apostaré a favor de Iván, el precio será en que ellos tendrán que librarme de trabajar con compañeras. – Respondió mientras bebía un sorbo de té. – En ocasiones siento que me acosan y de forma cortés les he dicho: "Gracias por sus sentimientos pero no soy la persona que usted desea". – Emitió un suspiro.

El chico del cabello castaño meditaba en sí mismo.

-Sé que eres un chico que se esmera en no meterse en problemas (aunque Lovino no te baje de estirado) – Intervino Heracles – Pero tarde o temprano a todos nos llega el amor y no somos inmunes a ello. Además te das el lujo de elegir y rechazar a tus admiradoras, todas coinciden en que eres un caballero con ellas mientras que Vargas por más que presuma o se porte galante, aparece Isabel para bajarle la testosterona; él sí que la pasa fatal porque su "nana española" le cuida y tampoco le deja que él se comprometa con cualquiera, mientras ella puede darse el lujo de despreciarle y salir con varios, haciendo que el italiano haga rabietas….

-Demasiada información por un día Heracles, vayamos a ver el evento y después asimilaré el sermón que me has dado. – Finalizó Shun mientras se incorporaba para asistir al auditorio.

-Como quieras. – Concluyó el griego mientras le veía marchar.

2

La concurrencia empezaba a llegar en el auditorio y empezaban a organizarse por barras para apoyar a su contendiente favorito. Lin había llegado puntual viendo los gritos de euforia en los estudiantes y empezaba a hacer cálculos para considerar las tendencias entre Iván y Alfred.

Sacando su celular y utilizando la aplicación de la calculadora realizaba sus predicciones cuando repentinamente en los altavoces se empieza a escuchar el Jarabe Tapatío y el singular grito de charro.

Habían salido un grupo de jóvenes bailarines con los trajes típicos de charro, la mayoría de los rasgos de los participantes pertenecían al grupo latino aunque habían europeos participando en la danza.

-Me pregunto si fue Alfred quien los contrató por lo presumido que es. – Mencionó para si mismo.

-No fue él, estirado. – Expresó con intención el pelirrojo italiano quien permanecía sentado al lado con un ceño de pocos amigos. Estaba separado del macaense por una figura masculina de cabellos rubios quien contemplaba embelesado la presentación del grupo de danza.

-¿Lovino, Ludwing? – Preguntó extrañado el macaense.

-Joder, ¿acaso quieres que te lo vuelva a repetir? – Mencionó el italiano. – Estoy aquí porque éste – haciendo alusión a Ludwing – le debo cumplir a mi pesar la parte del trato.

-Te ayudé aprobar historia, así que no te enojes. – Intervino el alemán de la forma más tranquila. – Aunque a esos chicos no los había visto antes y como anteriormente estaba programado un encuentro académico – deportivo – cultural con otros institutos, ya no supe si procedió o no.

-Pues al parecer sí porque han dejado a Ivan y Alfred en un rincón, usando la camisa común del no conflicto. – Expresó Lin mientras veía como ellos tenían un gesto de pocos amigos, envueltos en una situación embarazosa.

Habían terminado en ejecutar la danza cuando los presentes empezaron a aplaudir. En el grupo de charros había una figura que por su complexión no daba la impresión que fuese un chico, su mirada era de pocos amigos pero sabía disimularlo.

El director del instituto había entrado en el recinto acompañado de un hombre de cabellos plateados y mirada zafiro, probablemente tendría cuarenta y cinco años, por su complexión indicaba que se trataba de un ruso.

-Jóvenes estudiantes del instituto W, es un placer presentar a los alumnos del Instituto L dirigido por su rector Anatoly Braginsky, ellos estarán participando en las próximas competencias que celebraremos en éste recinto. Por favor les suplicamos que sean lo más educados posibles.

Los gritos de euforia no se hicieron esperar aunque, como todo joven no falta quien lance el reto.

-Es un placer estar en éste lugar y esperamos una competencia justa. – Mencionó Anatoly – Y para que ustedes identifiquen a los muchachos procederé a presentarlos.

Feliks Lukasewics, catalogado como el chismoso… perdón, el reportero del periódico escolar, estaba fotografiando a cada uno de los integrantes sin contar que ya había tomado varias fotos donde Iván y Alfred les colocaban la camisa común.

-Gabriela Condorcanqui, Bolivia. – Mencionó el ruso mientras la susodicha pasaba al frente y con un gesto de agradecimiento se presentaba.

-El polaco tendrá tela de dónde cortar. – Se anexó Heracles a la conversación de aquel singular trío.

-Si querías ver golpes, fue suspendido todo. – Intervino Vargas muy desganado aunque, repentinamente su mirada se enfocó en una chica pelirroja con ojos esmeraldas a quien el ruso había presentado.

-¿Dijo Karpussi? – Preguntó el alemán curioso hacia sus compañeros.

-Es mi hermana. – Respondió el griego resignado.

-¿Por qué no habías comentado nada sobre ella? – Intervino el de Macao.

-Porque es tímida y en parte… - expresó con nostalgia Heracles- No deseaba que ella estuviera aquí y me saldría lo sobreprotector con ella, aunque noto que fue un error mío… me demostró que sabe socializar.

-Bella Ragazza... – Expresó el italiano pero de repente se sacudió la cabeza. – Como sea, será nuestra rival… - Se había sonrojado.

Mientras ocurría la presentación, poco a poco desfilaban los integrantes del grupo de danza.

-Finalmente, de México: Lucía Carreiro y Laura Howlett. – Expresó el ruso.

Lucía vestía de forma femenina, con el cabello recogido, su tez era trigueña cuyo cabello era negro y sus ojos color miel, mientras Laura portaba el traje de charro, su mirada tenía toques similares a las de Lucy, solo que ella tenía el cabello castaño oscuro. Ambas se distinguían por el papel que desempeñaban.

Y en una demostración correspondiente a la charrería tomó la reata y lazó a Feliks quien estaba tomando fotos.

-Prima, por favor… - Se escuchó a Lucía susurrarle.

Y ella lo tuvo que soltar a regañadientes.

Lin observó algo en aquella chica.

-Interesante. – Susurró para sí mismo.

3

Los estudiantes del Instituto L. procedieron a hospedarse en el edificio C, que colindaba con las canchas de futbol, contaba con habitaciones confortables, baños equipados, servicio de cómputo… es decir, les otorgaron las facilidades para que aquellos muchachos se sintieran en casa.

En la habitación Número 18 se encontraban Daphne Karpussi, Gabriela Condorcanqui, Laura Howllet y Lucía Carreiro comentando lo ocurrido cuando fueron interrumpidas por una chica de facción italiana quien tenía un semblante de disgusto.

-Joder… ¡pueden abrir! – Se expresó la chica desde afuera.

Daphne soltó una risa divertida mientras abría la puerta y observando que nadie más de sus compañeros le viera ingresó a la habitación.

-Joder chicas han causado un alboroto y ahora todo mundo está apostando sobre qué institución ganará en el evento. – Expresó refunfuñando.

Laura le miraba con una vista de pocos amigos.

-¿Ella es tu contacto? – Preguntó Gabriela a Daphne quien empezaba a sacar un cigarrillo.

-Chiara Vargas, un placer pero si quieres fumigarnos a todas, ve afuera en los pasillos. – Expresó la chica mientras saludaba. – Acepté ser contacto porque los que más destacan en la escuela son los chicos… Pero no hay de qué preocuparse.

En aquella silueta se dejaba ver una sonrisa desquiciada como si hubiera algo más.

-Tranquila amiga, no te esponjes: La que va a fumigar es Gabriela, la de mirada gatuna es Laura y la chica que está leyendo el libro de la historia de Volkswagen en México es Lucy.

Las tres latinas saludaron a su estilo, aunque Laura permanecía furiosa recordando cómo le tomaban fotos.

-Parece que su amiga no está a gusto. – Expresó la italiana.

-Será porque "Daniel Bisogno" estaba de metiche tomándome fotos como si fuera atracción de circo. – Respondió duramente la mexicana.

-Entendí la referencia. – Habló Gabriela quien se atacaba de la risa al ver la reacción de su amiga.

Lucy tuvo que intervenir.

-Mi prima Laura tiene gustos muy propios y no socializa con chicos, eso le hace ser muy agresiva. – Mencionó la mexicana.

-Interesante. – Respondió con una sonrisa. – Cómo sea, les traigo un catálogo donde podrán conocer a los estudiantes y profesores del instituto para que puedan tratarlos con cierta confianza aunque eso sí, tengan cuidado porque no faltará quien desee sabotearlos… ya saben, como las películas de Triunfos Robados y demás.

La italiana dejó en manos de Daphne aquel libro que más bien parecía un anuario.

-El club de periodismo es útil y Lukasewics es todo un experto en los chismes… - finge una tos. – Bueno en rescatar información.

Gabriela y Lily estaban cerca de Daphne para curiosear el libro.

-Chiara, disculpa, ¿por qué la foto de mi hermano tiene una equis como si fuese los anuncios donde anuncian a los narcos abatidos por el ejército? – Preguntó Daphne curiosa.

La susodicha se había convertido en un tomate maduro mientras salía presurosa de la habitación.

-Habrá una cena de recepción dentro de tres horas, ¡No falten, hasta la pasta! – Expresó nerviosa mientras azotaba la puerta muy al estilo de la italiana.

Laura al ver aquella escena soltó la carcajada mientras se sentaba en la alfombra.

-Creo que del odio al amor. – Expresó con una sonrisa la griega.

Gabriela observaba a los chicos, en efecto había muy apuestos, Laura seguía de forma disimulada las hojas de aquel libro, hasta que llegaron a la página donde se encontraba la información de Lin Shun Wang.

-Él es el chico más popular y al parecer ha rechazado a varias chicas de forma cortes. – Leía de forma amena Lucy.

-Es muy simpático aunque es pariente del profesor Paulo Da Silva. – Intervino Gabriela.

Daphne observó de reojo a la peruana (Lucy imitó la acción de su amiga)

-¡¿Qué?! ¡Uno no puede decir algo porque ya luego te lo quieren imponer de novio! – Expresó con enojo (aunque más se piensa que estaba evadiendo algo).

Laura observó la imagen de Lin.

-Me pregunto por qué persiguen tanto a "Armando Hoyos" versión asiática. – Mencionó con sarcasmo.

Las tres chicas empezaron a reír a carcajadas porque notaban que Laura había dichos las cosas de forma simple y sin complicaciones.

-Señoritas – Habló desde afuera el profesor Braginsky – Les suplico que no tarden demasiado y que venimos a interactuar con los jóvenes.

El tono del maestro era paternal aunque pensaba en lo que les esperaba en los siguientes días.

Autor P.O.V

Aunque no hemos descrito del todo a nuestros protagonistas, pronto descubrirán los secretos que éstos ocultan, sin contar que varios eventos definirán quien será el Instituto vencedor; enredos, ocurrencias y lo crack… todo puede suceder.

-¿Lograrán los chicos interactuar en la cena?

-¿Lin se podrá librar de trabajar con chicas?

-¿Alfred e Iván volverán a competir?

No se pierdan el próximo capítulo de ésta historia.