HARRY POTTER Y EL MISTERIO DETRÁS DEL VELO
Resumen: AU En el verano después de los eventos del libro quinto Harry descubre una manera de salvar a Sirius del velo. Ahora necesitara la ayuda de sus amigos y sus no tan amigos para emprender el viaje y traerlo de regreso.
Disclaimer: Todos los personajes de Harry Potter son de JK Rowlling y no se de que otras empresas, solo los OC son míos.
Bueno información básica antes de leer:
Si no lo Leyeron antes del 12 de Diciembre del 2014 está actualizado recomiendo leer desde el principio
Esta historia mantiene los hechos básicos de los libros incluyendo las reliquias de la muerte. El libro del príncipe mestizo prácticamente lo cambio por completo por así convenirme y porque no me gustó mucho. (ja)
Las parejas hasta ahora son de acuerdo al canon ya que el romance no es lo primordial en esta historia, pero son adolescentes así que algo tiene que haber.
Las leyendas y lugares tiene casi todos un trasfondo real aunque obviamente las altere descaradamente para mis fines.
Nota del autor: Dic 2014
Después de casi 6 años lo retomo y quiero agradecer por esto a mi hija que aunque pregunta porque el hombre de barba (Aragorn) lleva a los pequeños a ver a los Elmos si solo hay uno(elfos) viendo la comunidad del anillo con sus padres, me recordó que ahora a sus 5 años que empieza leer, por fin podremos aventurarnos al mundo de HP. Después vino la culpa por este largo abandono, seguido por recuperar y actualizar archivos perdidos y ahora estoy aquí.
Espero que la disfruten tanto como yo
Eol.
CAPITULO UNO
Y EL VERANO APENAS COMIENZA.
Era una de las últimas noches de Junio y en el número 4 de Privet Drive se encontraba un adolescente en su cuarto.
Harry Potter no era cualquier adolescente era un mago, lo que lo diferenciaba de los demás eran otra serie de circunstancias en su vida, para ser sinceros unas circunstancias poco agradables, por lo menos para él.
Harry Potter era el niño que vivió, el único que había sobrevivido a la maldición asesina lanzada por el mago más poderoso del último siglo "Lord Voldemort" y después de esto bajo extrañas circunstancias el mago oscuro desapareció.
Harry se volvió el héroe del mundo mágico pero a él en realidad no le importaba eso, sino lo que le sucedió a su pequeña familia por ese hecho "histórico" para los magos, ya que esa noche del 31 de Octubre había perdido a sus padres los cuales habían muerto protegiéndolo hace poco menos de 16 años.
Él había vivido la gran mayoría de su vida en casa de sus tíos, situación que le había traído más tristezas que alegrías. Pero las cosas habían dado un giro positivo hace poco tiempo, ahora sabía que tenía un padrino Sirius Black el cual era uno de los mejores amigos de sus padres, y se había vuelto rápidamente en su familia de verdad. Lamentablemente él también le había sido arrebatado hace unos cuantos meses por una de los mortífagos de Voldemort mismo que desde finales de su cuarto año había vuelto.
Como pueden imaginarse pensar en esto no era muy agradable para el joven de cabello azabache y ojos verdes mientras estaba recostado en la noche en su cama.
Su cuarto estaba desarreglado, había ropa tirada en el suelo, algunos libros abiertos por ahí; llamaba la atención sobre todo un montón de papeles amarillos apretados en forma de pelota que se encontraban tirados descuidadamente en una de las esquinas del cuarto.
La ropa le quedaba más floja que de costumbre, sus tíos habían evitado tratarlo más de lo necesario y no lo miraban más a los ojos pues aunque seguía cumpliendo con sus obligaciones su mirada no podía ocultar el brillo del coraje y frustración que sentía. No había sonreído desde hacía mucho ya no recordaba desde hace cuánto, se sentía tan culpable e impotente por la muerte de Sirius, pero a la vez se mezclaba con el enojo con él mismo y con el mundo porque sabía que la vida se le cerraba por esa estúpida profecía.
Pero él no creía en el destino... o eso era lo que había sostenido todos esos años en clase de adivinación. Aunque era difícil sostenerlo desde que se habían cumplido las palabras de la profesora Trelawney en el tercer año. Cerro los ojos y agito la cabeza para aclarar sus pensamientos, la profecía no se iría, pero en cambio Sirius jamás regresaría y por ahora esa era la razón de su culpa.
Pequeños ruidos en el vidrio de la ventana lo sacaron de su ensimismamiento.
-¡Otra carta! Que no pueden entender que quiero que me dejen en paz.- Dije bastante molesto aunque moderando la voz para no despertar a nadie.
Habían llegado muchas cartas este verano y eso que solo llevaba unas pocas semanas de haber iniciado; parecía que el silencio solo lograba que insistieran más, pero eso era justo lo contrario de lo que quería lograr, era muy difícil de entender que no quería saber nada de nadie, ni sus palabras de lastima, ni sus buenos deseos cambiaban la verdad Sirius estaba muerto y lo quería de regreso por imposible que eso fuera.
Tome la carta del búho y seguí el ritual de ese verano, la hice bolas sin leerla y la tire al monte de hojas amarillas donde se apilaban las demás que había recibido, era un cierto consuelo verlas juntarse ahí, iba rumbo a cerrar la ventana cuando una lechuza parda paso por ella y se puso en mi hombro para que tomara su envió.
Me molesto que entraran tan seguido, pero al fin y al cabo no era su culpa. Tome a regañadientes el sobre y la lechuza partió de inmediato, pero cuando quise tirar la carta al montón junto a las otras no pude. La carta no quería despegarse de mi mano, en cuanto la agarraba se adhería a la otra y así sucesivamente no importaba cuantas veces lo hiciera. mi paciencia era poca esta pelea con una hoja era justo lo que no necesitaba.
Pero por más que luchaba era inútil, desesperado por deshacerme de ella la pise, pero de pronto la carta empezó a hacer soniditos con una voz chillona.
-Léeme, léeme, léeme, léeme, léeme, léeme...-
Cada vez que la cambiaba de mano o intentaba meterla debajo de los cojines para callarla la carta lo repetía más y más fuerte
-LEEME, LEEME, LEEME, LEEME, LEEME, LEEME, LEEME...-
Ya estaba francamente desesperado mis tíos vendrán y verán ese desastre; no es que realmente les importara la razón, ellos se enojarían de todos modos y no tenía ganas de aguantar las peroratas del tío Vernon sobre la magia.
Así me vi en la necesidad de abrir la carta de mala gana. La pequeña gritona era un pergamino largo que traída dentro dos paquetitos envueltos en manta que cayeron al abrirla, los recogí y avente sobre la cama. La carta estaba escrita con una letra bonita, sin ser demasiado elaborada, y baje mi vista buscando la confirmación a mis sospechas, aunque no necesitaba hacerlo ya había reconocido quien me la había mandado, al final en el lugar donde suele ir la firma había un pequeño pentagrama.
Era la madrugada de un día de finales de Junio no más allá de las tres de la mañana, un joven de pelo negro y desordenado escribía en tres pergaminos distintos unas cuantas frases, cerro cuidadosamente las cartas no sin antes agregarle a cada una de las tres una pluma que parecía provenir de un ave.
Tomo la primera que tenía a la mano y se la dio al búho pardo que había regresado como si supiera que era el momento de hacerlo y las otras dos a su querida lechuza Hedwing, a Hedwing le dio además un trozo de pergamino con dos nombres escritos y dos monedas, ambas salieron antes de que entrara más el día.
El joven apago las luces de su cuarto que ahora lucia despejado se dirigió hacia su cama y sonrió.
2014 Cambie un poco la forma en párrafos y otros detalles, aunque le sigue faltando un beta, cuando lo tenga tendrá también sus correcciones.
ABRIL 2013: Correcciones al retomar el fic.
Comentarios, sugerencias, correcciones no duden dármelos.
EolClowRidlley
