Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Marvel y sus respectivos dueños. Relato elaborado sin afán de lucro.
Este fic participa en el reto #3: "Del odio al amor", del foro La Torre Stark (y un doce por ciento de JARVIS).
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Legado
Puedo intentar pasar por un Vengador Fundador. Puedo ser un héroe y salvar el día cuantas veces se necesite. Una vez incluso, resolví casi treinta emergencias de tipo Omega en menos de una semana de trabajo con mi equipo de Vengadores cuando Thor, Iron Man y el Capitán América habían caído en desgracia. Muchos pueden mirarme con respeto y con admiración en momentos de necesidad, pero cuando él vuelve, todo se convierte en nada.
Basta con que él asome su rostro metálico para que todos recuerden mi gran error, basta con que él amenace una vez más con destruir el mundo para que todos vuelvan a señalarme, basta con recordar quién fue su creador para que todo aquello por lo que he luchado desde la fundación de los Vengadores se transforme en ceniza y valga menos que la promesa de un político en campaña.
Basta con escuchar su voz robótica llamarme "padre" para que mi piel se erice y mis sentidos todos sepan que seré odiado por una temporada por la gente, por mis amigos y por los héroes del mundo. No los culpo, ni yo mismo puedo perdonarme la existencia de mi "hijo", el nacimiento del ente llamado Ultron.
