You don't know about me

Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, pero esta historia si.

AU y un poco de OoC en los personajes.

Capítulo 1: Enamorándose de extraños.

Presiono el botón de apagado de mi computadora y espero a que termine la sesión. Veo la pantalla oscura y me pregunto… ¿qué estará haciendo ahora mismo? Suspiro y siento como todo se me va de las manos. Debo de estar demente. Me recuesto en mi cama y pienso en lo siguiente que hare. No puedo cruzarme de brazos. Esa maldita zorra debe desaparecer de mi lista ya.

Cuento hasta diez y me calmo. Imagino cómo será el día que me vea a los ojos, preguntándose qué es lo que ha hecho mal. Sonrío, porque, querida… tú no sabes que es lo que has hecho mal, pero yo lo sé, y lo sé muy bien.

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Me despierto gracias al ruido que hay afuera. ¿Quién demonios hace tanto escándalo el domingo en la mañana? La puerta de mi habitación se abre estrepitosamente y veo a Karin con la bandeja del desayuno.

—Sasuke, buenos días cariño! — canturrea Karin con voz melosa.

—Tsk, Karin, cierra la boca — digo mientras una punzada en la sien hace que mi molestia crezca— Suficiente tengo con el ruido de afuera— acoto.

—Tranquilo cariño, solo es alguien que se está mudando a la casa de al lado— me dice, tratando de tranquilizar mi mal humor.

Suspiro y la veo poner el desayuno en el mueble a un lado de la cama, para después quitarse los zapatos de una sacudida y colocarse a mi lado. ¿Es que no tiene otra cosa mas que hacer que pasársela pegada a mí?

Empiezo a comer mientras Karin continúa contándome sobre ese evento al que tiene tantas ganas de asistir-aunque aún falte un mes para eso-pero que de igual forma la tiene dando saltitos de alegría tan anticipadamente. Me doy cuenta que el ruido que antes me molestaba ha cesado y que ya no me siento realmente tan mal de la cabeza. Bueno, aunque en este momento, desearía que Karin se callara-deseo que no tiene nada que ver con ningún dolor de cabeza-, por supuesto.

De pronto Karin deja de hablar, y se levanta molesta de la cama. Se dirige a la ventana que está al lado de la cama y abre la cortina de un tirón.

—A ver si dejan de parlotear tanto—escucho que dice en un tono alto, claramente tratando que quien quiera que sea que esta "parloteando" tanto, se calle. Cierra la ventana y la cortina de nuevo, mientras todo queda en silencio una vez más.

—Enserio que gente tan maleducada, Sasuke—dice con cara de indignación—Pero no nos volverán a molestar, amor.

No me había dado cuenta que alguien más estuviera parloteando, pero claro, con la plática culta de Karin, seguramente no me entero de nada. Si a Karin le han molestado tanto los nuevos vecinos, es porque seguramente van a ser un fastidio. Tsk, que molestia.

—Hmp—le digo y cierro los ojos, mientas Karin continúa hablando del vestido y demás.

Así continúa hasta que siento mis parpados pesados y me duermo de nuevo.

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—¿Has escuchado eso Sakura? —me dice Ino, molesta.

—Claro que lo he escuchado, no estoy sorda—le contesto y vuelvo a sentarme en la cama, que es lo único en la habitación que ya está acomodado.

—¿Pero quién se cree que es esa… zanahoria—escupe Ino, como si fuera el más rastrero de los insultos. Pongo los ojos en blanco.

—No lo sé Ino, tal vez está teniendo un mal día—digo, cansándome pronto del tema.

—Sabes que, eso no importa, porque esta noche daremos la mejor de las fiestas que hayamos hecho—dice, poniendo los brazos en jarras y asintiendo con la cabeza, orgullosa por su idea.

Ino continúa llamando a Hinata y a Tenten, invitándolas a la casa que acabo de comprar. A Ino se le ocurrió esta idea desde el principio, cuando se enteró que la casa tenía una pequeña piscina en el patio. Si, puede que la casa en sí no sea tan grande, pero es acogedora y tiene un gran patio cercado, separado del de los vecinos. Aunque eso no impediría que ninguno fisgoneara en el de los demás, me han dicho que este es un lugar tranquilo. Justo lo que necesito.

—Listo Saku, ¡ahora tenemos que decidir que ponernos! —me dice emocionada Ino, mientas sus ojos brillan.

—Callate cerda, primero ayúdame a acomodar todo en la casa—le digo y le arrojo un cojín de mi cama.

—Hay frentona, siempre tan aguafiestas.

Las dos nos reímos mientas bajamos para desempacar las cajas y acomodar los muebles. La planta de abajo será la primera, pues consideramos que era mejor tener todo listo para cuando vengan. Acomodamos la sala gris, la mesita, la pantalla plana, los jarrones, fotografías, alfombras, el comedor, platos, vasos; en fin, acomodamos absolutamente todo.

Cuando Ino se tira en el piso sé que ha tenido suficiente. Mi amiga no es una persona de muchos esfuerzos. Es decir, Ino solo se dedica a vender bienes raíces. Dudo que haya sido ella quien decoro su departamento.

6:30 pm

Tarde del domingo

Para el momento en que nos arreglamos, Ino parece tener energías renovadas mientras yo solo me siento más y más ansiosa.

Me visto con unos shorts negros y una blusa blanca brillante que dice "no hay mucho que hacer por el momento" en inglés-que oportuno-. Cepillo mi cabello rosa (si, rosa) y acomodo mi flequillo en mi frente. Me pongo mis lentes negros, porque realmente estoy un poco ciega. Ino dice que podría usar lentes de contacto, pero yo realmente adoro estos, que hacen resaltar mis ojos jade. Pinto mis labios del rojo más brillante que tengo y bajo.

Todas están reunidas en la sala, bebiendo. Vaya, Ino no ha podido esperar para sacar el vino dulce.

—¡Que tal chicas!—saludo a Hinata y Tenten.

—Hola Sakura—me dice Hinata, en tono bajo, tímida.

—Que tal Sakura—responde Tenten.

Me siento con ellas y rápidamente Ino me sirve una copa de vino a la que le doy un sorbo. El vino es dulce en mi boca y se siente caliente en mi garganta al pasarlo. Necesito ser valiente esta noche.

—¿Cómo te va en el trabajo Sakura? —me pregunta Hinata.

—Lo usual Hinata, sentarme frente a la computadora y manejar los negocios—le contesto. Los aburridos, aburridos negocios. — Y a ti, ¿cómo te va con tus pinturas?

—Muy bien, la galería las está vendiendo rápido—me dice, sonriendo.

—Me alegro Hinata, en verdad…

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Abro la ducha y me meto sin esperar a que el agua se caliente. Después de que Karin se fuera como a eso de las 3 de la tarde, llame a Naruto para que fuéramos a las canchas a practicar. Logre ganar dos sets de los tres que jugamos, y hubiera ganado más de no ser porque Naruto tenía una cita con su nueva novia.

Cierro el grifo y envuelvo mi cintura con la toalla. Tiro agua en el baño, pero no me molesto en secarla, lo único que necesito es recostarme y dormir. Seguramente mañana no saldré de la oficina en todo el día. El estúpido de Kiba no sabe hacer bien su trabajo, ahora tendré que arreglarlo yo.

Me cambio y bajo a la cocina para comer algo, cuando una música que esta -considerablemente- fuerte, me distrae y me irrita a la vez. ¿Quién tiene la música a tan alto volumen a las 10 de la noche?

Salgo al patio y veo… No puedo creer lo que veo.

Cuatro chicas en traje de baño, riendo, cantando y bailando al son de la molesta música. Una de cabello ¿rosa? Voltea y me mira fijamente. Sus labios se curvan en una sonrisa que parece cruel y después me ignora para beber de una botella y seguir bailando como si nada pasara.

¿Qué jodidos?..

Entro furioso y tomo el teléfono. Esto no se va a quedar así.

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Bailo junto a Hinata, moviendo las caderas al compás de la música, mientras Ino sube más el volumen y Tenten se tira a la piscina dando un grito de alegría. Ninguna de las cuatro estamos borrachas, bueno, Ino tal vez un poco.

Alguien toca la puerta, demasiado fuerte. Me molesto y voy apurada a abrir. Estoy a punto de gritarle a quien quiera que está tocando así la puerta de mi nueva casa, cuando me doy cuenta de quién es.

—Buenas noches, señorita—me dice el oficial, con cara molesta.

—Buenas noches oficial, ¿qué se le ofrece?

—Tenemos un reporte, los vecinos se han quejado del exceso de ruido a estas horas de la noche—dice el oficial mientras se asoma disimuladamente al interior de mi casa. Cierro un poco la puerta.

—Claro oficial, ya nos íbamos a dormir, disculpe las molestias.

—Muy bien, en un futuro, espero que esto no vuelva a ocurrir.

—Ya vera que no, buenas noches.

El oficial camina cansinamente a donde lo espera su compañero. Los dos se suben al vehículo de policías y se marchan. Cierro la puerta y suspiro. Es suficiente por esta noche.

—Vamos todas, suficiente por esta noche—les digo, a lo que Ino y Tenten protestan.

—Sakura tiene razón, mañana tenemos que trabajar—me apoya Hinata.

—Cerda, recoge tu botella que yo llamare a un taxi que venga por ustedes.

Ino refunfuña algo que suena como a "frentona aguafiestas" mientras comienza a recoger sus cosas. Tenten hace lo mismo y en media hora ya están todas en la puerta listas -lo más que pueden estarlo- para marcharse.

Me despido de una por una, recordándole a Hinata que el martes la visitare en la galería, a Ino que el viernes iré de compras con ella y el sábado cuidare al gato de Tenten. Cuando me encuentro completamente sola, acomodo mi cabello y salgo a rumbo a la casa de al lado. Toco el timbre y espero, pero nadie atiende. Vuelvo a tocar, esta vez con más insistencia, hasta que mi vecino decide hacer su aparición.

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Después de mi molestia llame a la policía y espere. Al poco rato mientras cenaba me di cuenta que la música se detuvo y todo volvía a permanecer en silencio. Con una sonrisa en la cara recogí los platos y subí para acostarme.

Mi tranquilidad no duro mucho, pues al poco rato alguien estaba llamando a mi puerta. Me tapé la cara con la almohada, pero no pude ignorarlo. Cómo diablos me fue a pasar esto a mí. Para el momento en que me asomé por la ventana, me di cuenta que iba a tener un gran problema.

Pude distinguir una cabellera rosa entre la oscuridad, y a la dueña de la misma decirme, tranquilamente…

—Sé que has sido tú quien ha llamado a la policía, y ciertamente te digo… disculpa las molestias que te hemos causado, buenas noches.

Se fue sin esperar respuesta de mi parte, dejándome ahí parado como idiota. Tsk, que molesta. Sacudo mis cabellos y vuelvo para acostarme, pero antes de apagar la luz veo el papel que está en el mueble a un lado de la cama. Me había olvidado completamente de el.

Me siento y lo abro. Es una carta que me dejaron hace dos semanas en la puerta. La misma está redactada con letras de periódicos y revistas y dice lo siguiente…

"Tú no me conoces, pero apuesto a que quisieras. Vas a desear haberlo hecho antes…"

Esa simple frase me deja pensando de nuevo. La lleve con Shikamaru para que la revisara, pero tal parece que quien la ha escrito no ha dejado ningún rastro. Que astuto.

Apago la luz y me acuesto, esperando poder dormir esta noche…

Sueño con una carta y la sonrisa cruel de una peli rosa.

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Hola chicos!

Este es un nuevo fic que había estado guardado, pero no había publicado por mis dudas. Acá una personita especial me dijo que me arriesgara y pues aquí estoy.

Espero que les haya gustado y si ha sido así que me lo hagan saber mediante un review. Acepto críticas constructivas también.

Me despido, muy pronto les traeré la continuación

Sin más muchas gracias por leerme.

Nota: sé que no puedo escribir de esto aquí pero lo vi conveniente ya que al ser el primer capítulo quería informarles que actualizo una vez a la semana y además quería conocerlos. Muchas gracias y prometo no volverlo a hacer y contestar comentarios ahora si, donde debe de ser.

Una cosa antes de despedirme, tengo una página en facebook, donde ustedes me pueden contactar, esto me será muy útil ya que por ahí puedo responder a las personas que no tienen cuenta en fanfiction. El nombre de la página es Mitchi Uchiha, agregenme y ahí contestare sus dudas y responderé a las personas que no tienen cuenta en fanfiction.

Sin más por el momento, me despido.

BAY!