Por fin publique esto 3/ ya saben los personajes no me pertenecen sola la historia ;d

Disfruten~


"Niñera"

"Bien Haruka cálmate y respira" miro al mocoso que tenía frente a él, llevaba un short negro unos cuatro dedos arriba de la rodilla, unas botas que se usaban en días lluviosos de color negro con un dibujito de una orca en la bota del pie izquierdo, una camisa manga larga blanca con un parche de un gatito café en el costado derecho inferior de la misma y para rematar llevaba un lacito verde muy bien hecho en el cuello de la camisa, el de ojos azules lo observo con detenimiento, el pequeño niño de escasos 8 años apretó contra sí mismo el peluche de una orca que llevaba desde que llego, y es que desde el momento que su madre lo había dejado en esa casa el muchacho que se suponía debía cuidarlo no dejaba de verlo, se mordió algo inquieto sus labios a la vez que bajaba su mirada a sus botitas. Ya llevaba de pie siendo observado fijamente por aquel chico unos 15 minutos y a decir verdad se estaba cansando de estar de pie por lo que con algo de congoja hablo ―señor, ¿puedo sentarme?―el pequeño ojiverde siguió observando sus botas como si fueran la cosa más interesante del mundo, su voz apenas y fue un murmullo nervioso.

Nanase suspiro―si―no creyó que fuera necesario decir otra cosa, el de cabello castaño oliva alzo su mirada con una gran sonrisa mostrando los pequeños brackets de un colorido color verde.

―Muchas gracias señor―menciono el pequeño animado para tomar asiento en uno de los sillones de la residencia Nanase, cuando subió sus pequeños piecitos quedaron colgando y animado se puso a jugar con su muñeco de felpa sin hacer mucho ruido, solo un pequeño murmullo junto con una que otra risa, y Nanase de alguna forma se sintió contento, por lo visto ese mocoso no sería un problema y podría ganar dinero de forma sencilla para comprar sus trajes de baño.

―Voy a tomar un baño, puedes ver la televisión― el pequeño de ojos verdes asintió mientras seguía jugando con su orca de peluche. Haruka se quedó dentro del baño por una hora, a decir verdad no duro mucho comparado a sus baños de siempre, todo por culpa de que no podía dejar mucho rato al mocoso. Salió del baño con tristeza, no quería dejar de estar en el agua, pero necesitaba el dinero para poder estar más tiempo con su amada, con el traje de baño puesto salió en dirección de la sala de estar donde había dejado al mocoso "no sé cómo se llama" se alzó de hombros restándole importancia al asunto.

Cuando llego a la sala el mocoso seguía jugando con el extraño muñeco de felpa―espero que mami este bien, ¡ya quiero ver a mis hermanitos!―el menor movió el muñeco en forma de que pareciera que este asintiera―sí, si tienes razón Mako-chan―el menor se puso una manito en la boca intentando contener la risita que quería salir por esta―no seas tan malo Mako-chan, tal vez el señor tenga cara de amargado pero parece buena persona―Haruka alzo una ceja ante ese comentario―no Mako-chan, mami ya ha dicho que no hay que ser egoísta, entonces hasta que no venga el señor no comeremos galletas con chispas de chocolate, hay que compartir la felicidad para cosechar sonrisas―menciono el menor abrazando a su orca de peluche y recostándose contra el sillón de forma despreocupada, la pancita del menor sonó hambrienta―si lo se Mako-chan, yo también tengo hambre pero no podemos ser malos―regaño a su peluche a la vez que el mismo hacia un puchero.

El de ojos azules no pudo evitar pensar que ese niño era raro, tenía hambre, ni si quiera lo conocía y lo estaba esperando para compartir de sus galletas con él, por un momento se sintió mal por el pequeño estorbo, soltó un suspiro provocando que el menor descubriera su presencia y lo volteara a ver con una carita animada.

―Señor, mi mami me hizo galletas de chocolate―murmuro animado buscando en su bolsito en forma de gato animado, saco con una cara de éxtasis una cajita decorada―son estas, y lo estábamos esperando Mako-chan y yo―menciono animado abriendo la cajita y mostrando las galletas que tenían una apariencia realmente deliciosa, miro con algo de gracia como al menor le brillaron los ojos y miraba las galletas con adoración―mi mami las hizo de chispas de chocolate, porque el chocolate es mi favorito, sabe tan delicioso―el pequeño abrazo la caja contra sí mismo a la vez que un pequeño hilito de saliva descendía por la comisura de sus labios, se la limpio rápido con un sonrojo en el rostro, Haru sonrio levemente ante las acciones del menor―y nosotros queríamos saber, hu ¿quiere?―pregunto con un hilito de voz mientras miraba hacia abajo con vergüenza. Normalmente lo rechazaría, no le gustaban mucho las cosas dulces, pero la mirada y las acciones del de ojos verdes sirvieron para que aceptara.

―Sí, gracias―dijo con simpleza mientras tomaba una galleta y la llevaba a su boca, el pequeño lo miro fascinado y sonrió alegre llevándose unas galletas a la boca.

Otra galleta más, detrás de la otra, el pequeño lucia realmente contento solo por el hecho de comer esas cosas―que lástima se me olvido la leche―Haru escucho como el menor se quejaba después de buscar dentro del particular bolso aniñado, Nanase se puso de pie sin muchas ganas y se dirigió a la cocina buscando en su refrigerador, tomo un vaso y sirvió un poco del líquido blanquecino que quería el pequeño.

―Ten―al parecer el más pequeño no había caído en cuenta de su presencia porque pego un pequeño respingo producto de la sorpresa, el de ojos verdes lo miro con incredulidad y después con alegría al ver el vaso lleno de leche.

―¡Muchas gracias!―le agradeció animado tomando el vaso entre las pequeñas manitas, le dio un trago extasiado―mi mami dice que la leche me hará grande―menciono animado cuando despego el vaso de su boquita, Nanase solo asintió.

―¿A usted le gusta la leche señor?―pregunto con curiosidad el menor sentado en el piso llevándose otro galleta a la boca.

Haruka solo soltó un suspiro, estarse juntando con Nagisa no era bueno―no mucho―el menor pareció alarmado por eso.

―¡Pero así no crecerá!―Haru solo miro con los ojos entrecerrados, ese mocoso era muy raro y primero que todo su estatura estaba bien.

―Yo estoy bien, tú eres el enano―el de ojos verdes lo miro dolido.

―Ya vera señor, algún día seré más alto que usted porque yo si tomo leche―el otro hizo un puchero mientras le daba otro sorbo a su leche, el de ojos azules solo se lo quedo mirando con expresión aburrida "en serio que este mocoso es infantil"―no me mire así señor, no soy infantil, solo confió en lo que dice mami―declaro solemne mientras le daba otro trago al líquido blanquecino, Haru parpadeo confundido ¿Cómo demonios había sabido lo que había pensado?, El de ojos azules decidió no darle mucha importancia a eso. El niño soltó un suspiro alegre al comer todo―¿Dónde pongo esto?―pregunto con el vaso vacío entre sus manos.

Nanase se puso de pie de nuevo y extendió la mano para que el pequeño depositara el vaso en sus manos cosa que hizo mostrando una radiante sonrisa de no ser por lo pedazos de chocolate que tenía atorados en los brackets, el de ojos azules suspiro agotado―ven para que te laves los dientes―el de ojos verdes se llevó las manos a la boca y asintió enérgico mientras tomaba la mano del de ojos azules dejando a este helado por un momento.

―¿Ocurre algo señor?―pregunto el niño después de un rato al ver que el de cabello azabache no hacía nada, el de ojos azules negó no muy seguro de que el menor le sostuviera la mano pero no hizo nada para deshacer el agarre, lo llevo al baño y puso un banquito para que el de ojos verdes se pudiera lavar los dientes con facilidad, el menor saco de su mochila de gatito un cepillo con forma de gato y una pasta dental con dibujitos de gatos en ella, Haru se preguntó internamente si ese niño no tenía una obsesión con los gatos.

―En un rato regreso―declaro el muchacho mientras se iba a la cocina a lavar el vaso y depositarlo con el resto, por lo menos el niño que le había tocado cuidar no era como un mini Nagisa, seguro se hubiera vuelto loco con un niño así revoleteando de un lado a otro, seguía sin saber cómo se había soportado al rubio cuando eran niños. Con algo de pereza se dirigió al cuarto de baño donde encontró al de ojos verdes lavando entre sus brackets con un cepillo pequeñito, el menor se enjuago y sonrio frente al espejo. El amante del agua se preguntó internamente si ese niño no se cansaba de sonreír siempre.

El resto de la tarde el pequeño niño cuyo nombre no sabía y le daba igual saberlo le siguió hablando, parecía que ese niño decía todo lo que le pasaba por la mente, él por su parte solo le contestaba con monosílabos o cosas por el estilo, después de todo Haruka Nanase no era un persona que se conociera precisamente por ser conversadora.

Ya entrada la noche como a eso de las 7 de la noche después de darle de cenar al pequeño niño y que este se cepillara los dientes callo rendido en uno de los sillones de la residencia Nanase, Haruka no era mala persona aparte de que el de cabello castaño oliva era su responsabilidad por ese día por lo que lo cargo y lo llevo a su cama para que el menor descansara al lado de ese muñeco de felpa del que no se separaba.

Después de hacer sus deberes, tomar un baño de dos horas y cenar se dispuso a dormir también; sin embargo, el timbre de su hogar sonó anunciando la llegada de alguien, no había que ser genio para saber que esa sería la señora Tachibana en busca de su preciado hijo cuyo nombre seguía sin saber, bajo las escaleras con parsimonia para abrir la puerta con tranquilidad encontrándose precisamente con la señora Tachibana, esta le sonrió con un semblante algo cansado, detrás de ella se encontraba un hombre castaño de ojos cafés, por supuesto, el esposo de esta ―hola Haru-chan, perdón por la tardanza, todo fue una falsa alarma―menciono la mujer con algo de cansancio en la voz.

El menor solo asintió, él no era de muchas palabras por lo que se hizo a un lado invitando a pasar a los adultos a su casa―¿Cómo se portó Mako-chan?―alzo una ceja, ¿ese no era el muñeco de felpa?

La mujer rió levemente al ver la cara de Haruka―si es extraño Makoto le puso Mako-chan a su peluche―Nanase solo asintió "se llama Makoto".

―Bien, está dormido en mi cama―contesto después de un rato subiendo escaleras arribas para que el esposo de la señora lo siguiera, ambos hombres llegaron a la habitación en la cual se encontraba el pequeño Mako durmiendo profundamente abrazado a su orca de peluche.

El adulto tomo entre sus brazos a su hijo quien no despertó, Haru para ayudar tomo de una mesa el extraño bolso en forma de gato bajando las escaleras después del mayor, la mujer fascinada al ver como su hijo dormía tan plácidamente le pregunto al único hijo de los Nanase cuanto le cobraría y extrañamente Haruka negó con la cabeza, sin duda ni el mismo ojiazul entendió su acción pero era mejor dejarlo así se estaba muriendo de sueño―buenas noches Haru-chan, y muchas gracias―menciono la mujer encantada con el comportamiento desinteresado del menor, ya después le pagaría, por el momento ella también se sentía lo suficiente cansada para no querer negociar con el de ojos azules, Nanase solo asintió con la cabeza para después cerrar la cabeza después de ver como la silueta de los señores Tachibana junto a su hijo desaparecían entre la obscuridad de la noche.

Cuando Haru se acostó en su cama se dio cuenta que esta guardaba un agradable calor en las mantas "Makoto…" pensó antes de caer dormido.


Camino apresurado buscando donde protegerse de la lluvia, esperaba no mojarse mucho, vio una banca con techo en el parque, corrió más rápido escuchando sus botas retumbar contra los charcos de agua, abrazando con fuerza su bolso de gatito contra él, no quería que se le cayera. Cuando llego vio como otra persona se encontraba sentada ahí cohibido y sin notar su presencia.

―Señor, ¿usted también se está ocultando de la lluvia?―pregunto con curiosidad para después agregar―no esperaba que lloviera y como mami esta con mis hermanitos bebés no me pudo venir a recoger―miro las gotas que caían haciendo contra el piso.

La otra persona se tensó a su pregunta, Makoto lo miro con mayor detenimiento notando las ligeras convulsiones en el cuerpo de la otra persona por lo que preocupado puso su manita en el hombro de la otra persona― ¿se encuentra bien señor?―inquirió preocupado. El de ojos verdes se tensó cuando vio como la otra persona le devolvía una mirada llorosa, eran unos ojos azules y algo hinchados, que no veía como desde hace un mes―señor… ¡¿lo estuvieron molestando?!―pregunto alarmado el pequeño de ojos verdes.

Haruka solo bufo al ver al mocoso Tachibana frente a él, llevaba las mismas botas de la última vez, un short parecido al de la vez pasada y un abrigo verde que le quedaba grande, y como esperaba con el extraño bolso en forma de gato. La mirada verde lo miro mucho más preocupado que antes, harto de esa mirada simplemente lo soltó todo―Rin me rechazo, dijo que la gente gay era asquerosa―murmuro viendo las gotas de agua caer contra el suelo.

―¡¿Gente gay?!―Haru sonrio con sarcasmo al oír la pregunta del menor, incluso los niños lo despreciaban.

El de ojos verdes sintió miedo al ver la mirada de su niñera, parecía como si estuviera muerta y angustiada―incluso tú me tienes asco―dijo con simpleza el de ojos azules.

―¡Yo no le tengo asco!―grito el niño contradiciendo las palabras del mayor.

―Entonces ¿Por qué pusiste esa cara al decírtelo?―apenas termino de formular su pregunta sintió los labios del menor sobre los suyos, asustado se separó del menor quien lo miraba sonrojado.

―Ese fue mi primer beso―Makoto bajo la mirada con un sonrojo―¡y no sentía asco al dárselo a usted señor!―grito el más pequeño con el rostro rojo―se sintió cálido―dijo en un susurro al ver como el de ojos azules se retiraba corriendo entre la lluvia.


Lalala~ yo aqui publicando un día antes del proximo año .3. bueno gracias por leer :3 para esto me inspire en unas imagenes y uno de mis mangas favoritos .o. espero y les haya gustado un poco ^^ dentro de poquito actualizo ¡1,2,Free! más tarde ^^U

DEsde ya les deseo un feliz año nuevo con mucho yaoi :D ya saben si les gusto nada cuesta dejar un review (?) Bueno prospero año nuevo :D Bendiciones~

Nanami off~