Idea de fic que tengo hace mucho tiempo, ojalá resulte.

Disclaimer: Nada es mío, sólo la idea (y algunos personajes de la era antigua), lo demás es de J.K.R

No está beteado, cualquier error me avisan.

Advertencias: Habrá guerra, habrán insultos a judíos(porque así era la cosa en la guerra), habrán muchas cosas con las que no estoy de acuerdo, pero que son necesarias para el desarrollo de la trama.


Año 79, d.C.

Las personas corrían y gritaban con desesperación. No podían creer lo que estaba pasando, no tuvieron advertencia alguna. Los niños se aferraban a sus madres en busca del único refugio que les quedaba. Las mujeres cerraban los ojos y oraban a cualquiera de los dioses en los que creían, para que nada malo les sucediera. Y los hombres rogaban para que nadie se diera cuenta de que era demasiado tarde.

El olor a azufre impregnaba el aire, pero aún así nadie pudo saber con certeza qué fue lo que pasó para que tal destrucción se llevara a cabo.

Muchas personas quisieron culpar a la naturaleza y su poder destructivo. No era demasiado lógico que algo que estuvo dormido durante tanto tiempo, despertase de un día para otro sin previo aviso y aún así mantuvieron esa teoría.

Buscaba algún lugar para esconder a su pequeño. No quería que nada malo le pasara, no podía permitirlo.

Corría de un lado a otro, viendo al interior de las casas, en las cuevas de por ahí. En algún lugar tenía que esconderlo para que así pudiese sobrevivir a eso tan terrible que se les venía encima.

Se metieron en una pequeña cueva y lo abrazó con fuerza. Era su niño, el pequeño regalo que le habían mandado los dioses para equilibrar la felicidad del hogar, la de ella y de su marido.

Lo miró una vez más e instintivamente lo apretó más contra su cuerpo. Era tan pequeño e inocente. ¿Por qué la naturaleza querría llevárselo? ¿Qué cosa tan mala podría haber hecho un niño de dos años como para sufrir algo así?

Cerró los ojos y comenzó a tararear una antigua canción de cuna mientras mecía suavemente a Théony en sus brazos. Algo dentro de su cuerpo le decía que la muerte sería inevitable y aún así prefería que su hijo estuviese profundamente dormido para que no se diera cuenta de lo que estaba sucediendo…

1922

Y Ahora, 1843 años después, las personas volvían a correr, los niños volvían a refugiarse en sus madres y el olor a azufre una vez más inundaba el aire.

La historia se repetía.

La misma destrucción y el mismo daño ocurrido en ésa pequeña ciudad de Italia, volvía a azotar con más fuerza ciudades alemanas.

Corrió desesperada con su hijo en brazos. Tenía que ocultarlo, dejarlo a salvo antes de que el final fuese inminente. Era lo único que podía hacer por él: asegurarse de que sobreviviría.

Lo escondió dentro de una caja de metal, lo suficientemente grande como para que un niño de dos años cupiera de manera cómoda, le dio un último beso y cerró la puerta.

Sabía que no todos morirían ese día, que sólo iban tras los marcados, los que no tenían derechos. Por eso buscó a una mujer que no estuviese marcada y le pidió, de una madre a otra, que cuidara a su pequeño, que lo protegiera y mantuviera vivo el recuerdo de que sus padres lo amaban más que nada en el mundo.

¿Estaba la naturaleza despertando nuevamente? No había otra explicación para lo que ocurría, ninguna que fuese lógica, ninguna que un muggle pudiese explicar. Un muggle que desconocía la magia y todo el poder de destrucción que ésta podía tener en manos equivocadas.

Y en medio del caos, un nombre comenzó a escucharse. Un nombre que haría temblar a muchos. El nombre de un hombre que, sin saber cómo, tenía la sombra de otro tras él; una sombra de ojos como los de una serpiente, de piel pálida y con ideas sobre la pureza que comenzó a adoptar como propias…

Un hombre llamado Hitler. Una sombra llamada Voldemort.


Si funciona la idea (y mi muso se niega a abondanarme otra vez), continuaré la historia. Ojalá les guste.

¿Críticas? Galletitas? ¿Tomatazos? Todo será bienvenido.