Tú Y Yo

La magia de lo corto está presente en estas historias con algo de música y poesía en ellas de hecho, está basado en una canción pero no quise hacer un songfic como los demás sino basar lo que se desarrolla en esta historia con lo que narra la canción, esta serie tendrá diez capitulos.

Llevaba más de tres noches sin dormir, ni siquiera había salido de la habitación en la que se habían quedado desde que llegaron a ese mundo, aun se preguntaba por que el rubio se había comportado así con él, el sabía que vivir era algo más que pelear sobre todo si tomaban en cuenta que la pelea se había suscitado por el ridículo capricho que tuvo de salvarlo de la muerte, pero ¿era necesario el que ni siquiera le dirigiese la palabra, o lo llamase? Así nada podría terminar bien, pensaba que su relación había llegado al final, que sin más ni más, sin decir agua va, o al menos darle a entender el motivo Fye D. Fluorite le había dicho adiós, no entendía nada si apenas días atrás parecía volverlos locos la pasión, si apenas ayer gozaban juntos, notó el cambio desde ese horrendo saludo que le dio, "buenos días Kurogane", pensaba lo frío, triste y frío que sonaba su nombre dicho correctamente en los labios del joven mago, prefería sus ridiculos sobrenombre, que por lo menos dejaban sobreentender el cariño y la confianza que se tenían.

Y ya empezaba a estar harto de continuar así, de ver como esas historias en el pasado de Fye le hacían dudar, como quería gritarle que no dudase más, el sabía que si estaban juntos ese viaje, no, sus vidas serían como un sueño, entre tantas pesadillas, que harían tal vez hasta cosas prohibidas, que no sabrían a nada más que a gloria, si, de esa manera tal vez el rubio se diera cuenta de lo que él sentía. Y es que el Ninja no estaba dispuesto a dejarlo ir, a perderlo sin razón.

Deseaba tenerlo a solas para hablar, deseaba empezar de nuevo, es que no se daba cuenta el mago que se lo estaba pidiendo ya como un favor, él no tenía la culpa de lo que el destino les estaba dejando caer, no era su culpa ese error, pero estaba seguro hablaría con él esa misma noche.