~ Dominante ~
Frunció el ceño cuando al intentar abrir la puerta de su dormitorio esta permaneció cerrada, golpeó su frente contra la madera de la entada al mismo tiempo que susurraba todas las groserias que había aprendido a lo largo de su vida, ¿Dónde había dejado sus llaves?
Un ruido a su derecha.
—¡Tobi es un buen chico, sempai!—Dijo -gritó- el rarito de la máscara naranja que últimamente lo seguía a todas partes.
—¿Qué quieres, Tobi?—Preguntó sin disumular para nada el mal humor que le ocasionaba el verlo.
El chico con máscara de paleta sólo permaneció viéndolo y no fue hasta que Deidara bajo la mirada -Porque se cansó de insultarlo mentalmente-, que encontró su preciada llave en la mano del pelinegro.
—Hn…gracias.
Abrió su dormitorio y se giró para preguntarle a Tobi de dónde había sacado su llave pero él ya se había marchado.
—Rarito—Masculló antes de entrar a su dormitorio, el sonido del televisor le avisó que su compañero ya había regresado de clases, sonrió lo tomaría por sorpresa y al fin él sería el dominante, llevaba meses planeandolo -Desde la primera vez que habían decidido tener relaciones y él por…tonto había terminado por recibir cuando eso nunca había estado en sus planes-, hoy sería diferente.
Cerró cuidadosamente la puerta, para después quitarse los zapatos y siendo lo más sigiloso posible se adentro en el cuarto que ambos compartían, sonrió con malicía y estaba a punto de lanzar su grito de guerra cuando se dio cuenta de que el pelirojo estaba profundamente dormido. Arqueó una ceja ya que ver a Sasori durmiendo en las tardes era algo -muy- demasiado raro.
Apagó el televisor esperando escuchar alguna queja de parte de su amigo…nada. Bien, al parecer el perfecto Sasori también dormía "siestas". Frunció el ceño al recordar cuantas veces había sido despertado -de una manera nada amable- por él durante sus pequeños descansos en la tarde, sonrió, ahora se vengaría de todas las cosas que el gruñon pelirojo le había hecho pasar.
Se acercó a la cama de Sasori y permaneció observandolo por lo menos durante cinco minutos -quería asegurarse de que estuviera profundamente dormido-, tragó saliva sonoramente y maldijo a los odiosos nervios que lo habían invadido.
Respiró profundo.
Le demostraría al odioso pelirojo que él bien podía ser el dominante. Frunció el ceño al darse cuenta de que quitarle la playera sin que se despertara sería algo demasiado difícil, caminó sigiloso y buscó rápidamente las tijeras de tela que él tenía guardadas en su escritorio y comenzó a cortar la prenda siempre cuidando de que el pelirojo no se despertará, le desabrocho los pantalones…un poco más y al fin podría ser él quien lo tomará.
Se subió encima de él y sonrió triunfante, al diablo con lo que Sasori había dicho, él iba a ser el dominante.
Pero… apenas parpadeó él ya se encontraba debajo de un sonriente pelirojo.
—Aceptalo mocoso—Deidara frunció el ceño—Yo soy el dominante.
—¡Maldito enano, quitate de encima!—Exigió Deidara mientras inútilmente intentaba cambiar posiciones y mientras Sasori comenzaba a dejar mesos en su cuello.
"¿¡Y por qué debo ser yo el que reciba!?"
"Porque de los dos tú eres el más pequeño"
"¡Soy más alto que tú!"
"Porque tu Arte es basura comparada con la mía."
"… En tus sueños"
"Y porque de los dos, tú eres el más afeminado"
Deidara maldijo más de lo que Hidan hacía, y Sasori sólo se rió.
~
FIN.
Es el primer yaoi que escribo, una amiga me había retado a escribir uno, ewe y decidí hacerlo de ellos dos xD Aunque no sé si alguien más -aquí- guste de ellos dos como pareja ewé.
Mis vacaciones se acabaron ;^;
Espero les haya gustado :DD
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