En una mañana normal en la tierra de Aaa, a excepción de que todos los habitantes de esta exotica tierra preparaban y repartían regalos a sus parejas. ¿Por qué? Porque hoy era el día de San Valentín.
Y caminando por las tierras de Aaa observamos varias parejas: Cake junto a Monochromo; Fiona junto a FP; etc... Y llegando al Dulce Reino observamos al tierno príncipe Gumball preparando regalos para su dulce gente, y a su lado el sexy Marshall observando al príncipe con desgana.
-Bubba; ¿para quién es eso?- preguntó el vampiro cansinamente.
-Para mi dulce gente.- respondió el principe sin mirar al vampiro.
El vampiro mantuvo su mirada sobre las manos del príncipe, que se movían sin descanso preparando y envolviendo regalos pequeños y rosas.
-¿Cuándo me vas a dar a mi?- comenzó su interrogatorio el chico vampiro, pero el príncipe no respondió -¿Dónde está el mío?- pausa -¿No tienes nada?- pausa.
El príncipe suspiró con cansancio, pero sus manos no se detuvieron ni un segundo.
-Ahhh, ¡vamos Marshall! No me estás ayudando.- comentó Gumball con el ceño fruncido.
-No dije que te ayudaría, si no que te molestaría.- dijo el vampiro sin cambiar su expresión.
-Qué molesto.- susurró el joven rosado frunciendo más el ceño.
-Aaahhhmmm- bostezo -Despiertame cuando hayas terminado.- comentó, estirandose, el vampiro antes de transformarse en murcielago e irse a un cojín a dormir.
El príncipe observó por unos breves segundos antes de continuar con su trabajo de envolver regalos.
Media hora despues.
-¡Menos mal! Ya está hecho.- comentó para sí el príncipe despúes de un suspiro.
Gumball volteó la mirada hacia el pequeño murcielago que dormía placidamente en el pequeño cojín rosa con corazones rojos en el borde. Gumball sonrió, y sin quererlo se sonrojó levemente. De entre los regalos, el joven Gumball sacó una caja roja en forma de corazón, con un lazo rosa en un lateral. Colocó la caja a un lado del pequeño animalito y le besó su pequeña mejilla.
-Feliz día de San Valentín, Marshall.- susurró en el oído del murcielago. El cual, aún dormido, se abrazó a la pequeña cajita.
-Zzzz
Una hora despues.
Al volver a entrar en la habitación en la cual estabamos anteriormente, ahora divisamos a un sensual vampiro sonrojado hasta las orejas agarrando entre sus manos la pequeña cajita. Y lo único que podemos observar en los pensamientos del vampiro es esto:
-...- sonrisa tierna -Gummy~~
Cursi~~~~ XDD Espero que les haya gustado. Este me ha quedado un poco más tonto que el anterior, pero igualmente espero que lo hayan disfrutado.
¡Bye~!
