Nos encontramos con un hombre sentado en una de las tres sillas del comedor, aparentaba estar en sus cuarentas. Tenía su codo derecho sobre la mesa y la mano tapando su boca mientras murmuraba a una velocidad bastante alta por lo que no se le entendía, a la vez, en volumen bajo para no despertar a su familia, con su otra mano se revolvía el corto cabello negro suyo. Estuvo así por unos cinco minutos hasta que soltó un largo suspiro, decidiendo que solo estaba perdiendo el tiempo se levantó y fue a la habitación de su hijo. Era bastante de noche por lo que seguía durmiendo, encendió la luz y se acercó a la cama, fácilmente podía escuchar los ronquidos del menor. Ya estando a su lado agarró el hombro del chico y empezó a moverlo ligeramente mientras susurraba.

"Ey, chico."

Solo recibió un ronquido muy ruidoso como respuesta.

"Vamos, despierta."

Susurró más fuerte a la vez que lo movía más. Está vez recibiendo un gruñido cansado, al fin pudo lograr que su hijo despertara aunque seguramente hizo que esté de mal humor ¿Quién no lo estaría si te despiertan en medio de la madrugada?

"¿Papá? ¿Qué sucede? Son las… cuatro y cincuenta de la mañana." Habló en susurros su hijo mientras observaba la hora en su celular para luego dejarlo y frotar su cara con sus manos, un bostezo se escapó de sus labios.

"Izuku, ponte algo abrigado, vamos a salir un rato. Y no, tu madre no sabe de esto." Respondió el adulto Hisashi Midoriya mientras notaba que su hijo, Izuku Midoriya, lo observaba con una verde mirada de confusión por lo que habló otra vez. "Y tampoco aceptaré un no como respuesta". Esta vez recibió un suspiro de derrota que hizo que sonría un poco y le revolvió el cabello también verde que decía 'recién levantado'.

Sabiendo que no tenía más opción que seguirlo, el chico de doce años se levantó de su cama con sabanas de All Might, fue a su ropero y sacó una campera verde que en frente decía 'All M' en amarillo y en grande, con paso lento salió de su habitación y entró al baño para lavarse la cara e intentar sacarse el sueño de su mente. Ya con la conciencia más clara fue al comedor donde lo esperaba su padre sentado en una de las tres sillas que rodeaba la mesa, mientras esperaba a su hijo preparó algo de té y tostadas para los dos.

Ya sentado y empezando a comer su desayuno preguntó. "¿Por qué me despertaste tan temprano… en SÁBADO?" Si de por sí era malo levantarse a esas horas, hacerlo en un fin de semana lo hace peor, de pronto algo vino a su mente. "Acaso… ¿Te vas de nuevo?" Un tono triste se notaba en su voz, sabía que se iba por su trabajo el cual hacia para que él y su madre tuvieran buena vida, pero igual le dolía no verlo mucho. Escuchó de su padre un suspiro.

"No hijo, no me voy hasta dentro de dos semanas así que guardemos las lágrimas y las despedidas para después ¿Bien? Bien… Yo quería hablar de algo en lo que he dado muchas vueltas durante estos años." Antes de que su hijo hablara, continuó. "Pero no aquí ¿si? Primero acabemos el desayuno." Quiso decir algo pero viendo la mirada seria y dorada de su padre supo que no había lugar a discusión por lo que asintió y siguió comiendo.

Después de unos diez minutos en silencio, padre e hijo salieron del edificio, Izuku se preguntaba qué había dentro del maletín que su papá llevaba ya que él nunca lo vio usando algún artículo de oficina, bueno, ni usando o haciendo algo relacionado a su trabajo porque Hisashi prefiere pasar su tiempo libre con su familia más que en otra cosa. Sus pensamientos terminaron cuando llegaron al parque que estaba cerca, caminaron un poco hasta llegar a la zona donde usualmente la gente entrenaba ¿Por qué estaban aquí? Vio que su padre se sentó en el suelo por lo que hizo lo mismo estando frente a él.

"Seguramente tienes muchas preguntas en esa cabeza" Tras recibir un asentimiento continuó "Bien, en primer lugar quiero que me respondas lo más sincero posible Izuku, sé que eres un terrible mentiroso pero esto es en serio… ¿Sigues queriendo ser un héroe? ¿Tu sueño sigue siendo ese?

Él abrió más sus ojos en sorpresa ¿Por qué traía ese tema? Te todas formas cambió su mirada por una de determinación, en la vista de Hisashi, fuego era expulsado por aquellos ojos verdes "Todavía deseo ser un héroe papá, quiero con todas mis fuerzas salvar a las personas, brindarles la esperanza que necesitan y combatir a los villanos con una sonrisa sin miedo" Levantó el puño hacía su pecho, justo donde estaba el corazón, para enfatizar sus palabras.

Hisashi no podía estar más encantado por esa respuesta, sonrió tanto por orgullo como por alegría "Realmente me alegra escuchar eso, hijo. Ahora la siguiente pregunta :¿En qué consiste tu quirk?" Sabía la respuesta, pero necesitaba hacer esto para lograr su plan.

Dudando un poco, a la vez preguntándose a qué se debe la pregunta, respondió "Es 'Solaris' que me permite generar energía similar a la del Sol a través de mi cuerpo pero no puedo expulsar mucha de manera ofensiva, solo sale una pequeña flama, pero sí puedo crear escudos con ella aunque gasta mucha energía de mi parte" El puño que había levantado empezó a brillar con un color naranja claro y a la vez se podía sentir el calor emanar de ahí, no duro mucho porqué Izuku dejó de usar su quirk "También hace que pueda absorber la energía solar para recargar y ser más tolerable al calor" Lanzó un pequeño suspiro "Lo sé, es débil, incluso mis escudos no soportan mucho daño pe-" Calló cuando vio que su padre levantó la palma de su mano en señal de que parara.

"Sí, tal vez sea débil AHORA pero ¿Y si te dijera que hay una manera de que sea fuerte? ¿De qué podamos llevar tu quirk más allá de sus límites?" Internamente rió al ver la cara de sorpresa absoluta de Izuku, pero continuó "Hijo, como sabes, trabajo para una compañía basada en crear y mejorar equipamiento para héroes, una idea me llegó hace un tiempo y, bueno, velo por ti mismo".

Posó el maletín sobre sus piernas y lo abrió lentamente para revelar un par de guantes negros con partes metálicas en los dedos y muñeca aparte de tener, lo que le parecía ser a la vista de Izuku, una gema azul que ocupaba bastante parte del dorso. Contempló aquellos guantes por unos momentos y volvió su vista hacía su padre sin salir de su asombro. En su mente venía una idea que lo emocionaba, pero no quería decirla por temor a equivocarse.

"Si te lo preguntas, sí, estos guantes los hice yo mismo para ti, hijo, para ayudarte a mejorar tu quirk. ¿Qué esperas?" Le acercó el maletín a Izuku "Pontelos y pruebalos, estoy seguro que funcionará".

Sin pensarlo un segundo tomó los guantes y se los puso, le sorprendió notar que eran más cómodos de lo que aparentaban ya que no molestaban en flexionar los dedos o al girar sus muñecas, notó que en las palmas había un círculo de metal y que en medio había otra gema azul solo que más pequeña, supuso que las gemas lo ayudaban en canalizar su energía. Se levanto del suelo y caminó unos metros lejos de su padre para evitar cualquier accidente.

"Esos guantes funcionan de tal manera que potencia la energía que toman para expulsarla, en otras palabras, no necesitas usar el cien por ciento, prueba con, no sé ¿Cinco por ciento?" Le explicó brevemente, no necesitó alzar su voz por la quietud del lugar.

Izuku asintió, exhaló e inhaló para calmarse y empezar a concentrar energía en sus manos y brazos, naranja brillante envolvió ambas extremidades hasta los codos, las gemas de los guantes también empezaron a brillar un poco. Levantó sus palmas hacía los lados y finalmente expulsó la energía que dio paso a llamas de medio metro que duraron tres segundos debido a que él dejó de fluir la energía. Con emoción observó sus manos, lágrimas empezaron a formar en sus ojos, volteó a ver a su padre que se levantó y aplaudió mientras se acercaba.

"Bien hecho Izu-UFF" Fue cortado porque rápidamente Izuku corrió hacía él para taclearlo en un abrazo y repetir 'gracias' una y otra vez, Hisashi notó que su hijo empezó a llorar de alegría "Uff… sí que sacaste lo bebé llorón de tu madre ¿Verdad?" bromeó mientras devolvía el abrazo y acariciaba el cabello de su hijo a la vez que sonreía cálidamente. Ninguno dijo nada, preferían mantener el momento padre-hijo en tranquilidad…

"¿De dónde dices que sacó lo 'bebé llorón' que-ri-do?"

Y en ese momento Hisashi supo que estaba jodido.