Aviso importante:

Los personajes que a continuación se describen son propiedad exclusiva de Naoko Takeuchi, mi humilde persona solo tomo sus características para adaptarlos a mi historia, la cual no está basada en ninguna otra.

Esto lo hago sin recibir ninguna retribución económica y sin animo de lucro, el único fin de publicar este fanfic es entretener.

Eran las doce de la noche y Darien Chiba seguía despierto, junto a su cama estaba el aire acondicionado, pero tal parecía que era su racha de mala suerte, el maldito aparato no funcionaba, el color que sentía era insoportable, no tanto por el hecho de que el clima fuera caluroso, o lo pequeño del apartamento, era el sueño que acababa de tener, un sueño que lo perturbaba del mismo modo que lo excitaba, se acerco a la ventana y respiro la cálida brisa, cero los ojos imaginando a la mujer que lo tenía en tal estado, aquella que nublaba su razón, que lo empujaba a perder el control, a dejarse llevar por su instinto animal.

Todo por ella, su princesa, aquella que llevaba años amando en silencio y que ese día había perdido para siempre.

Darien Chiba era un hombre de 30 años, empresario, dueño de uno de los ranchos ganaderos más grandes del sur de Estados Unidos y con varias acciones en Japón, hijo de Mamuro y Setsuna Chiba, había nacido en el seno de una familia pudiente que se dividía entre Japón, Estados Unidos y Europa, siempre tuvo todo lo que quiso, sin embargo la vida parecía cobrarle tales privilegios, el primer golpe fuerte de la familia fue la muerte de la madre de Darien, cuando este tenía 4 años, un momento que causo en el, un cambio en su carácter amable y gentil, a ser alguien rudo, brusco y hostil, aunado al hecho de que su madre murió cuando se suponía debía ser un acontecimiento feliz en la vida familiar, falleció al momento de dar a luz a su segundo hijo Malachite, este ultimo siempre se culpo de los pesares de la familia, y aunque Mamuro trataba de minimizar la situación, Darien nunca soporto que se celebrara el cumpleaños de Malachite.

Cuando Darien cumplió 22 años, su padre les dio la gran noticia que se casaba con una mujer que había conocido en sus viajes de negocios, aun recordaba el día en que les dio la gran noticia, aunque el sospechaba que algo pasaba, era la primera vez en años que celebraban la navidad, fue en su rancho de Texas, y los hizo vestir lo más elegantes posibles, una vez sentados en la mesa comenzó su discurso.

Bien chicos, espero comprendan que su padre no puede vivir solo siempre- Darien se llevo las manos a la cabeza.

¿Qué estas tratando de decir?- Malachite pregunto sin prestar atención a su padre y hermano.

Soy un hombre y hace tiempo que estoy solo, en mi viaje a Japón he conocido a una mujer maravillosa, es una pianista con mucho talento, durante este verano nos hemos hecho amantes y- Darien interrumpió bruscamente a su pdre.

Puedes acostarte con quien quieras, no es de nuestra incumbencia, no sientas la obligación de comunicarnos ese tipo de cosas- Mamoru sabía que su hijo mayor le iba a dar más lata.

He decidido casarme con ella y punto, y tendrán que respetarla quieran o no.

La actitud enérgica de su padre calmo los ánimos, sin embargo Darién puso sus condiciones.

Haz lo que quieras padre, pero no pidas que la queramos y le digamos mama.

No te preocupes hijo, no es lo que tenía pensado su madre fue única, pero es hora de continuar- Mamoru se le quedo viendo a Malachite y este opino de maneja diplomática.

Coincido con Mamoru, y supongo que hoy la conoceremos, pues bien ya la quiero conocer- Darien le lanzo una mirada furtiva.

Claro hijo, antes de eso quiero decirles una cosa, esa mujer se llama Ikuko, es viuda y tiene una hija de 12 años, apenas he convivido con ella y la considero como una hija, es una niña muy dulce y me llama papá, espero que ninguno la moleste, sobretodo tu Darien.

Mamoru conocía el carácter duro de su hijo, y sabia que hiba a chocar con su futura hijastra enseguida, pero la verdad era que esa niña le robo el corazón el día que la conoció.

Bien pues al mal paso darle prisa, ella deben estar llegando al rancho, me dijeron que su vuelo llegaba a San Antonio hace hora y media, ya deben estar por llegar.

Apenas había dicho eso cuando la señora Luna anuncio a unas "invitadas especiales", tras ellas apareció Ikuko, una mujer de treitatantos años, de cabello negro con reflejos casi violetas, vestía un traje sastre de pantalón que la hacía ver muy elegante, tras de ella una niña de cabello rubio peinado en dos graciosas coleta y ojos azules curioseaban el comedor de los Chiba.

Cariño, que bueno que llegaron, déjame presentarte a mis hijos, Darien y Malachite- ambos se levantaron y la saludaron de una forma fría, pero Ikuko pensó que que podría esperar después de todo, unas palabras de cortesía, una preguntas simples y se dirigieron a la gran mesa para su primer cena familiar, lo que Ikuko no imagino, fue que su hija quedo impresionada con el físico de ambos hermanos, de un modo que le aterrorizaba el modo en que se comportaban, Serena se sentía tan mal estando ahí, con su vestido de cuadros escocés, viendo como esos dos extraños se comportaban, solo Mamoru noto su ausencia.

Oh, y el olvidado saludar a mi pequeña señorita, ¿Cómo esta mi princesa? ¿Cómo estas preciosa¿ ¿Te ha gustado el rancho? Mañana mismo te enseñare a montar a caballo ¿Por qué esa cara muñeca?- Mamoru tomo la mano de Serena y la sentó a lado de Malachite, a Darien le choco tanta amabilidad, su padre nunca había sido cariñoso con ellos, como podría serlo con una extraña.

Serena, cariño, responde cuando Mamoru te llama- Ikuko con una sola mirada controlaba la situación, mientras ambos hermanos comían ignorando al resto del mundo.

Perdón papi, estoy cansada, el viaje fue muy largo, pero tu casa es muy grande y bonita, es como un palacio, y si quiero ir a montar a caballo, cuando le cuente a Drew donde he estado se desmayara de la impresión, papa ya te puedo entregar mi reglao, lo hice yo sola y te gustara mucho.

Darien empezó a odiarla en ese mismo instante, captando la atención de todo mundo, diciendo tonterías, quizás eran celos, odio el ver como su padre estaba jugando con ella, como sie l fuera un niño, detestaba el modo tan melosos en que se trataban, Darien no aguanto más y se marcho a dormir.

Días después se celebro la boda y al cabo de unos meses Ikuko y Serena vivían a lado de Mamoru, solo Malachite platicaba con ellas, en cambio Darien no perdía ocasión en hacerlas a un lado, no las consideraba y prefería ignorarlas, pero aquel día de primavera alguien no iba olvidarlo.

Serena siempre había sido curiosa, y como bien dicen la curiosidad mato al gato, uno de sus días en el Rancho Chiba se había acercado al establo, Mamoru no había tenido la oportunidad de enseñarle a montar a caballo, por ello se atrevió a acercarse a los ejemplares de pura sangre, eran tan bellos, pero hubo en especial que me encanto, era color negro azabache, ese caballo le recordó a Darien, en sus adentros la niña se rio pensando en Darien, no cabía duda que era un hombre guapo, con la ingenuidad de su edad tomo las riendas del caballo y lo llevo hacia afuera, era tan bello, Serena esperaba que el animal la rechazara, pero no fue así, con delicadeza y mucho trabajo preparo la montura, para ello tuvo que subirse en un par de cajas de madera, la verdad es que el caballo facilito muchísimo su labor, se mantuvo quieto, pacifico, no se movía para nada, después de eso, Serena se monto en el, el verano pasado Drew la había enseñado a montar, pero ella no sabia mucho, por eso su ilusión de conocer el rancho de Mamoru, Serena y el caballo negro salieron del establo hacia el campo abierto, comenzó a cabalgar, primero fue a paso lento, pero posteriormente el caballo empezó a correr a gran velocidad, Serena se asusto, quería pararlo, pero no pudo, empezó a llorar y cerró los ojos, el caballo desorientado, cabalgaba sin sentido de dirección, en un momento tiro a la niña que llevaba de jinete, Serena se golpeo la cabeza con una piedra y perdió el conocimiento.

Maldita sea papa, no la quiero cerca de mi, niña estúpida, Diamante negro es mi caballo favorito, es un magnifico ejemplar, por Dios, te das cuenta que vale más que esa niña estúpida- Darien estaba furiosos, su hermanastra había sacado a su caballo sin su permiso, para colmo la niña estaba herida en el salón de a lado y el caballo estaba perdido.

Darien, comprende es una travesura de niños, por Dios, te preocupa más tu caballo que Serena este bien, ella es mi hija y pudo haber muerto.

¡Ella no es tu hija!, me largo a buscar a Diamante, no me esperen- Mamoru prefirió no discutir, hasta cierto punto tenía razón, lo bueno es que Serena no tenía heridas de gravedad, pero controlar sus nervios si, más después de que Darien le gritara frente al médico.

Lo lamento Mamoru, quizás es mejor que busque el modo de mantener a Serena alejada de aquí, es demasiado curiosa, siente una fascinación por tus hijos, trata de hacer lo mismo que ellos, ve lo que sucedió hoy- Mamoru puso un dedo sobre ,los labios de su esposa.

He decidido que nos iremos de aquí, regresaremos a nuestro apartamento en Japón, Darien puede mantener el rancho en perfectas condiciones y Malachite es muy bueno en los negocios, lo enviare a que revise las cuentas de mis propiedades allá, te parece mejor así, yo me hago cargo de la empresa de Japón y todos felices- Ikuko asintió y abrazo a su marido.

Lo siento cariño, pero ha sido imposible que tus hijos y nosotras congeniemos, será mejor así- Mamoru simplemente asintió.

Ya había pasado una semana del accidente y Serena ya se encontraba mejor, se había mantenido en su casa, por ordenes de su mama, pero lo que menos quería era ver a Darien, le tenía mucho miedo, tanto que le hablaba de usted, todo lo contrario a Malachite, que a pesar de ser casi un adolescente era ya mayor que ella. Ya iban de salida y Serena se sentó en la escalinata de la casa, esperando a los adultos por ella.

Ya estarás satisfecha, he encontrado mi caballo a las afueras de rancho Kou, esta malherido y costara una fortuna curarlo_ Darién le dirigía una mirada de hielo a la niña.

Lamento lo del caballo, es muy bonito y estaba muy quieto, yo no pensé que fuera a tirarme, de verdad lo siento, jamás volveré por aquí señor Darién- Serena fue en busca de su madre, para la tarde de este día ya estaban camino a casa.

Hola niñas (os), gracias por leer mis locuras, se que me había ausentado, pero aquí andamos, no les prometo nada, pero este no será un fic largo largo, que pasen lo mejor de los días SIKAMUDACHI