Eren iba de camino a la muralla por un corredor, había decidido ir a investigar sobre el titan colosal. Entonces se encontró con el atractivo y estúpido Jean. Al cruzarse le propino un empujón con él hombro. Eren chocó con una columna del corredor. De reojo vio la hermosa sonrisa ladeada de Jean, tan altivo como siempre. Veía que se estaba poniendo chulito y no estaba de humor para las tonterías de Jean.
-¿Algún problema idiota?
-Perdona, no pude verte. Normalmente suelo escucharte cuando estas llorando por las esquinas. ¿A donde ibas? ¿A pedirle a Mikasa que te salvará?¿O a dejar que el tonto de Armin te consuele?.
-¡Se que solo dices eso por que Mikasa al menos me hace caso!
-¿Cómo..?Pf menudas tonterías dices Jäger.
-Es la verdad, ella es mi hermana. Sabes que mientras yo te odie jamás te hará caso. Y antes que nada, ya se nota a leguas como la miras.
-Venga ya, la miro como a cualquier otra chica. -Dijo con aires de que no le importase una mierda lo que le dijera.
-¡Qué te lo crees tú!. Todos hablan de eso y lo saben.- En el fondo odiaba que todos dijeran que buena pareja harían Jean y Mikasa, no soportaba esa idea. Jamás lo aceptaría. JAMÁS.
-Lo que todos saben es que sin ella no eres capaz de nada. No mereces que alguien tan fuerte te proteja, te cuide o que tan siquiera te proteja. ¡ERES UNA VERGÜENZA!.
Jäger le arrinconó, poniéndole contra la pared, agarró el cuello de su camisa y le levantó. Se veía que no estaba de buen humor. Siempre reacciona a la mínima ante Jean, no podía controlarse cerca suya. Y él lo sabía. Pero Jean no puso resistencia, no quería darle ese gusto a Eren. Suficiente era ver como Mikasa y él hablaban cada día, ver como estaban más unidos...¿Por qué no era él quien le protegía?.
-¿Vergüenza? ¿Me dices eso a pesar de que quede por encima de ti? ¡NO ME JODAS! ¡SOLO ESTAS CELOSO DE MI, GILIPOLLAS!
-¿¡Gilipollas?! Mira déjame en paz y vete a hacerte el machote con Mikasa.
-Me parece más divertido provocarte a ti.
Esa última frase sonó como una provocación, y hasta juguetón. ¿Qué pretendía Eren? Jean estaba de los nervios, se había fijado día tras día en Eren. Le habría encantado haber entablado una amistad con él, e incluso llegar a más. Pero siempre estaba Mikasa, como si ella tuviera que ejercer monopolio absoluto sobre él. Por esa misma razón fingió que el gustaba ella, cualquier excusa con tal de poder estar cerca de Jäger, aunque cada vez que hablasen fuera para insultarse, no se rendiría. Algún día con suerte ella dejaría en paz a su chico y podrían estar juntos. Él único que sabía de esto era Marco, pero había muerto, y ya no tenía con quien desahogarse. Estaba solo. Ahora tendría que cargar con todos estos sentimientos que le pesaban. No podía librarse, al igual que los muros, su corazón no podría derrumbarse por la integridad de su corazón. Debía mantener el muro de su corazón en pie, para así mantener a salvo su profundo y frágil corazón.
-Si quieres pelear conmigo entonces hazlo, pero sino vete a que te besen el culo. No pienso darte lo que quieras. Yo no soy como los demás, no iré admirándote ni diciéndote cosas bonitas para que no llores. Te diré siempre la puta verdad, inútil.
Esa última frase iba con dobles. Eren lo sabía de sobra, le dolía en el fondo esta enemistad. Las palabras eran como veneno, y sus miradas de repudió se sentían peor que el daño que pudiera producirle un titan. Día tras día quería ser el mejor, para tener el amor de todos y su admiración. La venganza seguía en pie, pero el era más y más ambicioso cada día.
Y ahí estaba, alguien que se negaba a admirarle, a apoyarle. Le ponía enfermo. Iba a hacerle callar de una u otra manera.
En ese momento sonó la alarma, un nuevo ataque, tenían que moverse. Pero no sin antes mostrarle a Jean que el podría quererle como hacían los demás. Se estiro para llegar a su altura y besarle con fuerza y decisión, dejando a él otro totalmente perplejo. ¿Le estaba besando solo para despedirse?¿Por si morían? ¿O después de todo él que también tenía una muralla derribándose en su interior era Eren? Esas preguntas rondaron la cabeza de Jean, pero no le impidió seguir el apasionado beso.
Ambos jóvenes se abrazaron, podría ser la primera y última vez que estuvieran de esta manera. En cuestión de segundos, el veneno que se lanzaban el uno al otro, se había convertido en el antídoto. Eren dejo de agarrarle del cuello para agarrar su cuello, mientras que Jean rodeo su cintura y le levanto para que estuvieran a la misma altura. Se quedaron así durante unos segundos, hasta que escucharon los cañones. Sus compañeros les necesitaban al frente.
Se separaron lentamente, ambos sonrojados. Sin decirse nada se fueron hacía direcciones opuestas, sabiendo que aunque se insultasen, sus fríos muros de odio habían caído, y ahora sus sentimientos estaban más vulnerables que nunca. El ataque a sus corazones había comenzado.
Este fic va dedicado a mi maravillosa amiga Sheena Rogers , que me hace escribir estas cosas en nuestras conversaciones de Skype. Esto surgió por una discusión del típico fanfic yaoi genérico e intentando imitarlo, creo que me ha quedado bastante bien. Así que sí, es crack. Pero eso sí adoro a Jean y es maravilloso.
