CAPTULO 1
LA BIENVENIDA
Estacin Kings Cross de Londres. Eran las once menos veinte de la maana, cuando James y Marian Potter se disponan a cruzar junto a sus padres el muro de la columna que separaba los andenes 9 y 10 en la estacin de tren muggle, para llegar al andn 9 y . Toda la familia estaba nerviosa ya que solo faltaban 20 minutos para que saliera el tren expreso con destino al colegio de magia ms importante de Inglaterra y uno de los ms reconocidos internacionalmente: El Colegio Hogwarts de Magia y Hechicera.
Para James era su segundo ao en el colegio y para su hermana, Marian, el primero. James Potter tena 12 aos. Era un poco ms alto que los nios de su edad pero a la vez bastante delgado aunque no por ello era un enclenque ya que tena bastante fuerza. Su pelo, de color negro azabache, haba sido mil veces maldecido por su madre ya que, aunque lo llevaba corto, era absolutamente imposible de peinar a causa de los mltiples remolinos que tena el chico en el cuero cabelludo. Sus relucientes y vivarachos ojos de color avellana, quedaban semiocultos por unas gafas redondas y de pasta negra ya que James utilizaba gafas desde los 8 aos. Ahora le quedaban un poco grandes porque el ao anterior en el colegio, las haba intentado modificar mediante un hechizo, pues las odiaba a muerte, consiguiendo nicamente agrandarlas y que sus padres, como castigo, no las devolvieran a su tamao original ni, por supuesto, le compraran otras.
Marian Potter tena 11 aos. Era una nia muy guapa, de estatura media, delgada y enclenque como su hermano. Su largo y espeso pelo, estaba moldeado en forma de hermosos tirabuzones de un negro brillante precioso. Aunque tena un pelo de anuncio, Marian odiaba los tirabuzones tanto como James sus gafas, por lo que se recoga el pelo normalmente en una o dos coletas. An as, lo que realmente haca tan especial a Marian eran sus penetrantes ojos azules los cuales hacan que su mirada profunda y decidida cautivara a cualquiera.
James se pas todo el verano contndole a su hermana lo guay que era Hogwarts, la casa Gryffindor que era a la que l perteneca, el Quidditch y por supuesto, le habl hasta la saciedad de sus tres amigos: Remus J. Lupin, Peter Pettigrew y Sirius Black. James no hizo otra cosa ms que cartearse con ellos durante todo el verano. Marian, aunque al principio se mostraba emocionaba por todo lo que le contaba su hermano sobre su estancia en Hogwarts, lleg a aburrirse un poco de tanto Remus, tanto Peter y sobretodo de tantsimo Sirius Black ya que haba observado que su hermano hablaba de l como si fuera ms especial que los dems y eso, sin saber porqu, le fastidiaba. Nadie saba lo qu tramaban los chicos en esas cuantiosas cartas, pero cuando Jayak, la hermosa lechuza familiar, llegaba con una carta de Sirius, James se encerraba en su habitacin y no sala de ella durante las dos horas siguientes.
Marian dedic su tiempo estival a devorar todos los libros que tuvieran que ver con Hogwarts y su historia ya que, aunque al principio no quera saber nada del colegio por haberla separado de su hermano, la perspectiva de que ahora ella tambin ingresara dentro de poco, la emocionaba. No obstante, tampoco poda evitar preocuparse por la casa donde quedara ya que toda la familia Potter haba estudiado en Hogwarts y pertenecido la casa Gryffindor desde haca siglos.
La familia Potter ya estaba preparada para atravesar el muro que les conducira a aquel espacio mgico donde aguardaba el tren de Hogwarts. Marian estaba un poco nerviosa, pero no quera que se le notara, ya que James se burlara de ella dicindole que no era lo suficientemente valiente para estar en Gryffindor y que, por lo tanto, mejor estara en Ravenclaw o Hufflepuff. Bsicamente ese era el motivo por el cual Marian Potter estaba molesta aquel uno de septiembre de 1972.
- Ests nerviosa, Marian? - Pregunt James con un tono irnico.
- No, Jimmy! - Contest la nia de mala forma y entornando los ojos lo que hizo que James sonriera satisfecho.
- Bueno hermanita, nos vemos luego! - James cogi carrerilla y atraves el muro desapareciendo de la vista de todos.
Marian se qued paralizada y pensativa delante de la columna. Ella misma no entenda porqu tena tanto miedo pues ya haba cruzado aquel muro el ao pasado cuando acompaaron a James al tren. Porqu me paralizo ahora? Marian comenzaba a respirar fuerte, cuando sinti una mano grande agarrndole cariosamente el hombro.
- Venga hija! Coge carrerilla y sin miedo - era su padre, Charlus Potter.
- Ya lo se. No debo tener miedo y ser valiente, o sino no me seleccionarn para entrar en Gryffindor. Verdad pap?- la mirada preocupada y triste de la nia hizo que su padre la abrazara.
- Escchame con atencin, Marian- el seor Potter se haba agachado para quedar a su misma altura Da igual la casa en la que quedes. Tu madre y yo siempre estaremos muy orgullosos de t.
- S, eso ya lo s pap la nia miraba al suelo mientras balanceaba su cuerpo hacia los lados - Pero se que sera una decepcin para vosotros que no estuviera en Gryffindor. Al fin y al cabo, toda la familia ha pertenecido a esa casa durante generaciones
- Eso no importa- interrumpi el padre contundente. Marian se sobresalt, pero l volvi a tomar un tono agradable.
- Venga Marian, tienes que ser fuerte. Adems, est James para que acudas a l si tienes algn problema - le dijo con confianza.
- Ya- Marian volva a bajar la cabeza con resignacin, pues no estaba segura de que James le fuera a cuidar tal y como deca su padre.
- En serio, cielo. l te gasta bromas y te hace rabiar porque eres su hermana pequea, pero nunca la nia segua con la cabeza gacha - Mrame, nunca!, dejara que te pasara nada malo. De eso estoy seguro.
Marian observ que en los ojos del Seor Potter haba un brillo de confianza igual al de James. Su hermano se pareca mucho a su padre y en ese momento, Marian sinti que quien le daba nimos no era l, sino James. Despus de eso, mir con decisin la columna: venga Marian, puedes hacerlouna, dos y
De repente apareci ante ella el tren expreso de Hogwarts. Aunque ya lo haba visto el ao pasado de refiln, Marian qued embobada mirando el grandioso tren que tena en frente. Su color escarlata, imponente, haca brillar hasta el ms escondido detalle. Simplemente, era perfecto.
- Marian corre, el tren va a salir! - le avis su madre, Dorea Potter.
- Voy, mam! la nia corri dando saltitos hacia donde estaba su familia.
- Dnde estabas? Le rega James.
- Donde no te importa, Jimmy!- exclam la nia sacando la lengua.
- Vale, lo que t digas, enana dijo rodando los ojos y arrastrando las palabras - Bueno, me subo al tren que ya estarn los chicos esperndome.
- De qu chicos hablas? - le pregunt Marian con la esperanza de que su hermano le ofreciera sentarse con l en el tren ya que ella no conoca a nadie all.
- De Remus, Peter y Sirius De quines voy a hablar? James mir a su alrededor - Qu raro que no est Sirius por aqu Bueno, estar ya en el tren dijo encogindose de hombros - Adis pap, adis mam! - James se despidi como un rayo de sus padres y subi al tren en busca de sus amigos.
Aquel gesto le dej muy claro a Marian que su hermano no quera que fuera con l en el viaje. Ella se qued mirando la puerta por la que haba subido James al tren con resentimiento El muy tonto ya no se acuerda de que el ao pasado era l quien temblaba de miedo delante del tren
- Adis, paps! - Marian les dio un beso y un abrazo a cada uno.
- Marian, tienes alma Gryffindor.
Cuando su padre le dijo aquello, en su cara se dibuj una sonrisa esplndida. Ella asinti segura pues ya le daba igual no tener con quin sentarse en el tren ni que su hermano fuera un egosta. Ella sera una Gryffindor!
Los Seores Potter se fueron pronto, porque tenan que ir al banco mgico Gringotts urgentemente para arreglar unos papeleos. Cuando Marian se quiso dar cuenta, ya no quedaba nadie que le ayudarla a subir su bal el cual pesaba un quintal.
- No puedo yo sola con el bal Marian haca esfuerzos por mover el enorme bal pero solo consigui arrastrarlo unos centmetros - Voy a matar a Jimmy! - murmur apretando los dientes.
- Te ayudo?
Marian se qued quieta en su postura pues lo que menos imaginaba era que alguien le ofreciera ayuda con su equipaje. Comenz a levantar la vista hacia el lugar de donde provena la voz encontrndose con un nio que se apoyaba en un pilar de la marquesina que cubra todo el andn. Era un poco ms alto que James y su complexin pareca relativamente ms fuerte que la del nio Potter. Marian observ que su pelo, corto pero peinado de forma casual y negro, brillaba con la luz del sol. Pero, al igual que pasaba con Marian, lo que ms llamaba la atencin de su aspecto eran sus grandes ojos grises, que la observaban con curiosidad. Realmente, el nio era muy guapo.
- S, gracias. Marian solt su bal con alivio y en la cara del nio se dibuj una sonrisa bastante sincera mientras se acercaba a ella - Mi hermano ya ha subido al tren y me ha dejado colgada con todo el equipaje - el chico solt una sonora carcajada.
- Bueno, no te preocupes. Los hermanos suelen hacer esas cosas coment sin dejar de sonrer.
- Eres de Gryffindor? - pregunt Marian observando la corbata de rayas rojas y doradas que llevaba el chico.
- Por supuesto contest hinchando el pecho con orgullo.
Marian comenz a rer por la pose del nio y ste no tard en contagiarse tambin. Cuando pudieron parar de rer y sin nada que decir, se quedaron por unos segundos mirndose Por Merln, tiene unos ojos ms bonitos que los mos y su cara me recuerda a alguien pens l. Luego, recuper la conversacin.
- Es tu primer ao? Porque no recuerdo haberte visto por el colegio.
- S contest ella sealando su cuello sin corbata de rayas de colores - A ver para qu casa me seleccionan Marian no pudo disimular su preocupacin pero enseguida adopt un tono soador - Ojal que entre en Gryffindor, como mi hermano! el nio alz las cejas sorprendido por saber que el hermano de aquella nia tambin estaba en Gryffindor.
- Pues igual le conozco dijo haciendo memoria.
- Lo ms seguro. Adems, si entro en Gryffindor, ya conocer a dos personas Marian le gui un ojo haciendo esbozar una sonrisa al nio. El silbato del tren son.
- Ser mejor que subamos o nos quedaremos en Londres y no sabes las ganas que tengo de salir de esta ciudad - l cogi el bal ms pesado y ella el resto de cosas - Como pesa el condenado! exclam hacindole un guio cmplice Qu amable es este chico... y muy majo, adems pensaba Marian con una sonrisa en los labios mientras suba detrs de l.
- Muchas gracias. Menos mal que me has ayudado porque si no- El nio volvi a mirarla extraado.
- An no me has dicho como te llamas - dijo decididamente.
- Es verdad! Perdona. Mi nombre es Marian, Marian Potter - l abri la boca y los ojos de par en par al or su nombre - Pasa algo? - pregunt ella torciendo el gesto Bueno, por el apellido seguro que ya sabes quien es mi hermano - el nio segua petrificado en el sitio y Marian comenz a ponerse algo nerviosa O, o vale, te llevas mal con l, verdad? el chico sali de su lapsus bastante nervioso.
- Eeee, nnnno. Bueno Marian, pues eee, encantado de
- Hombre por fin has subido al tren, Mary Sir! - James Potter corra por el pasillo del vagn en direccin a los nios. Cuando lleg donde estaban, pas su brazo por encima de los hombros del nio al que acababa de conocer Marian.
- Hola, James! - acert a decir l con la cara an plida mientras James le zarandeaba contento.
- Ya veo que has conocido a mi hermana - ella les miraba atnita pues nunca haba visto a su hermano comportarse as con nadie - Hermanita, te presento a mi mejor amigo, Sirius Black - Marian abri los ojos como haba hecho Sirius momentos antes Este chico es el famoso SIRIUS BLACK! pens casi gritando para sus adentros.
- S, ya nos conocemos contest Sirius con la compostura recuperada - le dejaste colgada con los bales, Jimmy.
Le llama Jimmy- pens Marian sorprendida de que alguien se tomara tantas confianzas como para llamar a su hermano como slo ella le llamaba. Eso la molest bastante, pero no dijo nada. A Jimmy, slo le llamo Jimmy yo!
- Es verdad! Perdona Marian, crea que pap te haba ayudado a subirlos se disculp James palmeando la espalda de su hermana.
- No te preocupes. Ya me ha ayudado Sirius Marian mir a Sirius esbozando una semi-sonrisa y l correspondi con otra mientras el silencio reinaba.
- Bueno, dejmonos de charlas y vayamos al compartimento, que los chicos nos estn esperando James se agach para coger el bal de su hermana - Ven Mary, as te los presento.
Sirius, James y Marian entraron en el compartimento donde estaban sus otros dos amigos hablando animadamente en un lado del compartimento. James se sent de un salto en el lado interior del banco opuesto ya que a Sirius le encantaba ir del lado de la ventana. Marian permaneci de pie apoyada en el marco de la puerta con su bal en medio del pasillo del compartimento.
- Dnde habis estado? - pregunt el ms pequeo de todos.
- Fui a buscar a mi hermana y de paso encontr a Sirius - Marian y Sirius se miraron de reojo pero enseguida volvieron la vista al frente Sintate aqu, enana James palme la tapicera del sitio que haba a su lado y Marian, medio resoplando, accedi a la peticin de su hermano - Bueno, os presento. Este es Peter Pettigrew.
Peter era un chico bastante bajito y relleno. Tena el pelo castao oscuro y los ojos marrones y pequeos. Tena una cara bastante graciosa y un don increble para meter la pata haya donde iba, lo que haca que sus amigos se partieran de risa con l.
- Hola - salud rpidamente para seguir hablando con Sirius sobre sus vacaciones.
- Y este es Remus Lupin.
Remus John Lupin era otro chico de Gryffindor que tambin tena doce aos como James. Su delgadez, fragilidad y palidez, hacan que pareciera enfermo. Tena algunas marcas de cicatrices en la cara que infundan cierto temor pero ste desapareca en cuanto alguien se fijaba en sus hermosos ojos color miel cuya mirada desprenda bondad por todas partes.
- Mucho gusto, Marian.- dijo con una tmida sonrisa ya conocas a Sirius? pregunt para iniciar una conversacin ya que haba notado que la chica estaba intimidada por su aspecto. Sirius desvi la cabeza hacia la conversacin que tena lugar en la otra parte del compartimento.
- No contest Marian con una gran sonrisa hacia el rubio le acabo de conocer hace un rato.
- S. Sirius le ayud a subir los bales - dijo James en cuanto mir el equipaje de su hermana.
- Qu caballero, Sirius Tanto te ha cambiado el verano como para ayudar a una chica a subir el equipaje? pregunt Peter con sorna. Sirius frunci el ceo al or el comentario de su amigo.
- Bueno, la chica no poda con los bales as que, como soy el ms fuerte de todos vosotros, me ofrec a ayudarla - dijo con chulera mientras se colocaba las manos detrs de la cabeza y suba los pies para apoyarlos en el banco de Peter y Remus - Y cmo pesaba el condenado! - exclam haciendo burla - Creo que llevaba piedras o algo as - Todos lo chicos le rieron la gracia mientras Marian enfureca por momentos Ahora me llama chica? Slo me ha ayudado para exhibirse! pens entornando los ojos hacia Sirius.
- Bien, bien. Gracias por cargar con mis piedras, Seor Black el fuerte - le espet molesta y con sarcasmo mientras se levantaba del asiento.
- A dnde vas enana? James la agarr del brazo solo ha sido una broma.
Marian se zaf de l y con un bufido, cogi su bal y se fue con aire digno. Apenas poda mantener el equilibrio con el bal y las otras dos bolsas pero poco a poco, fue arrastrndolo mientras maldeca su mala suerte al haberse topado con Sirius Black. Tambin estaba molesta porque su hermano no la haba defendido. Vaya estpido!
Ya haba llegado a las puertas que separan los compartimentos, cuando una voz la sobresalt haciendo que se le cayera una de las bolsas.
- Ya no me llamas Sirius? - grit ste desde la puerta del compartimento.
Ella no se dio la vuelta para contestar. Aquel chico le haba decepcionado pues su actitud haba cambiado radicalmente en cuanto se encontr con sus amigos es un falso! exclam para s misma. Acababa de cruzar de vagn y estaba a punto de cerrar la puerta, cuando escuch algo que en realidad, estaba deseando or desde que pis por primera vez el expreso.
- Bienvenida a Hogwarts, Marian Potter!
Marian se dio la vuelta y vio a Sirius esbozar una gran sonrisa hacia ella. Despus de unos segundos mirndose, Marian cerr la puerta del siguiente vagn dando por zanjado su encuentro pero, sin saber porqu, las comisuras de sus labios se curvaron imperceptiblemente hacia arriba. Por otro lado, en cuanto Marian desapareci de su vista, la esplndida sonrisa de Sirius desapareci de su cara mientras segua mirando de frente.
- Es un poco sensible ya se le pasar James acababa de salir del compartimento. Sirius, despus de unos segundos, le mir volviendo a adoptar su imagen traviesa de siempre.
- Pasrsele El qu? James neg con la cabeza y una sonrisa mientras empujaba a su mejor amigo dentro del compartimento.
- Joln con tu hermanita, James. Vaya genio que tiene! coment Peter, ms impresionado por la reaccin de Sirius que por el temperamento de la nia Potter.
- Ya la conoceris, tiene bastante carcter dijo mientras l y Sirius volvan a tomar asiento Aunque le he hecho rabiar con la posibilidad de que no la seleccionen para Gryffindor, espero que entre James se torn serio por un momento y Sirius volvi a mirar por la ventana de forma pasiva - Toda mi familia ha pertenecido durante generaciones a la casa Gryffindor No va a ser ella la oveja negra! Acto seguido, James cay en la cuenta del comentario que acababa de hacer y mir a Sirius - Sir, lo siento, no me acordaba
- Tranquilo, no importa el chico, un poco serio, segua mirando a travs de la ventana.
James se tens un poco ya que Sirius, haba sido el nico miembro de la familia Black al que el sombrero seleccionador no le asign la casa Slytherin rompiendo as una tradicin de siglos. Aquello le vali la desaprobacin de casi toda su familia y en especial la de su madre, Walburga Black.
- Bueno, pero - James an se senta un poco culpable.
- No te preocupes, colega dijo volviendo la vista hacia sus amigos - Adems, mi hermano tambin ingresa este ao en el colegio y seguro que le seleccionan para Slytherin La peor casa de Hogwarts! - la tristeza se convirti en burla y todos comenzaron a rer.
Marian sudaba por los cuatro costados debido al esfuerzo de arrastrar su bal. Iba haciendo paradas delante de cada uno de los compartimentos para mirar si quedaba algn sitio libre pero de momento, todos estaban completos. A que al final me tengo que quedar en el pasillo? pens bufando mientras se sentaba encima de su bal para descansar. An as, Marian tena claro que prefera hacer todo el trayecto a Hogwarts sentada en medio del pasillo del penltimo vagn a volver con James y sus amigos ya que estaba segura que, de ser as, sera objeto de burlas durante todo el viaje por su condicin de novata. A cabo de un rato y con un suspiro previo, la nia Potter se incorpor para seguir buscando sitio. Solo quedaban los compartimentos del ltimo vagn del tren. Fue mirando uno por uno hasta que en el ltimo se topo con que la puerta no tenia ventanilla. Marian cogi una gran bocanada de aire y, deseando que no hubiera nadie dentro, gir el picaporte y entro decidida. Tal y como haba previsto, tres chicas sentadas interrumpieron su conversacin para mirarla con sorpresa pues la entrada de Marian no haba sido muy discreta. Marian las observo durante unos segundos antes de comenzar a ponerse roja como un tomate. Deban ser ms mayores que ella ya que no llevaban puestas las capas de los alumnos de primero aunque tampoco hubiera sabido a que casa pertenecan porque iban vestidas con ropa de calle para estar mas cmodas durante el largo viaje a Hogwarts.
- Eh hola - Marian se adelanto un paso pero ante las caras de las chicas, decidi recular y salir por donde haba entrado - Lo siento, pensaba que estaba vaco
- Queda uno libre, si quieres sintate aqu.
La chica que se sentaba al lado de la ventana, sealaba con la mano el sitio que quedaba libre a su lado. La chica lucia un pelo Rojo oscuro, largo y muy espeso el cual hacia resaltar sus preciosos ojos de color verde esmeralda. Marian dudo un poco al principio pero la calida sonrisa que le ofreca aquella chica le disipo de todas su reticencias.
- Muchas gracias- la voz de alivio de Marian hizo que la pelirroja ensanchara aun mas su sonrisa.
- Yo soy Lily Evans - se presento extendiendo la mano.
- Eres de primero, verdad? - pregunto curiosa la chica que se estaba en frente de Lily. Marian asinti con la cabeza haciendo que la nueva chica le guiara un ojo cmplice que hizo que Marian se relajara un poco - Soy Alice Rowland.
Alice era bajita y de cara redonda y graciosa. Su pelo rubio contrastaban con sus ojos avellana por ser una combinacin atpica lo que la hacia aun mas especial.
- Me parece que la estamos atosigndola un poco - viendo la vergenza de la nia Potter, la ultima chica sigui con las presentaciones - Soy Laura Meyer.
Laura era la mas alta de las tres chicas. Tenia el pelo castao aunque los reflejos del sol que se colaban por la ventana hacia que cambiara aun rubio dorado cuando se expona a ellos. Sus ojos eran azules aunque el color era diferente al de Marian porque el suyo se pareca mas al azul del caribe y el de Marian al azul del profundo atlntico.
- De que casa sois? - pregunto Marian con algo de vergenza aun.
- Las tres somos de Gryffindor - contest Alise - Mi hermano tambin comienza este ao as que compartiris algunas clases.
- Igual los dos entran en Gryffindor no? - intervino Laura apartando la vista de la ventana.
- Eso espero - el tono preocupado de Marian no paso desapercibido para las chicas.
- Por que dices eso? - Lily se acerco mas a ella.
- Bueno, es que mi hermano y toda mi familia han pertenecido siempre a Gryffindor y si yo no entro
- Tienes un hermano en Gryffindor? - pregunto Lily sorprendida.
Marian asinti incomoda al percibir que Lily la miraba de arriba a abajo con los ojos involuntariamente entornados. Laura, que conoca bien los arrebatos de su amiga Lily quiso echarle una mano a Marian.
- y a que curso va tu hermano?
- A segundo - la voz de Marian era casi un hilo pues tanto Laura como Alice chicas miraron a Lily, la cual se estaba incomodando por momentos.
- Y Bueno, no nos has dicho como te llamas - Alice Intentaba parecer espontnea pero incluso a ella le estaba resultando difcil.
- Ah! - Marian comenz a prepararse para huir del compartimento pues pensaba seriamente en que aquellas chicas le estaban tomando con ella por ser nueva - Lo siento. Soy Marian Potter.
- No me lo puedo creer - Lily neg con la cabeza varias veces mientras apoyaba su espalda de golpe en el asiento dispuesta a seguir mirando por la ventana.
- Lily - Laura intentaba disimular la actitud de su pelirroja amiga - ella no tiene porque ser como
- Es verdad - la interrumpi Alise mirando a Marian con pena.
- Bueno, yo me voy - Marian, sin poder aguantar mas aquella situacin, se levanto del asiento dispuesta a largarse de all.
- Las tres somos Gryffindor, vamos a comenzar segundo curso y tu hermano es James Potter - Marian se quedo petrificada de espaldas a las chicas al or la voz de Lily. Poco a poco fue girando su cuerpo en medio de un sepulcral silencio hasta que quedo de nuevo enfrente de las chicas.
- Conoces a mi hermano - balbuceo Marian. Lily alzo los brazos de forma evidente y Marian pudo intuir por fin a que venia aquella actitud pues su hermano nunca se haba caracterizado por ser un santo precisamente.
- Le conocemos bastante bien - respondi Alice.
- Pues la verdad es que nunca pens que Potter pudiera tener una hermana - comento Laura sorprendida.
- Pues la tiene. Para su suerte o desgracia, soy su hermana - contesto Marian tajante, hasta por aquella situacin pues ella no tenia porque pagar los platos rotos de su hermano.
Not que Lily torca la cara hacia la ventana de forma descarada, pero Marian hizo como si no la hubiese visto. El vagn volvi a sumirse en otro incomodsimo silencio hasta que Lily, sin poder reprimirse ms, volvi a hablar.
- Y cmo es que no ests con l? - Marian not todo el sarcasmo del que iba cargada la pregunta pero an as, decidi contestar ya que todo aquello era indirectamente culpa de James.
- Est con sus amigotes - contest con un matiz de desprecio - Y no me apeteca aguantar sus tonteras y bromas absurdas durante todo el viaje, as que me largu del compartimento - las chicas la miraban con mucha atencin - Creo recordar que eran unos tales Lupin, Pettigrew y
- Black - dijeron las cuatro a la vez cansinamente.
Todas se miraron confusas por la coincidencia pero, lejos de incomodarse ms, rompieron a rer a carcajada limpia. Marian observ cmo la expresin suspicaz anterior de Lily cambiaba a una sonrisa esplndida despus de aquello. Pareca que Marian haba ganado un premio con la respuesta que acababa de dar y las tres Gryffindor lanzaron miradas de aprobacin hacia Marian.
- Sintate, por favor - pidi Lily volviendo a palmear el sitio libre que haba a su lado.
- Perdona nuestra actitud, Marian - se disculp Laura por las tres y Marian hizo un gesto con la mano quitndole importancia pues ya se senta mejor Es que esos cuatro...
- Querrs decir esos tres - corrigi Alice - Lupin no cuenta porque no se mete con nosotras.
- Entonces dejmoslo en dos. Petigrew tampoco porque es un pelele - Laura y Alice se quedaron mirando a las musaraas pensando por un momento en el argumento de Lily.
- Es verdad, Petigrew tampoco cuenta - corrobor finalmente Alice - Marian estaba haciendo tremendos esfuerzos por no rer ante el comportamiento de aquellas chicas.
- Bueno, el caso es que tu hermano y Black son unos alborotadores - afirm Laura. Marian la mir sin comprender muy bien a donde queran llegar.
- S. Durante el curso pasado no hicieron ms que molestarnos y hacer bromas constantemente a cualquiera que se le pona por delante.
- Incluso a la profesora McGonagall se le acabaron las ideas para castigarles. - acab Lily.
- Venga ya! - Marian abri los ojos de par en par pues no saba nada de eso - Hablis en serio? - las tres afirmaron con la cabeza y Lily le puso una mano en el hombro.
- Querida, siento darte esta noticia pero tu hermano, es uno de los mayores alborotadores que ha conocido Hogwarts en toda su historia.
