Emma miraba al Oraculo, ella le había advertido de su destino como salvadora, ahora que las tijeras del destino ya no estaban más, Hyde le había comentado de otros salvadores en otros mundos, con historias parecidas y siempre tratando de detener un gran mal, ahora estaba preocupada por si su destino implicaba tener que vérselas con Regina Mills o la Reina Malvada.
Nemo había sido rescatado, pero en su rescate obviaron que habían rescatado a otro hombre de unos 17 o 18 años, con gafas y una cicatriz en forma de rayo, Harry james potter estaba en el hospital luego de haber caído en la tierra sin historias que contar.
Luego de derrotar a Voldemort ahora estaba en paz, se había reunido con Dumbledore y este le había explicado las razones de su actuar y que consideraba mejor persona que él, debido a su control sobre el gran poder ahora era el amo de la muerte además un poderoso título o entidad, pero la entidad antes pertenecía al dios de los muertos Hades según le explico el retrato de Dumbledore, ahora sin Hades el ser de la Muerte que creo las reliquias pertenecía a Harry estaba con el mayor poder de toda la existencia después de la vida y estaba atado a una cama de hospital.
Según Dumbledore alguien más necesitaba su ayuda, otra Elegida para salvar otro mundo para enfrentarse a su destino y derrotar a una gran fuerza del mal.
Eso resultaba fácil decirlo, otra cosa era hacerlo, necesitaba reponerse, si Dios realmente existía era bastante malo su sentido del humor.
Alguna vez estaría al nivel de Dumbledore y Voldemort en conocimientos mágicos, realmente eran admirables por haber trabajado y logrado convertirse en personas destacadas, la diferencia es que Dumbledore se dio cuenta el poder que ejercía y decidió no usarlo para el mal sino para la justicia tras la muerte de su hermana Ariana, detuvo a Grindelwald y peleo contra el Innombrable para el bien mayor.
De pronto una mujer atractiva entro tenia le pelo corto negro, una ropa de oficinista y una mirada seria.
Pero detrás de esa mirada, percibía algo una energía que conocía bien, magia, pero algo diferente.
"¿Cómo esta nuestro paciente? Soy…"
"Regina Mills del bosque encantado, alcalde de Storybrooke"
"¿Cómo sabes tú de eso?"
Harry no sabía que responder puesto que estaba igual de sorprendido, aunque las leyendas y mitos decían que la muerte tenía una lista de nombres y lugares que recoger algún día. Eso debía ser.
"Perdón señorita Regina, mi nombre es Harry James Potter, soy de Londres, Inglaterra"
Harry pensaba que no era necesario que supiera de otras dimensiones o universos.
"Ah, ingles interesante"
Él debía encontrar a la Elegida, aunque por alguna razón la muerte no podía encontrarlo.
Solo sabía que era una mujer y que seguramente vivía por este lugar.
