Como ya saben la trama principal ni los personajes me pertenecen, son propiedad de sus debidos autores, esta historia no está hecha con fines de lucro, es solo para el entretenimiento de los fans como yo de HTTYD
Cap. 1 Otro furia nocturna
Aquel día parecía el más común de todos, luego de poco más de un año de ser el nuevo líder de Berk se había acostumbrado a todo lo que debía hacer un líder, aunque no por ello dejaba de lado la Academia para entrenar dragones. Las historias sobre el conquistador de dragones se comenzaron a expandir como humo hacia los líderes de otros clanes, los cuales creaban leyendas diciendo que él tenía un ejército de dragones a su merced, aunque no era del todo mentira.
Luego de la muerte de su padre y de que su inseparable amigo Chimuelo se convirtiera en el dragón alfa, decidieron que todos los dragones que antes habitaban en la cueva de hielo podrían vivir en una isla cercana. La madre de Hipo se pasaba mucho tiempo en ella, cuidando a los dragones más débiles, mientras que Hipo en sus tiempos libres creaba prótesis para los dragones lastimados y con ayuda de los otros jinetes de dragones los iban enseñando poco a poco a convivir con humanos. Ahora había poco más de media centena de jinetes, todos entrenados especialmente por Hipo y por su madre para que pudiesen montar correctamente a la especie de dragón con la que mejor congeniaran.
Hipo no dejaba de buscar, su hogar estaba en paz, pero aún le debía a su mejor amigo la promesa que tenían desde varios años atrás: "Te prometo que encontraré a otros furia nocturna, algo me dice que no eres el último." Quien diría que para cumplir su promesa tendría que pasar por muchos problemas.
Cinco meses atrás se había esparcido el rumor de cierto jinete de dragones que endulzaba el sabor del viento con su flauta y que era capaz de domar a cualquier tipo de dragón con tan solo utilizar el sonido de su instrumento para ganarse la confianza de ellos. En un principio el joven líder de Berk no le tomo importancia, pensó que simplemente era un rumor, como los que se esparcían acerca de él y "Sus ojos tan verdes y aterradores como los de un dragón", pero a medida que pasaban las semanas, el rumor se hacía más latente en toda la isla, incluso en las islas vecinas con las que comerciaba hablaban de aquel misterioso jinete.
-¿Le conoces?, ¿O acaso es una leyenda basada en ti, Conquistador de dragones?-le preguntó una vez el Jefe de una de las tribus con la que más comercio tenía Berk.
-Creo que estaría consiente si pudiera controlar a los dragones con el sonido de una flauta.-dijo de manera sarcástica ante lo dicho por el otro líder.
-Tu padre nunca mintió acerca de tu peculiar humor, pero creo que hay algo interesante en la historia que a todos nos hace pensar que quien la creó se basó en ti.-dijo de forma misteriosa el gran hombre vikingo.
-¿De qué se trata Grim El sabio?-preguntó llamándolo por su título, aunque no estaba muy animado a escuchar.
-Últimamente se ha dicho que el jinete monta un furia nocturna.-con eso acaparó la atención del castaño, mientras que el hombre rubio pasaba un brazo por los hombros de Hipo.- Surca los cielos envueltos en oscuridad llamando con su flauta a todo dragón que se embriague por su música.-habló como gran narrador contando una leyenda.- O al menos eso es lo último que se ha sabido de él, también cuentan que el reúne los dragones para intentar protegerlos de los clanes que aun los cazan como trofeos, por eso pensé en ti, lleva una armadura hecha con piel y escamas de dragones que no pudo salvar.-hizo una pausa y continuó su historia.- Esconde la mitad de su rostro debajo de una máscara oscura, con una capucha sobre su cabeza. Creo que se parece demasiado a ti.
-Un furia nocturna…-eso era lo que más le interesaba a Hipo.- De cualquier forma, ¿Por qué me lo cuentas?, digo, sigue siendo solo una leyenda.
-Quien sabe, varios miembros de mi tribu e incluso de otras más aseguran ver su imagen pasando como un rayo negro antes del anochecer.-dijo con voz dramática.- Tal vez te han visto volar y creen que eres él, pero lo curioso es que todos concuerdan en lo mismo, cuando lo han visto pasar, una dulce melodía se escucha en el aire por unos segundos.
Esa era la parte más irreal para Hipo, ¿Cómo podría alguien montar un dragón tan veloz como un furia nocturna y tocar una flauta mientras lo hace? La idea de la furia nocturna le llamaba la atención, pero solo eran rumores que iban de boca en boca.
-Bueno, si es real o no por el momento no es lo importante, no falta mucho para el invierno, necesito conseguir toda la comida suficiente para que mi gente sobreviva, y eso es lo principal, ahora que chimuelo es el dragón alfa debe hacer lo mismo por los dragones que ahora le siguen, así que una simple leyenda no debe distraernos, ¿O no amigo?-le dijo a su dragón, que hasta entonces se había mantenido mirando fijamente el paisaje.- ¿Amigo?, ¿Qué te pasa?-dijo acercándose al dragón, que se posicionó y lanzó un gran rugido al cielo, donde ya empezaba el atardecer.
Hipo volteo hacia donde dirigía su rugido su inseparable amigo, y entonces lo vio, justo como lo había mencionado Grim. Fue por unos segundos pero lo vio pasar, podía reconocer una silueta así en donde sea, una furia nocturna, iba a una velocidad menor a la de Chimuelo, probablemente no estaba bien entrenado o estaba lastimado. En esos segundos que tardo en pasar, efectivamente se escuchó una dulce melodía, el hecho de que el mar estuviera en calma y no interfirieran otros ruidos en ese momento ayudó a que escuchara claramente la tonada, Chimuelo también la escucho y justo antes de que la imagen del jinete y el furia nocturna desaparecieran, un gran rugido se escuchó, sin duda era el de la especie de Chimuelo.
El castaño volteó a ver a su dragón, que lo miró con ojos de súplica, mientras lo aventaba con su cabeza, incitándolo a que lo montara para ir a buscar a aquel dragón y su misterioso jinete.
-Al parecer no eres tu del que hablaban… al menos sabemos que no es del todo mentira, quien sabe y realmente pueda controlar a los dragones con su música.-comento el hombre que era a lo mucho trece años mayor que Hipo.
-Tal vez por eso iba más lento, lo suficiente para que se escuchara la melodía y lo vieran, pero igualmente más rápido que un vuelo de dragón común.-habló para sí mismo Hipo, luego volteó a ver a su amigo.- ¿Te diste cuenta de la trayectoria?, Se dirigía a Berk, no me importa si es verdad su leyenda, pero mientras alguien con dragón de ese tipo que se dirija a mi tierra sin previo aviso es enemigo, vamos Chimuelo, tenemos que averiguar sus intenciones.- se subió al dragón que estaba impaciente por salir volando.- Cubeta, por favor encárgate de llevar el cargamento sano y salvo a Berk, tienes a un dragón tipo roca contigo para cualquier emergencia.-después miro al otro líder.- Grim El sabio, gracias por tu información y por el trato de hoy, nos veremos después.
-Naciste para ser líder Hipo, buena suerte, conquistador de dragones.-se despidió con la mano Grim.
-Gracias.-dijo Hipo antes de ponerse su casco y salir volando encima de chimuelo.
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La luna se mostraba en lo alto cuando Hipo y Chimuelo decidieron dejar de buscar, incluso el castaño pensó que ver a aquel dragón y su jinete fue una ilusión, pero su amigo se mostraba bastante animado a pesar de no haber alcanzado a la misteriosa furia nocturna.
-Lo siento amigo, nos tardamos en despegar, era obvio que en cuanto se hiciera notar saldría a toda velocidad.-el dragón le lamio la cara mientras daba saltos feliz.- Veo que te alegra saber que no eres el ultimo.-le acarició la cabeza al dragón.- Mañana le buscaremos de nuevo, ¿Esta bien?-Hipo sonrió y salió rumbo a Berk.
Su casa se encontraba en la parte más alta de la isla, donde se había construido un área especial para aterrizar y despegar, luego de la casi destrucción de Berk por parte de Drago, un montón de cosas nuevas se habían agregado a la isla. La Academia era aún más grande, se había construido un establo principal para los dragones de todos los jinetes, era donde todos salían a volar con sus compañeros, Hipo tenía la exclusividad de tener su propio gran establo, que ahora Chimuelo compartía con Tormenta, era casi una casa confeccionada para ambos.
Él y Astrid tenían apenas tres meses de haberse casado, luego de un año y medio de estar comprometidos, la chica rubia le había dicho a Hipo que esperaría el tiempo que fuese necesario para que él se recuperara de la muerte de Estoico, pero luego de que la aldea volviera a estar como antes decidieron entre ambos que era buen momento, no solo celebrar su matrimonio, sino conmemorar un año de paz en la isla de Berk.
Decidió dar una vuelta por la isla para asegurarse de que todo estaba en orden, un momento antes de ir rumbo a su casa se escuchó un gran rugido, sin previo aviso, Chimuelo voló rápidamente en dirección opuesta, a un área apartada en Berk, en el bosque, Hipo no hizo nada por detenerlo y lo dejó volar por su cuenta, aterrizó y comenzó a rugir, llamando al otro furia nocturna. Segundos después comenzó a correr y el castaño lo siguió hasta un lugar cerca del valle en donde se conocieron. Ahí, cerca de la orilla, estaba recostado un dragón negro totalmente reconocible para ambos, un gran furia nocturna, parecía que escondía algo entre sus alas.
Hipo dejo en el suelo todas sus armas, mientras que Chimuelo se acercaba de forma alegre al dragón. El castaño también se acercó sigiloso, casi totalmente agachado con el brazo estirado, una vez estuvo a una distancia prudente dejo de moverse para que el dragón hiciera contacto, a los segundos sintió la escamosa piel del dragón en su palma y sonrió, después llevó su mano al mentón y comenzó a acariciar, enseguida, el dragón se volteo feliz mientras abría la boca que aparentaba no tener dientes.
-Hola, amigo, ¿Qué tal?, ¿Dónde quedó tu jinete?-mientras seguía acariciándolo, Chimuelo estaba demasiado feliz por encontrar a alguien más de su especie como para encelarse, después de todo, ya había visto demasiadas veces como Hipo lograba la confianza de otros dragones.
La furia nocturna abrió sus alas y mostro un cuerpo envuelto en una capa de piel de dragón, respiraba profundamente, como si nunca haya escuchado los rugidos de su dragón, tal vez acostumbrado a ellos. El castaño miro fijamente a la figura, no parecía muy grande, tenía el tamaño de él mismo hace casi una década, caminó con sigilo, tal como él había enseñado su madre para no alarmar a los dragones, mientras que los ojos del compañero del jinete lo seguían detenidamente, pero de igual manera veía feliz a Chimuelo.
-Thunder, es hora de dormir, por la mañana buscaremos al conquistador de dragones, no te preocupes.- habló en sueños la figura encapuchada, la cual parecía que abrazaba una especie de bolsa de piel común.
-Thunder… buen nombre para un dragón de tu clase.-habló en voz baja para que el dragón le escuchara, se acercó más y pudo ver que el joven jinete no llevaba la máscara para cubrir su rostro, con ayuda de la luna pudo distinguir su pequeño mentón color claro, justo cuanto iba a quitarle la capucha el chico reaccionó y por casualidad se volteó en dirección de Hipo.
Pudo ver su joven cara, no podría tener más de catorce o trece años, tenía pestañas pronunciadas y piel clara, su cabello era rubio.- Quien lo diría, la leyenda que tanto se escucha se basa en un chico flautista.-habló para sí mismo, después siguió inspeccionando al dragón y se dio cuenta de algo que le hizo volver a sonreír debajo del casco que le cubría el rostro.- Dudo mucho que él sepa que eres una chica, ¿Verdad? .-acercándose a la cara del dragón.- Mi amigo de aquí es un chico, son posiblemente los dos últimos en su especie… bueno, tu sabes a lo que me refiero.-dijo bromeando, Chimuelo lo empujo, casi indignado e Hipo terminó cayendo de lleno en la cara de la dragona.- Le estoy preguntando a la dama, no te alteres amigo.-habló riéndose mientras se levantaba y acercaba su oreja a la boca de ella.- ¿Qué dices?, ¿Te interesa?, seguramente es el dragón más atractivo que has visto, o tal vez ya te diste cuenta que es el dragón alfa de cientos de dragones que viven aquí y en la isla más cercana, a tan solo cinco minutos en vuelo de dragón.- ambos dragones rugieron y lo aventaron en direcciones distintas, ocasionando que esta vez diera contra el suelo.
-Solo bromeo, pero deberían tomar en cuenta mi propuesta.-volviendo a reír.
-Thunder, ¿Con quién hablas?-dijo una voz un tanto aguda que se iba levantando dando un gran bostezo, al abrir los ojos noto a Chimuelo, que fue hacia él y lo lamió en la cara, causando que su capucha callera, mostrando su corta melena rubia y sus profundos ojos azules.- Tu eres…-el chico estaba atónito, mientras acariciaba a un Chimuelo feliz.
La dragona se puso de pie, dejando en el suelo al chico, a merced de Chimuelo que no paraba de lamerlo.- Vamos amigo, sé que te cae bien pero es suficiente.- Hipo no lo había visto bien ya que el casco que aún no se quitaba le disminuía la visibilidad con tan poca luz en el ambiente.
Al momento en que el dragón hizo caso fue hacia el castaño y lo acarició con su cabeza, la dragona hizo lo mismo, para la gran sorpresa del rubio que se levantó, dejando su bolsa de piel de lado.- ¿Realmente eres tú?, ¿El conquistador de dragones?-
-El mismo, así que supongo que tú eres del que tanto se ha hablado los últimos meses, "El flautista, domador de dragones".-dijo fingiendo una voz parecida a la de Grim el sabio, Chimuelo rio al escuchar la mala imitación de Hipo.- No lo hice tan mal, o al menos no tan mal como Astrid imitándome.-mientras reía al lado de Chimuelo, Thunder y el rubio no entendían la broma de Hipo.
-Me llamo Erik Black y él es mi dragón, Thunder.-se presentó el chico haciendo una reverencia, algo que le pareció extraño al joven líder y su inseparable amigo, que se voltearon a ver, Chimuelo rio e Hipo se aguantó las ganas debajo de su máscara.
-Amigo, no seas maleducado, es obvio que viene de otras tierras.-habló solemnemente.- Mi nombre es Hiccup Horrendous Haddock III, soy el líder de esta isla, llamada Berk, hijo del gran Estoico el Basto, Bienvenido seas en el nombre de Odín.-habló de manera solemne, Chimuelo rugió, acompañando la presentación del castaño.
El chico no pudo evitar su cara de asombro, al correr un poco para estar cerca de Hipo, el joven pudo notar lo desgastadas y raídas de las ropas del rubio, frunció un poco el ceño y sin decir una palabra le quitó la capa con la piel de dragón, la observó de cerca y luego lo miró detenidamente, se notaba que tenía tiempo sin comer bien. Se quitó el casco, causando otro asombro no solo en el adolescente, sino en su dragona, que rugió como si estuviera realmente impresionada. Con semblante serio le tomo por los hombros, casi podía sentir los huesos del chico.
-¿Y tus padres?, ¿Qué clase de adulto deja que un niño ande por ahí con ropa así de desgastada y tan mal alimentado?-preguntó preocupado, Erik se sonrojó avergonzado, era la primera persona en un buen tiempo que mostraba algún tipo de preocupación por él.
-Hace casi dos años, mis padres murieron intentando salvar a unos dragones de Drago mano dura… yo intenté volver a mi tierra con ayuda de Thunder pero entonces escuché sobre ti y tus hazañas, tiempo después tu acabaste con la amenaza de Drago y supe que debía conocerte, pero no sabía cómo encontrarte, escuche que tú también tenías un furia nocturna, pero no encontraba la manera de acercarme sin ser liquidado pensando que tal vez soy un invasor, te encontré en la isla de Grim El sabio, luego deje que me vieras y me desvanecí, si te veían entrar no sospecharían de ver otro furia nocturna así que logré esconderme aquí, ya que tardabas me quedé dormido y supongo que Thunder al oler a tu dragón decidió atraerlo.-
-Ya veo… ¿Tú también lo notaste amigo?-Chimuelo asintió, mientras volvía a lamer al adolecente que sonrió mientras intentaba quitarse la baba del dragón.- Te pareces mucho a My Lady.-dijo Hipo sonriendo tomando del mentón al chico que hizo cara de no entender.- My Lady Astrid es mi esposa, creo que para un chico es mejor dormir en una casa, ¿No lo crees?, aquí en Berk hay todo tipo de cosas para que humanos y dragones convivan, tu dragona puede dormir en el establo junto a Chimuelo, y tú puedes descansar en la habitación para invitados en mi casa.-mientras recogía la capa del chico y su bolsa de cuero, para luego dársela al rubio.
-Espera, ¿Le acabas de decir dragona?, Thunder, ¿Todo este tiempo que te conozco y eres una dama?-le preguntó a la dragona haciendo señas y algunos gestos mientras hablaba, Hipo y Chimuelo miraban curiosos la interacción entre Erik y Thunder. Ella rugió e hizo algunos movimientos de cola y con sus patas delanteras, el chico no cabía en la impresión, se golpeó la frente.- Desde que recuerdo mi padre me enseño el lenguaje de los dragones y nunca te pregunte si eras una dama, lo siento Thunder, has de pensar que soy un tonto.-mientras la abrazaba luego de hacer sus señas y gestos.- Thunder le lamio la cara.- Gracias por perdonarme.-mientras reía y la dragona le acariciaba con su cabeza.
-¿Le entiendes de verdad?-preguntó extrañado el castaño.
-Soy la cuarta generación en la línea de los Black, los primeros en descifrar el lenguaje de los dragones.-se presentó orgulloso de sí mismo. Hipo y chimuelo se miraron entre sí.- De verdad es posible, ellos nos entienden un tanto y nosotros nos acostumbramos a ciertos gestos o movimientos de ellos para saber lo que quieren, para ellos es lo mismo, el lenguaje corporal es igual de complicado y complejo que las distintas lenguas que se hablan en el mundo, todo es cuestión de lograr patrones… bueno, sería difícil explicártelo brevemente, pero yo tengo la responsabilidad desde el padre de mi abuelo a seguir completando el significado de cada rugido o movimiento de escamas de los dragones., mientras abrazaba a su bolsa de cuero con mucho cariño.
-Es impresionante…-fue lo único que pudo pronunciar Hipo.- Bueno, mañana podremos hablar de eso en la Academia, ya es tarde, acompáñame, te guiaré a la casa principal de Berk.- mientras se subía a Chimuelo. El chico asintió febrilmente con la cabeza, se puso la capa de piel de dragón y se montó a Thunder.
Todo esto sucedía mientras que un enojado vikingo iba en su barco al lado de una tripulación temerosa de la furia del líder, se encontraban a unos kilómetros de Berk, sabiendo que si se acercaban más podrían alertar a algún dragón vigía de su presencia, el hombre maldijo al aire por haber perdido de vista al flautista y al conquistador de dragones…
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¿Una historia más? Sí, mi tercer fic en curso aquí en Fanfiction, la verdad es que estoy llena de imaginación y no podía contenerme a no subir un fanfic luego de ver lo genial de la segunda película de HTTYD, espero saber lo que opinan para seguirla n.n
