NOTAS DEL AUTOR.
He aquí mi pequeño comentario, para ti lector de esta historia. No hay suposiciones, no hay emparejamientos todavía y no vas a encontrar sangre en este capitulo. ¿Hay diversión en eso? Este fanfic esta destinado a atraerte y a burlarse de ti, y te dejara rogando por mas. Gracias por tu visita y quiero saber que es lo que piensas. ¿Amor? ¿Odio? ¿Apatía? Eso es justo lo que este fanfic tratara de demostrar, porque personalmente me encanta la idea de que había una barrera de sangre. Agradeceré tus comentarios…
NOTAS DEL TRADUCTOR.
Agradezco a PUDGYPUDGE por darme el permiso de traducir su fanfic, el y solo el es el autor de esta historia. Sin más por el momento los dejo con esta maravillosa historia.
Capitulo 1: Este niño no será asesinado
El Kyuubi no Kitsune se había ido, ahora no existía, como si nunca hubiera estado allí. El Yondaime Hokage se había ido también, su alma residía ahora en la barriga del Shinigami, dejo atrás una esposa que le siguió al abismo de la muerte y a un hijo de unas pocas horas de edad y que era el carcelero de uno de los mas terribles bijuu de la historia shinobi. Verdaderamente fue un día muy triste para Konohagakure no Sato.
El viejo Sarutobi, el Sandaime Hokage, tenia un pequeño bebe rubio en sus brazos. Este dormía bien, omiso de la reunión de los ancianos que estaban decidiendo su destino. Sarutobi no sabía porque esos tontos se habían reunido. La suerte del niño ya estaba decidida. Y Sarutobi haría cualquier cosa para que ese destino permaneciera inalterado. Escucho como el Consejo discutían varias opciones, se ponían de acuerdo y luego rechazaban la idea, algunos querían matar al bebe, algunos otros protegerlo, en honor a los deseos de su Hokage que en paz descanse. Este era un tiempo para sanar las heridas de la aldea y la paciencia estaba llegando a su límite.
Incluso en el caso de la infinita paciencia de Sarutobi.
El nunca tuvo que elevar la voz antes de llegar a una decisión. Uno no alcanzaba el titulo del "Dios Shinobi" por ser fuerte y espontáneo. Los shinobis deben ser tranquilos, serenos, en silencio y mortales. Todas esas cosas eran las que Sarutobi había defendido. Lo que lo aparto de los demás fue su gran inteligencia, y esta le concedió un sucesor que salvo a su aldea en este tiempo y en el futuro que vendría. Nadie noto como el se levanto de su asiento, mientras el bebe continuaba durmiendo pacíficamente en sus brazos.
-Suficiente, guarden silencio- ordeno.
La sala de reuniones inmediatamente se quedo en silencio e incluso el bebe en sus brazos se despertó y le veía fijamente, como acusándolo de despertarlo. Pero no había hecho ningún sonido. El Sandaime sonrío al rubio y luego su mirada se centro de nuevo en el Consejo.
-Me he sentado y escuchado sus absurdos comentarios el tiempo suficiente, este niño no será asesinado, el no se convertirá en un arma ciega, el no va a ser utilizado, el es un niño de Konoha además de que tiene dentro de el al mas poderoso bijuu, el merece nuestro respeto por encima de todo-.
Un miembro del concejo civil levanto su mano.
-Pero Hokage-sama, el Kyuubi podría escapar en cualquier momento, el conocimiento que tenemos sobre el jutsu que se uso nos dice que el alma de Kyuubi y la de este niño están unidas, que si uno muere, el otro morirá con el ¿No seria mejor matarlo ahora y evitar futuros problemas?-.
Sarutobi miro con desden al civil y hablo con voz autoritaria.
-Este niño no será asesinado, su propia vida es un sacrificio, el Yondaime Hokage lo escogió para encarcelar a Kyuubi, el creyó en su pueblo para que lo traten como lo que verdaderamente es-.
-¿Y eso es?-.
-Un héroe, un jinchuuriki, el es un sacrificio vivo y un testimonio de vida a ser un hombre tenaz en su vida, yo mismo me asegurare de que este muchacho sirva a Konoha, yo amo a la gente de esta aldea, pero si los propios dirigentes no pueden ver la diferencia entre un niño inofensivo y el mas grande asesino entre los bijuu, entonces ¿Cómo puedo confiar en los aldeanos para darle una vida pacifica?-.
El levanto al niño y lo mostró para que todos lo vieran, el rubio sonrío moviendo sus brazos alegremente, Sarutobi permitió que una pequeña sonrisa cruzara su ya cansado rostro.
-Ahora entonces, vean a este niño y díganme si tiene alguna malicia, ¿Dónde esta el odio desenfrenado y la rabia que el Kyuubi emanaba? ¿Dónde esta el miedo que debe influir a ustedes si el fuera Kyuubi?-.
-Pero podría ser un truco de Kyuubi para darnos falsas esperanzas, podría estar fingiendo parecer inofensivo-.
Sarutobi vio mal esto ultimo y trajo a la seguridad de sus brazos de nuevo al bebe.
-¿Y como es exactamente este niño diferente a cualquier otro recién nacido? ¿Qué recién nacido no ve el mundo con ojos curiosos? Este bebe ha nacido en un día frío, un duro mundo en el peor día de la historia de esta aldea, por ello, será odiado y condenado al ostracismo (aislamiento) si se le permite mezclarse con otros pobladores y no voy a permitir eso, me asegurare de que este niño crezca para ser un shinobi de una calidad excepcional, me asegurare de que el tenga el mas puro corazón y sea leal a esta aldea-.
-¿Y que cosa hará para garantizar eso?-.
Sarutobi sonrío a esa pregunta, por supuesto, el que dijo eso fue el viejo halcón de guerra Danzo, como odiaba al hombre.
-Este bebe, este pequeño rubio que ven ante ustedes, es mi elegido sucesor, voy a formarlo en las artes shinobis y are de el un gran Hokage, el protegerá y guiara a la aldea cuando yo no este en el mundo de los vivos-.
Hyuuga Hiashi se levantó de su asiento y camino hasta ponerse frente a Sarutobi, el viejo Hokage abrazo mas fuerte al niño mientras el nerviosismo lo carcomía por dentro cuando el hombre de ojos pálidos miraba hacia el pequeño infante en sus brazos. El rubio miro a Hiashi con sus ojos azules y levanto sus pequeñas manos hacia la cara del hombre, la mirada del Hyuuga se suavizo y acerco unos de sus dedos a la mano del pequeño niño, este se apodero de el y sonrío felizmente. Y Hiashi… sonrío.
-Veo que usted ha elegido un niño fuerte para hacerlo su sucesor Hokage-sama, yo, Hyuuga Hiashi confiara en su decisión y le ayudara en cualquier forma en que pueda-.
Para sorpresa de Sarutobi, el resto de los jefes de cada clan se acerco a el y ofrecieron su apoyo, todos excepto Uchiha Fugaku, este expreso su opinión de que no apoyaría tal esfuerzo y que todos los demás eran unos tontos, viendo que el era la minoría, sin embargo, acepto la decisión a regañadientes, pero no sin decir algo antes.
-En caso de que el niño resulte peligroso, yo, junto con el resto del Clan Uchiha, no dudaremos en llevarlo hacia abajo, esto lo juro, el pueblo debe venir antes que los deseos de cualquier hombre-.
Sarutobi asintió y Fugaku se retiro de la cámara sin decir otra palabra, el había dicho su posición y sabia que el ya no era necesario, uno por uno, los lideres de los clanes se presentaron a ver el bebe y ofrecer su apoyo, además de ofrecer su ayuda en caso de que el niño necesitara entrenamiento mas allá de lo que Sarutobi pudiera enseñarle. Una vez que todos se habían ido, solo quedaron Hiashi, Homura, Koharu y Sarutobi, los dos ancianos asesores del Hokage vieron como Hiashi se acerco a Sarutobi y veía de nuevo al niño en sus brazos.
-¿Realmente tiene la intención de mantenerlo en la aldea? Un niño necesita la interacción de otros niños de su edad, de otro modo va a crecer demasiado rápido, usted ha visto esto en los ANBU Raíz, y en el joven prodigio Uchiha Itachi, no tienen personalidad en absoluto, son maquinas ¿tiene usted la intención de enviar al niño a la academia en algún momento?-.
Sarutobi froto su mentón, a la espera de pensar en alguna respuesta.
-No he pensado mucho en el futuro, voy a tenerlo en mi hogar durante los primeros años de su vida, le daré una vida familiar y un entorno estable, creo que introduciré una ley que establezca específicamente que las personas que sepan lo del ataque del Kyuubi no puedan decirle nada a la generación mas joven, con eso, espero darle la oportunidad de una vida normal-.
-Los dos sabemos que este niño nunca tendrá una vida normal-.
Sarutobi entrecerró sus ojos y una pequeña triste sonrisa cruzo su rostro. El bebe en sus brazos bostezo y comenzó a dormirse.
-Lo se, pero el merece al menos una vida feliz en un hogar, mi familia y mis sirvientes le darán la atención que necesita cuando yo no pueda, al menos conocerá el amor de una familia, el sabrá que unos pocos lo quieren, por mi parte, no dejare que los deseos del Yondaime pasen desapercibidos-.
-Tampoco yo, si necesita ayuda puede buscarme Hokage-sama-.
Todos los allí presentes miraron abajo, hacia el bebe y sonrieron tristemente, Hiashi acaricio el cabello del rubio.
-Se parece a el-.
-Así es-.
-Aun no nos ha dicho su nombre-.
Los ojos de Sarutobi brillaron de emoción y apretó al bebe mas fuerte contra su pecho.
-Su padre lo nombro Uzumaki Naruto, justo antes de morir, tengo la intención de hacer que su nombre sea conocido por todas las naciones, su voluntad de fuego será la mas brillante de todas las que existen-.
Hiashi asintió y se retiro para evaluar los daños causados a su familia, Sarutobi miro a sus asesores, estos se retiraron inmediatamente. Momentos después el se retiro.
-Si, este niño será la encarnación viva de la Voluntad de Fuego, arderá como el infierno, me asegurare de ello, este niño será una leyenda-.
----------------------------------------------------------------------------------------------
Sarutobi suspiro resignado cuando el atravesó la puerta, la mitad del complejo fue destruido, milagrosamente, las viviendas no fueron afectados, por lo tanto, al menos su familia y sirvientes tendrían un lugar para dormir. Podría tomar un tiempo reconstruir la aldea a su antigua gloria, pero eso podría hacerse otro día. Por el momento, tiene que dar a conocer al nuevo miembro de su familia, en silencio Sarutobi deseaba que su hijo Asuma estuviera allí en esos momentos, pero el no sabia donde se encontraba.
El le sonrío a sus sirvientes mientras les mostraba el bebe en su brazos, Sarutobi entrecerró los ojos cuando uno de ellos se acerco y espero a ver su respuesta.
-¿El es…?-.
-Así es-.
El sirviente mantuvo un momento su mirada especulativa y luego le sonrío a Sarutobi, el anciano quito su fría mirada.
-El deseo de Yondaime Hokage es que el fuera visto como un héroe, ¿correcto? Por lo tanto, en mi opinión, es un amado héroe, Hokage-sama no tiene nada que temer, me asegurare de que sea tratado con respeto en este hogar-.
Sarutobi le sonrío a su mayor sirviente de confianza y asintió.
-Te doy las gracias por eso Aoi, lo aprecio mucho, hazme un favor, reúne a la familia y sirvientes en la habitación principal, necesito introducir a nuestro miembro mas reciente a la familia-.
Los ojos de Aoi mostraron sorpresa.
-¿Quiere decir…?-.
-Si, este será su hogar, ahora date prisa-.
-¡Si maestro! ¡A la orden!-.
Sarutobi suspiro y tomo un asiento que Aoi le ofreció, su familia no tardo mucho en presentarse en el lugar, por lo que acomodo al bebe mientras tomaba un profundo aliento y cerraba los ojos, ya era viejo y estaba entrado en años, debería de estar disfrutando de su jubilación, no debería tener mas el manto que lo identificaba como Hokage, que le devolvieron hace unas horas, pero no había nadie mejor cualificado para tomar el puesto y mejor el a alguien joven que pudiera hacer algo estupido, o a un viejo halcón de guerra que solo piensa en invadir otros países, aun cuando el pueblo esta en paz.
Una pequeña lagrima recorrió las arrugas del rostro de Sarutobi, no era justo que alguien tan joven como Namikaze Minato había muerto, estaba en la flor de la vida, era un nuevo padre, un marido y un muy poderoso Hokage. Pero el destino es una amante inconstante y le había quitado todo en un instante, todo por salvar a la aldea que quería ver muerto a su hijo, su familia había desaparecido. Sarutobi se preguntaba si el pueblo podría ser más hipócrita.
Abrió los ojos cuando escucho arrastrar unos pies y abriéndolos se encontró de cara a su hijo, mirando la forma de dormir de Naruto. Sus ojos se suavizaron cuando la mujer de su hijo apareció detrás de el.
-Hola a ustedes dos, ¿no le darán sus respetos a este viejo?-.
Sarutobi hijo se burlo mientras observaba como su esposa recogía en brazos al bebe. El noto que su padre se lo dio a regañadientes, sin duda a causa de la tensión en el aire y que rodeaba al niño, así como los orígenes de su identidad.
-No te preocupes padre, Eri no le hará daño al niño, de hecho parece que le gusta-.
-¿Cómo puede no gustarme? El es tan precioso, y mira estas lindas y pequeñas marcas en su rostro, ¿Qué son, es una marca de nacimiento?-.
Sarutobi suspiro y le sonrío a ella.
-Se puede decir que si, esas marcas lo catalogan como el contenedor de Kyuubi hasta el día de su muerte-.
El miro como Eri se tenso y alejo al niño de su pecho un momento, antes de estrecharlo mas fuerte y acariciar su pelo.
-No me importa, es solo un pequeño niño que nació en el momento equivocado, si usted necesita de mí, lo amare como si fuera mi propio hijo, además será una buena práctica para cuando Yahiko y yo tengamos uno propio-.
Sarutobi sonrío y se permitió a si mismo relajarse en la silla, mirando como su hijo y su nuera arrullen al bebe. El les miro perplejo mientras veía a sus sirvientes uno por uno, y todas las mujeres se turnaban para cargar al rubio hasta que termino de vuelta en los brazos de Eri. El viejo Hokage gruñido de dolor cuando sus huesos crujieron al levantarse de la silla, por lo que coloco sus manos detrás de su espalda.
-Ahora que todos ustedes lo conocen, me gustaría dar las gracias a todos ustedes por darle una bienvenida al joven Naruto a nuestra casa, el vivirá aquí, y crecerá entre nosotros, se le dará el respecto que se merece, pero no lo estropeemos, no le traten como su fuera de la realeza, el debe crecer como un niño humilde, lleno de generosidad y bondad-.
Yahiko miro al bebe que dormía tranquilo en los brazos de su mujer.
-¿Así que el va a ser un Sarutobi?-.
-No, el será Uzumaki Naruto, he decidido que el va a ser mi heredero para el titulo de Hokage-.
Un pequeño gemido se escucho en la habitación, y Aoi, su sirviente mas fiel se sintió obligado a preguntar si esa era una decisión correcta, Sarutobi le sonrío a su sirviente y saco su pipa de su bolsillo.
-Por supuesto que es la mejor decisión, este niño esta destinado a grandes cosas, así que ¿Por qué no darle la mayor cosa de todas? El pueblo tal vez no lo quiera, puede incluso que lo odien, pero le respetaran. Ante ustedes juro en nombre del Clan, el será el mas grande shinobi de todos los tiempos, le enseñare como ser un Hokage, el superara a todos los Hokages-.
Eri estaba acariciando el cabello del bebe, sonrío cuando este no se mantenía quieto y volteo a ver al líder Sarutobi.
-Padre, quiero cuidar de este niño, quiero mostrarle que, aunque el mundo lo odie, hay quienes estarán siempre allí para el-.
-Eso es muy bueno Eri, tu y Yahiko, junto con los demás, le mostrara a este niño el amor y como ser una buena persona-.
-¿Y tu padre? ¿Qué le enseñaras a el?-.
-¿Por qué preguntas eso Yahiko? Pensé que fui claro, le voy a enseñar como ser un Hokage, planeo que me ayude con los tramites de clasificación cuando tenga seis o siete años, la firma de documentos cuando tenga ocho y tal vez la asignación de misiones cuando cumpla diez-.
-No puede estar hablando en serio maestro, el será muy joven para hacer ese tipo de cosas, ¿y la academia? Un niño necesita tener amigos de su edad-.
-Ya he pensado en eso Aoi, el tendrá amigos de su edad, creo que Hiashi tiene una hija que nació antes de tiempo, creo que será una maravillosa amiga, los demás jefes de los clanes pronto tendrán hijos o ya los tienen, no te preocupes, no será un recluso, de eso me encargo yo-.
Yahiko veía expectante a su feliz padre, mientras veía su plan, este seguía siendo inestable por un detalle.
-¿y el consejo? Ellos son codiciosos, ávidos de poder y los tontos pueden intentar hacerle daño al niño-.
Los ojos de Sarutobi relampaguearon peligrosamente, Yahiko ya comenzaba a disculparse por lo que había dicho.
-¡ellos no harán nada! Si ellos saben lo que es bueno para ellos, van a dejar solo al niño y bajo mi cuidado, Minato quería que su hijo fuera amado, pobre de aquel que quiere intentar hacerle algo-.
Todos los rostros en la sala mostraron sorpresa, Sarutobi se regaño a si mismo por perder su paciencia en un apasionado discurso, el rostro de Eri era el mas sorprendido y también lleno de desgarro.
-Por lo tanto, el es el hijo de Yondaime Hokage, se ve igual que el, ahora que lo pienso, es demasiado trágico para un bebe que el mismo día que nace pierda a sus padres y a todo lo que le pertenece por derecho-.
-Quiero que todos ustedes mantengan el secreto, no desean saber cual es el castigo por hacerlo, su padre tenia muchos enemigos, tanto fuera como dentro de Konoha, no quiero tener que lidiar también con intentos de asesinato-.
Eri se sentó en la silla, mientras aferraba el abrazo sobre Naruto a la vez que las lágrimas fluían de su rostro.
-Simplemente no es justo padre, y el hecho de que la mayoría de este pueblo quiera verlo muerto… me enferma-.
-A mi también me enferma, pero es por eso que tenemos que trabajar para hacerles ver sus virtudes y no los pecados que no son suyos, su vida será una constante batalla cuesta arriba y tenemos que estar allí para ayudarle en cada paso que de en el camino-.
Yahiko se sentó sobre el brazo de la silla donde su esposa estaba sentada y rodeo con uno de sus brazos los hombros de ella.
-Pensar que criaremos al hijo del mas grande héroe de Konoha… es como si fuera un cuento de hadas, la tragedia de un príncipe perdido, que ha quedado huérfano en el momento de su nacimiento que es adoptado por una especie de benévolas personas que lo quieren ver convertido en un hombre de bien-.
Sarutobi sonrío ante el comentario de su hijo, Yahiko siempre ha sido un estudioso y filosofo, el estaba seguro de que su hijo inculcara su conocimiento y amor por la literatura en Naruto, no es que Sarutobi no quisiera que Naruto no aprendiera eso, pero lo haría a la fuerza, si es que fuera necesario.
-Estoy feliz de saber que te sientes de esa manera Yahiko, ahora, es tarde y debemos descansar lo que queda de la noche-.
Eri miro a su padre en ley diciendo -Padre, ¿puede dormir conmigo esta noche?-.
Sarutobi le sonrío cuando el se dirigía a su habitación, mañana será un día memorable para Konohagakure.
-Por supuesto que puedes Eri, el es tu hijo ahora, después de todo, mañana le daremos una cuna-.
Sarutobi no vio la sonrisa en el rostro de su nuera cuando el le dijo que Naruto era su hijo, pero el podría, literalmente, sentir las emociones de ella.
-Mañana tengo que enfrentar al Consejo y detallarles mis planes, pronto, este mundo vera una nueva Voluntad de Fuego acompañada de una impresionante fuerza-.
-----------------------------------------------------------------------------------------------
Sarutobi despertó a la mañana siguiente sintiéndose un poco más ligero de lo habitual. A pesar de las evidentes dificultades a las que tendría que enfrentarse ese día, se encontraba feliz sabiendo que su casa estaría mas viva de lo normal, seria correcto decir que el pequeño rayito de sol que había entrado en su casa ha sido algo la esperanza después del sombrío ataque de Kyuubi.
Como el caminaba por los pasillos, el asentía y sonreía a sus sirvientes, estos regresaron de igual forma sus gestos de una manera inusual. Sus dudas acerca de estas respuestas fueron respondidas cuando el llego a la cocina, donde Eri estaba alimentando al bebe, junto a varias botellas de leche vacías. La pobre mujer se veía consternada, e inmediatamente en cuanto vio a Sarutobi, quería respuestas. Eri tal vez no era una experta en bebes, pero esto no era normal, el viejo Hokage se burlo entre dientes mientras tomaba asiento y le servían el desayuno.
-Veo que te acabas de encontrar con el implacable e infame apetito Namikaze, no te preocupes querida, es perfectamente normal para el-.
-Pero padre, no es normal para un bebe como el comer tanto, ¿Dónde guarda todo?-.
Sarutobi no pudo aguantar la risa que salio de su garganta, a la vez que se limpiaba una lágrima de su ojo.
-Oh Eri, eso no lo se, pero espera a que pueda caminar, no serás capaz de seguirle el ritmo. Confía en mí cuando digo que la esta almacenando eso para gastarlo mas tarde-.
Su nuera parecía escéptica, pero guardo silencio, mientras el bebe reclamaba otra botella de leche, ella suspiro a la vez que se quejaba, por lo que se levanto a hacer otra botella, a la vez que ella creía que el apetito de Naruto se reduciría en los próximos años.
Al parecer había olvidado que al crecer, se necesita mas alimento para seguir adelante.
Sarutobi reía con gran vigor mientras se dirigía a su oficina. Al parecer las facturas del supermercado serian más altas para el Clan Sarutobi en los próximos años.
----------------------------------------------------------------------------------------------
El viejo Sarutobi observaba con cautela a todos los miembros del Consejo mientras tomaba asiento, el observo con rabia a su rival mas odiado, Danzo, además de hacer una señal para que la puerta se cerrara, una vez ocurrido esto, el saco su pipa para fumar un poco, cualquier forma para ayudar a calmar sus nervios, tomando una profunda bocanada ocasionando que sus pulmones se llenaran de humo, y luego exhalarlo lentamente, era un sabor exquisito, lentamente abrió los ojos y tosió para llamar la atención.
-Nos hemos reunido hoy para abordar varias cuestiones, algunas de estas conciernen a los asuntos de sus clanes y familias, así que no tarden demasiado. Quiero decirles que hasta que el pueblo este en orden, vamos a suspender todas las misiones por un tiempo, no mucho, sin embargo, no podemos permitirnos el lujo de parecer débiles, ahora, ¿hay alguna preocupación que quieran abordar?-.
Inuzuka Tsume, una mujer directa, expreso su opinión.
-Si, tenemos una, me refiero a la cría que ayer vimos, ¿Qué ha sido de el y que es lo que va a ser de el?-.
-Ah, siempre tan directa ¿he Tsume?, como había dicho ya, el se encuentra bajo mi protección y voy a enseñarle a ser un leal shinobi de Konoha y mi sucesor. A partir de ahora, estoy proclamando una ley que hará que sea delito punible con la muerte mencionar que Naruto es el carcelero de Kyuubi, esto no será discutido y no será tolerado. Esto se dará a conocer a la población en masa, para que entiendan la gravedad de la ley, no voy a tolerar ataques innecesarios o enemistad contra mi aprendiz-.
Sus ojos escrutaron toda la habitación, y centro sus ojos en los que creía que podrían causar problemas.
-Si hay alguna objeción a mi plan, entonces hable ahora o calle para siempre, y aun así, no cambiare de idea, sus quejas serán debidamente escuchadas, pero ese muchacho no ha causado ningún problema, además ustedes no solo se enfrentarían a mi furia, sino también a la fuerza de mi clan, que ha jurado proteger y cuidar al niño como si fuera de nuestra propia sangre-.
Antes de que pudiera protestar, Hyuuga Hiashi dio uso de la palabra con el debido permiso del Hokage.
-Yo Hyuuga Hiashi, juro por mi honor y por el honor de mi clan, que nos comprometeremos a los deseos de Yondaime Hokage y protegeremos al niño, así como también ofreceremos la ayuda que sea necesaria-.
-Si, yo Inuzuka Tsume, junto con el honor de mi clan, juramos que el cachorro será protegido, vamos a enseñarle lo que sea necesario-.
-Problemático, el trío Ino-Shika-Cho juramos por nuestro honor dar protección al niño-.
Sarutobi arqueo una ceja en sorpresa a la declaración de Shikato y suspiro.
-¿Esta seguro Nara que habla en nombre de los tres?-.
-Si, lo que uno decida, los demás lo apoyaran, y nosotros siempre seguimos los deseos de Yondaime-sama-.
Sarutobi asintió mientras veía como el Aburame juraba proteger a Naruto por todos los medios necesarios, los clanes menores siguieron su ejemplo hasta que llego el turno de los Uchiha, Sarutobi vio mal que el líder no dijera nada, aun así sabia que Fugaku era un tonto por lo que no ofrecería nada.
-Yo, Uchiha Fugaku, no ofreceré el apoyo de mi clan a esta… cosa, ustedes ya saben mis opiniones sobre esta falacia por lo tanto no apoyare su causa-.
Hiashi miro fríamente a los ojos de Fugaku.
-¿No honraras los deseos de un hombre muerto, compañeros ninja y un Hokage? Eso es preocupante…, Uchiha, muy preocupante-.
-Yo digo que dejar correr a ese monstruo es mas preocupante Hyuuga, hemos visto el poder de esa bestia, por lo que no es ninguna sorpresa que no tenga la misma opinión que ustedes, les diré la verdad, todos ustedes están cegados por el optimismo de Sandaime en relación con la supuestamente inocencia de ese niño, sin embargo, ¿es realmente inocente?-.
Danzo asintió a ese argumento mientras veía de reojo lo que Sarutobi diría, seria difícil contradecir ese argumento.
-Dime Fugaku, ¿no confías en Yondaime Hokage?-.
-Si-.
-¿Crees en el como tu líder?-.
-Si-.
-¿Le crees un líder más capaz que yo?-.
-Sin duda, su tiempo ha pasado-.
-Ya veo, así que tu crees en el Yondaime, cuando el estaba vivo, pero no confías en el después de su muerte-.
Fugaku parecía confuso y pregunto el significado de ese argumento.
-El sello que mantiene encarcelado a Kyuubi fue diseñado por nuestro querido Yondaime Hokage, como tal, eso es suficiente para confiar en lo que el estaba haciendo, tu Fugaku acabas de contradecirte a ti mismo, dices que confías en el hombre y, sin embargo, no confías en el, ¿Cómo debo interpretar eso?-.
Fugaku sintió que su ira le dominaba, mientras veía de reojo a Danzo para encontrar apoyo, pero el hombre se encontraba mirándolo intensamente, el rechino sus dientes y respondió al Hokage.
-Yo confío el Yondaime, pero mi decisión se mantiene firme, no voy a ayudar a este niño… ni a su desarrollo, usted no recibirá el apoyo del Clan Uchiha-.
-Siempre y cuando no obstaculicen su crecimiento, no tendré ninguna queja, ahora, ¿existen otras objeciones a mi plan?-.
-Si, a pesar de que es problemático, el muchacho necesitara habilidades sociales, si va a ser un Hokage, tendrá que interactuar y formar lazos con personas de su edad, así como ganarse la confianza de los aldeanos-.
-Mira Nara, no voy a mentir, los aldeanos será una tarea difícil. Sin embargo me gustaría pedirles a todos los clanes que me han dado su apoyo, su ayuda para permitir que el niño conviva en sus casas, y no condenarlo al ostracismo, que le permitan jugar e interactuar con sus hijos y permitirle que florezca una amistad con ellos, esto le permitirá ver los distintos tipos de familia para llenar su corazón, mi nuera Eri ya ha planteado a Naruto como su propio hijo-.
El se rió entre dientes antes de hablar de nuevo.
-Yo sugeriría que no la hagan enojar, todos ustedes saben como una madre se comporta cuando su hijo es maltratado injustamente-.
Los miembros reunidos allí en el Consejo se rieron debido a la broma, dando un aplauso para finalizar ese asunto.
-Ahora que eso ha sido arreglado, vamos a pasar a otros temas, tales como al reconstrucción de algunos sectores-.
------------------------------------------------------------------------------------------
Sarutobi llego tarde a casa esa noche, completamente cansado. La población no se había sorprendido cuando el fue renombrado Hokage, ya que era una cara conocida y sabían de su comportamiento. El era una especie de hombre con una suave voz, y era un pozo de infinita paciencia. El sonrío cuando vio a Eri tratando de calmar el frenético llanto de Naruto.
-hola Eri, parece que estas muy angustiada ¿tienes algún problema?-.
Su nuera le miro angustiada.
-Oh, gracias a Kami que estas en cada padre, no puedo hacer que Naruto se calme, el simplemente no deja de llorar, ¿Qué debo hacer?-.
-déjame cargarlo, ¿ya revisaste su pañal?-.
-Si, esta seco-.
-¿ya lo alimentaste?-.
Ella le miro extrañada y suspiro.
-El niño come mas que todos nosotros juntos, apuesto que ha comido alrededor de unos 4 litros de leche este día-.
-¿Has intentado calmarlo para que se duerma?-.
-Padre, por favor, he intentado todo-.
-Mm...… deja probar algo-.
Sarutobi se sentó en una silla, con el pequeño e histérico Naruto en sus brazos, formo algunos signos con sus manos, inmediatamente después el viento aumento y comenzó a soplar alrededor del bebe, acariciando sus mejillas y cabello, mientras una suave melodía sonaba alrededor de su oído, Eri miro con temor como el llanto de su hijo se detuvo y sus ojos comenzaron a ver a Sandaime, este acerco uno de sus dedos a la boca del niño, este lo chupo un rato, pero se sorprendió inmediatamente después al sentir una leve cortadura, por lo que saco su dedo de la boca de Naruto para ver su herida.
-¿Marcas de dientes?-.
El miro como Eri se sorprendió y le sonrío.
-Creo que su problema es que comenzó con la dentición, creo que tendrás que darle algo para que mastique mañana-.
Eri mostró sorpresa en sus ojos mientras que levantaba uno de los labios de su hijo para exponer dos dientes puntiagudos de color blanco en el lugar donde los caninos deberían de salir.
-Pero… pero padre, el no debería hacer su primera dentición hasta en unos meses, no es natural-.
-No, no lo es, pero tampoco es natural que un bebe sea el carcelero de la bestia mas poderosa sobre la tierra, solo puedo imaginar que el nos seguirá sorprendiendo en el futuro, esto es solo una de esas supresas, tal vez… incluso manifieste una sangre que no ha sido vista desde hace siglos-.
-¿Una barrera de sangre? ¿Cuál?-.
Sarutobi entrecerró sus ojos a su hija y sonrío.
-Una que se basa enteramente en el sigilo, además de ser una de las mas viejas que han existido, solo puedo esperar que sus genes no estén presentes en el-.
-¿Qué hace?-.
-Bueno, su registro esta lleno de huecos y tendré que investigar mas a fondo, pero la mujer de Minato me dijo que había una vez en su familia una peculiar barrera de sangre, que se remonta a los comienzos de la era shinobi-.
-Espera, ¿Minato-kun tenia una mujer?-.
-Kushina, y ella era realmente hermosa, pero eso es para otro momento, no recuerdo bien el nombre de esa barrera de sangre, sin embargo…-.
-Miralo-.
El bebe tenia los ojos cerrados mientras dormía en los brazos del viejo Hokage.
-Ella lo llamo… la fusión-.
NOTAS DEL TRADUCTOR
Espero les guste esta nueva traduccion que traigo para ustedes... dejen comentario y nos vemos.
