Hola personas! Bueno primero que nada, muchas gracias por darle una oportunidad a esta historia que se encuentra en construcción. Soy nueva en esto de escribir así que espero les guste :D. Por último los personajes y la historia de Ace Attorney no me pertencen.

AVISO: La historia va a ser un poco diferente a lo que es la saga de Ace Attorney, siendo aparte un poco musical.

Un frío Invierno

"Yo no quería despertar. Estaba teniendo un mejor tiempo dormido. Y eso es muy triste, es como si viviera una pesadilla al revés, porque cuando despiertas de una pesadilla te sientes aliviado. Pero yo desperté en la pesadilla"

Ned Vizzini, It's Kind of a Funny Story

2 de enero 2002

Oficina de la Fiscalía: Miles Edgeworth y Manfred Von Karma.

Hacía mucho frío en el pasillo del edificio, ese frío que te recorre de arriba a abajo, acompañado de un sonido hueco y constante. Que maravilloso resultaba ser cuando el clima estaba acorde con tu estado de ánimo, la única diferencia es que nevaba no llovía. En parte eso era bueno, ya que si hubiera llovido las probabilidades de que las lágrimas que amenazaban con caer de sus ojos serían más altas y fracasaría.

Miles era un niño que no le gustaba llorar, menos delante de otras personas y sabía que en ese momento debía ser fuerte, tal y como se lo había prometido a su padre, antes de perderlo. Si una sola otra salía de sus ojos era probable que no pudiera pararlo y después de tantos días de llanto, el pequeño ya no quería llorar aunque en el fondo sabía que lo necesitaba.

De pronto, el sonido que reinaba en los pasillos del edificio se vio interrumpido por el sonido de una puerta y las pisadas firmes de alguien que se acercaba hacia donde estaba el niño. Era un hombre de cabello grisáceo, de estatura mediana y complexión ancha, sus facciones eran un poco despreciables, mejor dicho bastante desagradables, iba vestido de una manera muy extraña, pero Miles estaba demasiado triste como para notarlo. Con un muy sutil acento extranjero el señor dijo:

Buenas tardes jovencito, soy Manfred Von Karma, probablemente hallas escuchado de mí. Me he sorprendido al escuchar las amargas palabras sobre lo sucedido, Edgeworth era….. era.. una persona respetable.

La voz del señor era áspera y dura, no era adecuada para la situación adecuada, sin embargo en ese momento aunque fuera difícil de creer ese tono era demasiado dulce si se hablaba del Sr. Von Karma.

-Le agradezco, y en efecto he escuchado hablar de usted sin embargo nunca había tenido el placer de verlo.

-¿Sabes cuál es mi trabajo?

La cabeza le dolía al pequeño solo quería irse a su casa pero su casa ya no era un hogar. Desde que su padre había muerto Miles se encontraba completamente sólo su madre que había fallecido hace tres años era huérfana, lo que lo dejaba sin familiares materno y su padre no tenía más parientes, salvo por su primo, el tío de Edgeworth que no se había molestado en aparecer cuando Gregory había muerto.

-Usted es fiscal, yo lo sé- Le resbaló una lágrima salada por sus mejillas, apretó los dientes y trato de ser fuerte. Pero a esa edad cuando tu último familiar fallece ¿cómo se puede uno aguantar las emociones?- Yo siempre…siempre había soñado con ser como mi padre y defender a las personas pero..el… el ase..sino de mi padre se ha escapado…- Miles empezó a llorar un poco- y todo por culpa de ese abogado.

-Tranquilízate Edgeworth, ¿qué esperabas de un abogado, eh? Ellos hacen cualquier cosa por ganar el dinero que bien necesitan, lo que pasó fue una tragedia lo sé- Suavizó un poco su tono y dijo- Veras me he enterado de la tragedia , yo tengo una hija tiene dos años y la verdad es que no soporto ver a un niño desamparado, ven conmigo a Alemania, ahí vivirás rodeado de lujos si me prometes convertirte en fiscal y vengar la muerte de tu padre.

Él no quería ir Alemania, pero ¿acaso tenía otra opción? Aparte vengar la muerte de su padre, era una idea fenomenal. Tal vez Mies no lo sabía pero Von Karma había usado las palabras correctas para llegar al corazón del pequeño, desgraciadamente le ofreció venganza en vez de amor.

¿Habla, enserio señor?

Pero por supuesto, no soy de los que hacen bromas. Que sepas de una vez que todo lo que digo y hago es por algo. Ya he arreglado todos los papeles,de todas formas no hay nadie que vaya a hacerse responsable de ti, ¿no?. Partimos mañana.

E…está bien, pero yo no sé alemán.

Eso es lo de menos muchacho, un idioma se aprende más rápido de lo que crees. En fin, así se habla, partimos mañana. Ya verás que te encantará, es una casa muy grande con muchos criados a los que podrás mandar a tu antojo, pero habrá una serie de reglas que deberás seguir. Te las diré más adelante la única que importa por ahora es que entiendas que yo no soy tu padre ni nada por el estilo, así que agradecería que me llamaras como me has llamado hasta ahora y ante la gente si te preguntan quién eres, dirás que eres mi pupilo, ¿entendido?

Edgeworth sintió un escalofrió había pasado por tanto en estos últimos días, que lo último que quería era irse, pero no tenía alternativa, tenía casa pero no tenía un hogar, ni dinero y por último lo más doloroso, no tenía a nadie. Se encontraba completamente solo, era cierto que ahora tenía un mentor, pero el señor Von Karma no le quería como un hijo, eso estaba más que claro. En parte, eso era bueno ya que no hubiera podido llamarle padre a otra persona que no fuera el suyo.

3 de enero

Avión: Miles Edgeworth y Manfred Von Karma.

Miles se acomodó en el avión lo mejor que pudo, para su desgracia al despegar el avión le recordó el elevador y sintió un gran miedo en su interior, pero sabía que no debía demostrarlo, estaba sudando un poco y tenía la necesidad de salir o que alguien lo abrazara pero sabía que eso nunca sucedería. Manfred Von Karma que se encontraba a un lado leyendo las últimas noticias en el periódico, volteo la cabeza para mirar al niño.

-Estas emocionado por tu nueva vida.

-La verdad, es que estoy muy confundido. No me malinterprete estoy feliz, es sólo que ha pasado tanto estos últimos días que no sé qué pensar-

- Lo comprendo Edgeworth, yo también tuve un pasado bastante oscuro pero uno debe ser fuerte, así que hazme el favor de actuar como si no hubiera pasado nada. Vaya que tienes cara de funeral y eso ya pasó.

Miles sintió como si su corazón se encogiera, no quería esta con ese señor. No tenía la más mínima idea de porque lo había adoptado.

Si.

Si ¿qué?

Si señor.

Edgeworth se dirigió al baño del avión, y lloró, pensó en su padre, en los días que lo acompañaba al tribunal, las veces que fueron al parque o al teatro, También recordó a su madre junto con caricias y momentos de júbilo, y por último a sus amigos en especial a Larry y Wright, ese par era tan tonto pero los quería y ya los extrañaba. Ya no le quedaba nada de eso y le dolía sabía que por primera vez en la vida estaba completamente solo.

Una vez secadas las lágrimas regresó a su asiento.

Miles, veras, sé que fui duro hace rato, pero la vida es así y uno tiene que aprender. Ahora antes de que lleguemos, quiero hacerte saber de qué antes de traerte como pupilo investigue un poco sobre ti. Y debo admitir que estoy impresionado por tus calificaciones y aptitudes. En Alemania estarás inscrito en una de las escuelas con mayor prestigio, tendras tutores extras todos los días, sin descanso ni un solo día, ¿eso te molesta?

No, de hecho me gusta aprender, gracias señor.

Asi se habla chico, y estoy seguro de que hoy en adelante tedrás los mejores días de tu vida, siempre y cuando obedezcas mis reglas.

Miles no lo creyó, pero ingenuamente creía que lo peor ya había pasado, porque en efecto, no podía estar más equivocado.