El Chico De La Plaza

Hola a todos, este es mi primer fanfic, y de hecho es la primera vez que escribo algo, espero que les guste. Si veo que es así, tratare de subir los capítulos bastante seguido. Gracias por entrar al fanfic de un novato y sin nada más que decir, que empiece la función.

Capítulo 1: Si no te arriesgas, no ganas.

Un año entero había pasado desde que Elsa había aprendido a controlar sus poderes. Y El reino de Arendelle nunca había sido tan feliz con un gobernante. Todos los días se realizaban fiestas improvisadas en la plaza, incluyendo en las que Elsa usaba sus poderes para divertir a su pueblo. la economía del reino y su relación con otros, incluso con Weselton y las islas del sur, iba de maravilla, bueno, aunque esta última lo quizás solo iba bien comercialmente; El rey Oracio de las Islas del Sur había aceptado que su décimo tercer hijo había actuado de forma demasiado rebelde e inapropiada para un príncipe, pero igual no se hacía a la idea de que Hans tuviera toda la culpa.

En general, podríamos decir que Elsa por fin era feliz. Tenía todo lo que siempre había deseado: Una buena relación con su hermana, el control de sus poderes y el cariño y respeto de su pueblo.

Pero… aun sentía que le faltaba algo. No sabía que era, su vida era más buena que nunca y, además de ciertos asuntos reales que tenía que atender diariamente, no tenía prácticamente ningún problema. Pero aun sentía un vacío dentro de sí.

Elsa estaba pensando esto en su oficina, mientras respondía la correspondencia real, cuando de repente unos golpecitos en la puerta la interrumpieron.

Elsa: Adelante.- Entonces una maraña de pelos naranja demasiado emocionada, también conocida como Anna entro a la habitación.-

Anna: Hola Elsa, digo, Reina.- Dijo mientras hacia una pequeña reverencia-.

Elsa: Hola Anna, Buenos días. Y por favor, soy tu hermana, ya te he dicho que no necesitas actuar de ese modo.-Dijo con cariño.-

Anna: Lo siento, estoy algo nerviosa.

Elsa: ¿Por?

Anna: Bueno, veras, quería preguntarte si, emm, si –Sus mejillas se tiñeron de un tono rojizo- Si podría ir con Kristoff a un día de campo?

Elsa sabía lo mucho que su hermana menor amaba al joven, luego de pasar algo de tiempo juntos descubrió que realmente estaba enamorada de él, y empezó a pasar mucho tiempo con él. A Elsa esto no le molestaba en absoluto, después de todo, Kristoff había demostrado amar a Anna y respetarla como era debido.

Elsa: Así que quieres ir con el eh? Pues tienes mi permiso. Siempre y cuando vuelvan antes de las 10. Ok?

Anna: Oh Elsa, gracias gracias gracias –Dijo demasiado emocionada y Elsa no pudo evitar soltar una risita- Oye no te burles.

Elsa: Lo siento, es que es muy gracioso como actúas- Dijo aun entre risas-

Anna: Ya verás cuando te toque. Bueno Gracias de nuevo, nos vemos en la noche –Dijo saliendo de la habitación-

Esto último afecto un poco a Elsa, pero ¿Por qué?, ella ni siquiera se había planteado la posibilidad del amor, aunque era cierto que algún día necesitaría un heredero, pero aun así, no había nadie que le interesara en todo el reino o al menos, que ella conociera.

Se quedó pensando eso hasta que recordó que tenía que seguir con sus deberes.

Más tarde ese día.

Elsa por fin había terminado todo el papeleo y había decidido ir a dar un paseo por la plaza, Saludando a todos, asegurándose de que no hubiera problemas, en fin, todo lo que una reina debe hacer. Finalmente se encontró patinando en el hielo junto a sus súbditos, bueno, más bien viendo como ellos patinaban. No es que ella no quisiera hacerlo también, sino que todos ellos patinaban en pareja, y ella estaba sola. Usualmente patinaba con Anna, Kristoff o incluso Olaf, pero ninguno estaba allí.

Mientras tanto en una casa casi en las afueras de Arendelle.

¿?: Jack Overland! Que estás haciendo?!

Jack: Nada mamá…-Dijo con algo de miedo, y algo avergonzado por su estúpida respuesta considerando la escena. Estaba subido en la última rama de un árbol muy alto mientras de una rama más baja colgaba su hermanita, Lana.- Solo estamos jugando.

Mary (Madre de Jack): Oh no, No puedes estar jugando así todo el tiempo, un día te vas a lastimar tu o a tu hermana. Por favor Jack, ya tienes 19 años, debes aprender a ser responsable.-Dijo molesta-

Jack: (Suspiro) Lo siento mamá, no volverá a pasar, lo prometo.

Mary: Esta bien, no importa,-Dijo ya más tranquila-.

Jack: Voy a ir a pasear un rato al pueblo-Dijo bajando del árbol, y ayudando a su hermana a hacer lo mismo- si no te importa claro está.

Mary: No, está bien, puedes ir, pero no regreses tarde ¿está bien?

Jack: No lo hare, nos vemos luego.-Dijo mientras se iba.- ¡Adiós lana!

Lana: Adiós Jack, ten cuidado!.

Unos minutos después en la plaza

Jack caminaba por las calles hasta que llego a la plaza. Al parecer la Reina había hecho una de sus sesiones de patinaje para el pueblo. Empezó a buscar a la susodicha con la mirada. Siempre había admirado mucho a Elsa, no solo por sus poderes, si no por su forma de gobernar, y, en secreto, debía admitir que le gustaba mucho su Reina.

Entonces, la vio, tan hermosa como siempre, pero algo opacaba su belleza, se veía algo triste, y, además, estaba sola, sentada en una banca. Normalmente estaría patinando con su hermana la princesa, el novio de la misma o incluso con Olaf, la "Mascota de Arendelle".

Entonces un pensamiento pasó volando por su mente.

Jack: "Podría invitarla a patinar"-Inmediatamente se abofeteo mentalmente. La reina de Arendelle nunca se dignaría a bailar con un simple plebeyo como él. Pero espera, no, ella no era así, lo más seguro era que aceptara, pero espera… y si dijera que no, quedaría humillado ante todos, pero espera…

De repente una imagen paro sus pensamientos, Era ella, la vio de nuevo, pero esta vez noto que lo que le afectaba era más bien aburrimiento… ella quería patinar, pero no quería hacerlo sola.

Entonces se decidió, si le decía que no al menos lo habría intentado, y de todos modos tanto si aceptara, como si se negara, al día siguiente seguro ni siquiera lo recordaría.

Elsa veía aburrida a sus súbditos patinar en el hielo que había creado. Ella quería divertirse. Algunas personas le habían ofrecido patinar, pero ella se había negado. No era una persona que aceptara patinar en pareja con cualquier persona. Además también seguía algo deprimida al no saber que faltaba en su vida.

De repente una voz interrumpió sus pensamientos.

Jack: Eh, Disculpe, Su Majestad…_Elsa volteo a ver quién le hablaba, y entonces vio a un joven. Cabello marrón al igual que sus ojos, alto, bastante atractivo y cuyo rostro emanaba una alegría poco común, aunque en ese momento se estuviera muriendo de vergüenza. En ese momento, sintió que algo se prendía dentro de ella, no sabía que era, pero por alguna razón, ver a este chico la hacía sentir bien, olvidar sus inquietudes.-eh, bueno, vera, quería saber si, eh, pues…

Elsa: ¿Quieres patinar?-¿Por qué había dicho eso?, lo dijo sin siquiera pensarlo y al decirlo se sonrojo un poco.-

Decir que Jack estaba sorprendido era poco. Estaba abierto a la posibilidad de que aceptara, pero nunca espero que ella se lo pidiera.

Jack: Eh, ¿ok? –Dijo apenas capaz de hablar- vamos.

Elsa: Ok.-Dijo también algo sorprendida por su arrebato, pero para nada molesta ni arrepentida.-

Jack instintivamente le ofreció su mano a Elsa la cual la acepto con gusto, entonces, un segundo después, Jack no podía creer lo que estaba pasando: Estaba tomado de las manos con la Reina, bailando con ella sobre el resbaladizo hielo. Siempre le había gustado ella, pero nunca la había visto tan hermosa, al verla moverse con gracia por el hielo sin soltar la sonrisa que había tenido desde que empezaron. Entonces se dio cuenta de que mucho tiempo había pasado. Llevaban más de una hora patinando juntos y para el solo habían sido unos minutos. Recordó prometerle a su madre que no llegaría tarde, y aunque definitivamente no quería irse, tuvo que despedirse de Elsa.

Elsa: Espera, antes de que te vallas, ¿podrías decirme tu nombre?. –Dijo con un pequeño sonrojo luego de que el chico se despidiera. Ella tampoco había sentido pasar el tiempo mientras patinaban. Nunca se había sentido tan libre como cuando tomaba sus manos y se movía con él por el hielo.-

Jack: Jack Overland.-Dijo Jack también sonrojado.-

Elsa: Bueno Jack… supongo que nos veremos otro día, ¿No?

Jack: Claro… Eh… cuando quiera, Mi reina.

Elsa: Puedes llamarme Elsa-

Jack: ¿Puedo?... Eh, digo, gracias, reina, digo, Elsa.

Entonces se fue. Aun no podía creer lo que acababa de pasar, pero definitivamente quería repetirlo algún día.

Jack: "Elsa… Elsa"

Ya en la noche, en el castillo.

Elsa aún seguía pensando en el joven de la plaza, pero más pensaba en que ya casi eran las once y Anna aún no había llegado.

Anna: ¡ELSA!-Oyó la voz agitada de Anna desde lejos y corrió hacia ella preocupada.-

Elsa: ¡Anna!-Dijo al verla, asegurándose de que estuviera bien- ¿Dónde estabas? ¿Tienes idea de la hora que es?

Anna: ¡Kristoff me pidió matrimonio!

Elsa: ¿¡QUE!?

Y aquí acaba el primer capítulo. Espero que les haya gustado, y como ya dije, si veo que les agrada la historia tratare de subir pronto el siguiente capítulo. Aquí me despido. Hasta la próxima!