No soy dueña de Sailor Moon, solo traduzco el trabajo de un fan.
Hola! Aquí les traigo una nueva historia, por el momento son tres libros de la serie "Consecuencias" y este es el primero, (supongo que lo adivinaron por el nombre ^^), aquí les dejo algo de lo que dice el autor acerca de la historia:
Tiene lugar en Sailor Moon (El había puesto Sailor Moon R, pero si no han encontrado a la princesa no puede ser verdad?), las Sailor Scouts aún no han encontrado a la Princesa o el Cristal de Plata. Tuxedo Mask aparece y los Generales están con él. Además, no se harán extrañas parejas. Sera una historia de Senshi/Generales, Serena/Darien.
Cuidado con las personas a las que les gustan los nombres japoneses, puesto que el autor utilizara Darien en vez de Mamoru, porque le gusta más.
Además, este no es un fic "Runway", Serena no huira, se quedara en Tokio y no hay nuevas Scouts. Las Outer Scouts aparecerán y si aparecerá Beryl. Tendrá un poco de malas palabras y como es la primera vez que traduzco algo así, espero que me disculpen jejejeje, pero la tendré que poner.
Espero que lo disfruten tanto como yo lo hice. Serán 16 capítulos para este primer libro, así que ténganme un poco de paciencia porque también estoy traduciendo la primera parte de "Decided Bride" (que por si no lo han leído los invito a que lo lean! Y dejen sus reviews! ^^)
Amber
Consecuencias: Libro Uno – Un destino cambiante
Autor: Sean Wright
Capitulo Uno
Ella no había pedido ser lo que era. No había pedido hacerlo pero el Destino, en la forma de un pequeño gato negro, la había forzado a convertirse en lo que era.
La pequeña y frágil niña con cabello rubio pálido levantó su rostro para ver a las cuatro chicas paradas delante de ella, juzgándola, gritándole por cosas que simplemente habían estado fuera de su control.
Miraba a la menuda chica de cabello azul, que hasta hace algunos meses era tímida e introvertida, gritarle viciosamente a la única chica que se había hecho su amiga cuando los demás la habían evitado, en vez de protegerla como una verdadera amiga haría. La rubia nunca le hubiera hecho eso.
A la par de la chica de azul estaba la líder de su pequeño grupo elite. Ojos violeta destellaban con una furia casi honorable; Largo cabello negro se movía violentamente mientras que rasgaba a la pequeña niña en un estado casi de éxtasis, lo cual parecía casi demoniaco. A su izquierda una chicha alta de cabello café fruncía el ceño reprochándole a la rubia. Había sido por un corto tiempo la campeona de la pequeña por el corto tiempo que se habían conocido. Antes la hubiera defendido de todos los ataques, pero esta noche, la había abandonado. Su mirada fría era suficiente para mandarla a la tumba. Y pensar que la rubia había sido la primera en ofrecerle su amistad verdadera.
Finalmente a su derecho se encontraba la más nueva del exclusivo grupo; Era alta con cabello rubio como el sol y ojos azules, una belleza que merecía ese título y cien más. Había sido la heroína de la pequeña por un año mientras que se mostraba como la valerosa e intrépida Sailor V. Había esperado que fueran amigas. Por un tiempo parecía que si lo serían pero su amada heroína había mostrado su verdadero color bastante rápido. Por lo menos estaba contenta de que nunca había realmente dejado que se acercara tanto a ella como las otras tres.
"Bueno?" la rabiosa Senshi de Marte finalmente preguntaba, acercándose un paso más a la diminuta chica. Ella la miraba con confusión. Habían parado de gritarle y regañarle, esperando escuchar su usual letanía de disculpas patéticas, luego comenzar a llorar y decirles sollozando que mejoraría.
Ella había estado perdida en su propio mundo, habiéndose olvidado de ellas y deseando estar en casa. "Que?" pregunto ella inocentemente.
Y esa pequeña pregunta había encendido a la Senshi del fuego, ya que un momento después se estaba levantando del suelo, levantando una mano hacia su barbilla hinchada. Miraba para todos lados desamparada buscando la ayuda de las otras que solo se habían volteado. "Rei," dijo una gata blanca que había aparecido de entre los matorrales y caminaba calmada hacia la furiosa chica. "Eso fue sin motivo."
Rei la miraba despectivamente, rogando silenciosamente que se volviera a parar para poder golpearla de nuevo. "Se lo merecía, Luna." Fue su tosca respuesta.
Luna suspiro fatigada. Había estado escuchando el argumento por veinte minutos y ahora lo único que quería era irse a casa a dormir. Mañana se encargaría de Serena, cuando su paciencia hubiere regresado. "Quizá sí, pero no eres tú la que decide—".
Nuevamente nadie la defendió. Con sinceridad pensaban que se merecía el dolor. Por qué querían todas que ella sufriera? Era cierto que ella no había tenido una vida difícil antes de convertirse en Senshi, nunca había sido golpeada o lastimada de cualquier manera, a no ser que fuera por el tropiezo ocasional que la mandaba al suelo. Pero sus caídas nunca eran tan malas como Rei las hacía ver, o Luna en todo caso. Antes de conocer a las otras Senshi y a Luna nadie le había grita o dicho algo deliberado para lastimarla. Su madre le hubiera cortado el brazo antes de que pudiera levantarlo en contra de alguien. Miss Haruna era mujer dulce y bondadosa, pero a veces estaba estresada por el trabajo o por su vida en general, pero nunca había sido maliciosa en sus castigos o regaños. Era una sabia y preocupada maestra y una amiga para ella y su madre.
Luego estaban sus amigos, a los cuales había descuidado desde ese fatídico día en que había gritado su frase de transformación, nunca tuvieron más que palabras buenas para ella. Habían reído juntos, jugado entre ellos, disfrutado de su compañía y del mundo alrededor.
Nunca en sus quince años alguien le había dicho que se merecía ser abusada y criticada sin piedad, y que debía ser la líder y salvadora de ese grupo de gente ingrata, socialmente retardada y que no desagradecidas!
Si esta iba a ser su vida si deseaba continuar como Sailor Senshi, no quería ser parte de eso. Todas podían continuar sin ella, con su mala dirección, así como encontrar a su Princesa y el cristal. Ya no le importaba si el Negaverso se apoderaba el mundo mañana y comenzaba a matar a todas las personas, ella ya no iba a pelear con las Sailor Senshi.
Marte y las otras constantemente decían que podían estar sin ella y ahora tendrían su oportunidad, no iba a correr a salvarles las vidas matando a un youma. Luna y sus preciosas Sailor Senshi tendrían que estar sin Sailor Moon.
Lentamente Serena se levantó sin ver a las Senshi a los ojos. Ya habían escogido y le habían dado la espalda, y ella les iba a regresar el favor. Se limpió el polvo y camino lejos de ellas sin decirle nada.
"A dónde vas?" le grito Sailor Júpiter.
Serena la ignoro y siguió caminando fuera del parque, su transformación desapareciendo bajo la luz de la luna. Ella no volteo a ver ni paro de caminar. Lagrimas se le estaban formando en los ojos pero no dejaría que cayeran. Ya no volvería a llorar por ellas.
Mina, la Senshi de Venus, se volteó hacia las demás y dejo escapar un suspiro. "Creo que esta vez nos hemos excedido de nuestro limite." Dijo quedamente.
Rei hizo un movimiento desdeñoso en el aire. "No te preocupes por ella." Replico mientras que se des transformaba. "Mañana la Odango Atama correrá hacia el templo, rogándonos que la perdonemos y todo volverá a estar bien."
"De todos modos eso no significada que tenías que pegarle, Rei." Ami, Sailor Mercurio dijo.
"Ese youma la golpeo bastante fuerte—"
"Ella sabe que no fue nada." Le dijo Rei, tratando de tranquilizar la mente de Ami. Pero tenía que aceptar que se sentía tremendamente satisfecha de haber golpeado a su supuesta líder. Aún estaba un poco decepcionada que Serena no había replicado nada y así comenzar su guerra de sacar lenguas. Pero eso lo hizo a un lado y aun se contentaba con haberle dejado a la más poderosa de las Senshi, una marca o dos.
Sailor Júpiter la siguió y se des transformó, quedando solamente como Lita. "le hare algo especial mañana para el almuerzo para levantarle el ánimo."
Fatigada, Serena se había arrastrado hacia la orilla de su balcón para abrir las ventanas francesas cerradas y poder entrar a su habitación. Solo cuando había pensado que ya había pasado por completo, las luces de su habitación se encendieron y pudo escuchar una voz familiar que le decía de manera cortada.
"Donde has estado?"
Con un chillido de susto, la chica se tropezó con un zapato y cayo torpemente sobre el suelo. Quejándose vio como un par de pies pasaban sobre ella, y en el siguiente momento su habitación y ventana estaban cerradas y aseguradas.
Se levantó para ver a su madre parada, mirando como sus enormes ojos azules enojados se abrían con horror mientras que miraba el horrible golpe que su hermosa hija tenía en el rostro.
"Serena?" lloro desamparada mientras que miles de escenarios de como su hija pudo haber sido golpeada, pasaron por su mente, y de por qué de manera furtiva había entrado por la ventana. Pero todo eso se detuvo cuando su niña con el corazón roto había comenzado a sollozar y se tiraba a las piernas de su madre.
Ilene estaba perdida, mientras que se agachaba sobre la alfombra blanca y levantaba a su sollozante hija.
"Serena," susurro, su voz demostraba su confusión y preocupación. Puso sus manos a los lados del rostro de su hija, acariciando su suave rostro que se encontraba encendido. "Que está mal? Que ha pasado, ma petite?"
"Oh, mama," la chica lloraba aún más fuerte, "No sé por dónde comenzar."
"Por el principio," le susurro en Francés. "Lentamente, hasta que todo comience a salir y decidiremos lo que se tiene que hacer."
Serena levanto la vista hacia su madre, lagrimas brotaban sin control. "No puedo, Maman, di mi palabra."
Ilene tenía los ojos oscuros llenos de determinación. "Serena Anne-Marie Tsukino, nunca me has ocultado un secreto en toda tu vida y no espero que comiences ahora, especialmente cuando estas siendo lastimada."
Serena desvió la mirada con tristeza, luego con un grito áspero se tiró a los brazos de su mama y comenzó a contarle los últimos cuatro meses de su pesadilla.
La noche estaba llena de revelaciones. Ilene escuchaba cada palabra, sin decir nada hasta que su hija terminara.
Cuando Serena hubo terminado de contarse su historia, solo se recostó sobre su madre; lagrimas secas le marcaban su rostro, Ilene solo la acerco aún más hacia ella.
"No te preocupes por la escuela el resto de la semana." Le dijo, "tienes que descansar y curarte."
"Mais, Mama?" le dijo Serena suavecito.
"Non, Serena. Ve a la cama y trata de dormir un poco." Le beso la frente con ternura y se levantó, junto con Serena. Le sonrió. "Todo está bien, princesa. Te traeré un vaso de leche caliente y te acurrucare en la cama como cuando eras pequeña, eh?"
Por primera vez en mucho tiempo, Serena sonrió genuinamente. "Merci, Mama."
"Metete a la cama, ma petite ange," Ilene se agacho y la volvió a besar en la frente. "Ya regreso.
Ilene se apresuró, regresando con la leche caliente prometida, a la cual le había echado unas cuantas gotitas de brandy. Se sentó a la orilla de la cama de su hija, cantándole una canción de cuna mientras que miraba como Serena finalmente había caído en un profundo sueño.
Ilene se agacho sobre su hija mientras que le susurraba. "No tendrás que pelear nunca más, Serenity."
Patricia Haruna estaba en medio de la clase, tomando asistencia cuando solicitaron su presencia. Ami y Lita volteaban a ver al espacio vacío en donde Serena se sentaba y se preguntaban por qué aun no había llegado. Miss Haruna regreso unos minutos después anunciando que Serena no llegaría al Colegio por el resto de la semana y le pidió favor a Molly Baker que le llevara las tareas.
Molly comenzó a decir que ella lo haría, pero Lita comento que tanto ella como Ami podían hacerlo.
"Lo siento, Miss Kino," le dijo Haruna fríamente. "La mama de Serena ha solicitado que sea Molly."
"Pero," intento decir Ami.
"No estaba sujeto a discusión, Señorita Mizuno." Le dijo. "Ahora clase, abran su libro en la página 143."
Luna estaba observando la casa de los Tsukino de manera extraña. La ventana de Serena había estado cerrada cuando regreso luego de calmar a Rei y a las otras. Todo lo que habia querido era regresar a casa y dormir placenteramente pero se encontró con que la habían dejado afuera. Estuvo parada gran parte de la mañana a la parte de la ventada, maullando fuertemente, esperando que Serena abriera la ventana, pero la chica perezosa no había mostrado signos de levantarse. Así que se había parado afuera, esta vez escogiendo la puerta, esperando impacientemente por esa loca Serena que todas las mañanas salía gritando que llegaría tarde. Pero las horas seguían pasando y ni Serena ni su madre mostraban signos de despertarse.
Luna podía excusar la conducta de Ilene. La mujer era una reconocida novelista, autora de libros reconocidos a nivel mundial, que trabajaba desde casa, atendiendo de vez en cuando la puerta si su ama de llaves no se encontraba. Sin embargo, Serena no tenía ninguna excusa.
Podía imaginarse a la chicha roncando, mientras que ignoraba su alarma y se olvidaba por completo que hoy era un día de colegio. Y con la ama de llaves viajando por China no había tales de despertar a la perezosa. Oh, cuando estuviera adentro, iba a darle la regañada de su vida. Como se atrevía a dejarla afuera?
Las tres y media llegaron y las clases fueron terminadas.
Lita y Ami se dirigieron a la Crown Arcade (N/A: lo siento, se me olvido del nombre en español, alguien que me ayude?) para encontrarse con Rei y Mina. Las habían llamado y contado por su comunicador de muñeca, acerca de la ausencia de Serena.
Rei se mofaba diciendo que Serena estaba haciendo berrinche y que su madre la consentía. Mina estaba de acuerdo con ella, pero había algo que no se sentía bien. Lo tenía en la punta de la lengua, pero la evadía como una memoria vaga o un sueño.
Lita sonrió ampliamente y les ofreció dos centavos, y todas estuvieron de acuerdo en ir a la casa Serena y darle las cosas que Lita le había cocinado y así quitarle el mal humor.
Molly y Melvin se encaminaban hacia la casa de Serena después del colegio. Cuando Ilene abrió la puerta y las dejo entrar, Luna se metió entre las piernas de Melvin y rápidamente subió las escaleras hacia la habitación de Serena.
Ilene maldijo y se volteó "Perdónenme," les dijo a los dos. "Por favor, pasen adelante. Sere está en mi oficina; Molly querida, tu sabes el camino—" con eso subió por las gradas persiguiendo al gato negro. "Seguro, Mrs. Tsukino." Le grito Molly. Se encontró con la mirada curiosa de Melvin; lo agarro de la mano y lo llevo hacia la oficina de abajo. Se estaban burlando entre ellos y Molly se reía por la broma, cuando entro a la habitación que tenía la puerta abierta, sus ojos observaron el lugar para poder encontrar a su amiga, cuando vio el horrible daño sobre su rostro.
"Por Dios!" grito Molly, asustando tanto a Melvin como a Serena. "Que te paso?" Dejo caer su bolsa y corrió hacia su amiga. "Oh Serena, quien te hizo esto?"
Serena contuvo las lágrimas al ver la cara de dolor de su vieja amiga. "Rei Hino." Le susurro. "Me ataco anoche."
"Esa perra." Maldijo Molly, un tono de rabia en su voz. "Que le da derecho de levantarle la mano a alguien—"
"Molly, por favor," Serena intento calmar a su amiga. "No quiero—"
Fue detenida por un fuerte sonido de choque y algo que sonaba como un animal chillando, seguido de un motón de malas palabras en francés.
Serena se soltó de Molly y los tres corrieron hacia la entrada a tiempo para ver como Ilene sacaba a Luna por la puerta delantera.
"Y quédate afuera, bestia maldita." Le grito Ilene enojada antes de somatar la puerta. Se dio la vuelta y pudo notar a su audiencia, mientras que se quitaba el cabello del rostro. "Ese maldito cato ha destruido mis flores por última vez." Miro a su hija y le guiño el ojo.
Serena estaba lista para saltar de la emoción. Luna se había ido, de veras, y eso significaba que ya no tenía que ser Senshi. Quería celebrar su libertad.
"Molly, Melvin, se quedan para cenar?" les pregunto.
"Bueno-" Molly no estaba muy segura por muchas razones.
Serena se le tiro a los brazos y recostó su cabeza sobre sus hombros. "Vamos." Le dijo. "Seré tu mejor amiga."
Molly rio. "Ya lo eres, tontita." La volteo a ver y las dos se miraron fijamente. "Te he extrañado Serena."
Serena dejo escapar un suspiro de tristeza mientras que abrazaba a s amiga. "No sabes lo mucho que te he extrañado mi amiga."
Que les pareció?
Estaré intercalando capítulos entre este fic y Todo se vale en la guerra y el amor.
Les dejo las edades y los nombres para que no se pierdan. Nunca vi la versión en Inglés, no sé si les habrán cambiado los nombres a los Generales o simplemente son nombres que les puso el autor, pero igual… se los dejo para que no se pierdan porque yo no sé los cambiare, el único que si usare diferente será el de Serena, no utilizare el de "Bunny".
Serena/Usagi/Serenity - 15
Ami - 15
Rei - 16
Mina - 16
Lita - 16
Darien (Endymion) - 18
Kristopher/Kris (Kunzite) - 18
James/Jamie (Jadeite) - 18
Noel/Mike (Nephrite) - 18
Zachary/Troy (Zoicite) - 18
