Bienvenidos a mi nuevo fanfic.

Disfruten la lectura.


Esa tarde de verano los pegasos tenían pronosticada una lluvia que humedeciera el suelo de la ciudad de Canterlot, para aliviar un poco a los ponis del calor característico de la estación. Las primeras gotas se hacían presentes y chocaban contra los vitrales del trono de las hermanas. Luna se encontraba en asuntos reales de suma importancia, pero Celestia estaba con un rostro de preocupación por una propuesta de su más leal alumna.

—Sólo piense en los beneficios que el estudio del bosque Everfree podría traernos princesa.

Twilight se veía convencida de sus palabras. La sola idea de poner al bosque más enigmático de Equestria bajo su lupa plagada de curiosidad, era algo que no la dejaba dormir por las noches. Noches que utilizó para dibujar esas estadísticas y graficas tan coloridas como convincentes, y aprender un discurso oral, para presentar su idea a Celestia.

—Twilight, mi fiel alumna, nunca he dudado de tus capacidades para la investigación y demás, pero el bosque Everfree es un caudal de misterios sin resolver que deben tener sus razones para permanecer así durante sus miles de años de existencia. Ni siquiera mi querida hermana y yo nos atrevemos a volver...

Cortó la oración, pensando que no era el momento indicado para revelarle el secreto detrás de los elementos de la armonía.

Descubrir los elementos dentro del antiguo castillo de las hermanas, ser atacada por animales nunca antes vistos y saber que una cebra era capaz de vivir cómodamente en un lugar como ese, despertaron cada fibra de curiosidad de la unicornio.

Había una especie de poder en ese lugar. Ella lo iba a descubrir. Si Celestia le daba autorización.

—Pero te conozco, sé que si te digo que no, reformarás tu discurso y volverás ante mí con otro escrito para básicamente, plantear el mismo tema una y otra vez hasta que rendida te diga que si sólo para silenciar tu sed de conocimiento. Como si fueras un niño pequeño haciendo berrinche para convencer a su madre.

Los ojos de Twilight disparaban un brillo por las palabras de su mentora.

—Tienes mi permiso para hacer tu investigación, si necesitas equipo, personal o lo que sea, puedes pedírmelo —dijo Celestia con tono maternal.

Twilight, olvidando todos los protocolos, saltó y abrazó a Celestia. Cuando se retiraba del lugar, Celestia la detuvo.

—Una cosa más, es de suma importancia que el proyecto sea un secreto entre nosotras, tus amigas sólo se pueden enterar si no tienes elección, es el único requisito que se te impone.
—No tiene de que preocuparse princesa pero… ¿Puedo tener ayuda de alguien para el proyecto?
—Claro, seguro algunos de nuestros científicos se mostraran interesados en ayudarte...
—No será necesario princesa, ya tengo a alguien en mente.

XXX

No había nadie más calificada para ayudar a Twilight en su proyecto "Energía Everfree" que la única cebra que, no sólo vivía allí, sino que también fabricaba pociones y elixires con las plantas. Su nivel era como el de un unicornio de gran nivel especializado. No era magia como tal, Twilight aprendió eso por las malas, pero eso no la descalificaba en absoluto.

—Twilight, que agradable sorpresa y eso que huelo es —dijo olfateando el agradable que emanaba de la alforja de la unicornio— ¿Pastel de cereza?
—Lamento llegar sin avisar, pero necesito hablar contigo de un asunto serio.
—¿Y qué estamos esperando? Pasa, seguro el pastel se está enfriando.

Luego de acomodarse y preparar una infusión de hierbas con agua caliente, se sentaron en la mesa de madera tallada a casco para tener una interesante conversación.

—¿Y a que se debe tu visita pequeñita? —preguntó Zecora.
—Pues, de hecho es muy simple, me gustaría que me ayudaras con un proyecto que tengo planeado hacer en el bosque Everfree —propuso dando un sorbo a su té.
—¿Acaso hay una planta con asombrosa cualidad que haya despertado tu curiosidad? —inquirió degustando un pedazo de pastel.
—En realidad quiero descubrir el misterio de porque el bosque funciona por sí mismo sin intervención de ningún tipo.

Zecora alzó una ceja, la respuesta la sorprendió un poco. Desviaba los ojos hacia los distintos objetos, libros y dibujos pegados a las paredes que adornaban su hogar. La mayoría traídos de su hogar natal y otros provenientes de aquí. La cebra tenía un presentimiento. Algo muy dentro de ella le decía que era una mala idea, pero quería saber la intención de la unicornio antes de tomar una decisión.

—Tus palabras me tomaron por sorpresa a decir verdad, ¿Tienes algún buen motivo para enfrentar esta adversidad? —preguntó Zecora dejando el plato vacío a un lado.
—Claro, imagínate, si descubrimos los secretos del bosque Everfree podremos sacarle provecho, como evitar que los animales ataquen a los visitantes o incluso acelerar el proceso de creación de las plantas o ingredientes para tus pociones, podrías ayudar a muchos más ponis así. ¡Incluso podríamos crear nueva vida vegetal que ayude a curar enfermedades!

Su entusiasmo estaba por las nubes, de sólo imaginar los resultados que el experimento podría traerle.

—Twilight Sparkle mejor baja de esa nube y tomemos esta situación con la seriedad que se debe —dijo en tono serio para que Twilight razonara un momento.

Las palabras de Zecora hicieron que Twilight se tranquilizara y prestara atención.

—Tu entusiasmo es comprensivo pequeña poni pero hay algo que debes razonar, el bosque es un lugar singular y si alteras o perturbas su orden natural quien sabe que cosas malas puedan pasar —advirtió Zecora.
—Pero no vamos a perturbar nada, es por eso que acudí a ti. Tú conoces el bosque como si fuera tu propia pezuña y eso puede ayudarme a evitar accidentes que tal vez Equestria después lamente. Además si las cosas salen bien no necesitaría arrancar o quitar nada del bosque, si pudiera extraer energía sin alterar el ambiente podría replicar el bosque en otro sitio para producir "Energía Everfree". He tomado los recaudos necesarios para esto ¿Me vas a ayudar?

Razonó la respuesta de Twilight por un momento. Su mirada se desviaba de un lado a otro como si buscara la solución en algún objeto que le diera una señal. Eso pasaba muy a menudo y a veces le advertía de sucesos malos. Pero ahora simplemente las cosas estaban en silencio.

—Aun tengo mis dudas sobre esto, pero creo que podemos darle una oportunidad al respecto —respondió Zecora.
—¡Gracias, gracias, gracias! —saltó y abrazó a Zecora por esa respuesta.

La mesa se tambaleó e hizo que las dos tazas se cayeran, derramando su contenido en el suelo.

—Ups, lo siento.
—No tienes que disculparte, ahora ve a tu hogar y prepárate, mañana empezaremos con saberes básicos del bosque para comenzar tu investigación —dijo Zecora acompañando a Twilight hasta la puerta.
—Está bien Zecora, nos vemos mañana.

Luego de perderla de vista cerró la puerta y clavó su mirada en el desorden que había provocado. Té y hierbas esparcidos por el suelo.

—Será mejor que traiga...

Se detuvo en seco. Notó algo raro en las hierbas que cayeron al suelo y se apuró en traer una hoja de papel y un trozo delgado de carboncillo para dibujarlo y pegarlo en la pared.

Era la primera vez en su vida que algo así se le presentaba "por casualidad".

«Debo estar atenta a las señales que se me presentan» pensó.

XXX

El tiempo pasó rápido para la unicornio que ansiosa, había preparado las cosas en el mismo instante que puso un casco en su casa/biblioteca del árbol con ayuda de su asistente Spike. Empacó lo necesario, su cuaderno de seguimiento, tinta, plumas y dos libros sobre el bosque Everfree. Luego de una cena ligera se acostó temprano para estar descansada para dar comienzo a lo que sería la experiencia más… intensa que alguna vez haya imaginado.

Luego del desayuno y un trote medianamente veloz llegó nuevamente a la casa de Zecora. Tocó la puerta y esperó a que la atendiera.

—Buenos días Twilight, veo que vienes preparada para esta enseñanza. Pasa.
—Permiso —dijo abriéndose paso por el hogar de la cebra—, veo que acomodaste el lugar, me gusta.

En verdad, la parte central del lugar estaba despejado y sólo había leña apilada con unas rocas alrededor.

—¿Estas lista para comenzar? —inquirió Zecora.
—Claro, traje todo lo necesario para tomar nota, incluso tengo libros sobre el bosque Everfree que tal vez nos sea útil —respondió sacando sus materiales de estudio.
—No será necesario, puedes dejar tus cosas en aquel armario —dijo secamente mientras cerraba las cortinas.

Algo dudosa obedeció la orden y dejó todo en el lugar indicado.

—No te preocupes Twilight, hay muchas maneras de dar una lección, ahora siéntate frente a la fogata y presta atención.

Twilight se sentó y Zecora cerró la última cortina dejando el lugar a oscuras. Ningún rayo de sol se filtraba a ese lugar. Se preguntó como haría la cebra para encender el fuego, pero un extraño y brillante polvo naranja que sostenía Zecora llamó su atención.

—Twilight Sparkle, tu deseas aprender cosas que van más allá de un simple saber.

Zecora arrojó el polvo naranja hacia arriba, este dio dos vueltas en círculos como si fuera un hada que dejaba su polvillo por su andar y cayó sobre la leña, encendiéndola en un segundo.

—No debes considerar al bosque como un simple objeto a estudiar, sino como un ente, un ser viviente.

Lanzó un polvo verdoso hacia arriba y luego de recorrer la sala cayó sobre el fuego, cambiando su color a un verde centellante. Twilight permanecía estupefacta y asombrada al mismo tiempo.

—Un ser que puede ser capaz de traer vida y alegría.

Con unos gestos lentos y tranquilos hizo que del fuego surgiera una figura de un árbol, de sus ramas nacían flores y aves volaban a su alrededor.

—O desencadenar muerte y penuria.

Con movimientos rapidos el fugo cambió a su color original, de allí salieron unas figuras de ponis que corrían despavoridos por sus vidas mientras unas misteriosas garras los cazaban uno por uno. Unos gritos de dolor ponían el pelaje de Twilight de punta por lo atemorizante que resultaba.

Los ojos de Zecora brillaban de un color blanco.

—Ten eso en cuenta pequeña poni, al bosque debes respetar o este a todos nos destruirá.

Con dos choques de sus cascos hizo que las figuras volvieran al fuego y se extinguieran junto con este en un parpadeo, sumiendo el lugar en la oscuridad total nuevamente, a excepción de las cenizas que permanecían encendidas en la hoguera.

Las cortinas se abrieron de golpe, iluminando repentinamente la casa de Zecora y obligando a Twilight a refregarse los ojos por el aumento de luz.

—¿Estás dispuesta a continuar luego de mi advertencia escuchar? —preguntó Zecora.

Con una extraña mezcla de miedo y seguridad vio a Zecora a los ojos respondió:

—Voy a continuar con mi investigación.
—Bien, entonces por lo básico tendremos que comenzar, la flora del bosque será lo primero a estudiar —dijo trayendo unas cuantas muestras de plantas, raíces e ilustraciones.
—¿Zecora, aprenderé algo de alquimia?
—¿Alqui-que?
—Alquimia.

Zecora no parecía comprender muy bien a lo que se refirió.

—La alquimia es a lo que tú te dedicas, la preparación de pociones y elixires con distintos elementos.
—¿Así lo llaman ustedes?
—Sí, te pondré un ejemplo, tú tienes una poción que hizo crecer el diente de Apple Bloom aquella vez que te visitó, pues eso también lo pueden hacer los dentistas unicornios con algo de experiencia. La alquimia es eso, una manera diferente de hacer magia con resultados iguales o idénticos donde no se necesita ser unicornio. Lo malo de la alquimia es que es una profesión que muy pocos ponis deciden seguir ya que los materiales de las pocas recetas de alquimia existentes son difíciles de conseguir. Pero con el bosque Everfree se pueden hacer nuevas recetas de usos prácticos, como las que tú haces. Ese es otro beneficio que podemos sacar de esto.
—Tal parece que en la parte de enseñar te me estás por adelantar —dijo Zecora con una risilla.
—Perdón por eso, es que estoy muy entusiasmada con los resultados que podemos obtener que por poco olvido quien está enseñando a quien —sonrió apenada.

XXX

Ha pasado un mes desde que Twilight y Zecora entablaron la parte teórica del proyecto. Durante ese tiempo Twilight aprendió sobre la flora de todo el bosque, desde la planta más pequeña hasta el árbol más grande.

Era hora de pasar a la práctica del asunto.

Con un mapa, su cuaderno de notas junto con su tintero y pluma, una botella de agua y un aparato para medir magia, la unicornio se aventuró al bosque para recabar los primeros datos de su investigación. Averiguar donde se concentraban los principales flujos de magia del bosque.

Aunque no todo iba de acuerdo al plan.

—Esta cosa parece que no funciona aquí…

Para corroborar que el aparato funcionaba se lo acercó cuidadosamente a su cuerno, provocando que la aguja de este girara al opuesto extremo que indicaba un constante flujo de magia por parte del objeto.

—Tal vez esto sólo funcione con seres… digo, con ponis. Debe haber otra manera de saber si estos árboles poseen magia… mejor lo anoto antes de que se me olvide.

Mientras escribía sus primeras notas un destello lejano llamó su atención. Trotó lo más rápido que pudo hasta el punto donde creía haber visto la luz, encontrándose con un extraño ser que nunca había visto.

—Hola, ¿Quién eres? —preguntó Twilight.

El misterioso poni se tensó al escuchar la voz de Twilight. Giró rápidamente para asegurarse de que lo que estaba escuchando no era un sueño.

Pudo verlo más claramente, unicornio, pelaje color gris oscuro, ojos verdes con poco brillo, melena y cola despeinados de un azul claro mas no celeste y una capa negra con cuello que cubría su cuerpo y ocultaba su cutie mark y cola.

Por su estado parecía haber despertado de un largo letargo.

—¿Eres de por aquí? —volvió a preguntar pensando que era tímido como Fluttershy.

Con una voz suave y grave respondió la primera pregunta.

—Soy Doom Prophet.


Y hasta aquí llegó el capitulo, espero que les haya gustado.

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Nos vemos, se despide, Exelion.