Disclaimer: Este fic participa en el minireto de noviembre para "La Copa de las Casas 2015-16" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black
Que Cedric sentía cierta atracción hacia Harry no era algo que este se negase a sí mismo, pero tampoco podía mostrarlo a menudo, debido a que ahora tenía novia y, al estar en el Torneo de los Tres Magos (o Cuatro), todo el mundo estaba pendiente de él.
Por eso, cuando encontró el hechizo para cambiar de cuerpo, no pudo ser más feliz.
Claro está, tuvo que hablar con Myrtle durante un par de noches, a esas horas en las que nadie se molestaba en seguirlo a donde quiera que fuese, y conseguir convencerla de que no quería perjudicar a Harry, solo... verle.
Con Myrtle convencida, Cedric necesitaba una excusa para llevar a Harry al baño de prefectos. Pasó tanto tiempo allí, que al final, dio con la solución del rompecabezas del Torneo. Tal vez era la hora de devolverle a Potter el favor.
— ¿Conoces el baño de perfectos del quinto piso? No es un mal lugar para tomar un baño. Lleva tu huevo y medita todo con agua caliente.
Solo hizo falta aquella frase. Esa misma noche, Cedric se tomaba aquella poción de sabor a ratas y murciélagos para cambiar durante un par de horas su cuerpo, por el de Myrtle.
Myrtle tropezó al intentar sostenerse de nuevo sobre sus pies tras tantos años muerta, y Cedric casi vuela fuera de los límites de Hogwarts al intentar llegar al baño, pero ambos consiguieron estabilizarse.
El hufflepuff no tardó en entrar en el baño. El joven estaba bien formado pese a tener catorce años y esto hizo que Cedric soltase una risita nerviosa, delatando su posición.
Bueno, se dijo a así mismo, es hora de aprovechar la situación.
Y lo que pasa en el baño de prefectos, se queda en el baño de prefectos.
