Disclaimer: FullMetal Alchemist es de Hiromu Arakawa.

Línea temporal: Ninguna en especial. Ningún anime en especial tampoco.

Nota: Para Nocturnals, que quería EdWin y esto fue lo que le pude traer.


Tema No. 86

INCONSCIENTE

Capítulo Único

Winry no podía dormir. Padecía problemas de insomnio desde hacía tiempo y no sabía cómo remediarlo. Se daba baños con sal antes de acostarse, tomaba leche caliente, trabajaba durante todo el día con el fin de llegar cansada a la hora en que el sol se escondía, se ponía calcetines gruesos tan y como le había recomendado Pinako, hacía tantas infusiones de hierbas y tés como le habían comentado y las ojeras negras bajo sus ojos seguían apareciendo y creciendo cada vez más.

Rockbell ya se había acostumbrado a dormir seis horas al día o un poco menos, a estar irritable gran parte del día y a vivir cansada el resto. Muchas de sus amigas le habían recomendado que visitara a un doctor, que eso no era normal, pero Winry se negaba categóricamente. Ella no quería llenarse de pastillas siendo tan joven. Probablemente solo era preocupación o alguna etapa de la juventud.

—¿Sabes, Winry? —Mathilde, una joven agricultora de veintitrés años de edad, de cabellos castaños y piel tostada, charlaba con Winry—. Dicen que cuando no puedes dormir por las noches, es porque estás despierto en el sueño de otra persona.

La mecánica rió un poco. Eso se le antojó tremendamente absurdo.

—¿Sí? ¿Quién podría pensar en mí tan recurrentemente? Así podría decirle que me deje dormir en paz.

—Tienes muchos clientes, alguno de ellos podría ser.

—Probablemente estén pensando en cuánto les costará la próxima reparación.

—Hay por aquí muchos chicos a los que les gustas.

Winry hizo un gesto condescendiente con la mano. Esas cosas no le interesaban aunque tuviera dieciséis años. Ella pensaba, más que nada, en automail y más automail. En sus amigos de la infancia, Edward y Alphonse también; debía admitirlo, vivía preocupada por el futuro de esos dos.

—Lo que sea, Mathilde. Tengo que marcharme. Fue un gusto hablar contigo. Y deja de creer en esas cosas. No tienen sentido.

Mathilde se despidió de Winry con un gesto de mano y siguió sembrando jitomate en su pequeño huerto detrás de su casa. Ella tampoco creía en esas cosas, pero valía la pena hacer el comentario para mejorar el humor de Winry. Últimamente estaba tan cansada que no podía siquiera sonreír bien.

Pero, si lo que dijo fuera verdad, ¿quién pensaba tan insistentemente en Winry Rockbell?

OoOoOoOoOoOoO

—Hermano, ¿qué has soñado esta vez? —preguntó Alphonse Elric a Edward. El hermano menor se encontraba leyendo una vieja novela de detectives a la luz del alba.

—¿Por qué lo preguntas, Al? —bostezó Edward. Tenía vagos recuerdos de algo feliz y a color, pero ni siquiera se acordaba. Siempre pasaba así, cuando tenía la sensación de que había estado soñando con algo feliz se esfumaba tan rápido como se despertaba. ¡Ojalá y fuera así con las pesadillas!

—Nada, hermano.

La armadura pasó la hoja y fingió que seguía leyendo. No sabía si su hermano se hacía el tonto o de verdad no poseía memorias de sus pensamientos inconscientes, pero, desde que habían visitado a Winry la última vez, la mitad de la noche de Edward se pasaba con suspiros y susurros de su nombre.