La chica que rueda mira al cielo, y ve en él todos sus sueños, demasiado lejos.

La chica que rueda afirma que todo le irá bien, pero… ¿A dónde han ido a parar todas sus palabras? Ahora está sola, y el viento parece intentar empujarla.

Aun así, aun oyendo todas las risas de sus compañeros, ella abre los ojos y mira al presente. Va a rodar nuevamente, intentando no hacerse daño; intentando no fastidiarla como siempre.

Un chico la detiene y le pregunta: "¿Qué esperas de todo esto?". Y, ella, mirándolo apáticamente, le responde: "Espero no cometer errores.". Ella interpreta que él es uno más del montón, porque se ríe al oírla, y dice: "Todos cometemos errores. Eso nos convierte en personas."

La chica que rueda ahora tiene un brazo lleno de azules, la rodilla izquierda con un parche, las manos llenas de cortes, su pelo sin peinar, uno de sus ojos vendados y su nariz está sangrando. Ya no está levantada; ahora está tirada en el suelo gracias al viento.

La chica que rueda mira al cielo e intenta agarrar con sus heridas manos sus sueños, pero se lleva una decepción al ver que no puede.

Entonces, se da cuenta de que tiene muchas heridas, las cuales nunca había sentido. Mira al pasado y recapitula todo ese daño que se hizo intentando rodar. Le duele más el alma que su malgastado cuerpo. Puede oír todas esas voces de sus compañeros de clase que le martillean los pensamientos que dicen "No podrás", "Tonta, no esperes hacer algo imposible", "¿Si yo no puedo porque tú podrás?". También oye la voz de ese chico que se presentó delante de ella preguntándole una y otra vez "¿No has sufrido suficiente?" Mientras ella en ese momento se tapaba los oídos, sudando y murmurando palabras. Demasiados pensamientos para una cabeza de adolescente.

"Si yo no cometiera errores…Todo esto no me habría pasado…"

De repente, se jura a si misma:

"Quiero…Dejar de respirar si no lo consigo."

Cuando se reincorpora y se sienta en el suelo, se da cuenta de que alguien familiar está delante de ella.

"¡Para, para! ¿Todavía no has tenido suficiente?"

"¡Sólo déjame probar una vez más!" El muchacho advierte que la voz de su compañera se quiebra en esa frase. Ve en sus ojos que intenta auto convencerse de que puede, pero ella realmente sabe que es imposible. Lágrimas que escuecen sus lesiones traspasan sus vendajes y recorren sus mejillas, y cada vez son más abundantes.

"Si no puedo…" Dice, bajando la cabeza. "…Dejaré de respirar."

El joven se harta y se agacha rápidamente, quedando a su altura, y la abraza. La chica que rueda se sorprende, y se da cuenta de algo:

El chico que rodaba la estaba sujetando con fuerza, y le susurraba:

"Ya es suficiente, todo termina aquí."

Las lágrimas de ella ahora le sanan las heridas.

"Descansa, y deja de respirar. Ahora."

Ella empieza a cerrar lentamente los ojos, y, a la vez, pregunta:

"¿Volveré a rodar?"

"Sola, no."

Se esfuerza para sonreír, mientras emite su último suspiro, y deja su cuerpo inerte. El chico, aun sabiendo que ya se había marchado, seguía sujetándola.

El chico que rodaba acababa de parar el salto mortal de la que estaba intentando lo mismo que él en el pasado.

"Todo lo que queremos es no cometer errores, verdad?" Dice él, hablando con el alma de su única amiga.


¡Hola! Después de muchíiiisimo tiempo sin conectarme, me he decidido a publicar un oneshot :'D

Lo voy a presentar para el concurso de mi ciudad de literatura "Sant Jordi 2013". ¡Deseadme suerte!

Me ha parecido que me ha quedado muy bien, así que he decidido subirla al FanFiction.

¡Espero que os guste!