Los muchos acontecimientos relatados aquí, tienen lugar unos dos años después que Mittens llegara a Los Ángeles, empezara a vivir junto a Bolt y formara su familia con él. Si están leyendo esto sin haber visto la anterior, tal vez no entiendan todo lo que pasa en toda la historia, llamada, como ya pudieron ver...

"Neko to inu no yōna"

Primer día - 4:47 PM

Mittens, Bolt, Nancy y Rhino (con todos los hijos, Perritos o Hamsters) terminaron de mirar el video de "Como Perros y Gatos", y se pusieron a comentar la película.
"No estuvo mal; pero el Gato blanco tendría que haber salido corriendo en la última escena". -Opinó el Hamster.
"De todos modos, Rhino, lo que viste en esta película nunca podría pasar. Mi amada Mittens se encargó de enseñarme eso, y lo hizo muy bien".
"Gracias, Bolty. Yo…"
"Sí, bueno -volvió a hablar Rhino. -Pero al menos para mí tiene que seguir habiendo un súper-héroe llamado Bolt".
"Cada uno con sus ideas…" -Comentó Mittens.
"Pero en este momento no soy ningún héroe, Rhino. Sólo el feliz esposo de una hermosa Gata y el padre de seis encantadores Perritos que tuve con ella". -Dijo él, con el tono de haber tenido que recordárselo al Hamster un millón de veces.
"Además, gordito mío -rodeó Nancy cariñosamente al Hamster con sus alas. -tú no necesitas un súper-héroe, si me tienes a tu lado. Yo puedo protegerte de todo, ¿No lo crees?"
"Sí; lo siento, mi ángel con plumitas de amor. Pero mejor deja que yo te cuide".
"Lo haré, si tú lo prefieres, peluchón". -Respondió ella antes de agradecerle con uno de sus besos más tiernos.

En la televisión, horas después, Mittens vio un reporte tan extraño como inquietante, que le hizo querer hablar después con Bolt del asunto:
"Según nos informaron, en Los Ángeles y en Nueva York fueron asesinados ayer a la noche tres Gatos: dos callejeros y uno perteneciente a una familia de Brooklyn, la que todavía llora su trágico final. Los cuerpos presentaban marcas alargadas de armas blancas, muy filosas, por lo cual algunos sospechan de la mafia China, si bien se desconocen los motivos. Seguiremos informando…"

"Y dijeron que los habían matado con espadas, o algo así, ¿Qué crees que esté pasando, Bolty?"
"Pues, Mitty… No tengo la menor idea. Pero si vuelven a pasar esa noticia no dejes de venir a avisarme si yo no estoy allí, ¿puede ser? …Así tal vez pueda reconocer algo".
Y repitieron la noticia, en otro canal primero y en un programa de radio casi a medianoche. Pero a pesar de haber oído todo, Bolt y Mittens seguían sin entender por qué se habían producido las matanzas.

Segundo día - 9:16 AM

Al otro día, temprano, fueron al Centro Comercial, hablando de cuándo serían sus respectivos cumpleaños y cómo los festejarían juntos.
En un gran televisor del Centro Comercial, sin embargo, volvieron a pasar la noticia trágica y misteriosa. Mittens y Bolt se alejaron; pero ya no estaban del todo felices, por lo cual volvieron a su casa.
"¿Quieres que hablemos de nuestras cosas, princesita? Lo otro va a entristecernos, y no podemos hacer nada…"
"Ya lo sé, mi amado Bolt; sólo que me sentiría una egoísta, si ni siquiera tratara de pensar una solución".
"Pero Mittens, no lo eres. En todo caso lo sería yo, si sólo pensara en mi familia mientras alrededor estuvieran muriendo… Quiero decir, estuvieran matando a decenas de Gatas y Gatos. Tú no eres egoísta, Mittens".
"Gracias, Bolty. Tú tampoco lo eres, estoy segura".
"Al menos por mi parte, no creo serlo. Sólo que, en alguna situación extrema, tú y nuestros hijos serían siempre mi prioridad".
"Es una situación difícil, amor mío, ojalá nunca tengamos que enfrentar semejante decisión".
"También espero que no, princesita adorada".

Después de eso, Mittens y el Perro llamaron a sus seis hijos y todos se quedaron un rato acurrucados y lamiéndose mutuamente como para levantarse el ánimo en general; para fortalecer las promesas pasadas, presentes y futuras en el caso de la Gata y Bolt.
Y todo siguió bien el resto del día; la Gata y él optaron por pasar simplemente la tarde con sus hijos. Nancy y Rhino, con los suyos, jugaron varias horas en el jardín con los de Charlotte y Edward; ella y el Palomo, entretanto, observaban todo felices desde una rama mientras conversaban de sus cosas.

La mala noticia -si bien no para ellos- llegó por la radio esa noche como un cable de último momento:
"Se nos informa desde Nueva York, Oklahoma y Los Ángeles, que han sido encontrados sin vida siete Gatos; tres en Nueva York y dos de ellos en Oklahoma. Los cuerpos hallados presentan cortes longitudinales causados por armas muy filosas, como los de ayer. Los expertos consultados aún no tienen respuesta, aunque algunos mantienen la hipótesis de la mafia oriental…"
"En tres lugares, ahora, Bolty, ¿Qué estará sucediendo? …Y siempre de noche".
"No lo sé; pero no lo averiguaremos a costa de nuestras vidas. Quiero decir, no arriesgaré la tuya, Mittens. Estoy pensando en algo, pero tú deberás permanecer aquí si lo hago. Entiendes el motivo, ¿no?"
"¿Pero qué quieres hacer?"
"Tal vez… Deba ir por mi cuenta al Barrio Chino de Los Ángeles a investigar con cuidado sobre los asesinatos".
"Me temo entonces que no puedo permitírtelo. No debes ir a ningún lado solo, si es peligroso. O lo hacemos juntos, o nos quedamos en casa pase lo que pase".
Bolt aceptó; no quería empezar a estar mal con Mittens ni siquiera por la propia seguridad de ella. Pero todo se hizo más difícil al día siguiente, por un descubrimiento relacionado con los crímenes.

Tercer día - 9:42 AM

"Acaban de llegarnos los nombres de las víctimas que pertenecían a distintas familias: Sarah, Heidi, Bianca y Theresa. Y aparentemente las otras seis también fueron Gatas, ¿No, Chester?"
"Al menos cuatro de las que no tenían hogar, sí. Las dos restantes… Ya es imposible saberlo".
"Es una lástima, Chester… Bueno, rogamos a nuestros televidentes que llamen a estos teléfonos apenas tengan alguna novedad".
Mittens no quiso ver más. Bolt, al ver que ella se iba del living, se apresuró a seguirla hasta un dormitorio.
"¿Qué ocurre, Mitty?"
"Esos periodistas… Hablan de muertes, y después sólo quieren ganarles a los demás noticieros consiguiendo primicias".
"Déjalos, entonces, tú no te preocupes; eso seguro te hace daño, y yo…"
"Tienes razón, Bolty. Pero ahora también me tiene preocupada lo que descubrieron. ¿Por qué todas las víctimas habrán sido Gatas?"
"Como siempre, no puedo responderte nada bueno, todavía. Pero si quieres, un día hacemos una investigación discreta en el Barrio Chino. ¿Qué te parece?"
"Creo que está bien… En cuanto me sienta dispuesta".
"Por supuesto, podríamos preguntarles a Nancy y a Rhino. Ellos siempre quieren ayudarnos".
"No, en eso estaremos nosotros. Pronto te avisaré, y haremos nuestra pequeña investigación".
"Muy bien entonces, princesita. Ya sabes que tus deseos son órdenes para mí".
Ella y Bolt no salieron, ese día; afortunadamente, tenían a sus cachorritos, para sentirse en el mejor de los mundos tanto como les fuera posible.