(進撃の巨人 Shingeki no Kyojin) es propiedad de Hajime Isayama


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—Levi, deja de ser tan aburrido—regaña el rubio sin quitar la sonrisa de su rostro—. Aveces dudo que seas omega.

—Cállate—espeta con desespero—. Aunque yo también lo dudo.

— ¡Armin! ¡Levi! —ambos giran su cabeza en dirección a los gritos para toparse con una beta castaña.

—Hanji, hola—saluda el rubio mirando al pelinegro de reojo.

—Cuatro ojos—la beta sonríe con ganas posando su mano en el hombro del más bajo quien le mira irritado.

—Enano.

Levi hace lo posible por contener su enojo y todo lo que lo acompañe para no poner sus manos en el cuello de la castaña, y matarla ahí mismo.

— ¿Nos vamos? —pregunta la más alta mientras se separa del pelinegro tratando de salvar su vida.

— ¿Tú también vas a venir? Que molestia.

Pero aún así emprendió su camino hacia la cafetería cerca de la Universidad.

Tras de el, tanto Armin como Hanji reían por su típico humor, sin embargo, siempre estaban juntos.

Cuando llegan a la cafetería y toman asiento, un Marco emocionado llega a atenderlos: —Buenos días chicos. ¿Lo de siempre?

—Por favor, pero con te negro en lugar de café—responde el más bajo tranquilamente.

Con Marco no se puede enojar, no importa si le tira el café o lo que sea encima. Es como un maldito ángel y no puede hacer nada contra ese pecoso.

—Marco—llama la castaña, obteniendo la atención del menor—, ¿Porque estás tan feliz hoy?

—Hoy vendrá el dueño de Jäger's Car —dijo.

—Oh, vendrá ese chico... ¿Eren? El hijo de los Jaeger—comentó Hanji, y Marco asintió.

—Sus padres murieron hace al menos un año, así que es el quien se hace cargo de todas las acciones de sus padres—recordó el pecoso—, ya lo habíamos conocido antes y es buena persona a pesar de ser un Alfa.

— ¿No es muy joven? —pregunta Levi.

El hecho de que hasta Hanji sepa del tema le interesa, ya había escuchando un poco sobre la familia Jaeger. Carla y Grisha con un solo hijo. No recuerda de que murieron los padres pero sabe muy bien que el chico solo es cinco años mayor que el.

—Lo es—asegura Marco—. Sin embargo, es muy inteligente, lleva solo tres meses manejando todas sus acciones y ya las a elevado un poco más del cien por ciento.

Levi alzo una ceja curioso: — ¿Ah? Estas diciendo que un genio

—No, ese eres tú. Solo digo que el sabe hacer lo que le corresponde—sonrió—. Traeré sus pedidos.

—Enano—y la pequeña azucarera que había en la mesa dio contra su frente—. ¡Deja de estar de agresivo!

—Que mierda quieres—espeto, se arrepentía de no haberle dado en sus lentes.

— ¿Te interesa el Jaeger? —el pelinegro me miro entrecerrando los ojos—. ¿Qué? Es raro que preguntes.

—Tch. No te importa.

Y así dejaron el tema en cuanto Marco llegó con sus cosas.

—Levi, ¿cuándo tienes que entregar tu borrador?

—Espera, iré al baño y cuando venga te dijo.

— ¡Irá a pensar en el trono! —exclamo entre risas la beta llamando la atención de otros clientes.

El ceño de omega se frunció más de lo que debería, mientras seguía su camino hasta el baño de hombres.

—Estúpida cuatro ojos—susurro abriendo la puerta de un cubículo para entrar en el.

Momentos después la puerta del baño fue abierta otra vez, un fuerte aroma a te verde y pino fresco inundó todo el baño.

Su lobo empezó a corretear inquieto y un escalofrío lo recorrió por completo.

No, no puede ser, pensó el pelinegro encogiéndose en su lugar.

Su celo ya había pasado pero, su cuerpo presentaba los mismos síntomas.

¿Porqué? Eso no estaba bien.

Paso sus brazos alrededor de su estómago y apretó un poco su agarre, se sentó en la tapa del inodoro tratando de ignorar los escalofríos y el hecho de que ahora tenía una erección. Entonces el aroma se hizo más fuerte, escucho los pasos del alfa resonar en esa pequeña habitación, se estaba acercando a su cubículo. Su omega estaba inquieto, feliz por el aroma y aterrado por ser tomado por un alfa desconocido.

El no quería eso, el no quería ser el objeto de algún alfa.

Y el castaño al otro lado de la puerta no estaba en mejores condiciones, su respiración era pesada y sus pantalones apretaban más que nunca. Su lobo aullaba con el deseo de abrir esa puerta y tomar al omega tras ella.

Su omega. Lo sabía, nunca había reaccionado de esa manera por un omega en celo, pero el olor a canela y menta lo tenía loco.

El omega ahí dentro había entrado en celo cuando el entró, eso no era ninguna coincidencia. Un gruñido escapó de sus labios cuando pudo escuchar un débil jadeo y un golpe tras la puerta, el omega sabía lo que estaba causando.

—Sal de ahí—pido, no escucho respuesta alguna y sin dudar abrió la puerta de golpe.

El aroma del omega lo abofeteo sin compasión y la imagen que el mismo le otorgaba no ayudaba en nada, tenía sus grises ojos llorosos, sus labios entre abiertos y un hilo de saliva bajando de ellos, sus manos apretaban su estómago, sus mejillas estaban rojas.

Era lo más hermoso que había visto en su vida.

Levi, sin embargo, estaba asustado y excitado.

Aquel era el alfa más imponente que había visto, más que su tío , con esmeraldas por ojos y cabello castaño un poco largo, moreno y alto acompañado de un embriagante aroma que lo tenía completamente sumido en sus instintos.

Mío—fue lo primero que le dijo cuando sus ojos chocaron.

El castaño entró al cubículo y lo tomo sin importarle nada, le obligó a pasar sus piernas alrededor de su cadera y salió del cubículo para sentarlo en el lavamanos.

Sus manos se colaron en la roja camisa que llevaba el menor y recorrieron la blanca piel sin pudor mientras sus labios se empezaron a pasear por extensión de piel descubierta de su cuello.

El pelinegro no podía reaccionar, su omega le insistía en dejarse llevar y su parte racional le gritaba que escapara.

Entonces la puerta fue abierta de golpe y Levi por primera vez agradeció que aquella beta fuera tan estúpida para no notar que era el baño de hombres.

— ¡OYE TU! ¡Deja a mi amigo! ¡Alfa de pacotilla! —Sus gritos alertaron a otros clientes y a los trabajadores de la misma cafetería.

Con la puerta abierta varios alfas habían percibido el aroma del omega pero al tener a sus parejas no les afectó, sin embargo, habían otros que estaban libres.

La mayoría de los empleados, siendo betas, no dudaron en ayudar al pelinegro, un cliente habitual y ahora un amigo de ellos.

Entre cinco betas lograron apartar al alfa que no dejaba de gruñir a quienes trataban de alejarlo de su omega.


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Su omega, estaba por allí afuera en alguna universidad.

«Tenemos que buscarlo, hay que buscar a nuestro omega» Su lobo no lo deja pensar con claridad, esta cegado por la ansiedad de tener al omega

Si el chico que se topo en la cafetería lo hizo reaccionar de esa manera y su lobo lo acepto tan fácilmente, significaba solo una cosa.

Ese era el sobrino del estúpido de Kenny.

— ¡JEAN! —grita desde su oficina. Apenas unos segundos después el alfa entra corriendo con los brazos llenos de diversas carpetas

— ¿Por qué estas gritando bastardo?

—Léeme toda la información que nos dio Kenny—pide con la voz más grave de lo normal.

Jean se apresura a dejar todas las carpetas sobre la mesa y toma uno color azul con la huella de un lobo en el centro.

Esta nervioso, su corazón late a mil por saber acerca de su posible pareja, su compañero de vida.

—Su nombre es Levi Ackerman, tiene veintidós años y estudia en LMU en la carrera de literatura, específicamente en maestría, con notas sobresalientes en todas sus asignaturas—una sonrisa escapa de sus labios ante lo último—. ¿Quieres que te lea sobre sus gustos y esas cosas?

—Hazlo, dímelo todo

—Su color favorito es el rojo, ama tomar te negro y dormir en la tarde, tiene pasión por la música, es de pocas amistades—y hace una pausa—. Tiene dos amigos dentro de la universidad y dos que son mayores…

— ¿Mayores? —gruñe— ¿Qué tan mayores y quiénes son?

—Mike Zacharius de veintisiete, es alfa y Petra Ral de veinticinco una omega, no son familia y no hay fotos de ellos.

— ¿Y los de la universidad?

—Armin Arlert de veinte años omega, Hanji Zoe de veintidós una beta y mejor amiga—inmediatamente un gruñido escapa del castaño—. Arlet y Zoe son sus amigos desde los diez años, los mayores eran amigos de sus padres desde antes de que fallecieran.

— ¿Algo más?

—Sí, su fotografía—casi de inmediato siente como su respiración se corta y su corazón late desbocado, su lobo rasguña sus entrañas de felicidad ante la imagen del chico con sus ojos rasgados y expresión serena.

Lo sabía, era el mismo chico.

«Es hermoso, nuestro omega es hermoso» Su lobo esta tan ansioso que desea ir hasta Geschwister y tener a ese bonito omega entre sus brazos y luego dejar su marca en ese cuello, ese hermoso cuello…

Pero la emoción desaparece tan rápido como llegó al examinar la foto, su omega está siendo abrazado por otro, su lobo gruñe de enojo y casi siente sus encías doler de la necesidad de reclamar al omega.

— ¿Quién ese que esta con él?

Jean toma la foto y examinado con el resto del folder hasta llegar a una respuesta: —Según esto, Mike Zacharius el alfa mayor.

La sangre de Eren Jaeger nunca había ardido tanto en furia, menos en celos. Otro alfa puede estar abrazando a su omega libremente mientras él está pensado en si es buena idea o no, presentarse ante el


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—Hanji, deja de hacer eso, es molesto

—Pero te vez adorable con las mejillas rojas Levi

Lo único que le queda es suspirar y resignarse a los molestos pellizcos que le hace su mejor amiga.

— ¡Hey chicos!—ambos voltean en dirección a la voz y ven a Armin corriendo con unos libros en mano y la mochila guindando de su codo

— ¿Por qué está corriendo?—dice Hanji tomando la botella de agua frente a él y dándole un sorbo

—Ni idea

Armin estampa sus manos en la mesa donde ellos están sentados provocando que la castaña se espante.

— ¿Por qué la agresividad Armin?

—Te están buscando—dice rápidamente—. Y no es tu tío Kenny

Sus ojos se entre cierran curiosos y miran a Armin atentamente con la boca en una línea recta: —Explícate

El rubio suspira dejándose caer en la silla frente a ellos: —Un alfa llamado Jean estaba preguntando por ti en la dirección, incluso tenía una foto tuya

— ¿Cómo sabes eso?

—Porqué me detuvo cuando salía de recoger mi horario y me pregunto por ti, creo que sabe que te conozco porque me insistió demasiado.

Sus ojos se abren más de lo normal, su lobo se remueve inquieto y la ansiedad aumenta.

¿Por qué alguien que no es su tío lo busca?, piensa.

— ¿Crees que todavía este aquí?—pregunta mirando a Armin.

— ¿Qué piensas hacer Lev?—cuestiona mirándole serio.

—Nada. Solamente quiero saber por qué me anda buscando una alfa

Los chicos no le dicen nada, así que se levanta y se encamina hacia la dirección hasta que siente un brazo alrededor de sus hombros.

—Sabes que no te dejaremos solo—dice la beta con su típica sonrisa—. Al menos no, después de lo que pasó en la cafetería la semana pasada.

Armin asiente y los empuja a ambos rumbo a la dirección

—Hola Señora Lee

—Hola Levi, chicos. ¿En qué los puedo ayudar?

—Me dijeron que me estaban buscando por aquí, ¿Sabes algo?

Antes de que la secretaria les responda un grito hace que los tres chicos den un salto en su lugar: — ¡Ahí estas!

Inmediatamente un hombre con lentes negros aparece frente a ellos con una sonrisa de oreja a oreja: —Sabía que estabas aquí

— ¿Quién es usted? Es más, ¿Por qué me está buscando?—el hombre le da una sonrisa pequeña.

—Soy Jean Kirstein, mano derecha de Eren Jaeger, CEO de C-Jäger's

Su cuerpo se paraliza por un momento y los pensamientos racionales se escapan.

Inmediatamente sacude la cabeza y mira dudoso al hombre frente a él.

— ¿Por qué tendría que creerle? ¿Porque el CEO de C-Jäger's me buscaría?—cuestiona—. No soy estúpido, dígame la verdad

— ¿No me crees?—el niega—. Bueno, puedes preguntarle tú mismo—dice apuntando con su dedo tras ellos.

Los tres se dan vuelta en un segundo y entonces se paralizan. Ahí está él, el CEO de la más grande compañía de tecnología y además con varios locales en diversas áreas como la cafetería.

Su lobo se mueve de un lado a otro arañando sus entrañas con fuerza tratando de salir y mostrar sumisión ante el alfa, pero se contiene.

Es él

«Alfa» Gruñe su lobo en murmullos, es el mismo alfa de la cafetería.

Cuando hace contacto visual con el alfa su corazón de desboca y sus piernas tiemblan como gelatina, siente su cara arder y una corriente eléctrica recorre su cuerpo hasta alojarse en su vientre, sus manos sudan y su lobo corretea y aúlla al alfa quien le mira gruñendo.

¿Otra vez el celo?, se pregunta alterado.

La vista hacia el alfa es tapada cuando Hanji se coloca frente a él y lo sostiene de los hombros antes de que caiga al suelo, Armin lo ayuda y un gruñido más fuerte se escucha por toda la sala.

No toques a mi Omega

Armin se separa inmediatamente ante la voz de mando del alfa y Hanji se tensa en su lugar, pero no se aparta. Lo estrecha más y agradece al cielo que la castaña sea beta.

—Señora Lee, sáquelos de aquí, por favor—la voz de Armin se escucha alterada y algo quebrada.

La secretaría inmediatamente se acerca a ellos hablando con Jean quien luego va hacía el CEO y le empieza a jalar del brazo derecho y a decirle cosas que no logra entender y su lobo lo distrae.

«Nuestro alfa, no lo dejes ir»

Por más que le quiera hacer caso no piensa entregarse a él por más que su cuerpo lo desee.

Pero la naturaleza es más fuerte, eso decían sus profesores de la secundaria.

Con un último gruñido por parte del CEO que le provoca un jadeo su asistente logra hacerlo salir, entonces la señora Lee se apresura a cerrar la puerta con llave.

—Tengo algunos supresores—dice—. ¿Están bien?

—Sí, muchas gracias—dice con una sonrisa.

Armin empieza a remover las cosas de su mochila y luego jadea frustrado para empezar a revisar la suya y la de Hanji: —No tenemos supresores aquí, ¿por qué sacaste los que te di a guardar Hanji?

—Perdón Armin, pensé que tú siempre andarías.

Un nuevo jadeo los interrumpe y caen en cuenta de que Levi está recostado contra la puerta tratando de abrir pero no tiene las llaves.

Más gruñidos se escuchan tras la puerta seguidos de la voz del CEO: —No llores Levi

Y sus sollozos se hacen más fuertes, está desesperado por estar con ese alfa, su lobo aúlla de tristeza y el solamente puede pedir por el alfa tras de esa puerta.

Otra vez, una puerta los separa

—Aquí están los supresores, hagan que los tome ya y aléjenlo de la puerta. El olor de ese alfa no ayuda en nada.

Hanji asiente y de acerca a él arrastrándolo lejos de la puerta provocando que sus sollozos aumenten y que el CEO golpee la puerta: — ¡Dejen a mi omega!

—Eren, esto no le ayuda en nada al chico—dice Jean—. Tenemos que irnos por ahora y volver después.

No se escucha respuesta pero el sonido de las pisadas alejándose de la oficina es suficiente.

—Vamos, no creo que quieras que otro alfa te reclame en contra de tu voluntad—insiste Armin—. Tienes que tomarlas

Entonces él lo obedece y se toma las tres pastillas que le ofrece junto a la botella de agua de Hanji

— ¿Te sientes mejor Levi? —pregunta la secretaria.

Hecho un ovillo en el suelo y tratando de regular su respiración solamente asiente.

No siente nada más que vergüenza, su ano está goteando manchando su ropa. Pero, estaba desesperado por un alfa del que solamente conoce de las noticias y revistas.

El mismo alfa que lo atacó en la cafetería.

—Tenemos que llevarte a tu casa Levi—comenta Armin.

—Armincito tiene razón

El solamente acepta levantándose de apoco y colgando su mochila en su hombro

—Gracias por todo, eres un ángel—alaga Hanji a la otra beta.

Ella solamente les sonríe, y le abre la puerta mirando a ambos lados verificando la ausencia de personas en especial, el CEO.

Cuando están a punto de salir del pasillo Jean aparece con una expresión de vergüenza: —Lo siento, de verdad, lo siento Levi. No pensé que esto pudiera volver a pasar.

— ¿Qué fue lo paso? —indaga Hanji—. Que yo sepa eso solamente pasa con los destinados, tienes que explicarnos eso.

Todo su cuerpo se tensa junto al de Armin quien lo mira curioso y confuso.

—Los exámenes de sangre de Eren han demostrado que Levi Ackerman es su pareja destinada. Él lo quería conocer pero, no pensó en las consecuencias.

Ninguno le responde, solamente le miran esperando a que diga algo más, entonces el suspira y lo mira con una pequeña sonrisa llena de pena: —Aquí tienes mi tarjeta, puedes llamarme cuando creas que estás listo para hablar con él.

Acepta la tarjeta y sin siquiera mirarla la guarda en su bolsillos. Los tres se despiden y se encaminan hacia el departamento del mayor ayudándole y protegiéndolo de otros alfas que le miran curiosos.

Jean y Eren les miran desde su carro hasta que desaparecen tras subirse a un taxi.

—Es él. No necesito ninguna otra prueba—sonríe y su lobo aúlla y corretea de felicidad—. Quiero tenerlo conmigo


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Ya estoy harto de tener que verlo todos los días—susurro. El chico frente a él se estremeció y bajo la cabeza inmediatamente—. ¿Ya te han confirmado cuando vendrá?

—Sí señor. Por eso eh venido—suspiro—, según Jean su mano derecha, el llegara dentro de unos minutos.

—Perfecto, puedes irte.

Inmediatamente el chico sale a paso rápido de habitación del mayor.

Para ser mi heraldo no tiene carácter, piensa con una sonrisa socarrona en el rostro mientras termina de acomodar su cabello hacia atrás, quiere estar presentable para la visita.

Minutos después tocan a su puerta:

—Señor—se escucha seguido de un toque—, ya han llegado.

Y el solamente puede sonreír porque sabe que ya lo tiene en la palma de su mano

—Ah, que gratificante es tener poder—dice entre risas cerrando la puerta de su habitación y caminando hacia el living.

El salón está decorado perfectamente. Los pilares de mármol blanco están siendo abrazos por sedas rojas y negras, el gran techo sobre ellos está adornado con un precioso candelabro victoriano que contrasta perfectamente. La mesa está alineada perfectamente con la puerta principal a espera de las visita.

De su jugosa visita

Antes de que él termine de inspeccionar la decoración que han hecho sus empleados, la gran puerta negra se abre.

Jean aparece haciendo una leve reverencia para quedarse junto a la puerta con una postura perfecta.

Entonces él hace acto de presencia: de su altura, con el cabello castaño, y con un traje negro echo a la medida que se ajusta a su cuerpo perfectamente.

El cliente perfecto, piensa inmediatamente.

Su lobo le da un gruñido y el inmediatamente lo hace callar, frente a él está la oportunidad de su vida.

—Un gusto volver a verlo Sr. Jeager

—No puedo decir lo mismo, dime que quieres de una vez—dice mordaz. Jaeger lo mira con el ceño fruncido.

—No te exaltes—sonríe—. Tengo una oferta para ti, ya sé que en el pasado no nos fue muy bien, pero ahora te conviene.

—Entonces dime para que estoy aquí de una buena vez Kenny

—Tengo un sobrino, ¿recuerdas? —el menor asiente desinteresado—. Mi hermano y su esposa murieron hace cinco meses y el mocoso estará conmigo por pedido de ellos hasta que encuentre a su destinado…

— ¿Y eso a mí porqué me importa por...?

—Porqué el mocoso es un omega y hace un mes le hicimos la prueba de sangre para encontrar a su destinado—dice con una sonrisa floja mientras le extiende los resultado de la prueba a Jeager—. Eres tú

Pero él no le responde. Se limita a leer cuidadosamente casa palabra plasmada en esa hoja y luego se la pasa a Jean, quien pasado un minuto exacto le asiente firmemente con la cabeza y una sonrisa tatuada en su rostro.

—Puedes ir a hacerte los exámenes tú, yo pedí que no te dijeran nada porque te quería dar la "sorpresa"—dice riendo de manera suelta—. Pero, con el mocoso en casa no me puedo encargar del trabajo, sabes, eh perdido algo de dinero por eso.

Jeager nuevamente alza una ceja divertido: —Y tú pretendes que yo me haga cargo del chico y además, te pague todo lo que has perdido, ¿me equivocó?

—Tan inteligente como siempre—comenta entrelazando sus manos sobre la mesa—. Dime qué opinas

— ¿Dónde ésta él?

—En la universidad—responde inmediatamente—, vendrá en una hora más o menos

— ¿Qué te hace creer que aceptaré esto?

—Vamos Eren, tienes veintisiete años—dice burlesco—. ¿Por qué no querrías estar con tu omega?

Esa simple pregunta logra que el lobo de Eren se inquiete y gruña: «Nuestro omega»

Pero nuevamente no le responde. Jean en la esquina le hace señas a Eren quien capta rápidamente el mensaje.

—Dame toda la información de ese chico. Ahora

Kenny sonríe triunfante y le pasa una carpeta al castaño sobre la mesa: —Allí está toda su información, tienes dos días para decidirte o buscaré a alguien más, su padre me dejo muchos candidatos pero siendo tú su destinado me libraré de toda responsabilidad sobre él.

Apenas Eren se va sus carcajadas inundan la habitación e inmediatamente comienza a planear su escapada cuando el menor le dé el dinero.

Sabe que lo hará

No importa si hace un tiempo intento robar a la compañía de Jaeger, sabe que el castaño no podrá resistirse a tener a su pareja destinada.


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Es la primer vez que escribo un Omegaverse. :v

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