Nuevamente les informo que los Jóvenes Titanes son poseídos por… alguien que no soy yo


Gotas de líquido salían de sus hermosos ojos amatistas. Marcando su camino a través de sus pálidas mejillas. Una tras otra recorrían el mismo camino hasta llegar a su barbilla. De ahí, caían en una cascada de tristeza y dolor. Cada segundo una más bajaba a unirse al rio que contenía los trozos de un alma destrozada. Un alma destrozada por un destino que ella no marcó. Un destino que ella nunca quiso tener. Un destino que acechó su existencia desde el momento en el que nació. El castigo de destruir algo preciado para ella. Raven jamás mereció tal castigo. Jamás hizo algo para que la vida la condenara a destruir, torturar. Matar. No, ella no merecía ser poseedora de tal cruel final. Ella merecía algo más. Merecía mucho más.

La apreté más contra mi pecho, deseando que la Profecía puesta sobre ella fuera solo eso. Una Profecía. Una frase sin significado. Un conjunto de palabras que no sean llevadas más allá de un simple relato. Una historia. Deseando que aquél conjunto de palabras que tanto la torturaban, al final, terminaran siendo solo un horrible recuerdo. Tan insignificante como una canción de cuna que se aprende cuando eres pequeño.

'La Gema nació del fuego del mal. La Gema será su portal. El viene a reclamar. El viene a reinar sobre el fin de todo lo mortal´

Pero… a veces… los deseos no se cumplen. A veces tenemos que aceptar la cruda y amarga verdad. Ella tenía que hacerlo. Ella tenía que convertirse en El Portal. Quisiera o no.

-No quiero hacerlo… -me dijo en un susurro

Posé mi mano sobre su cabeza y acaricié su cabello. Una lágrima cruzaba mi mejilla. Yo tampoco quería que ella lo hiciera. No quería verla sufrir, no quería que se fuera de nuestro lado. De mi lado. Quería que tuviera una vida. Que pudiera sentir como cualquier persona. Que pudiera reír, llorar, enojarse como cualquiera. Pero esa no era la verdad. La verdad era la que la torturaba diario. La verdad era la que no dejaba que viviera sin preocuparse por su futuro. La maldita verdad era esta. Esta y ninguna otra.

-Prométeme que jamás te rendirás. Prométeme que lucharás hasta el final, Chico Bestia, pase lo que pase. –me dijo fijando su vista en mis ojos esmeralda.

-Lo prometo –respondí

Suavemente coloqué mi mano en su rostro y limpié el recorrido que sus lágrimas habían dejado. Sus hermosos ojos reflejaban dolor. Un profundo y desgarrador dolor. Si este en verdad era el fin tenía que hacer algo. Algo que posiblemente no tendría la oportunidad de hacer jamás. La atraje suavemente a mí y uní nuestros labios en un suave beso. Retiré mis labios de los suyos con un inmenso dolor en mi interior. Abrió sus ojos y los fijo en los míos. Segundos después los cerró y otra lágrima de dolor cruzó su rostro. A veces la verdad es así. Cruel y despiadada. No podemos cambiar la verdad. No importa cuánto nos desagrade.


Así que… este es mi primer intento de Drabble. Son exactamente 500 palabras por lo que sé (mas el disclaimer y la nota de autora). Es mi versión de lo que TUVO que haber sucedido antes que Raven se convirtiera en el portal. Y, obviamente, es BBRae. La verdad no tengo idea de que calidad lo hice. Me ENCANTARÍA que me dejaran un review diciéndome como lo hice. ¿Bien, mal, horrible? Ustedes díganme. Espero ansiosa sus reviews. Enserio, ustedes lectores me motivan a seguir escribiendo. Nos leemos pronto.

~Aurora De Logan