Hola a todos desde hace algun tiempo tengo esta ideas en la cabeza espero y les guste...
Como todos los sabían, Quinn Fabray y Rachel Berry no eran amigas… no es que no lo habían intentado, porque lo hicieron sí, pero pesaban más sus diferencias:
Por un lado estaba Rachel Berry, hija única de una pareja gay que la adoraba por encima de todas las cosas, inteligente y con metas bien definida, poseedora de una voz increíble y talento inegable. Su sueño era dejar Lima para convertirse en estrella de Brodway y ser la próxima Barbra Streinsand de la que era seguidora desde que tenía uso de razón, para logarlo era por lo que ella dedicaba todos sus esfuerzos en ser acepada en Juliard, la universidad de artes y música más prestigiosa de Nueva York. Rachel era dueña de una belleza única, aunque siempre oculta debajo de su apariencia poco especial (mezcla de niña y abuela)y nadie se tomaba la molestia de mirar más allá de eso, por lo que muchos la consideraban poco interesante y sin ningún atractivo, así que no tenía citas y realmente nadie parecía desear una relación con ella. Rachel era consciente de sus cualidades y de su talento lo que no era desapercibido cuando ella hablaba a cualquiera que estuviera dispuesto a escuchar acerca de sus ideales, estas actitudes eran poco comprendidas por sus compañeros, convirtiéndo a Rachel en el punto de las burlas y siendo maginada, constantemente atacada con denominativos denigrantes y uno que otro slushie.
Por el otro lado estaba Quinn Fabray, quien era la hija menor de una familia conservadora y religiosa, presidenta del club de celibato y capitana de las porristas "cherios", además de ser la chica más bonita de su generación… y tener a todo Mckenley al pendiente de ella, los chicos se quedaban viéndola embobados y las chicas con envidia, si Quinn era la chica más popular de la escuela y aunque en los estudios era una buena estudiante (estaba en el cuadro de honor), era poseedora de una agudeza mental única, sin duda alguna había leído más libros que todos sus compañeros, y cuyo sueño era convertirse en doctora y estudiar en la universidad de Yale, para lo que dedicaba todos sus esfuerzos con la esperanza de ser aceptada y dejar atras Ohio.… pero nadie veía eso, pues nadie era capaz de ver más allá de su físico, nadie estaba interesado en escucharla, por lo tanto muchos la consideraban sólo una carita bonita sin un poco de cerebro. Y aunque había tenido varias citas nadie la tomaba lo suficientemente en serio como para una relación más larga, a veces era sólo como la muñeca en exhibición que todos querían ver pero que nadie realmente la quería tener.
Estas diferencias hacían que cada que se veían ambas resalten los defectos de la otra aunque fueran estos lo que secretamente deseaban, pero siendo tan orgullosas ninguna lo admitiría y esto hacia que las dos se sientan disgustadas ante las presencia de la otra, sin saber que probablemente ellas tenían más en común de lo que estaban dispuestas admitir.
Para nadie eran desapercibidas estas dificultades entre las dos muchachas, sin embargo nunca nadie dijo nada más allá de unas cuantas bromas por parte de sus compañeros de club, pues aunque ambas se odiaran ambas encontraban en Glee un refugio, y es por ello que ambas habían aprendido a evitar discusiones estúpidas a partir de la premisa de no hablarse a menos que sea absolutamente necesario. Ambas hacían hasta lo imposible por no estar en la misma habitación, sin embargo como eran habituales las reuniones del club, las se veían siempre obligadas a compartir un espacio reducido que constituía la sala del coro y aunque a ninguna de las dos les complacía esta situación lo aprendieron a superar con ingenio… las dos hacían como que la otra no existía, un acuerdo silencioso que funcionaba para ambas. Sin embargo había días en las que las dos no paraban de pelear y todo el club se hallaba en jaque, atento a cualquier ataque y dispuesto a intervenir. Pues las tensiones entre ellas se hacían cada vez más visibles sin que ninguna de ellas realmente entendiera porque de esta situación pero ninguna de ellas le daba realmente mucho pensamiento a ese hecho. Ninguna realmente sabía por qué se disgustaban tanto.
En la escuela las cosas eran mucho más sencillas cada una tenía actividades diferentes por lo que no compartían más que algún cruce por los pasillos durante el cambio de hora o algún momento en que ambas coincidían en la sala común o en el gran comedor, pero ellas se limitaban a ignorarse mutuamente, aunque a veces había uno que otro comentario hiriente, mirada desafiante o roce al pasar, ellas continuaban con sus rutinas habituales.
Fue entonces cuando el director Figgins programo un viaje escolar para el Glee Club, irían a los museos de la ciudad para llenarse de cultura y disfrutar del arte. Todos se hallaban entusiasmados pues estarían entre amigos entonces, Mr. Shue anuncio que irían de a dos, para lo que iban a seleccionar las parejas e insistió en que estas fueran hechas por sorteo
- Así todos se conocerán mejor y estaremos mas unidos para las regionales – argumentó el maestro
Aunque al inicio las propuestas no se hicieron esperar la decisión ya estaba tomada, y así fue… el día de la excursión todos estaban frente al primer museo y el profesor tenía su sombreo con los nombre de todos y así fue juntando a las parejas ante la alegria de algunos y elfastido de otros. Y por desgracia o suerte Quinn y Rachel quedaron juntas. Las reacciones de ambas fueron memorables pero Shue no hizo caso de las protestas y dejó ambas chicas, mientras se encaminaba dentro del museo.
- Genial – susurró la rubia por lo bajo – de todas las personas aquí me tenía que tocar contigo
- Mira si yo estoy encantada – respondió la morena sarcásticamente - esto será realmente genial… aunque preferiría pasar tiempo con las serpientes
- Pues te estás tardando mi Reyna… - refutó Quinn molesta dejando a la chica atrás- yo me voy de aquí
Rachel bufó con frustración, haciendo un pequeño berrinche antes de ir tras la rubia…. Mientras que Quinn caminaba a prisa alejándose de la diva y se acomodaba su cabello con creciente fastidio
- Tenemos que trabajar juntas – dijo la morena al llegar junto a ella
- ¿Qué te hace pensar que yo trabajaré contigo? – pregunto Quinn elevando una ceja y sin detenerse
- Es un trabajo en parejas y como capitana del Glee club no puedo decepcionar a mis demas compañeros, es necesario que les demostremos un trabajo implecable por que esta en juego mi reputacion como líder – verbalizó Rachel con cara de incredulidad mientras miraba a la rubia como si fuera obvio que la ésta estaba loca
- ¿Y?- refutó la porrista divertida ante la mirada de la diva
- ¿Cómo que y?…. cómo… tu… yo…erhrh- balbuceó la morena molesta con evidente frustración empezando a caminar lejos de la rubia
Quinn la veía irse con satisfacción por haber hecho irritar a Rachel mientras una sonrisa malvada se formaba en sus labios sin embargo una punzada de culpabilidad la hizo desaparecer casi al instante mientras ella negaba con la cabeza ¿Por qué diablos se sentiría culpable de molestar a la diva?
Rachel caminaba furiosa y de pura rabia algunas lágrimas caían por sus mejillas, mientras que ella cerraba sus labios con fuerza, y ajustaba sus manos reflejando sus nudillos ya blancos… en verdad odiaba cuan engreída resultaba la rubia, realmente detestaba sus maneras y la idea de que todo el mundo estaba detrás de ella… pero ella no. Si Quinn no quería hacer el trabajo no importaba, ella lo haría bien sola, estaba decidida.
Estaban ya todos frente a dioses antiguos mientras Mr. Shue complacido explicaba las creencias antiguas ante el asombro de algunos de sus compañeros, por supuesto que Rachel llegó al final de la explicación cuando ya todos comenzaron a moverse, y suspiró con resignación mientras se acercaba a la enorme figura que suponía ser un dios chino o egipcio realmente ahora no le importaba, se secó las lágrimas mientras sacaba un cuaderno de apuntes cuando una voz burlona se escuchó detrás de ella.
- Vamos parece que la pequeña Rachel se separó del grupo… que paso con la responsable capitana perfecta
- Déjame en paz Quinn
- Oh parece que estas un poco gruñona
- Déjame en paz o es acaso que tu pequeño cerebro no te da para entender eso
- Retracte Berry
- ¿O si no qué, Fabray?
- Pues al menos no soy una insufrible estrellita que ni llegara a ningún lado
- Mejor que ser una estúpida muñeca hueca
Ambas están paradas, la una frente a la otra, mientras se dirigían miradas de intenso odio, pero antes de que alguna pudiera hacer algo el llamado de Mr. Shue las hizo volver a sus sentidos y ambas se encaminaron hacia donde estaba el grupo sin notar el extraño brillo de la figura frente a la cual peleaban.
El resto del viaje paso sin incidentes, sólo por el hecho que aunque iban lado a lado Quinn y Rachel no hablaban para nada sólo caminaban juntas pues Shue insistió en que las parejas formadas debían permanecer juntas.
Al regreso en la escuela ambas muchachas suspiraron con alivio de tener que verse más… aunque realmente que equivocadas estaban ambas, pero no sería hasta la mañana siguiente que sus vidas comenzarían a cambiar.
