Harry Potter no me pertenece. Toda la gloria a J. K. Rowling.

Ella, señoras y señores, es la causa de que tengamos un hermoso mundo mágico en el cual vivir y con el cual soñar. Mi eterno respeto a esa mujer.


Rió suavemente y sus pequeños pasitos resonaron por todo el pasillo por el cual corría, intentando pasar desapercibida, aunque claro, la pequeña de largas hebras rojizas era todo menos sigilosa. Su hermano de tan solo tres, le seguía el paso de cerca y reía con ella.

Rose tenía cinco años y aunque era mucho más madura que cualquier niña de su edad, de vez en cuando su lado Weasley salía a flote.

Miró a su hermano menor, divertida, mientras se llevaba un dedito a los labios y hacía señal de silencio.

—Shhh, Hugo… — Musitó, ahogando otra risita.

—Shhh… — Repitió el menor, copiando el gesto de su hermana.

Cuando su hermanito guardó silencio, la mayor de la familia Weasley Granger posó sus manitas manchadas de pintura en la pared del pasillo, causando una enorme mancha en la pared. Pronto el pelirrojo menor le siguió el juego y dejó sus manitas también plasmadas en la pared.

Ambos rieron cuando su obra estuvo acabada y de puntillas, se escabulleron rumbo al cuarto de baño, donde se ocultaron.

Poco tardaron los padres de los pequeños terremotos en llegar al pasillo y descubrir la travesura de sus hijos.

Ron frunció el ceño, al borde de un ataque de histeria, pero Hermione rió ante aquello que sus retoños habían hecho. Pronto su marido se vio contagiado por las carcajadas de la castaña y con el ánimo a flor de piel, se encargaron de buscar a los niños.

—¡Rose! ¡Hugo! — Llamó la mujer, sonriendo a medio labio.

Los niños dudaron, pero finalmente salieron del escondite, con las cabecitas gachas. Se sorprendieron al hallar una sonrisa en los labios de sus padres.

—¿Así que han decidido hacer un mural en el pasillo? — Preguntó la mujer, arqueando una ceja, mientras alzaba en brazos al pequeño de tres años, aunque debido a eso se manchó de pintura.

El niño asintió con la cabeza y rió cuando su madre le besó la nariz.

—Es que el pasillo era muy aburrido, mami. — Justificó la pelirroja, esta en los brazos de su padre, manchando las mejillas de este con sus manitas aun llenas de pintura.

—Y tienen razón. — Concedió su padre, besando la coronilla de la pequeña. —Así que de ahora en adelante, este será el mural del pasillo.

Ambos niños aplaudieron risueños con la resolución de sus padres y, desde ese día, en el pasillo que abre paso a las habitaciones de la casa Weasley Granger, un mural con las pequeñas manos de ambos niños decora la pared.


Notas de la Autora:

Este pequeño drabble no fue concebido para ser subido aquí, sino en un proyecto de tumblr y un rol de twitter, donde yo llevo a Rose Weasley. Este relato fue escrito exclusivamente para mi tumblr temático de ella y hoy me animé a subirlo aquí, para que más gente pueda leerlo. Es corto, pero personalmente amé escribirlo, así que espero lo hayan disfrutado.

¿Review?

PD: Si quieren encontrarme por allí, el username de twitter es: RosesOfFire y el tumblr es: blossomonfire. tumblr. com

Sin espacios, por supuesto.