QUERIENDOTE DESDE TU PIEL HASTA TUS HUESOS

Capítulo beteado por Sarita Martínez Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction

QUERIÉNDOTE DESDE TU PIEL HASTA TUS HUESOS

Hola. Me llamo Bella, tengo 21 años y vivo en Miami. Mi madre vive conmigo y mi padre igual.

Desde niña pensaba que en el mundo había una persona destinada para mí. Ese alguien existía en mis sueños, pasaba la mayor parte del tiempo pensando en esa persona que no conocía y que, un día sin darme cuenta, llegaría a mi vida dándome las mejores lecciones y la más asombrosa aventura. Allí en ese momento llegué queriendo desde tu piel hasta tus huesos…

Capítulo 1

Estaba en mi casa. En ese entonces era muy pequeña y me encantaba ver el cielo; le preguntaba a mi madre qué había más allá de él. Ella sólo me contestaba que estaban las estrellas, y que cada una de esas estrellas era un ser humano. Me dijo algo muy importante: "Cuando una persona muere una estrella se apaga y cuando una persona nace, una estrella aparece."

Los días pasaban y siempre pensaba en esa frase. Desde pequeña siempre fui una persona que no hablaba con nadie. Es más, mis tíos decían que hablaba sólo con las palomas, que no tenía ningún amigo o amiga. En mi escuela vivía aislada. ¿Por qué? No lo sabía.

Me la pasaba mirando a un lugar en especial: el cielo. El cielo era mi hogar.

En la mañana fría en la que cumplía 7 años, me desperté y de repente quise cerrar los ojos. Entonces caí de nuevo en un sueño profundo donde soñé y vi mi cielo, vi a las palomas volando a mi alrededor junto con muchas nubes. Era un sueño realmente hermoso pero noté algo… estaba sola.

Desde ese día, sólo pensaba que había alguien en un futuro destinada para mí y que sería esa estrella que buscaba.

Cuando cumplí 13 años, mis padres se divorciaron. Fue una época muy dura para mí, pero supe recomponerme. Empecé a vivir con mi padre. Él se llama Charlie, es un hombre serio, algo frío pero muy sensible conmigo. Generalmente se mostraba algo maquiavélico y enojón, pero no lo era.

Mi madre Renée es algo extrovertida y muy sociable. También tiene un gran corazón y tiende a dar mucho a los demás sin esperar recibir nada a cambio. Mi padre era muy celoso. Vivía pendiente hasta de lo que yo no hacía, pero aún así era mi héroe. En esa época en la que yo estaba creciendo tenía amigas. No muchas, pero las tenía; una se llamaba Jessica y la otra Angela. Ellas, al igual que Charlie y Renée, me censuraban por estar leyendo tantos libros, decían que la vida era corta y debía hacer cosas de chicas: salir de comprar, ir al cine, tener amigos… No entendía por qué, si yo era feliz entre mis libros y las líneas de cada una de esas historias. Me encantaba sentir emociones por medio de la lectura y oler la esencia que traían los libros a mi nariz.

Tenía una vida realmente feliz. Vivía tranquila y tenía todo lo que podría querer, pero aún sentía que me faltaba algo, o mejor dicho alguien; y como todas las noches, miraba las estrellas. En algunas ocasiones me iba a la playa en la oscuridad de la noche y veía ese millón de puntos brillantes, que cada día hacían que me emocionara más porque llegara ese 'alguien' a mi vida.

Mi madre conoció a alguien: un hombre muy apuesto. Ellos vivían en New York, esa terrible ciudad donde siempre tuve miedo pero que algún día debía conocer.

Luego de unos años me gradué de la escuela. No tuve ningún novio… quizás alguno que otro comentario que me hacía sonrojar, pero nada más. Sabía que cuando llegara aquella persona que tanto esperaba, con sólo mirarla, la iba a reconocer.

Estuve pensando y quise irme a pasar una temporada con Renée, mi loca madre que me hacía reír con sus ocurrencias. La adoraba. Y allí empezó mi historia…

GRACIAS MI SARYS EXCELENTE TRABAJO EL QUE HICIMOS .. JEJEJE