Mi primer intento de Drabble, buscando huir del estrés y monotonía de la realidad. Es lo que me imagino en su momento pensó Kagome respecto a Kikyô y su relación con InuYasha.

Palabras: 478.


¿Recuerdas ese día? Estabas dormido y la flecha de tu pecho se deshizo entre mis dedos. Era magia, magia que todo lo rodea, que se apodera de mi alma y hoy me proclama como ente poderoso y benefactor.

Como sombra de un ente mayor, más noble y digno de todo. Incluso tu antiguo amor.

¿Lo recuerdas, InuYasha? Al principio no fui yo, sino ella. Al principio todos fuimos peroratas del pasado y tú aún tenías el corazón roto. Trizado por la desconfianza, el miedo innato de la sangre que es distinta. Al final, roto por el engaño y traición de otro que estaba más herido que tú.

Y yo no era yo, dentro de todo mi miedo, desconcierto y dolor. Poco te demoraste en aprender mi nombre, en desmentir el desagrado de mi aroma. De todo el odio y desconfianza, del terror que me producía tu inhumanidad, poco a poco fui dándome cuenta de que eras diferente…especial.

Me cuidas, me proteges. Eres mi guardián. El que intentaste ser en esos días lejanos y no pudiste. El que siempre quisiste ser para demostrarle lo contrario al mundo que te escupía y apuntaba con crueldad.

Me preguntas si acaso hoy la odio, mientras tu mano aún vacila con enorme timidez en tomar la mía, en solitario.

Sí, odié. No puedo negarlo, pero tampoco sentirlo.

Y quizás es que me odio a mí misma por no lograrlo. Porque la entiendo demasiado como para odiarla, porque compartimos el mismo amor por ti, ese loco y desesperado, ese que es luz en la oscuridad y que todo lo daría por tenerte feliz. Incluso la vida…esa que ella dio.

Esa alma que se apagó como el final de una triste función oculta. La que, al hacerlo, me permitió existir, ser quien soy. Quien soy para ti.

¿Recuerdas ese día? Yo lo recuerdo. Yo era otra y tú sólo sentías odio. Yo también odié, pero hoy amo y consuelo.

Le agradezco a ella su sacrificio, lloro y comprendo su dolor. Y quisiera que tú también lo comprendieras, como símbolo de lo que alguna vez hubo y no fue, como señal de que la vida sigue aunque parte nuestra siempre se quede atrás, malherida y abandonada.

Y hoy soy más yo que nunca, porque he descubierto quién soy en realidad cuando me decido a tomar tu mano y salir juntos a lograr la paz que tu corazón necesita. Que mi alma necesita en niveles que siquiera alcanzo a comprender.

La flecha, ese símbolo último de odio ciego y rencoroso, se deshizo entre mis manos. Fue un nuevo comienzo, fue el borrón y cuenta nueva que nuestras almas se pidieron en silencio para volver amarse, para recomenzar.

Y creo que te recordaba, mientras corría a ti rogando por ayuda, ese algo que me llevó hasta ti me lo confirma en mi corazón cada vez que te miro.


Espero que les guste, ¡Jamás había escrito uno de estos! Me encantaría su opinión, de verdad lo agradecería un montón. [Además de que es un texto cortito y no se demoran nada ^^]

Las quiero un jodido montón.

Celiane's Madness.