Hola!!

Ejem, bueno, soy nueva en esto en el maravilloso mundo de Stephenie Meyer. No hace mucho que leí los libros y sin embargo ya me considero una Twilighter de corazón.

Este es el primer fic que hago sobre Crepúsculo… espero en verdad les agrade.

Cabe recalcar que la trama NO me pertenece, es de una película que lleva el mismo nombre. Ojala les guste.

Disclaimer: Twilight es copyright de Stephenie Meyer, el uso de los personajes es por "sano" entretenimiento. P.S I Love You es copyright de sus respectivos autores. Nada de lo que ves aquí me pertenece, solo me adjudico la adaptación.


P.D. Te Amo.

/

Capitulo 1.

/

-¡Bella!-

Las puertas se abrieron de par en par, Isabella entro rápidamente azotándolas tras de ella. Poco le importaba la persona que continuara llamándole. Con toda la dignidad y el enfado que sentía en esos momentos, y rogando el que su natural torpeza no hiciese acto de presencia, comenzó a subir las escaleras que conducían a su hogar.

-Bella, por favor escúchame- llamo con aterciopelada voz un hombre entrando al edificio –Lo siento, en verdad- subió las escaleras tomando el mismo camino que la chica.

Esta, aumento la velocidad; aunque no importase mucho, bien sabia que por su condición física el podría alcanzarla en cuestión de segundos.

Edward suspiro frustrado- Al menos dime una cosa- se paso una mano por sus cobrizos cabellos- ¿Estas molesta por algo que hice o es por algo que tu crees que hice?

Bella detuvo su andar y lo miro con estupefacción e incredulidad. ¿Cómo se atrevía a preguntarle aquello? Poco a poco la ira se vio reflejada en su mirada, la cual, clavo en los ojos verdes que se encontraban frente a ella, solo que un tramo de escalera mas abajo.

-No, definitivamente fue algo que yo hice- declaro el chico –Bella en verdad lo lamento.

Isabella llego a su departamento, saco un juego de llaves y con una torpeza menos sobresaliente de lo normal abrió la puerta. La empujo con fuerza para que esta se cerrase, pero una nívea mano detuvo la inercia y entro en la casa. Ella, le miro por encima del hombro y continúo caminando.

Edward rodó los ojos y la alcanzo rápidamente, poso un brazo sobre su cintura impidiendo su movimiento. Beso su hombro y luego deslizo sus labios hacia su odio- Te he dicho que lo siento- dijo antes de atrapar el lóbulo entre sus dientes y mordisquear suavemente.

Bella cerró los ojos mientras se concentraba en no comenzar a hiperventilar y controlar el acelerado latido de su corazón. Odiaba no poder controlarse cuando Edward comenzaba a besarla, se comportaba peor que una adolescente y eso le enfadaba. ¡Enfado!, ¡Claro! Ahora recordaba, estaba molesta con el. Esta vez no se la dejaría tan sencillo como un simple beso. A regañadientes separo sus cuerpos y se escabullo hasta la habitación.

-Al menos, ¿Podrías tener la gentileza de decirme porque me estoy disculpando?- pregunto el hombre comenzando a desesperarse.

-¡Eres increíble Edward Cullen!- musito con enfado mientras comenzaba a cambiarse de atuendo. Se quito el vestido celeste y en su lugar coloco un camisón – ¿Qué fue lo que hiciste?, ¡Tu mismo lo dijiste y no puedes recordarlo!

-Bella, por favor…

-¡Le dijiste a mi padre que no quería tener hijos!

Cullen abrió los ojos con asombro – ¡Eso no es verdad!- discrepo acercándose a ella – Únicamente mencione que no estabas lista para tenerlos.

-Y con eso, le diste a entender que no los quiero.

Edward suspiro frustrado, se apretó por breves instantes el puente de la nariz con su mano derecha al tiempo que cerraba los ojos – Estas siendo irracional

-No lo hago. ¡Edward, no lo entiendes! Ya no soy exactamente una adolescente de dieciocho. Tengo veintiocho años y estoy casada. Se supone que yo tendría que estar ya esperando la llegada de mi primer bebe. ¡Y ahora tú le diste la idea de que no me interesa tener uno!

Cullen soltó un gruñido exasperado, camino hasta Isabella y en un ágil movimiento coloco una mano en sus rodillas y otra en su espalda y la levanto del suelo; ella, ante tan repentina jugada, se aferro con fuerza a su cuello. Sin perder el contacto visual comenzó a caminar en dirección a la cama, donde delicadamente la soltó. Con sumo cuidado se situó sobre ella, soportando su peso en una mano y con la otra comenzó a acariciar su costado derecho. Le dedico su sonrisa favorita y se apodero de sus labios.

Algo contrariada, Bella devolvió el beso para segundos después profundizarlo, y dejándose llevar por sus instintos rodeo su cuello con las manos y lo atrajo más hacia ella. Edward gruño. Jadeando alejo sus labios y los llevo hasta su cuello.

-Edward- soltó entre suspiros-No intentes distraerme.

-No es mi intención-hablo sin apartar su rostro de entre su cuello. Llevo sus labios hasta su hombro y continúo bajando.

-Entonces… ¿Cuál es…. Tu… intención?- cuestiono entre entrecortados e inaudibles gemidos.

-Simple- se separo de ella y la vio a los ojos. Su penetrante mirada esmeralda oscurecida por el deseo acelero su, de por si ya desbocado, corazón.-Haremos un bebe

Y con esas tres palabras el momento fue arruinado.

-¿Qué?- bramo mirándolo estupefacta-¿Estas bromeando, verdad?

Arqueo una ceja-¿Por qué debería hacerlo?

-¡Quítate de encima!- grito molesta dándole puñetazos en el brazo, Edward se incorporo, Bella rápidamente se levanto de la cama y se alejo lo mas posible de el.

-En verdad que no te entiendo Bella- Dijo caminado hacia ella- Acabas de decirme que quieres tener un bebe, pero te rehúsas a hacer uno… no vienen de una cigüeña, ¿sabes?

-Eres verdaderamente insoportable- acuso la castaña

-Entonces dime que es lo que quieres. Yo no puedo leer las mentes Isabella- exigió cruzándose de brazos

- Ya hemos hablado antes de esto Edward-Dijo desviando la mirada –Bien sabes que tener un hijo es algo que me muero por hacer. Pero cuando eso suceda necesito que tengamos una economía estable, que podamos ofrecerle una buena vida. Necesito que estemos totalmente preparados para eso

-Eso no se aleja mucho a lo que le comente a tu padre. –Interrumpió –Sigo sin comprender el porque de tu enfado

-Edward, conoces perfectamente a Charlie… sabes que te odia con el alma- se acerco un poco hacia el –Cualquier cosa que le digas el encontrara la manera de voltearlo todo en tu contra. Ahora, con esto, el puede pensar dos cosas- espeto levantando dos dedos.- Que intentas presionarme para tener hijos o que en realidad tu no quieres darle nietos.

Cullen tomo su mano y camino hasta la cama sentándose sobre; esta rodeo su cintura con sus níveas manos y la atrajo hasta el, recargo su cabeza en su estomago y dio pequeños besos en el.- Tener un hijo juntos seria maravilloso- susurro sobre su piel

Bella acaricio sus cobrizos cabellos- Ya hemos hablado sobre esto. Quiero que estemos completamente preparados para un bebe.

-Yo no veo donde esta el problema

-¡Solo mira este lugar, Edward!- argumento alzando los brazos y liberándose de su agarre -Aquí a duras penas entramos tú y yo... ¿Cómo piensas que criaremos un niño aquí?

-Bella, podemos comprar algo mejor, tu sabes que yo puedo darte la vida que en realidad te mereces… dame una oportunidad de demostrártelo.

-Edward, no- discrepo- En un matrimonio ambos tienen que dar de su parte, todo debe ser equitativo. ¡Yo no puedo vivir a costa tuya!. Además, eso desequilibraría mas la balanza entre nosotros.

-Lo mió es tuyo, ¿Recuerdas?

-Si compramos una casa, con tu dinero, entonces seria tuya, no, nuestra.

-No seas ridícula- hablo exasperado –Claro que seria nuestra.

-No, seria solo tuya. Ya te he dicho que no quiero vivir a costa tuya. Si haremos esto lo haremos bien.

-¿Y cual es tu definición de bien?

-La mía. Ambos continuaremos ahorrando hasta que podamos dividirnos el enganche para una casa en partes iguales, así como las cuentas y demás gastos. Hasta entonces aguardaremos.

-quizás si consiguieras un trabajo donde haya una mejor paga…

-Mi trabajo esta perfectamente, muchas gracias- finalizo cruzándose de brazos.

-Bella, detestas trabajar ahí- dijo mientras ponía sus manos en sus hombros –Lo dices siempre mientras duermes. La paga es pésima y odias a tus compañeras de trabajo… ¿Por qué continuar entonces trabajando en bienes raíces?

-Porque es mi empleo. Porque luche por conseguirlo y si renunciara nada me garantiza poder encontrar uno nuevo. – Aparto sus manos de sus hombros- Yo no tengo ningún talento.

-Eres ridícula-puso los ojos en blanco y se paso una mano por los cabellos.- Eres muy talentosa

-¿Lo soy?- pregunto con ironía- Mencióname un solo talento, solo uno.

-Sencillo- Mostró su famosa sonrisa torcida- Eres increíblemente hermosa, inteligente, escribes maravillosamente… deberías intentar ser escritora.

-¡Eres exasperante Edward Cullen!- gruño- Yo no soy nada de lo que dijiste. Grábatelo en la cabeza. No tengo talento alguno.

Por vigésima vez esa noche, Cullen apretó el puente de su nariz con su mano derecha y cerro los ojos. –No encuentro la manera de hacerte entrar en razón- hablo pausadamente- Eres ridícula y absurda.

Lo miro con rabia- Si en verdad piensas que soy eso ¿por que razón sigues a mi lado?- Sintió lagrimas de impotencia acumularse en sus ojos-No es necesario que continúes conmigo Edward Anthony.

-Bella…

-Vete

-¿Qué?- inquirió sorprendido abriendo los ojos desmesuradamente mientras intentaba alcanzarla- Bella escucha…

-Que te vayas.- pronuncio lenta e imperativamente

El hombre se enderezo y la frialdad que se reflejo en su rostrofue claramente evidente en su voz cuando pregunto -¿Es eso lo que quieres, de verdad quieres que me vaya?

-Si, es justamente lo que quiero. ¡Desaparece de mi vista Cullen!- Grito finalizando la conversación y desapareciendo por la puerta entrando en la habitación.

Un fuerte y estruendazo ruido causo la puerta al ser azotada. Isabella asomo la cabeza por el marco de la puerta, sus cejas lucían levantadas y sus ojos mostraban el arrepentimiento. Salio completamente de la habitación y se situó tras el sofá, viendo directamente a la puerta de entrada. Segundos después esta se abrió. Edward entro mostrando toda su magnificencia. La escruto con su mirada mientras cerraba la puerta tras de si.

-¿Listo, amor?- cuestiono cautelosamente- ¿Puedo volver ya?

La albina levo sus manos a su rostro, ocultando su boca tras de ellas.- Lo siento-

Instantes después subió torpemente al sofá y extendió los brazos en su dirección. El ágilmente traspaso una pequeña mesa y se coloco frente a ella. Bella rodeo su cuello con sus manos y atrapo su cintura con sus piernas. Edward tomo sus muslos con sus manos y beso fieramente sus labios, encaminándose a la habitación.

-No puedes echarme cada vez que te enfadas, Bella- pronuncio jadeantemente sobre sus labios.

-Perdóname- musito ella separándose de sus labios y viéndolo a los ojos- Pero en verdad me molesta que no entiendas mi punto de vista.

-Entiendo perfectamente. Que no comparta tu opinión es una algo muy diferente.

-Pero, tú sabes lo mucho que mi padre te detesta. Para el no eres mas que un cretino que…

-usurpo a su pequeña- termino la frase –Lo repite todo el tiempo. Debo decir que estoy algo decepcionado, pensé que con el pasar del tiempo encontraría un apodo despectivo más original

Bella acaricio sus cobrizos cabellos- Esperemos un poco, ¿Si?- rogó –Lo suficiente como para amaestrar a Charlie en el asunto de los nietos.

Edward asintió una vez, bien sabia que discutir con Bella era un caso perdido. Para intentar aligerar el ambiente y cambiar un poco de tema, la separo un poco de su cuerpo y dirigió su mirada hacia abajo.

Ella enarco una ceja- ¿Qué estas buscando?

-Mi hombría. Estoy seguro que hace un momento estaba por aquí.

Isabella bajo la vista avergonzada, sus mejillas se tiñeron de color carmín, sorprendida de aquel comentario. Era increíble que a pesar de todo el tiempo conviviendo juntos aun se avergonzara de aquellos comentarios.- Puedo ayudarte a buscarla si tu quieres- contesto con un hilo de voz y liberándose de sus brazos –Te alcanzare enseguida, solo necesito un minuto humano.

Edward rió mientras se encaminaba hacia la cama; le resultaba cómica la manera en la que su chica catalogaba a su tiempo de aseo. "minuto humano" sin duda alguna original. Abrió el edredón y entro en la cama. Bella apareció en el umbral de la puerta, su mirada tímida y avergonzada le llenaban de deseo de apoderarse de sus labios y estrecharla entre sus brazos para no liberarla jamás. Aunque sabia, que debía controlarse algunos minutos más, sus delicadas curvas no le ayudaban mucho en aquella tarea.

-Apaga la luz- ordeno, ella obedeció. Cuando todo se encontraba en penumbras el hombre de ojos esmeralda estiro los brazos –Ven aquí.

Su aterciopelada voz la hacia perder lo poco que le quedaba de cordura, con lentos movimientos se acerco hacia el, en un intento de aparentar sensualidad. Pero, como en todos sus planes, no contaba con su natural torpeza. Al acercarse hacia la cama, tropezó con un zapato suyo abandonado a mitad del pasillo, cayo de bruces contra el piso golpeándose la espinilla.

-Mierda- maldijo mientras intentaba incorporarse.

-¿Te encuentras bien?- pregunto preocupado saliendo de la cama y yendo a su auxilio.

-Si, solo, fue un golpe en la pierna… de nuevo.

Cullen la sostuvo en brazos y la coloco en la cama, toco delicadamente la pierna y al no encontrar algún signo de que el daño hubiese sido grave, soltó un suspiro.- En verdad debes comprar una lampara, Bella. Si a la luz eres peligrosa, no quiero ni imaginarme que te sucedería a oscuras. Terminaras matándote tu sola un día de estos.

-Eso no sucederá porque tú estarás aquí para salvarme, ¿no es cierto?

-Toda mi vida.

Edward entro en la cama. Bella rápidamente se situó encima de él, colocando ambas piernas a sus contados, se inclino y rozo sus labios suavemente –Te amo.

-También te amo- contesto aprisionando sus castaños cabellos con una mano y acercando sus rostros para poder besarse nuevamente.

6 meses después

Un enorme establecimiento era la sede para aquel doloroso acontecimiento. Miles de personas entraban del lugar, todos con expresiones demacradas y se acercaban a Isabella para poder expresarle sus condolencias. Dos omnipotentes siluetas hicieron aparición, una de ellas era pequeña, con facciones finas dignas de un duendecillo, que caminaba gracilmente casi al punto de parecer danzar. Sus cabellos cortos y negros, despeinados con picos apuntando hacia todas direcciones. El otro, era un hombre de aspecto forzudo y rudo, con músculos marcados incluso en lugares donde no se suponía deberían existir, alto y con cabellos oscuros y rizados. Ambos tenían marcadas ojeras bajo sus parpados. Y eran de piel marmórea.

Caminaron alo mismo ritmo, con expresiones serenas. La chica llego frente a Bella y su expresión se descompuso a una de tristeza para comenzar a sollozar. La castaña se levanto rápidamente y dirigió hacia la pequeña chica

-Alice- susurro Emmett.

Alice se arrojo a los brazos de Bella- Bella, lo siento tanto. No se suponía que las cosas fuesen de ese modo.

La albina envolvió los brazos alrededor del duendecillo- Yo también lo siento Alice. –Se separo un poco de ella – Lo siento con toda mi alma.- Las traicioneras lagrimas surcaron sus mejillas. Intento limpiarlas con el dorso de su mano, intentando recordar su tacto cuando el enjugaba su llanto con dulzura

-Todos lo sentimos Bella- Hablo Emmet abrazándola –Extrañaremos mucho a mi hermanito.

Una mujer despampanante de rubios cabellos y ojos azules se situó al lado de Emmett. Era esbelta, de cara y figura perfecta, todo lo que una buena modelo debería tener.- Edward fue una maravillosa persona, pero tú tienes que salir adelante Bella-. Animo Rosalie. Junto a ella estaba otro chico rubio, quien se acerco a Alice y la abrazo fuertemente

A su lado, aparecieron otras personas de aspecto celestial. Una mujer menuda de castaños cabellos y un hombre rubio. Alice y Emmett Cullen eran hermanos de Edward, Carlisle y Esme Cullen eran sus padres. Bella adoraba a su familia política, eran divertidos y amorosos… la familia ideal. Rosalie Hale era la esposa de Emmett y muy querida amiga de la albina y la duendecilla. Jasper Hale era novio de Alice.

-Bella, cariño- hablo Esme al borde de las lagrimas –Entendemos tu dolor.

Y era verdad, de eso estaba segura, porque… ¿Qué dolor puede ser peor que el de perder a un hijo, un hermano… o al amor de tu vida? Esme y Carlisle habia experimentado ese dolor ya una vez, después de nacer Edward, su cuarto hijo había muerto a las pocas horas de nacer. Y ahora, veinticinco años despues, volvían a sentir en carne propia tan desgarradora sensación.

Todos los presentes se congregaron en un auditorio de aquel establecimiento, sobre este se encontraban arreglos florales, un pequeño cofre de plata, y a su lado, varias fotografías. Carlisle camino hacia el estrado, se coloco al lado del pequeño cofre y carraspeo antes de hablar.

-Me gustaría agradecer a todos por su presencia el día de hoy. Se que no es fácil intentar darle un ultimo adiós a un excelente hijo, un hermano cómplice, un amigo leal, un esposo cariñoso… Edward, se fue dejando en todos aquellos que lo apreciábamos un gran vació en nuestros corazones. Sin embargo, estoy seguro, que no le gustaría ver tristeza en nuestros rostros. No hay mucho mas que decir… simplemente, dejar que sus obras digan todo por el- Aplausos resonaron por todo el lugar, para despues ser inundado por las dulces notas musicales de un piano, música compuesta por el difunto.

Las personas comenzaron a formas pequeños grupos, saludándose despues de tiempo sin verse o conociéndose entre ellos, muchos se alejaban de ella justo despues de darle el pésame, y ciertamente no los culpaba, seguramente parecía la típica viuda que se sumerge en su miseria y se regodea de tristeza mientras espera su mundo acabe para reunirse a su amado. Porque eso era justo lo que ella hacia. Se rezago de los presentes y se sentó en una mesa, tomo un trago de lo que fuese que contuviera el vaso y se sumió en sus recuerdos.

-Hola- Una voz masculina la saco de su ensimismamiento. Viro la cabeza hacia donde provenía el sonido y se encontró con un hombre de negros y largos cabellos, piel broncínea y sonrisa encantadora –Las chicas mas lindas siempre se encuentran en estos lugares.- dijo mientras se sentaba a su lado.-Soy Jacob Black.

-Bella Cullen- Respondió tomando la mano que el joven le ofrecía.-Nunca te había visto, eres..

-Soy un…amigo de la familia, por decirlo de algún modo; mi padre es amigo de Charlie Swan y yo trabajo en el restaurante de Renee, su ultima locura.- Explico banalmente mientras le daba un trago a la bebida que había traído consigo -¿Y tu que eres?, ¿prima, hermana?

-Soy la viuda.

Jacob comenzó a toser, Bella golpeo ligeramente su espalda intentando ayudarle.- ¿Te encuentras bien?- cuestiono cuando lo noto mas calmado.

Black asintió, luego bajo la vista un poco y poso una mano sobre su nuca- Ay- se quejo- Creo que metí la pata.

Isabella negó con la cabeza- Esta bien, tu no sabias quien era yo.

-Espera, espera… ¿Entonces tu eres Isabella Swan?- interrumpió a la chica- ¿Eres la famosísima Bella de la que tanto hablan Charlie y Renee?- Ella asintió -¡Genial!, estoy encantado de conocerte.

-A mi también me da gusto Jacob, pero… si no te importa, me gustaría estar sola un momento.

-Claro, entiendo. Lamento mucho todo esto.- contesto vehemente levantándose –Me encantaría volver a vernos, sabes donde encontrarme; solo pregúntaselo a tus padres.- Hizo un movimiento con su mano en señal de despedida.-No lo olvides Bella.

La castaña sonrió amargamente, y dirigió su mirada de nueva cuenta hacia el frente, donde se encontraba la fotografía de su amado. Comenzó a gimotear, y a falta de testigos oculares, recargo sus manos sobre la mesa y encima de estas coloco su cabeza y lloro. Lloro amargamente, intentando dejar fluir toda la tristeza que embargaba su ser.

Ahora que estaba sola, podía sentirse miserable sin causar lastima.


Espero en verdad que les haya agradado.

Decidí salirme del típico Bella POV, ojala lo haya hecho bien. Parecería como que todo ocurre con rapidez, pero créanme, es solo el comienzo –inserte risa macabra- Aunque no creo que sea un fic demasiado largo.

Como lo mencione en un principio soy nueva utilizando a los personajes de Twilight, espero haberlo hecho bien. Pero eso lo juzgaran ustedes. También recalco que la trama No me pertenece.

Espero de todo corazón me den su opinión, es muy importante para mi conocer que piensan sobre esta historia.

Reviews onegai!!, me harian muy feliz.

Matta ne!!